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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2017

Sindicalismo, de clase o de nacin?

Pedro Fernndez
Crnica Popular


En tiempos de crisis no es fcil hacer sindicalismo, las negociaciones no son para ganar sino para perder lo menos posible y eso siempre es difcil que los representados lo entiendan. Pero si uno se cie a eso, a defender las mejores condiciones laborales posibles, seguro que todos acaban reconociendo su esfuerzo.

El sindicalismo ha de tener una visin de pas? Por supuesto, las relaciones laborales se dan en las empresas y en un espacio ms amplio que condicionan dichas relaciones. Un buen sistema educativo pblico, sanitario, fiscal, de gestin de residuos, etc. mejoran mucho las condiciones de vida y las opciones laborales.

Y el tensionamiento territorial, forma parte de la lucha sindical? Pues, en principio, participar de las pugnas entre burguesas para sacar ventaja unas frente a las otras no parece que tenga que ser espacio de intervencin sindical. S sera su espacio si desde el poder pblico se hicieran normas o no se prestaran servicios o inversin en un territorio de forma que los trabajadores de ese territorio se vieran forzados a una tasa de emigracin econmica claramente superior a la del resto de territorios bajo ese mismo poder pblico. En Espaa, la tasa de emigracin de jvenes con formacin es similar en todo el territorio y, en todo caso, ms alta all donde los niveles de renta per cpita son menores.

Qu estn haciendo nuestros sindicatos? Pues lo que vivimos en Catalunya es que tanto CCOO como UGT han sido parte activa y motivada en el Pacte Nacional pel Referndum, as como, hace un par de aos, fueron igualmente parte activa y motivada en el Pacte Nacional pel Dret a Decidir.

De hecho, en 2015 la accin sindical que tuvo ms eco en Catalunya fue la foto de Joan Carles Gallego (CCOO) y de Josep Maria lvarez (UGT) con Carme Forcadell (Assemblea Nacional de Catalunya) y Muriel Casals (mnium Cultural).

Todo ello, por supuesto, con el conocimiento y apoyo de los Secretarios Generales de ambos sindicatos, aunque nunca han explicado qu aporta todo esto a la lucha sindical.

Es verdad que el argumento se debe permitir que la gente vote tiene fuerza. Pero Han votado los afiliados de CCOO o los de UGT sobre si queran que sus sindicatos dedicaran el grueso de sus esfuerzos a apoyar un proyecto encabezado por la burguesa catalana? NO.

NO, lectores, NO. NO han votado porque los dirigentes de esos mismos sindicatos que reclaman que la ciudadana pueda votar y que es antidemocrtico no dejarles NIEGAN a sus afiliados ese derecho. Quien impide consultar a la militancia? El PP? Rajoy? NO, son los seores Joan Carles Gallego y Josep Maria lvarez (desde hace pocos meses, Camil Ros) los que NO convocan esa consulta.

Slo se reclama el derecho a votar para aquello para lo que no se tiene el poder de imponer. Y eso vale para Rajoy y su PP, como tambin vale para CDC (ahora PDEcat), ERC, Junts pel S, Municipis per la Independncia (hay centenares de municipios apuntados y en ninguno se ha votado si la gente quera incorporarse o no, el gasto s lo han de hacer, etc, etc).

Cmo hemos llegado a esta participacin ciega y convencida, ignorando incluso a los propios afiliados, que son la presencia real de los sindicatos?

Cuando militaba (el calificativo oficial era adherido ) a ICV me sorprendi mucho que existiera algo que en aquel entonces encabezaba Angelina Puig, la CONC.

CONC es Comissi Obrera NACIONAL de Catalunya. Qu poda aportar la CONC a la mejora de las clases trabajadoras me ha resultado siempre una incgnita. Pues la CONC es la que ms manda en CCOO-Catalunya.

Les animo a ver las webs de CCOO y de CCOO-Catalunya; tengo serias dudas que sean el mismo sindicato. El caso de UGT es notorio pero no tan llamativo y descarado.

No s Uds. pero yo veo personas que se organizan en familias, lo de las relaciones unvocas nacin-territorio las veo menos. Lgicamente, las familias tienen sus trayectorias culturales, lingsticas, etc En Catalunya, todos Uds. lo saben, casi la mitad de las familias tienen como lengua de relacin el cataln y, lgicamente, reclaman de los poderes pblicos proteccin.

CCOO y UGT, como los dems sindicatos, tienen todo el derecho del mundo, en defensa de las condiciones de vida de esas familias, de reclamar esa proteccin y denunciar en qu puntos o aspectos no se est ejerciendo. Pero tambin tienen la obligacin de ser coherentes.

Ambos sindicatos se declaran federales pero no recuerdo ninguna intervencin en el mbito federal que haya sido en lengua distinta al castellano. Ser federal se demuestra con el ejemplo en casa, no cacareando en la calle. Por supuesto, lo mismo para la CONC.

Casi la mitad de las familias de Catalunya tenemos como lengua de relacin el castellano: ya est bien de negar nuestra realidad. Eso no es sindicalismo, es otra cosa. Muy en sintona con lo que se va imponiendo en Europa, s, pero otra cosa.

Pedro Fernndez. Vicepresidente de Alternativa Ciudadana Progresista

Fuente: http://www.cronicapopular.es/2017/01/sindicalismo-de-clase-o-de-nacion/



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