Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2017

El Estado-Nacin de la religin juda y la colonizacin de Palestina
No al Estado-Nacin ateo, gay, blanco, negro, cristiano, musulmn, judo

Susana Khalil
Rebelin


El secularismo (la separacin de lo religioso de la administracin poltica), al igual que la laicidad (la diversidad religiosa), le costaron al Estado-Nacin mucha sangre humana. Hoy podemos sostener que la gran mayora contempornea nos reafirmamos en el secularismo y la laicidad como una posible avanzada humanista.

Pero ms all del secularismo, las teocracias y la laicidad dentro del Estado-Nacin, es ver hoy el retroceso y la burla donde la religin es el mismo Estado-Nacin, eso, ni en el peor de los pasajes del oscurantismo existi. Existe una simbologa que es el caso del Estado del Vaticano, pero, no es nacin. Por ejemplo, para obtener unos credenciales de nacionalidad, debe ser para trabajar en La Santa Sede y una vez culminada la labor fenece esa nacionalidad.

Ahora, Israel que no es ms que un clsico colonialismo que se impuso a travs del movimiento europeo sionista en 1948 en la Palestina histrica, hoy solicita que se le reconozca como el Estado-Nacin de la religin juda. Atencin, no est solicitando ser un Estado confesional, teocrtico, que de hecho lo es, aunque lo oculte con su estampado occidental, sino que la religin y el Estado-Nacin es lo mismo. Que ser judo no es solo ser correligionario de dicha religin, sino que pasa a ser tambin una condicin ciudadana, el gentilicio mismo. Imaginmonos una nacionalidad, juda, una nacionalidad musulmana, una nacionalidad cristiana, todo esto no en el medioevo, sino en nuestro siglo XXI.

Hay islamistas que hablan de la nacin del islam, eso es una manipulacin. Sera entonces vlido y saliendo de lo religioso que la comunidad gay y atea fabriquen su Estado-Nacin.

La actual plutocracia, la atrofia imperial en la que an se encuentra atrapada la humanidad y el anacronismo colonial con su fascinante santuario acadmico intelectual en la que en algunos casos es una seudo-ciencia-social, dentro de nuestro propio secularismo, pueden ilustrar a los judos como un caso particular, una mutacin hermafrodita de la antropologa, un sui-generis...bla, bla, bla, todo sea para ocultar o justificar un clsico colonialismo en el amanecer del siglo XXI.

La razn por la cual la entidad colonial de Israel ahora solicita que se le reconozca como Estado-Nacin de la religin juda (ellos le denominan pueblo judo), es para abolir la Resolucin 194 de la ONU, que estipula el Derecho Inalienable de Retorno de los Refugiados Palestinos, que son ms de 6 millones. Ya prcticamente la entidad colonial de Israel ha tomado toda la Palestina histrica, la batalla colonial/topogrfica la han ganado, pero queda la demogrfica, y es que la poblacin nativa palestina crece ms que la poblacin colonial israel. La carta demogrfica es el verdadero temor de esa entidad racista. Su temor no es Hamas, las tiranas rabes, no son los terroristas islamistas, es el vientre de las madres palestinas. Golda Meir, ex Primera Ministra, en sus memorias confes que: Que su mayor temor era el nacimiento de los nios palestinos. Recientemente la Ministra de Justicia, Ayelet Shaked, haba expresado: Hay que matar a las madres palestinas. La construccin del Muro, que divide a los palestinos de los palestinos, es para estrangular el crecimiento poblacional nativo. Ahora, no es en vano que esa entidad colonial apoye hoy a terroristas islmicos, para aparte de fragmentar y balcanizar naciones rabes en Estados religiosos como Siria, entre otros, justifican as su razn como Estado de la religin Juda.

Aqu vemos que la condicin etnolgica que ha sido la base histrica de todo Estado-Nacin est siendo amenazada y la etnologa rabe tambin, con la instauracin de Estados-Nacin judo, musulmn o cristiano.

