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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2017

El escudo de las empresas transnacionales: el rgimen de comercio e inversin

Raffaele Morgantini
Alainet


Un de los aspectos mas preocupantes de la dinmica que caracteriza la actual globalizacin neoliberal es, sin duda, el desmantelamiento de los derechos laborales, medioambientales, sociales y humanos tanto en el Sur como en el Norte global. Es una dinmica que cuestiona el derecho de los Pueblos a decidir libremente sobre su futuro y de la soberana de los Estados. Esta situacin es el resultado de la concepcin de un nuevo sistema econmico y de una nueva lgica corporativa por las elites poltico-econmicas de los pases occidentales y las instituciones econmicas y financieras internacionales, con la complicidad de las oligarquas de los pases del Sur. En paralelo, se consolidaron los derechos comerciales de los principales agentes del actual sistema capitalista predador: las empresas transnacionales. Cmo llegamos a esta situacin? A travs de qu instrumentos estas entidades concibieron esa nueva arquitectura jurdico-econmica? Y sobre todo, cmo pueden los pueblos, las organizaciones y los movimientos que luchan para la justicia social contrarrestar esta dinmica sistmica reaccionaria y anti-popular?

Contexto econmico: neoliberalismo y la Lex Mercatoria

A partir de los aos 1970, en el marco de la metamorfosis del sistema capitalista keynesiano hacia el neoliberalismo, las empresas transnacionales alcanzaron el rango de motores del desarrollo. Especialmente a partir de la imposicin de los Programas de Ajuste Estructural (PAE) a los pases del Sur Global, en el marco de la crisis de la deuda. As comenz el periodo de privatizaciones de grandes empresas pblicas, la desregulacin sistemtica de los aparatos econmico-industriales nacionales y los derechos sociales y ambientales. Las empresas transnacionales se impusieron as en los sectores estratgicos de la economa de los pases endeudados y enfermos" [1].

Frente a la enfermedad de la deuda, se necesitaban doctores para encontrar las medicinas adecuadas. Es aqu donde entraron en juego las instituciones econmicas y financieras internacionales, como el FMI, el Banco Mundial y la OMC, entre otros. Los pretendidos doctores, en realidad, se encontraban en el origen de la enfermedad. Hoy en da, estos mismos, contribuyen al mantenimiento de los pases del Sur en un estado de enfermedad crnica.

Las condiciones exigidas por estas entidades a los pases del Sur (y en el marco de la actual crisis econmica a algunos pases del Norte) obligaron las economas a abrirse a las empresas transnacionales. La medicina estaba servida. La tarea era simple : abrir, liberalizar el comercio y aceptar la posicin dominante de las grandes empresas transnacionales. Desde el principio, la actividad de estas empresas estuvo asociada a ingentes violaciones de los derechos y normas internas de los pases.

La Lex Mercatoria

En este marco, con el fin de asegurar la sobrevivencia del nuevo cuadro neoliberal, era necesario desarrollar un marco jurdico-normativo que protegiera cuidadosamente a las empresas transnacionales. Este marco es conocido hoy en da bajo el nombre de Lex Mercatoria [2], a travs de la cual se formaliz la nueva estructura econmica internacional, con al centro el poder corporativo transnacional.

Se abri la puerta al desarrollo de un nuevo Derecho internacional privado, erigido a propsito para el poder corporativo. Un nuevo sistema legal que plantea un desafo al carcter democrtico y popular del sistema de Derecho internacional: un derecho que prevalece sobre el Derecho internacional de los derechos humanos, sobre el Derecho internacional laboral y sobre las normas medioambientales. En este sentido, tiene que quedar claro la instrumentalizacin del Derecho por las lites poltico-econmicas, con el fin de crear un escudo de proteccin jurdico (coercitivo y vinculante) para sus intereses. El jurista Alejandro Teitelbaum lo explica de la siguiente manera:

Lo jurdico, o el derecho, no es una referencia trascendente para un ser humano abstracto, sino el sistema regulador de las relaciones sociales en una sociedad determinada en un momento dado de su historia, resultante de la relacin de fuerzas entre las clases o grupos en ese momento.

Esto confiere al derecho un buen grado de relativismo y, segn el lugar y el momento, se llama derecho tanto al vigente en una sociedad democrtica fundada en los principios de la soberana popular y de la soberana nacional, como al que rige un sistema autocrtico, neocolonial o dictatorial.

Entonces, para definir qu es el derecho, es inevitable hacerlo desde una postura poltica y ideolgica. Si reconocemos como paradigma del derecho el que rige, o debera regir, en una sociedad democrtica ideal y desde ese punto de vista constatamos que el creciente papel y peso de las empresas transnacionales sobre la sociedad en general esta generando un derecho corporativo o neofeudal, se impone concluir que dicho paradigma est en crisis y, si somos coherentes, trataremos de que ese nuevo poder econmico se adapte al paradigma de una sociedad democrtica y no a la inversa [3]. 

