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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2017

Iberdrola ha iniciado los trmites para que el almacn de residuos radiactivos se ponga en marcha en 2019
Ecologistas en Accin alerta sobre los impactos radiactivos del almacn nuclear de Cofrentes

Enric Llopis
Rebelin


A primeros de noviembre la compaa Iberdrola, propietaria de la central nuclear de Cofrentes (Valencia), anunci los primeros trmites administrativos para la construccin de un Almacn Temporal Individualizado (ATI) que albergue los residuos nucleares de esta central. La empresa seala el ao 2019 como plazo para que comience a operar el almacn, cuya implantacin justifica por el tamao, limitado, de las piscinas que actualmente albergan los residuos radiactivos. Las piscinas no estn dimensionadas para almacenar todo el combustible usado durante su vida operacional, reconoce Iberdrola. Ubicada a dos kilmetros del municipio de Cofrentes, la planta nuclear empez a operar en 1984. En 2011 el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) renov la autorizacin de explotacin a Iberdrola por una dcada, hasta 2021.

El ATI consiste en una losa de hormign armado y resistencia a los sesmos, con capacidad para almacenar 24 contenedores de combustible: cilindros de acero y hormign, de cinco metros de altura y 2,5 de dimetro. El carcter temporal del ATI, argumenta la empresa, obedece a que los desechos nucleares se enviarn en un futuro -con los del resto de plantas del estado espaol- al municipio de Villar de Caas, en la provincia de Cuenca, donde el gobierno promueve la construccin de un Almacn Temporal Centralizado (ATC). Sin embargo, esta iniciativa se halla actualmente en un limbo jurdico-administrativo por la oposicin del ejecutivo de Castilla-La Mancha.

En el estado espaol existen tres ATI operativos, en las centrales nucleares de Trillo y Zorita, las dos en la provincia de Guadalajara; y Asc (Tarragona). Cuentan adems con autorizacin gubernamental para implantar el almacn temporal las plantas nucleares de Santa Mara de Garoa (Burgos) y Almaraz (Cceres). En el caso de Cofrentes, Ecologistes en Acci del Pas Valenci ha manifestado una oposicin frontal al ATI que promueve Iberdrola. La organizacin ecologista ha remitido al Ministerio de Medio Ambiente un escrito en el que afirma que la Declaracin de Impacto Ambiental del proyecto ha de incluir una valoracin de los efectos radiolgicos del almacenamiento, y no slo de los impactos ambientales, como segn el documento dirigido al ministerio- propone Iberdrola.

En el escrito de sugerencias, Ecologistes en Acci recuerda que el departamento de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana ha de pronunciarse sobre el Almacn Temporal Individualizado que tramita Iberdrola, ya que ste se emplazar dentro del recinto de la nuclear, que a su vez se halla en un espacio de la Red Natura 2000 (red ecolgica europea de reas de conservacin de la biodiversidad); en concreto, se trata de la Zona de Especial Proteccin para las Aves (ZEPA) Sierra de Marts-Muela de Cortes; la federacin ecologista advierte del impacto que la construccin de nuevos viales, tendidos elctricos y el incremento de los niveles radiolgicos podra tener en la ZEPA. Adems de los riesgos apuntados, en un territorio prximo se halla la Zona de Especial Conservacin (ZEC) Valle de Ayora-Sierra del Boquern.

El documento enumera las posibles consecuencias de fugas, accidentes y vertidos en una central nuclear envejecida y con un diseo de los aos 70. Por ejemplo, el riesgo de contaminacin radiactiva en el abastecimiento hdrico de Valencia y su rea metropolitana (2,3 millones de personas); Sagunto (100.000 habitantes) y sobre las cerca de 300.000 personas que consumen agua del ro Jcar a travs del Canal Jcar-Tria. A ello Ecologistes en Acci agrega el riesgo de contaminacin radiactiva sobre decenas de miles de hectreas de regado en las comarcas de la Ribera, Camp del Tria y Camp de Morvedre; otra cifra subrayada por la organizacin ecologista es el consumo de 20 hectmetros cbicos anuales de agua de alta calidad del ro Jcar, slo para refrigerar el reactor de la planta nuclear de Cofrentes.

