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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
El orden democrtico existe en la medida en que un sujeto social organizado genera actividad por imponer ese orden

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

Estbamos en Hegel. Adelante, nos ests dando una verdadera leccin de hegelismo (si me permites la broma).

El punto: que el "Entendimiento" la disposicin desdoblada, objetivante, de la mente disposicin activa de la mente, que interpreta- frente a la realidad, esa, el Entendimiento, no es considerada por Hegel una monstruosidad intrnseca. El individuo aislado en su comportamiento particular tiene que relacionarse con lo existente como inamovible, como "provisionalmente inamovible" al menos. Y este pensamiento objetivante es el que posibilita, esto es, el pensamiento a partir del cual, surgen las ciencias. Este pensamiento es el apropiado para las ciencias, tanto las fsicas como las sociales. Y si, en relacin con las ciencias sociales, se tiene en cuenta eso, esto es, que son construcciones analticas, que adems de recortar la totalidad social integrada, descomponindola en campos de saber, adoptan la construccin intelectual de la realidad como un fijo inamovible para poder operar intelectualmente sobre el mismo, pero tienen consciencia de que eso es una convencin. Si se tiene consciencia de la convencin intelectual en la que se fundamentan las ciencias, que suponen como objeto lo que es nuestra actividad social in actu, si eso es tenido en cuenta, las ciencias aportan saber valioso.

Perdona, lo destaco: si tienen en cuenta lo sealado, las ciencias aportan un saber sustantivo, valioso. 

A esta forma de enfrentar intelectualmente la realidad, como he dicho, la denomina Hegel, "Entendimiento". A la forma de comprender intelectualmente que la realidad y nosotros somos lo mismo la denomina "Razn". Pues bien, Hegel mismo dice que el Entendimiento sin Razn es vlido la gente puede vivir, hacer su vida desde el Entendimiento-, pero la Razn sin entendimiento es intil. Pues, que, por ejemplo, para cruzar una calle, hemos de tener en cuenta todos los "Realitts" de rugientes motores que se nos abalanzan encima, sin esperar a poder interactuar deliberativamente con ellos, claro.

Me recuerdas a ejemplos dados por Lukcs en las Conversaciones.

Toda praxis comunitaria es, como he dicho, un hacer en comn segn un proyecto ordenador que subsume la totalidad de actividades; la Totalidad del mundo de la mercanca por ejemplo, mundo-Realitt, mundo fetiche, cuya verdadera entidad es nosotros en comunidad haciendo y a la par, considerando la totalidad de nuestros haceres y de sus creaciones Wirklichkeit- como "mercanca", como cosa, cosa instrumental, cosa utilitaria Realitt- como, esto es, como "cosa" "Ding", como cosa a lo piedra, a lo rbol, y no como objetivacin de nuestro hacer, como praxis propia de empresa comn, de empresa "en" comn, en el momento de su hacerse, objetivacin prxica "Sache"-. Praxis en comn, totalidad. "Totalidad" habla de esa praxis intersubjetiva siempre viva. Totalidad es un no parar dira mi madre-, un no parar en comn y segn proyecto orgnico, hegemona.

El ser humano es prxico: ser social y prxico. Se autocrea en comunidad la forma de hacer y vivir. Nada hay que no sea creacin nuestra. Solo somos creacin nuestra, praxis en acto, por eso no hay otra realidad sino la que nosotros generamos, y por ello, verdad, cosa real verdadera es solo lo que hacemos verum ipsum factum, verdad es lo hecho-. Todo nuestro hacer es obra nuestra y todo lo que hacemos nos autodetermina. tem ms la totalidad de nuestro vivir, la vida cotidiana, los saberes productivos y reproductivos, nuestra cultura material en sentido antropolgico, nuestro ethos, que es lo que nos determina, nos construye, es producto creado por nosotros,. Creado, no ex nihilo hemos de metabolizar con la naturaleza interna y externa-, pero s creado. Por ello la totalidad del hacer y la totalidad del saber hacer es objeto de nuestro inters poltico. Esa es la tarea a deliberar en comunidad de iguales: todo lo que hacemos y que nos crea.

Esta es la nocin de totalidad social marxista, que es usada por los marxistas hegelianos. Un todo orgnico, donde no hay "bases por aqu" "sobrestructuras por all", y donde no hay foto fija, sino proceso, sociedad en constante proceso de autotransformacin. Donde, adems, nosotros, los marxistas somos co-parte interior del sujeto social interactivo que genera el hacer.

