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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2017

El decano, la filosofa, las falacias, la empleabilidad y el mercado

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


El decano de la Facultad de Filosofa de la UNED, Jess Zamora Bonilla [JZB], ha intervenido en el actual debate sobre la presencia (o ausencia ms bien) de la filosofa en los estudios secundarios con un escrito publicado en El Pas cuyo ttulo seala muy bien su contenido: Cmo no defender las Humanidades . Puede leerse una respuesta crtica con sus posiciones en los dos artculos que el profesor Carlos Fernndez Liria [CFL] ha publicado en Cuarto Poder con el ttulo "La batalla por la Filosofa" [1].

Por mi parte, quiero referirme tan slo a un nudo de la reflexin del decano de la Facultad de Filosofa. JZB finaliza su texto denunciando lo que, creo entender, es una "falacia que se comenta por s sola", es decir, una falacia inmediata, que se ve a simple vista, sin apenas reflexin, una falacia que no es tal, propiamente hablando, porque a nadie puede engaar un mal argumento, un psimo argumento de estas caractersticas. La falacia inmediata en cuestin,la sealada por JZB, es la siguiente: "La educacin no debe tener como objetivo la empleabilidad, y por eso el Estado debe crear muchsimos ms empleos para los titulados en Humanidades". Cmo se puede argumentar tan mal, nos viene a decir JZB.

Pues bien, me ocurre en este caso lo mismo que a CFL. Por muchas vueltas que le doy, y le he dado muchas, no veo dnde est la falacia. Limitaciones mas probablemente.

Lo sera, seguramente, sera una falacia inmediata si fuera axioma indiscutible o una verdad generalizada tras su evaluacin por el sentido comn crtico que la educacin -la secundaria no obligatoria?, la universitaria?, ambas?- tuviera como atributo central el objetivo de la "empleabilidad", es decir, la finalidad de posibilidad-encontrar un trabajo (supongo en condiciones justas y adecuadas, no cualquier tipo de trabajo) para los estudiantes. Pero, es el caso?, debe ser el caso?

La anterior creencia est, de hecho, extendida en los ciclos formativos de grado medio y superior en prcticamente toda Espaa con la dignsima oposicin de algunos sectores del profesorado que piensan tambin, como parece razonable, en la formacin global del alumnado y en su enriquecimiento tcnico, cientfico, humanista, histrico y cultural. Esta creencia, y las prcticas relacionadas, han tenido como derivadas hasta el momento la formacin dual (un disparate sin parangn en la enseanza pblica), su formacin escolar -tal como he escrito- en empresas con una disminucin de los salarios de los trabajadores jvenes en trminos globales y esa misma apuesta en absoluto ha podido evitar que la palabra ms adecuada para caracterizar el mal denominado "mercado laboral espaol" sea el de precariado con aristas salvajes. Ese debera ser el objetivo de la enseanza secundaria no obligatoria o de la universitaria?

Ms bien debera ocurrir los contrario. La educacin, la enseanza, la formain pblica, no debe tener como objetivo, como seala tambin CFL, la empleabilidad, que, en general y sin ideologismos cegadores, equivale a someterse a las necesidades previsibles o imprevisibles de "un mercado laboral demente y suicida regido por un capitalismo de casino". Puede que ese sistema econmico no sea tan demente (la aparente irracionalidad tiene su lgica crematstica y de poder) pero que el capitalismo espaol y el internacional explota, maltrata, manipula, engaa, usa como objetos y carne de can a una gran parte de nuestros jvenes es una de esas verdades machadianas a las que tanto Agamenn como el porquero, sobre todo este ltimo, daran el visto bueno. Cmo negar la evidencia?

La formacin, la educacin crtica -cualquier filsofo que se precie debe recordarlo. y sin lugar a dudas el decano de Filosofa de la UNED lo recuerda muy bien- debe ayudarnos entre otras cosas a saber a qu atenernos (por decirlo en trminos orteguianos), a comprender, valorar y criticar los aspectos menos humanistas de las realidades econmicas que nos envuelven y de las cuales muchos ciudadanos (no todos) dependemos. Una vida buena, un concepto central de toda educacin (y de toda filosofa), a la altura de nuestras difciles circunstancias, exige mirar con ojos informados y crticos escenarios de explotacin y opresin. Incluso, por qu no, buscar alternativas a ellos o cuanto menos reflexionar sobre ellas. No abonar caminos de desolacin, no servir sin ms consideraciones a lo "realmente existente", no seguir la absurda noria de una historia no menos absurda sobre si todo si pensamos en las personas ms vulnerables y en sus familias, carnes de can de un sistema que piensa que su capital ms preciado es, precisamente, la acumulacin de ms capital.

Tampoco logro ver el carcter falaz de la segunda parte de la afirmacin comentada por el decano de Filosofa: "por eso el Estado debe crear muchsimos ms empleos para los titulados en Humanidades". A no ser, puede ser esta la explicacin, que JZB piense que el Estado no slo debe crear muchos ms empleos (y tambin en condiciones) slo para los titulados en Humanidades sino para los titulados en muchas otras disciplinas o para trabajadores no tan titulados. Si es as, si mi interpretacin es buena, su crtica, esta segunda parte de su crtica, es pertinente. Gracias por recordarlo. Abonar, apostar, ampliar el Estado de bienestar no implica, entre otras cosas, generar trabajos de calidad (es decir, en condiciones bsicas, elementales, conseguidas con luchas y muchos esfuerzos) en sectores generalmente despreciados, poco considerados o muy maltratados por el Capital y sus diversas prolongaciones y cmplices?

 

Nota

(1) https://www.cuartopoder.es/tribuna/2017/01/07/la-batalla-por-la-filosofia-1/9531  y https://www.cuartopoder.es/tribuna/2017/01/08/la-batalla-por-la-filosofia-y-2/9542

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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