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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2017

Telefnica y PRISA: un matrimonio leal

Carlos Mier
La Marea

La empresa de telecomunicaciones controla desde febrero el 13,05% del grupo meditico, pero la relacin entre Telefnica y Prisa se remonta a hace 16 aos


A finales de octubre, tres das despus de su dimisin como secretario general del PSOE ante la rebelin interna instigada por los barones del partido, Pedro Snchez desahogaba sus penas en el prime time del domingo en La Sexta sentado en una mesa junto a Jordi vole. El exlder socialista desgranaba en Salvados las razones que, a su juicio, haban servido para descabalgarle del silln de mando en Ferraz. En lneas generales, sealaba a la presidenta de Andaluca, Susana Daz, a otros barones del PSOE y a un annimo establishment econmico-meditico como actores reaccionarios en respuesta a su empeo por defender el Partido Socialista como alternativa al PP e intentar armar un Gobierno con Podemos, basado en el apoyo de las fuerzas nacionalistas.

Una y otra vez Snchez se esforzaba en dejar claro que no era su estilo dar nombres, pero al final hubo dos personalidades que irrumpieron en su relato para dejarlo todo patas arriba: el expresidente de Telefnica Csar Alierta, y el presidente de PRISA editor entre otros medios del diario El Pas y propietario de la Cadena Ser, Juan Luis Cebrin.

En la extensa entrevista, el exsecretario general de los socialistas lanz de vuelta las tintas que el peridico de cabecera de PRISA haba cargado contra l semanas antes. El Pas lleg a calificar a Snchez de insensato sin escrpulos en un editorial incendiario justo en el momento de mayor tensin previo a la revuelta de los barones del PSOE. Tras el artculo, el director del diario, Antonio Cao, pidi disculpas en una carta a los lectores que se haban quejado del tono y la dureza del escrito.

Esa lnea abusiva e insultante contra l, en opinin de Snchez, no fue fruto del posicionamiento puramente periodstico sino consecuencia del problema de que algunos medios estn en manos de muy pocas empresas y que en su accionariado se sienten bancos y compaas de telecomunicaciones. Snchez subray que Csar Alierta y otros empresarios trabajaron para que hubiera un Gobierno conservador, y que esa posicin se materializ primero en advertencias y ms adelante en las propias pginas de un diario otrora referente de la izquierda espaola. Todo el relato acusador de un derrotado Pedro Snchez se hubiese quedado en el universo de las teoras conspiranoicas si no fuera porque Telefnica posee un 13,05% de PRISA.

La historia dio un giro espectacular unos das despus de la entrevista con vole cuando el diario El Mundo revel que el propio Snchez haba acudido a Jos Mara lvarez-Pallete, quien en abril sucedi a Alierta en la presidencia de la compaa, para pedirle apoyo ante el acoso sufrido por los medios de PRISA. La noticia nunca fue desmentida y el propio diario El Pas se hizo eco de la informacin de su competidor, aadiendo que en aquella reunin lvarez-Pallete dej claro a Snchez que Telefnica nunca se entromete en los medios de comunicacin y que el objetivo de la multinacional que dirige es estrictamente empresarial.

La relacin entre Telefnica y PRISA viene de lejos, cuando ambas se asociaron en la filial de televisin Sogecable. Finalmente, el ao pasado la teleco se qued con el 100% del negocio televisivo y convirti al antiguo Canal Plus en Movistar +. Despus de cerrar esta operacin ya no est muy claro qu valor estratgico puede tener una participacin del 13% en PRISA, ms an porque la empresa de Cebrin lleva tiempo sin ofrecer una retribucin atractiva a sus accionistas y el valor de sus acciones no levanta cabeza. En los primeros nueve meses del ao, PRISA obtuvo un beneficio neto de tan slo 14 millones de euros frente a los 2.225 millones de una de las principales telecos del mundo.

El pasado febrero, en la que sera su ltima presentacin de resultados de Telefnica como presidente, Csar Alierta fue preguntado por la razn de permanecer en el capital del grupo meditico. La participacin en PRISA se remonta a la magnfica relacin que tenemos desde que estbamos juntos en Sogecable, una relacin que se mantiene. Para entender las implicaciones de esa magnfica relacin hay que retroceder unos aos en el tiempo.

Corra la segunda mitad de los aos 90. El Gobierno de Jos Mara Aznar, que haba asaltado el poder tras 14 aos de felipismo, completaba la obra privatizadora que el socialismo haba iniciado unos aos antes y coloc a sus afines al frente de las enormes y muy rentables empresas estatales. Aznar puso al frente de Telefnica a su entonces amigo y compaero de pupitre Juan Villalonga. Comenz la complicada y costosa tarea de crear un grupo de comunicacin afn al Partido Popular que actuara como contrapeso del todopoderoso Grupo PRISA, en manos de la familia Polanco y muy cercano al PSOE.