Uno de los objetivos que se esconde tras el proyecto del ATI, destaca el portavoz de Ecologistes en Acci del Pas Valenci, Carlos Arribas, es alargar el funcionamiento de la planta nuclear de Cofrentes ms all de 2024, ao en que habra que clausurarla al sobrepasar los 40 aos de vida til asignada a las centrales. En cuanto al almacn de residuos radiactivos, asegura Arribas, tendr que en funcionamiento en 2019, porque ese ao se les acaba el espacio para albergar combustible radiactivo en las piscinas. En este punto radica la importancia estratgica del ATI, segn Ecologistes en Acci: implica habilitar nuevos espacios para que la nuclear contine operativa durante otros doce aos, hasta 2031. Tal vez las prisas de la empresa se expliquen por la falta de sitio, al tiempo que el ATC de Villar de Caas (donde tendran que trasladarse finalmente los combustibles radiactivos) se mantiene en un estado de indeterminacin, despus que el gobierno de Castilla-La Mancha aprobara en octubre de 2016 la ampliacin de la ZEPA de la Laguna de El Hito, en el entorno donde tendra que emplazarse el ATC.

Qu conclusin cabe extraer de todos estos clculos? La improvisacin constante respecto a la energa nuclear, sostiene el portavoz ecologista; desde el primer momento no se tuvo claro qu hacer con los residuos radiactivos; ni siquiera las piscinas se disearon considerando los 40 aos de vida til de la central nuclear. Otra de las preocupaciones apunta a los riesgos intrnsecos del material almacenado. Los 24 contenedores del ATI, cada uno con 60 elementos combustibles, acumularn pastillas con xido de uranio, cesio, estroncio, yodo y plutonio, degradados tras el proceso de fisin nuclear, explica Carlos Arribas. El ATI acoger elementos de altsima radiactividad, que al aire libre provocaran una contaminacin altsima; por otro lado, a pesar del hormign, el acero y los materiales de proteccin, el blindaje no es absoluto. Arribas recuerda otro factor de riesgo: la proximidad de elementos radiactivos dentro del ATI, lo que podra provocar una reaccin de fisin nuclear.

En cuanto a las condiciones estructurales, la planta de Cofrentes se resiente tras ms de tres dcadas de actividad. Las organizaciones ecologistas alertan de materiales sometidos a una fuerte presin, como la vasija del reactor, que con los aos estn sufriendo fatiga y corrosin. Recuerdan asimismo que en plantas nucleares del tipo BWR (reactor de agua en ebullicin), como la de Cofrentes, el vapor de agua que moviliza la turbina procede del ncleo del reactor; esto significa que se halla en contacto con las barras de combustible de uranio, altamente radiactivo. Provoca inquietud adems el sistema de contencin Markt-III, de Cofrentes, afirman fuentes de Ecologites en Acci, pues como se demostr en el accidente de Fukushima no evita la explosin y salida al exterior de la radiactividad.

Existen otros riesgos, como se constat en octubre de 1982: los de inundacin en la zona donde se ubica la central nuclear de Cofrentes. El episodio de gota fra y las lluvias extraordinarias ocurridas entre los das 19 y 21 inundaron las instalaciones de la planta nuclear, entonces en obras. Las aguas del ro Jcar, desatado, superaron el puente de acceso al recinto nuclear y el aparcamiento anejo. El agua que proceda de la escorrenta de la parte trasera de la central inund la sala de control del reactor y tambin el acceso al almacn de uranio enriquecido, recuerdan fuentes de la organizacin ecologista. A pesar de los antecedentes, el documento inicial del proyecto de ATI sita el almacn en una cota slo cuatro centmetros por encima de la cota inundable en caso de rotura de una presa (la de Alarcn y la de Contreras son las que afectaran a la nuclear de Cofrentes).

Por otro lado, la Agencia Efe inform el pasado 10 de mayo de un informe remitido a la UE sobre gestin responsable y segura de los residuos radiactivos. El documento calcula en 188.000 metros cbicos cifra comparable a 75 piscinas olmpicas- los desechos de baja y media actividad de las centrales nucleares que Espaa tendr que gestionar hasta 2024. Segn el documento facilitado a la agencia de prensa por el CSN, la mayor generacin de residuos nucleares de baja y media actividad correspondera segn las previsiones- a la central de Cofrentes (3.316 metros cbicos), seguida de Amaraz (2.062), Asc (1.948), Vandells II (1.061), Garoa (939) y Trillo (907). Sobre el proyecto de ATI de Cofrentes, Ecologistes en Acci ha trasladado sus observaciones iniciales al ministerio, pero pide tambin un posicionamiento claro a la Conselleria de Medio Ambiente del Gobierno Valenciano. Queremos que se mojen, afirma Carlos Arribas, que pone el ejemplo de la Junta de Extremadura y tanto el Gobierno como el Parlamento portugus, que han manifestado su oposicin al ATI de Almaraz. O el Gobierno de Castilla-La Mancha, que ha rechazado el proyecto de ATC. Iberdrola est iniciando los trmites del ATI en Cofrentes, pero lo que se debera empezar es la redaccin del proyecto de desmantelamiento, con el fin de cerrar en 2024; el proceso de cierre no es de un da para otro, durar aos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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