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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2017

Cultura de Violacin & Nuevas tecnologas
Cunto vale el vdeo de la violacin?

Raquel Rosario Snchez
TribunaFeminista

Sobre cmo las nuevas tecnologas ejercen el efecto de doble violencia machista a las prcticas que hacen los hombres socializados en la cultura de la violacin.


Si hay un mensaje que la sociedad le hace saber a las nias y mujeres desde que nacemos es el siguiente: que no te violen. No importa lo que pase, no importa en todos los los y problemas en que te metas: asegrate de no ser una violada ms. El mensaje est escrito en los consejos sabios de no salgas vestida as esta noche y que no se olvide llamar desde que llegues. Est en los noticieros cuando reportan que fue poco prudente que la vctima caminara por esa zona a esa hora y las recriminaciones que te recuerdan el carcter trgico e irreparable que tiene una violacin. Una vida destruida, nos dicen algunos con cara de tragedia irreparable. La violacin sexual tiene un poder omnipotente en la vida de las nias y mujeres.

El patriarcado nos construye como unas muecas de porcelana, desechables y necesarias para ser explotadas a su conveniencia, pero sea como sea, de porcelana. Una violacin te rompe. Y la sociedad, a veces incluso aquellas personas bien intencionadas, reproducen el mensaje de que lo peor que le puede pasar a una nia o a una mujer es que la violen.

Cuando eso sucede ya quedaste bien sucia, indigna, rota. Pondremos a un lado el debate que la violacin es un acto grave y un trauma trgico con repercusiones serias. Ahora, hasta qu punto debemos construir una cultura de duelo irreparable y perpetuar la idea de que si te violaron ya estas daada? Hasta qu punto fomentamos la idea de que las mujeres y nias somos como un plato y una violacin rompe el plato? Yo personalmente no s la respuesta, pero reflexiono sobre esa disyuntiva constantemente.

Es por eso que no me quiero ni imaginar el terror y la desesperacin que sentirn muchas nias y mujeres ante el fenmeno de no solo ser violada y cargar con el peso tanto de su trauma como de estas preguntas que acabo de articular, sino tambin con la realidad de que sus violadores documenten sus violaciones grabndolas en video y vendindolas por dinero o distribuyndola entre sus compinches patriarcales para socializar.

Un violador (o varios) buscndote, tomndose turnos con sus amigos para decidir quin te viola primero y quien agarra la cmara es un pastel putrefacto que incluye todos los ingredientes misginos ms repugnantes: la violencia y agresin por puro placer machista, la comercializacin de la vejacin hacia las mujeres y nias para aumentar un capitalismo que nunca es, ni ser aliado nuestro y la socializacin de la masculinidad txica. Y ah en la grabacin queda ella, la violada, siendo simplemente un instrumento para mezclarlos todos juntos pero que se vuelve a poner en el fregadero, hasta cuando otros te quieran volver a utilizar.

Es que yo aqu no estoy hablando de cosas abstractas. Estoy hablando de realidades materiales que estn violentando y matando mujeres y nias, probablemente mientras t ests leyendo mis palabras. Nos cuenta Al Jazeera en un reportaje investigativo titulado Un Comercio Oscuro: Vdeos de Violacin A la Venta en la India que: en este estado industrial del norte (de la India, Uttar Pradesh), puedes comprar vdeos de una mujer siendo violada por el precio de una comida barata.

Al Jazeera encontr lo que parece mostrar violaciones a la venta. Cuestan desde 20 Rs a 200 Rs (de 30 centavos a 3 dlares) y se transmiten al telfono mvil de persona a persona en una cuestin de segundos. Y para que no quede duda de que la razn principal de los vdeos es humillar para siempre a las mujeres y nias que desafortunadamente cayeron en las garras de trogloditas tan sdicos, el reportaje nos aclara: las caras de las mujeres son visibles. Sus voces son claras. Las vejaciones son brutales. Y para que nadie piense que son difciles de conseguir o que los camuflajean,

Al Jazeera nos cuenta que los vdeos son bien claros en su descripcin. Se venden como los vdeos de las violaciones pero a veces usan eufemismos y les llaman los vdeos locales. Segn la persona que colabor con el medio de comunicacin proveyendo informacin, la intencin de los vdeos no es en realidad venderlos al pblico, aunque eso existe. La intencin principal es chantajear a las vctimas para que no vayan a la polica. Pero muchas veces cuando los violadores llevan sus telfonos mviles a tiendas para repararlos, los trabajadores de la tienda sacan los vdeos del celular y los venden.

