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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2017

Resea de El factor Fidel. El pensamiento poltico del Comandante, de Katrien Demuynck y Marc Vandepitte (ediciones Dyskolo)
Fidel Castro, ideologa y praxis revolucionaria

Enric Llopis
Rebelin


La Revolucin Francesa, la Revolucin Mexicana, la Revolucin China Fidel Castro (1926-2016) fue un apasionado de los procesos revolucionarios, los estudi a conciencia y trat de extraer enseanzas para Cuba. Tom ideas, entre otros, de Lenin, pero se trataba de transformar la realidad de un pas, Cuba, que en la dcada de 1950 evidenciaba en las zonas rurales las siguientes condiciones: tasas de analfabetismo que superaban el 45%, slo un 15% de la poblacin con disponibilidad de agua corriente y ms de un tercio sobre la que, sin apenas vacunas, se abatan los parsitos y las enfermedades. Adems el porcentaje de campesinos que se alimentaba regularmente de carne y huevos era inferior al 5%, y pocas veces disponan de verduras. En Sierra Maestra, foco del movimiento revolucionario, las condiciones de vida del proletariado rural rayaban la desesperacin. Padecan la explotacin, los robos y a menudo la brutalidad policial. En El factor Fidel. El pensamiento poltico del Comandante (Ediciones Dyskolo) [*], Katrien Demuynck y Marc Vandepitte abordan en 242 pginas cmo, a partir de las condiciones citadas, se lleg a edificar una sociedad alternativa al capitalismo que ha pervivido ms de cinco dcadas.

La revuelta popular, espontnea, en la que Fidel Castro particip en Colombia en 1948 le dej huella para las dcadas posteriores. All constat cmo puede estallar un pueblo oprimido. No se trataba de conquistar el poder con diez, doce o cien hombres, subray en una comparecencia el primero de diciembre de 1961. La idea era contar con el conjunto de la poblacin. Un fsforo en un pajar: se fue el movimiento guerrillero. Katrien Demuynck y Marc Vandepitte sealan ejemplos de las apelaciones continuas de Fidel Castro a la movilizacin de masas. El dos de enero de 1959 llam a toda la poblacin activa del pas a la huelga general, con el fin de sentenciar al rgimen de Batista e impedir un golpe de estado. El seguimiento de la huelga fue unnime y la revolucin fue un hecho, recuerdan los investigadores. Decenas de miles de personas, principalmente cubanos jvenes, se movilizaron durante la campaa de alfabetizacin de 1960. Ese ao se organiz un gran operativo con 100.000 voluntarios para eliminar a los agentes contrarrevolucionarios -a quienes daba soporte la CIA- en las montaas de Escambray. En el alegato La Historia me absolver, pronunciado durante el juicio por el asalto al cuartel general de Moncada (Santiago de Cuba), el 16 de octubre de 1953, el dirigente socialista mencion a los 600.000 parados de la isla, el medio milln de obreros agrcolas que malvivan en condiciones de miseria, los 100.000 campesinos sin tierra, los 30.000 profesores y maestros con sueldos pauprrimos o los 20.000 pequeos comerciantes sofocados por las deudas.

Marc Vandepitte es filsofo y economista; imparte clases de Economa Mundial en diferentes universidades de Flandes, y de Historia en la Escuela Tcnica Mechelen. Es autor de diferentes libros sobre la revolucin cubana, como La apuesta de Fidel (1998) y Cuba en los aos noventa: el socialismo tropical y la crisis peculiar (1999). Adems publica de manera regular en el peridico digital Rebelion.org. Historiadora y autora de varios libros sobre Cuba y Fidel Castro, Katrien Demuynck recibi la distincin Flix Elmusa de la Unin de Periodistas de Cuba. La edicin de El factor Fidel. El pensamiento poltico del comandante (diciembre de 2016) corre a cargo de Dyskolo, proyecto sin nimo de lucro que publica las obras en formato digital y plantea la difusin de la cultura de modo libre, abierto y participativo. En la publicacin de El factor Fidel han colaborado Beatriz Morales (traductora) y Boltxe Kolektiboa.