Las oleadas migratorias han provocado interesantes variantes evolutivas en el Estado-Nacin, que no la hace prescindir necesariamente de lo etnolgico, pero se resguarda dentro de una soberana secular y laica. Yo misma soy latino-rabe y canadiense, que reivindico mi Derecho de Retorno a la Palestina histrica.

Ahora, ante nuestra conciencia secular, laica, humanista, de izquierda, progresista, liberal, activistas polticos, activistas de derechos humanos, demcratas, revolucionarios, escritores, artistas, filsofos, intelectuales. A los etnlogos etngrafos, arquelogos, antroplogos, socilogos, historiadores, politlogos, telogos y los mismos religiosos, pregunto: Qu son los judos, musulmanes y cristianos? Un pueblo o una religin? Las corporaciones transnacionales tambin son las que definen y determinan, dependiendo por ejemplo de la ruta de sus gaseoductos.

Debemos liberarnos de nuestra propia autocensura, donde el eurocentrismo/sionista que desde la inquisicin meditica, ms la delincuencia acadmica intelectual nos chantajean. Me he autocensurado y me siento puerca, cmplice/verdugo, adltera de mi alma; el miedo es un infiel que uno lleva por dentro. Yo no reconozco al rgimen colonial de Israel. Desde mi tejido y corteza humana, desde mi sanidad humana, me opongo al anacronismo colonial, al Apartheid, al negacionismo, al racismo, a la supremaca humana y al exterminio de mi pueblo rabe palestino. Adems, de ser una entidad colonial, es expansionista: tomar territorios de otras naciones rabes, crear la Gran Israel, igualmente es el eje de los dolorosos e inhumanos conflictos de todo el Medio Oriente. Que me condenen de panfletaria los think-thanks (el otro es siempre el culpable), no me autocensurar. Fue el lobby sionista que arrastr a los Estados Unidos a invadir a Irak despus de los atentados del 11 de septiembre y, la lista es larga.

Ahora bien, que muchos profesantes de la religin juda tambin porten el sentimiento de pueblo, se respeta, pero lo que nunca debemos aceptar es la falsificacin de la historia para justificar la colonizacin de Palestina y que adems es una colonizacin donde existe una programada praxis de limpieza tnica con fines de hacer desaparecer al pueblo originario, el pueblo palestino que lleva en su haber mucho ms de 11 mil aos en la luz de la historia de la humanidad. Soy de las que cree que el pueblo puede desaparecer frente a la poltica de la potencia colonial de Israel.

Pero tampoco se trata de detenerse en nuestras narrativas, sino tambin desafiarse en parir justicia para ambas partes ante una realidad. Es impostor en nuestro siglo XXI y ante la buena fe humana el reconocimiento de un Estado-Nacin religioso que tiene adems una estrategia colonial. La propuesta de dos Estados (que est siendo violada) es una modalidad de colonialismo, es cercenar, enajenar y nadie debe renunciar al universo de la dignidad humana. La solucin est en un solo Estado-Nacin (federativo), en la que convivan y coexistan los palestinos e israeles en un Estado-Nacin democrtico, en igualdad de derechos para todos sus ciudadanos. Un Estado-Nacin secular y laico. Un Estado-Nacin en la que incluso cualquier inmigrante pueda solicitar esa nacionalidad tal como ocurri con mis padres al huir de Palestina y se establecieron en Venezuela, se convirtieron en ciudadanos venezolanos (nadie es ilegal), y que sus descendientes tengan el derecho al retorno, es decir el derecho Al-Awda.

La alucinante vanguardia tecnolgica colonial israel hoy solicita ser reconocido como el pueblo de la religin. Sin embargo es enriquecedor ver como a travs de un Referndum nacional se refunda la Repblica de Bolivia como un Estado plurinacional, todo un tributo a los pueblos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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