Conglomerado de medios

Para ello, Aznar tirara del msculo econmico de Telefnica. En 1997, la teleco compraba Antena 3 al Grupo Zeta de Antonio Asensio; dos aos ms tarde se haca con la cadena de radio de la ONCE, Onda Cero; y finalmente en 2000 se concretaba la adquisicin de Endemol, la productora de Gran Hermano, por un precio abultado. A todo esto haba que aadir la plataforma de televisin por satlite gubernamental, Va Digital, que ya estaba controlada por Telefnica y que completaba un conglomerado meditico al que se asign el nombre de Telefnica Media. Sin embargo, la relacin de Aznar con Villalonga se fue al garete y ste ltimo dej Telefnica en el mismo ao 2000 tras un escndalo burstil en el que el empresario se benefici al utilizar informacin privilegiada. Se abra as el reinado de Csar Alierta, un mandato personalista que dur 16 aos.

Si no puedes con el enemigo, cmpralo. Alierta llegaba a la presidencia de Telefnica desde la tambin privatizada Tabacalera respaldado por Rodrigo Rato, el poderoso vicepresidente econmico de Aznar. Se encontr entonces con el lastre de un grupo meditico que generaba prdidas millonarias y cuyo propsito esencial era controlar la informacin en favor del gobierno del Partido Popular. Dicho conglomerado, que pas a llamarse Admira, fue vendido al Grupo Planeta en 2003. Alierta tambin orden deshacerse de la productora Endemol, que fue traspasada a Mediaset, y fusion Va Digital con Canal Plus, propiedad del Grupo PRISA a travs de Sogecable, para fundar Digital Plus. Aquel fue el primer paso en la magnfica relacin entre ambos gigantes de la comunicacin.

Alierta pensaba que se haba quitado de encima el muerto con la venta de Admira. Sin embargo, aos despus el directivo se dio cuenta de la necesidad de ofrecer contenidos propios para su expansin digital. Muchas grandes telecos apuntalan su desarrollo tecnolgico mediante la oferta de paquetes integrales de servicios que combina telefona mvil, Internet y entretenimiento, como Movistar.

Aprovecharse del dbil

En cuanto hubo ocasin, Alierta y su consejo de administracin buscaron la oportunidad de hacerse con el control total de Sogecable aprovechando la debilidad econmica de PRISA, ahogada por las deudas. Tras librar la consiguiente batalla con Competencia y una cruenta lucha por los derechos televisivos del ftbol con Mediapro, Movistar + vio la luz en 2015 y pas a convertirse en la plataforma televisiva 100% al servicio de la teleco. Un gigante de la comunicacin que esta vez s parece que est basado en criterios de rentabilidad econmica pura y dura.

Pero la relacin de Telefnica con PRISA no acaba ah, bsicamente porque haba empezado tiempo atrs. En mayo de 2008, Telefnica acudi por sorpresa a la ampliacin de capital de PRISA y entr por va directa en su accionariado. Tras ejecutar unas opciones de compra, la teleco elev su participacin en febrero pasado al actual 13,05%, y se convirti as en el primer accionista del principal grupo de medios de comunicacin del pas.

Reduccin de costes, subidas de tarifas y una demanda colectiva

Hace unos meses, Telefnica decidi subir unilateralmente las tarifas de sus clientes de Movistar Fusin, el producto estrella que combina servicios de telefona fija y mvil, Internet y televisin en una nica factura. Fue un aumento de tres euros por usuario que reportar al gigante de las telecomunicaciones unos 550 millones de euros ms en su cuenta anual de resultados, segn estimaciones del banco estadounidense Citi. La reaccin de los clientes no se hizo esperar y la organizacin de consumidores Facua interpuso una demanda colectiva firmada por ms de 4.000 usuarios contra una subida considerada abusiva. Sin embargo, a pesar de la importancia jurdica y de las altas probabilidades de xito de la demanda, la noticia apenas tuvo relevancia informativa en los medios de comunicacin, tal y como denuncian los representantes de Facua.

Para los crticos, detrs de episodios como la subida de tarifas de Movistar est el siempre polmico control de los medios a travs de la inversin en publicidad y su dependencia econmica de un grupo reducido de anunciantes (casi siempre los mismos). En el caso de Telefnica, la inversin publicitaria en los medios nacionales se ha reducido aproximadamente un 67% en los ltimos cinco aos. Segn datos de Infoadex, Telefnica era el anunciante individual que ms dinero inyectaba en los medios de comunicacin de Espaa en el ao 2010, con una inversin de 130,9 millones de euros. La posicin de Telefnica en el ranking se ha reducido de manera paulatina hasta ocupar un discreto dcimo puesto en 2015, con 42,3 millones de euros invertidos.

En estos ltimos aos, la compaa del Ibex 35 ha acometido un fuerte recorte de gasto en sus operaciones en Espaa con ajustes de plantilla incluidos. La Marea ha preguntado a representantes de Telefnica si la cada en gasto en publicidad tiene que ver con esta reduccin de costes. Al cierre de esta edicin, no hemos obtenido respuesta.

Fuente: http://www.lamarea.com/2017/01/08/telefonica-y-prisa-un-matrimonio-leal/



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