Surgen mil preguntas ms pero no abuso. Entiendo mal si sealo que ests haciendo una crtica a la metfora arquitectnica de supuesta inspiracin marxista sobre la infraestructura econmica y la supraestructura poltica y cultural?

Exacto.

Hablas tambin de una nueva praxis que cree un nuevos ethos, esto es, aade, "un verdadero nuevo Estado" (que, adems, aades luego es el campo fundamental de la praxis poltica).. Ya hemos hablado de ello, pero aqu Estado est usado con significado distinto al uso usual del trmino. No equivale a los aparatos polticos e ideolgicos del Estado, por usar terminologa althusseriana.

As es, el estado vuelve a ser lo que siempre fue para la tradicin poltica clsica, la totalidad de la comunidad organizada para generar en comn las actividades que producen el vivir de cada uno de los miembros de la misma. Ethos lo llamaba Aristteles, y era la totalidad de saberes prxicos, productivos del mundo humano de la comunidad. Ms los instrumentos de deliberacin poltica en comunidad que posibilitan deliberar sobre el ethos y sobre las medidas para preservar a la comunidad. Antonio Gramsci, consciente de que el liberalismo haba querido liquidar esta tradicin, y que mucha gente no lo entenda, defina al "estado como sociedad poltica+ sociedad civil". Por ello, la praxis poltica tiene siempre como fin determinar cul es el ethos, la comunidad de vida que se quiere crear. El proyecto obedece a la inspiracin, al ascendiente de una u otra fraccin de la sociedad que impone su "hegemona", sobre el mismo. Dirimir ese combate, decidir cul debe ser el proyecto de vida es, por tanto, el objetivo de la praxis poltica, que debe ya generar ex ante, antes de alcanzar a construir un nuevo orden institucional, el nuevo vivir, el ethos nuevo, al menos en buena parte.

Toda persona, afirmas, que diera adhesin a un vivir, supeditara su actividad a ese hacer y obligara o persuadiera a los dems subalternos de su mbito de poder a proseguir ese hacer, era puntal de ese Estado. Quines no han sido entonces puntales de los Estados? Quin est libre de pecado?

Totalmente cierto. Somos el sujeto productor del mundo que habitamos. No hay magia que lo produzca al margen de nosotros. Ese mundo no es naturaleza, es obra nuestra, mediante la que hemos transformado la naturaleza. Si se produce es porque estamos de acuerdo en producirlo. "Auto identidad de sujeto y objeto", "monismo", "inmanentismo". Pero precisamente por eso, podemos cambiarlo cambindonos a nosotros mismos; donde "cambiarnos", lo que se entiende por tal cosa predicado de un ser que es comunidad prxica intersubjetiva, no es un acto posible individualmente, no es un conversin de individuo aislado en el desierto de la Tebaida, o subido sobre una columna, tal como los hacan los ermitaos cristianos de las Vidas Ejemplares de Editorial Novaro; o como Simen el estilita, encaramado en su columna y rodeado por un mandra o vallado, encima. Es un proceso prxico comunitario. En contrapartida todo hacer nuevo que generamos transforma la realidad que es creacin nuestra y nos auto trasforma al generar nuevas capacidades, nueva antropologa en nosotros.

Sin radicalizar la democracia y convertirla en el orden sustancial del vivir cotidiano en comunidad, afirmas, "no se puede desarrollar, afianzar, potenciar el orden democrtico en las leyes". Luego, por tanto, dnde existe algn orden democrtico en las leyes? Ha existido alguna vez?

El orden democrtico existe en la medida en que un sujeto social organizado genera actividad por imponer ese orden. Por imponer en la vida cotidiana un vivir controlado por la comunidad, un hacer en comn controlado por todos los que lo producen en las diversas clulas microfundamento de la sociedad, en los micromundos desde los que actuamos organizadamente y que componen la vida cotidiana, los micromundos desde los que producimos y reproducimos la praxis que objetiva nuestra sociedad: que se objetiva como nuestra sociedad. La democracia, donde existe, lo hace como proceso y como proceso de democratizacin del mundo que hay ahora. Puede llegar a existir como proceso a secas, o sea como ethos ya triunfante, cuya puesta en obra exige la actividad permanente de las gentes, pero ya no como proceso por imponerse como democracia real sobre los mundos de vida comunitarios. La democracia existe entonces como democratizacin, tal y como nos deca Georg Lukcs. Existen leyes democrticas all donde son resultado de las luchas del movimiento democrtico y donde ste adems impone que se cumplan y no se pervierta su espritu. Deca otro grande, Arthur Rosenberg

Otro de los grandes de verdad. 