Otro ejemplo del pastel repugnante. La abogada Mangla Verma, quien trabaja para la Alta Corte de Delhi, explica que La violacin es vista como una imposicin del poder de un hombre sobre una mujer. Es ese proceso que se presenta en los vdeos; se muestra que l puede no solo cometer la violacin, sino tambin grabarla y distribuirla. Segn las estadsticas oficiales, en la India se reportaron 34, 651 violaciones solo en el ao 2015. Que no se nos olvide cuando leamos esos nmeros estadsticos, que la gran mayora de mujeres y nias nunca reporta una violacin lo cual quiere decir que ese nmero es en realidad solo una pizca muy mnima del problema. Y las mujeres y nias? Qu dicen ella de todo este fenmeno?.

Bueno, las mujeres y nias que salen en los vdeos siendo violadas pelean y gritan. Les ruegan a sus violadores que primero, no las violen. Pero segundo, que si las van a violar que no lo graben con el celular. Las que ya han pasado por una violacin reflexionan sobre la situacin con desasosiego. Dice Shikha (seudnimo), quien fue vctima de una violacin a los 15 aos, que ella ni se imagina el sufrimiento de las victimas que han sido grabadas siendo violadas. Cuando la violaron a ella, ella tuvo que aguantar la vergenza social de su comunidad y sus compaeros de clase.

Estos vdeos van a levantar la moral de los perpetradores porque ahora ellos saben no solo que ahora pueden cometer esos crmenes con completa inmunidad, sino tambin que pueden circular los vdeos del crimen, argumenta la adolescente. Shikha analiza: Yo no me imagino lo que tienen que sufrir esas mujeres yo me pregunto qu les pasara a ellas ahora que sus vdeos estn siendo vendidos en el mercado. Yo dudo que muchas de ellas no hayan pensado en suicidarse. Todo esto suena verdaderamente asqueroso y no me sorprende si todas en este punto tuviramos ganas de vomitar.

Pero antes de que alguien piense que esos son problemas del patriarcado de por all o que son cuestiones culturales analicemos las conexiones que puede tener el asunto ms cerca de nosotras. De hecho, los incidentes de hombres grabando violaciones y utilizndolas para extorsionar mujeres y nias es una epidemia internacional. Se conocen casos en Surfrica, Australia, Estados Unidos, Brasil, Espaa

En Estados Unidos se da con una variante y es mejor conocido como porno vengativo porque comienzan como vdeos supuestamente consensuados entre la pareja. El anlisis feminista nos puede indicar que, en el heteropatriarcado, existe una presin ejercida sobre las mujeres y nias para que acten el sexo como las actrices pagadas del porno. Y los varones, alentados por la normalizacin del porno en la cultura, las coercionen a grabar las relaciones sexuales. Cuando la relacin termina, muchos hombres luego utilizan esos vdeos para chantajear y extorsionar a sus exparejas.

Un estudio realizado en el 2013 sobre la temtica encontr que el 10 por ciento de los hombres amenazan a sus exparejas con subir vdeos ntimos a las redes sociales. Y de ese 10% que amenaza, el 60% cumple con su palabra. El problema se convierte en una bestia para las mujeres y nias luego de que esos vdeos caen en el Internet. Estamos hablando de miles de hombres viendo tus fotografas ntimas, tus vdeos, tu cuerpo, tu sexualidad sin tu consentimiento.

Una y otra vez. Cuantas veces quieran. Pueden llamar hasta a sus amigos para que te vean tambin. No es eso tambin una violacin? No te estn violando todos esos hombres cada vez que dan un click? En Brasil se registra una epidemia similar donde los patriarcales han encontrado una manera bien ingeniosa de infligir el mximo de dolor a las mujeres y nias, esta vez aunando esfuerzos con la tecnologa y las redes sociales. Nos olvidamos ya del horripilante caso de violacin de una adolescente de 16 aos en el que 33 hombres se turnaban para violarla y para tomarle fotos y grabarla?.

El espectculo de la misoginia fue orquestado por el novio de la muchacha de 19 aos quien la invit a su casa y la drog. Luego la llev a otro sitio donde se la repartieron entre los 33 hombres que llevaban armas de fuego. Reporta el Globe and Mail que antes de que suspendieran las cuentas, los tuits (de las fotografas y vdeos) tena ms de 550 Me Gusta y un diluvio de caritas felices y felicitaciones. La gente comentaba cosas vulgares, celebrando el dao aparente infringido en los genitales de la adolescente y decan que sin duda, ella se lo busc.