Puntualizamos lo siguiente: la columna vertebral del sistema capitalista actual es el poder corporativo. Este poder no es homogneo, es necesario verlo de manera dialctica, como un conjunto de actores ; los del poder poltico (los representantes de los Estados) y los del poder econmico (las empresas, los bancos, las lobbies etc.). Estos dos poderes se han fundido de tal forma que hay un espacio en donde Estados, empresas, instituciones, lobbies, trabajan de manera conjunta para favorecer los intereses de las lites capitalistas globales. Hoy en da este poder se materializa, sobre todo, a travs del poder de las empresas transnacionales.

Este poder corporativo es multidimensional. Es ante todo econmico porque las transnacionales tienen un poder monoplico a nivel econmico, financiero y comercial sobre gran parte de la cadena de valor, produccin y comercializacin internacional; es tambin poltico, porquepara las transnacionales son moneda de uso corriente las estrechas relaciones entre gobernantes y empresarios, no hay ms que ver las puertas giratorias que interconectan el mundo empresarial con el de la poltica" [4]; es tambin cultural puesto que pueden modelar nuestras sociedades, nuestras ideas y valores a travs de tcnicas de publicidad y de comunicacin para consolidar su poder de persuasin en el consumismo y en los valores neoliberales ; y como lo vimos antes, este poder es tambin jurdico.

El poder corporativo se materializa a nivel internacional gracias a la existencia de un rgimen econmico-comercial bien preciso.

El rgimen de comercio e inversin

El retroceso de las conquistas sociales de los pueblos se hizo, y se continua haciendo, en el marco de la extensin del sistema neoliberal al mundo entero a travs de un nuevo rgimen de comercio y inversin controlado por el poder corporativo. Como hemos apuntado, a este nuevo marco se acompa el desarrollo de un marco jurdico capaz de cristalizar las races de este nuevo sistema.

Plantamos ahora la pregunta central de este artculo: Qu es este rgimen de comercio y inversin? Cmo combatirlo y qu alternativas proponer?

Una multitud de acuerdos de libre comercio y de inversin (bilaterales, regionales o multilaterales) forman parte de este rgimen. Estos acuerdos han desmantelado progresivamente, vaciado de su substancia y primaca a las normas internacionales y nacionales, en favor de las transnacionales y del capital inter y transnacional [5]. El hecho de haber ganado la batalla de la primaca legal, permite a este sistema desmantelar la soberana de los Estados, atacarlos cuando stos deciden adoptar polticas econmicas y/o sociales en contra de los intereses comerciales corporativos. De esta manera las transnacionales continan actuando en total impunidad, sin rendir cuentas por sus crmenes y violaciones.

En otras palabras, esta red de acuerdos funciona como un sistema de vasos comunicantes que permiten a las polticas neoliberales de circular y sobretodo penetrar y imponerse en las economas nacionales [6]. Es gracias a las clusulas de estos acuerdos que los pases del Sur entraron en el juego de la mundializacin neoliberal.

El elemento fundamental de os acuerdos de libre comercio y inversin es el carcter vinculante y coercitivo, necesario para garantir su plena aplicacin. Como se deca, las legislaciones internacionales, como tambin las Constituciones nacionales, se subordinan a los acuerdos. Y en caso de no cumplimiento, dispositivos de coercin poltica entran en juego : presiones, sanciones econmicas, diplomticas y, si necesario, hasta golpes de estado o intervenciones militares (humanitarias) [7].

Adems, en el marco de estos acuerdos, las transnacionales se benefician de disposiciones que declaran la posibilidad de recurrir a mecanismos de arbitraje para las diferencias inversor-estados. En dichos mecanismos, las empresas pueden perseguir los Estados ante tribunales de arbitraje (como el Centro Internacional de reglo de diferencias relativas a inversiones del Banco Mundial) para defender y hacer primar sus intereses y derechos comerciales. Sin embargo, lo contrario no es posible. Los Estados no pueden perseguir a las empresas en caso de violaciones de la legislacin nacional e internacional, en caso de crmenes o violaciones de los derechos fundamentales de sus pueblos.

Asistimos a casos de Estados perseguidos y obligados a pagar multas hasta billonarias por haber decidido adoptar mesuras para mejorar las infraestructuras, las condiciones laborales, las medidas de proteccin medioambiental etc. [8]. En otras palabras, se priva a los Estados de su propia soberana y en cambio se habilita a las empresas de interferir.