La lucha debe venir primero y la conciencia revolucionaria vendr inevitablemente detrs con un mpetu cada vez mayor, afirmaba Fidel Castro. El lder revolucionario consideraba un error alterar el orden de los trminos, pues entenda la lucha de clases como un vasto proceso de aprendizaje, una escuela irreemplazable, destacan los autores de El factor Fidel. Este proceso de aprendizaje se despleg en Cuba sobre la realidad histrica concreta. En abril de 1958 la dirigencia revolucionaria planific una huelga general, pero sta fracas. La segunda intentona de paro generalizado se produjo seis meses despus, durante la ofensiva final contra la dictadura batistana. En esta ocasin la huelga triunf. Qu ocurri durante el intervalo? La guerrilla haba dado unos golpes decisivos al ejrcito regular, que al principio pareca invencible, explican Katrien Demuynck y Marc Vandepitte, autores de Cuba, otro mundo es posible (2002) y Encuentros con Fidel Castro (2009).

Los investigadores dedican uno de los captulos centrales del libro a la funcin de la propaganda y los medios de comunicacin. Fidel Castro se mostraba tajante al respecto: Sin propaganda no hay movimiento de masas, y sin movimiento de masas no hay revolucin posible. Cuando el joven Fidel Castro militaba en el Partido Ortodoxo cubano, aprendi de su fundador en 1947, Eduardo Chibs, una determinada simbologa sencilla y directa- que este empleaba en su programa semanal de radio; por ejemplo una escoba, con la que se poda barrer la corrupcin. En aquella poca, con 23 aos, Fidel Castro dispuso de dos programas radiofnicos. As, antes del asalto al cuartel de Moncada (26 de julio de 1953), ya contaba con experiencia en este medio de difusin. En Sierra Maestra la utilizacin de los medios de comunicacin fue crucial, apuntan Demuynck y Vandepitte, quienes puntean uno de los hitos en la propaganda revolucionaria: la invitacin al cuartel general en Sierra Maestra de un curtido periodista de The New York Times, Herbert Matthews, para que realizara un reportaje. En aquel momento todo el mundo pensaba que Fidel estaba muerto y su ejrcito rebelde, eliminado, destacan los autores del libro editado por Dyskolo.

El artculo mostr a la opinin pblica mundial que el dirigente barbudo estaba vivo, y que los soldados estn librando un combate, que por el momento estn perdiendo, para destruir al enemigo ms peligroso al que se ha enfrentado el general Batista en su larga y azarosa carrera como dirigente y dictador cubano (The New York Times, 24 de febrero de 1957). El artculo, sostienen Katrien Demuynck y Marc Vandepitte, tuvo el efecto de una bomba y convirti a Fidel en una celebridad internacional; y agregan los autores un detalle no menor: En aquel momento slo dispona de 18 combatientes!. Adems, los mensajes de Radio Rebelde, la radio de la guerrilla, no slo contrarrestaron la propaganda de Batista, sino que prepararon la toma del poder y contribuyeron a evitar saqueos y asesinatos tras la desaparicin del dictador. Sirvi de canal para lanzar la huelga general que dara el golpe de gracia al rgimen, destacan los autores de El factor Fidel. Pero no se trataba slo de potenciar la agitacin y la propaganda, haba otros elementos que cultivar, por ejemplo, la paciencia. El gran secreto del xito es saber esperar, aprendi Fidel Castro de Jos Mart. El Comandante tena claro que la lucha revolucionaria depende de la correlacin de fuerzas, y que el objetivo es avanzar por etapas sin quemarlas. Sin generarse enemigos de modo intil, ni enfrenarse contra todos a un tiempo. Mucha mano izquierda y sonrisa con todo el mundo, otra leccin martiniana.