Hoy la muchacha habla de que se tiene que tomar muchas duchas y que siente basura saliendo de mi cuerpo, de mi boca, de mis ojos. Sin hablar tambin, obviamente, de Espaa donde durante los ltimos Sanfermines 5 hombres grabaron la violacin de una joven de 18 aos y durante la misma, se rean de ella y alentaban al violador en turno.

Ni hablemos tampoco de las violaciones que son grabadas, literalmente para la gran pantalla, como la violacin de Marlon Brando a su compaera de escena durante la pelcula El ltimo Tango en Paris ni de las justificaciones de los supuestos grandes genios como Almodvar al decir que hablar del asunto era sensacionalismo y que hay problemas actuales ms acuciantes como si las indignadas tenemos que entender que cuando la violacin llega al cine deja de ser una agresin y se convierte en una pieza de arte. Aqu tenemos que hacernos una pausa para poder atar cabos y concluir el anlisis.

Hay que hacer preguntas de carcter ideolgico. Dnde aprenden los hombres que la violacin es muy divertida y que a las mujeres nos encanta que nos violen? Dnde estarn aprendiendo tantos hombres y nios, a nivel global, que grabar violaciones y compartir los vdeos entre sus amigos es una buena idea? Sea consensuado o sea violacin, la tecnologa y el patriarcado estn conspirando para ubermisoginizar el asunto, pero nos falta otro elemento

Nos atrevemos a cuestionar el porno? Nos atrevemos a cuestionar que, en la gran mayora de las pelculas porno, incluso el porno feminista se presente la violencia contra la mujer como algo excitante y no denigrante? Nos atrevemos a cuestionar que la pornografa siga sexualizado la violacin? (Como recordaremos, la violacin es un acto de agresin que tiene ms en comn con el deseo de controlar y dominar que con el sexo como acto intrnseco). Nos atrevemos a cuestionar que al final de las pelculas porno, a las actrices les pagan para que reaccionen a todas las agresiones (que les causan en su gran mayora hombres) con agradecimiento y placer, no con asco ni furia? Eduardo Aguayo s se atrevi a hacer las preguntas difciles desde la posicin de su masculinidad y entr a Google para analizar qu era lo que el buscador arrojaba cuando escriba la palabra violadas. Lo que encontr fue simple: porno que glorifica la violacin.

Escribe Aguayo Google muestra lo mainstream, lo relevante para los y las que realizamos las bsquedas. El buscador es un reflejo de lo que nosotros y nosotras mismas intentamos encontrar. Qu ocurre cuando ponemos la palabra violadas? Lo primero que nos aparece es una pgina de pornografa, con nombre que no deja lugar a dudas, donde al gusto del consumidor podemos ver maltratadas y vejadas a todo tipo de mujeres: Madura violada por joven; Flaquita gritona es violada; Adolescente inocente abusada; Flix terror: amenazada y violada; Violada mientras duerme; Rape mainstream

Y es que, aunque nosotras por alguna razn u otra, no queramos hacer la conexin con el porno, los violadores que deciden grabar sus violaciones hacen la conexin por nosotras. Volviendo a la noticia de la distribucin de las violaciones 100% reales por menos de $3 dlares en la India, parece que entre los hombres que entrevist Al Jazeera, existe una confusin entre la pornografa y los vdeos de la violacin. Al Jazeera escribe un hombre que admite abiertamente que l frecuentemente compra pornografa -particularmente pornografa con motivos de violacin- le inform a Al Jazeera que l compra los vdeos en la comunidad vecina.

Los vdeos que compra los compra en tiendas y kioscos a quienes otros hombres les venden vdeos. El hombre informa que l tiene una coleccin de estos vdeos en su ordenador y describe los vdeos de violaciones como pornografa.

Por qu ese hombre mira esos vdeos de violacin? Pues porque segn l, los vdeos tanto de la violacin en la pornografa como de la violacin en la vida real le dan paz mental. Y las violadas? Qu piensa l de todas esas mujeres y nias violadas que salen en los vdeos que l compra tan baratos? No nos hagamos las tontas, que esa respuesta nos la han enseado muy bien desde pequeas.

Segn el patriarcado, esa porcelana ya se rompi.

Fuente:http://www.tribunafeminista.org/2017/01/cuanto-vale-el-video-de-la-violacion/


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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