Qu hacer?

Se trata de la pregunta predominante y omnipresente ante la situacin actual. La Campaa mundial para desmantelar el poder corporativo y poner fin a la impunidad (una coalicin de mas de 200 organizaciones, movimientos sociales, sindicatos, organizaciones campesinas etc.) hizo propuestas concretas en este sentido. Estas fueron emitidas en el marco de las negociaciones en la ONU sobre la adopcin de un instrumento jurdico vinculante sobre empresas transnacionales y derechos humanos.

La Campaa mundial emiti las siguientes proposiciones :

  1. el reconocimiento necesario de la soberana del Estado, y su derecho para regular en el contexto de su obligacin para proteger los derechos humanos de sus ciudadanos y el compromiso de desarrollar un modelo alternativo de economa que ponga a las necesidades bsicas de las personas antes que los lucros de las empresas.
  2. garantizar la primaca y superioridad del marco general de los derechos humanos en relacin a las polticas de comercio e inversiones, acuerdos y contratos; marco que asegura los derechos de todas las mujeres y hombres campesinos, pescadores y pueblos indgenas a sus medios de vida; de los trabajadores al trabajo decente, condiciones seguras de trabajo y un salario digno; de los derechos de la naturaleza y la proteccin de los servicios pblicos y el inters pblico.
  3. revertir los actuales mecanismos de reglamentacin de las diferencias y la privatizacin de la justicia que promueve el sistema abusivo actual, tal como se lo practica hoy en el CIADI y en otros mecanismos de arbitraje. Y establecer un sistema de regulacin de la inversin que incluya la resolucin de las disputas pero que garantice a los Estados su soberana y resuelva los conflictos de forma tal que no comprometa el inters de los ciudadanos.
  4. Prohibir la actual industria de arbitraje secreta e extremamente cara, que beneficia a un pequeo grupo de grandes empresas (principalmente de Europa y Estados Unidos).
  5. regular las transacciones financieras y la especulacin, prohibir practicas de evasin fiscal y transferencia de precios.
  6. Proveer mecanismos razonables y accesibles para facilitar el acceso a la justicia a comunidades afectadas, destruidas por polticas de comercio e inversiones orientadas a la explotacin y el extractivismo depredador [9].

El proceso de negociacin en la ONU (liderado por Ecuador, con el firme apoyo de Bolivia, Cuba, Venezuela y frica del Sur) abri un espacio poltico muy importante para luchar contra este rgimen que permite la impunidad del poder corporativo. Se trata de un proceso que podramos definir de revolucionario porque abri tambin un nuevo espacio jurdico, en donde se aspira a desarrollar una nueva rama del Derecho internacional y un tratado de carcter vinculante.

La Campaa, como plataforma representativa de los pueblos afectados por el poder corporativo, est participando con propuesta concretas, como las de aqu arriba, para acabar con este rgimen de comercio y inversin generador de injusticias y crimines. Gracias a los esfuerzos, se est consiguiendo incluir la narrativa propuesta por la Campaa en la mesa de negociacin. Muchos pases interiorizaron esta narrativa y la hicieron propia. Es necesario continuar presionando para crear la correlacin de fuerza necesaria para que este proceso triunfe, contribuyendo a los intereses populares de los pases y los pueblos del mundo.

Es un proceso histrico, con un desafo enorme. De hecho, no solo los derechos fundamentales de los Pueblos y de la naturaleza estn en peligro, es la democracia en su conjunto.

Notas:

[1] Melik zden, Impunidad de las empresas transnacionales, Cetim, 2016, p.15.

[2] Juan Zubizarreta y Pedro Ramiro, Contra la lex mercatoria, Icaria, 2015.

[3] Alejandro Teitelbaum, La armadura del capitalismo. El poder de las sociedades transnacionales en el mundo contemporneo, Icaria, 2010.

[4] OMAL, El poder corporativo, http://omal.info/spip.php?article5568.

[5] Juan Hernndez Zubizarreta, The new Global Corporate Law, State of Power 2015, Transnational Institute, 2015, http://www.tni.org/en/brieng/new-global-corporate-law

[6] Alejandro Teitelbaum, Los tratados internacionales, regionales, sub-regionales y bilaterales de libre comercio, Cuaderno Crtico no.7, CETIM, 2010.

[7] Idem.

[8] Base de donnes de la CNUCED sur les traits dinvestissement connus dans le monde : http://investmentpolicyhub.unctad.org/ISDS

[9] http://www.stopcorporateimpunity.org/wp-content/uploads/2016/10/SIX-poin

Artculo publicado en la Revista Amrica Latina en Movimiento (ALAINET): Transnacionales y Derechos Humanos 08/12/2016


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