Qu sentido tena la paciencia en la fase prerrevolucionaria y despus, tras la toma del poder? En Cuba se poda conquistar el poder revolucionario, pero no como partido comunista, constat Fidel Castro. Tambin observ que el anticomunismo haba echado races muy fuertes entre la poblacin, incluso en algunos sectores del Movimiento 26 de Julio que promova la lucha revolucionaria. A las campaas en Estados Unidos del senador del Partido Republicano, Joseph McCarthy, se agregaban los ataques en medios de comunicacin y pelculas, que surtan efecto entre la poblacin. As lo expresaba Fidel Castro en el libro de Frei Betto, Fidel y la religin (La Habana, 1994): Haba mucha gente en la masa, pordioseros que podan ser anticomunistas, limosneros anticomunistas, gente muerta de hambre, gente sin empleo anticomunista. Adems, las apelaciones al socialismo hubieran frustrado la posibilidad de un Frente Amplio con la burguesa. Segn Katrien Demuynck y Marc Vandepitte, en sus cartas, discursos o manifiestos de la poca, no se encuentra ninguna alusin a la lucha de clases, el socialismo o el marxismo. Hay un encuentro histrico que pone de manifiesto esta elipsis: cuando el filsofo Jean-Paul Sartre visit la isla a principios de 1960, Castro le pidi que no adjetivara la revolucin cubana como socialista. Fidel Castro declar el carcter socialista de la Revolucin cubana el 16 de abril de 1961, un da despus de las bombas que inauguraron la invasin de Playa Girn.

Fidel era un autodidacta, subrayan los autores. En un discurso del 12 de enero de 1968, adverta el lder comunista: No puede haber nada ms antimarxista que el dogma y la petrificacin de las ideas. El resultado de lecturas y praxis fue una mezcla original y poco ortodoxa, una variante tropical del marxismo-leninismo que tambin encontramos en el peruano Jos Carlos Maritegui, destacan Demuynck y Vandepitte. En una de las conversaciones con el periodista Ignacio Ramonet, Castro deja claras sus preferencias tericas: Si no hubiramos estado inspirados en Mart, en Marx y en Lenin, no habramos podido siquiera concebir la idea de una revolucin en Cuba. Respecto al marxismo-leninismo clsico, el Movimiento 26 de Julio se separaba en algunos aspectos: emprendi la accin revolucionaria sin ser un partido de vanguardia, sin que la lucha armada se hallara subordinada a una direccin poltica centralizada y sin un largo tiempo de preparacin poltica. Fidel Castro y el Che Guevara coincidan en que no haba que esperar a que se reunieran todas las condiciones para iniciar la revolucin.

En cuanto a la religin, Fidel Castro seal los puntos de conexin entre el cristianismo y los comunistas. En una entrevista con el fraile dominico brasileo y telogo de la liberacin, Frei Betto, declar que muchos de los partidos comunistas en Amrica Latina incurrieron en el error de un cierto atesmo acadmico; se alejaron as de una parte de las masas depauperadas, que en muchos casos eran creyentes. Pero Fidel Castro tambin seal en sus textos que hacendados y oligarcas utilizaron la cuestin religiosa como instrumento poltico de resistencia a la revolucin. En otro discurso del 9 de agosto de 2000, Fidel Castro tambin resaltaba la importancia de la tica: Es la fuerza ms poderosa de que se pueda disponer. Hay que luchar por una vocacin, por un deseo, sin esperar recompensa de ninguna clase, ni moral, ni material. Uno de los grandes hroes de Fidel Castro y del Che Guevara fue Don Quijote de La Mancha. Fue el primer libro del que se editaron millones de ejemplares tras el triunfo revolucionario, resaltan Katrien Demuynck y Marc Vandepitte. La recuperacin de la dimensin tica y del humanismo son probablemente su aportacin ms importante al marxismo-leninismo, aaden.

Nota del editor:

[*] El libro ha sido publicado tambin (en papel) por Boltxe Kolektiboa: http://www.boltxe.eus/producto/el-factor-fidel/

El factor Fidel. El pensamiento poltico del Comandante

Katrien Demuynck y Marc Vandepitte


Traduccin a cargo de Beatriz Morales Bastos

Edicin 1.0. diciembre 2016

Este libro se encuentra bajo una licencia Creative Commons by-nc 4.0

Pgina del libro: http://www.dyskolo.cc/cat%C3%A1logo/lib025/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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