S, desde luego. Deca que democracia es el nombre de un movimiento. Y existe estado democrtico pleno- all donde ese movimiento se ha impuesto. Cmo iba a ser la democracia otra cosa que proceso prxico intersubjetivo, si queremos que sea verdad verdadera, verdad real, verdad trada al mundo por quien puede, nosotros los explotados "wirklichkeit"-. La democracia ha existido con plenitud en periodos revolucionarios y en algunas de la las antiguas polis helnicas. La democracia es un proyecto concreto y es una posibilidad concreta, histrica, que acoge las aspiraciones concretas de un mundo social de pobres, de subalternos, un mundo histrico concreto. Nadie est fuera de su propio mundo, y nuestras expectativas de vida son concretas. Se pueden definir fines, aspiraciones disparatadas, pero tan reales y concretas como las mesuradas. Y todas son histricas. La democracia es histrica y como tal, como proyecto definido por los que luchamos por co-generarla, es un proyecto determinado, concreto, y por ello hacedero al mil por mil. Como lo es mi ideal de felicidad, que es el de esta poca, y por ello es "ste" con estos "tems" los de Aristteles, por ejemplo: felicidad es sensacin inherente a la actividad, la sensacin inherente a la actividad de un ser que es prxico y solo se autodesarrolla mediante la praxis. Bueno, todo esto viene a cuento de que no estoy por lo de los "Ideales regulativos", esas ideas que desbordan siempre su momento histrico presente y que son como el horizonte que por mucho que se camine nunca se alcanza, una versin laica del escatn. Todo proyecto es histrico, esto es, es concreto, y es, puede serlo, perfecto, porque perfecto "entels", perfectum perficio-, quiere decir, "acabado" conforme a la intencin. Cmo va a existir un ideal ahistrico, qu imaginacin puede llegar a crearlo. Somos seres histricos, y somos seres libres, eso s. Pero no porque tengamos un ideal regulativo, llamado libertad, a alcanzar asintticamente; un ideal no existente en el ES, pero alcanzable en el "DEBE".

Se entiende tu posicin no kantiana en este punto. 

Somos seres libres, porque siempre siempre- lo hemos sido; la libertad no es un estadio ontolgico a alcanzar, o a desarrollar; es simplemente nuestra ontologa, la de un ser que no tiene naturaleza, una sustancia que es intersubjetividad, una sustancia que es sujeto comunitario, praxis en acto de comunidad, praxis sin proyecto predeterminado a priori. Y por ello tan obra de nuestra libre autodeterminacin es el esclavismo como la igual libertad. Pero la experiencia, tras la Revolucin Francesa, nos ha revelado experiencialmente, ha revelado a nuestra consciencia esto, este carcter nuestro originario. Y ahora, esta experiencia histrica, concreta que nos ha hecho seres conscientes de lo que siempre hemos sido, de nuestra condicin ontolgica de siempre, nos permite guiarnos conscientemente conforme a este entender lo que siempre hemos sido, esta autoidentidad sujeto objeto nuestra dicho sea de paso y para salir al paso de interpretaciones relativistas.

Interpretaciones relativistas que no van contigo. No eres partidario de ningn tipo de relativismo. Por lo dems, y perdona la pregunta, cuando se habla de democracias para referirse a sistemas polticos como el alemn, el norteamericano o en espaol, este uso del trmino no debe ser muy convincente para ti.

Son regmenes representativos, liberales. Cnicamente, a sabiendas de su mentira, denominados democracias por los liberales. Precisamente Ortega y Gasset quien vaya a mi libro, lo encontrar- sala al paso de la confusin, y se declaraba antidemcrata explcitamente a fuer de liberal.

Hablas, en algn momento, de una vida hegemonizada por las ideas de igualdad, libertad y deliberacin en comn. Por qu no hablas de la fraternidad?

Tienes razn, debiera haber hecho constar el tercer miembro de la divisa, o debiera haber hecho constar por qu, en ese punto que t citas, no apareca esa divisa que es justo la divisa de la democracia de la contemporaneidad. Me explico.

Espera un momento, descansemos. Nos ir bien.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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