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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2017

Desastres: naturales o generados por el sistema econmico poltico vigente?

Luis ngel Salazar Oses
Rebelin


El 21 de octubre del 2016, se constituy un rea de baja presin, frente a las costas de Colombia y Panam, eso s ms al sur oeste de lo acostumbrado en el Mar Caribe, que gener la aparicin del huracn Otto, cuya vida se extendi hasta el 26 del mismo mes, alcanzando la categora 2 (EHSS) con vientos mximos de 175 kmh (110 mph). Como su desplazamiento fue en direccin noreste, toc la costa caribea norte costarricense sobre la lnea limtrofe con Nicaragua la noche del jueves 24, aunque ya sus efectos haban generado desbordamiento de ros e inundaciones en la provincia de Limn y fuertes lluvias en la zona sur del pas. El Gobierno de la Repblica decret alerta roja en la mayora del territorio nacional mientras Otto, durante 16 horas -noche del jueves y madrugada del viernes 25- cruz hasta internarse y degradarse en el Pacfico, sobre la lnea fronteriza ya mencionada descargando su energa especialmente sobre los cantones del norte de las provincias costarricenses de Alajuela y Guanascaste. Aunque por su intensidad, medida con la escala internacional Saffir-Simpson (S.S) cuya mximo grado es 5, con vientos de 250 kmh (156 mph) o ms, puede considerarse menor, a su paso por Costa Rica, dej diez muertos, con numerosas casas derribadas o gravemente daadas por sus vientos y por las crecidas intempestivas de los caudales de los ros.

Con slo mirar un mapa de Amrica y ubicar en l a la Repblica de Costa Rica, podemos empezar a conocer la alta vulnerabilidad que, con respecto a los fenmenos meteorolgicos, posee nuestra Nacin, en cuya rea central incluso y, aunque est aparentemente protegida por algunas cordilleras, que la conforman como Valle Central, tambin llamado Meseta Central, Depresin Central o Valle Intermontano Central, se reciben permanentemente las influencias provenientes, tanto del ocano Atlntico como del Pacfico, de manera tal que, con el calentamiento global y dems procesos que hoy afectan al Planeta en general y, nuestra zona geogrfica en particular, muy posiblemente y como lo demostr este huracn Otto, con mucho ms frecuencia, a corto y mediano plazo, nuestra Nacin ser azotada por estos fenmenos que, durante muchos aos no se acercaban siquiera.

Pero, la vulnerabilidad de nuestro pas no se reduce a estos procesos atmosfricos sino que, por el contrario, su constitucin geolgica y tectnica, le agregan muchos ms riesgos a su poblacin pues, nuestro territorio es en la mayora de su superficie relativamente frgil y sumamente dinmico.

Geolgicamente hablando Centroamrica y, en particular Costa Rica, constituyen una zona del continente americano cuya corteza terrestre es especialmente inestable, pues est ubicada justo en el borde occidental de la placa tectnica del Caribe. Recordemos que la tectnica de placas es la teora que explica que la litosfera -parte externa y ms rgida y fra de la tierra- est fragmentada en grandes trozos -placas- que flotan y se desplazan sobre el manto terrestre fluido, dinmica que las hace chocar e incluso sumergirse unas bajo otras -subduccin- y precisamente bajo el borde ya mencionado de la placa del Caribe, se sumerge la de Cocos, fenmeno que genera una fuente ssmica muy importante pues en ella se dan grandes liberaciones de energa en forma de terremotos de magnitudes altas. Este proceso produce sistemas de fallas -fracturas de la corteza terrestre a lo largo de las cuales se mueven los bloques rocosos separados por ella- de carcter local y zonal con tal abundancia en nuestro pas que algunas an se desconocen, en tanto que las conocidas y desconocidas producen local o regionalmente ms sismicidad. En fin, basta echar una mirada al "mapa de sismos" que nos ofrece diariamente la Red Sismolgica Nacional (UCR-ICE), para enterarnos de que todos los das tiembla en uno ovarios lugares del territorio nacional.

A lo anterior y siempre en el campo de lo geolgico, es ineludible en nuestro pas referirnos a la vulcanologa. Recordemos que antes de existir Centro Amrica, el istmo de Tehuantepec -Mxico en Norte Amrica- estaba separado del valle del Atrato -Colombia en Sur Amrica- por casi 3000 km de canal interocanico. Amrica Central empez como rocas sedimentarias invasivas producto de movimientos tectnicos que, cuando finalizaron aun quedaban entre el norte de Nicaragua y el norte de Colombia unos 300 km de agua que, entre el periodo Terciario Inferior y el Cretico Superior se fueron "rellenando" con una cadena de islas volcnicas. Alrededor de cuatro millones de aos atrs este puente adquiri estabilidad y solidez y separ el Ocano Pacfico del Atlntico. Costa Rica naci producto de estos procesos que hoy se manifiestan en los volcanes activos y "dormidos" de nuestra Cordillera Volcnica de Guanacaste y Cordillera Volcnica Central, cuyos edificios ms activos se miran a simple vista desde las partes altas de nuestras casas en mi ciudad natal Grecia.

Estos orgenes y evolucin de nuestro territorio, constituido por una geomorfologa diversa y compleja ubicada entre dos grandes ocanos le hacen, por lo tanto, propenso a sufrir sismos, vulcanismo, huracanes, tempestades, inundaciones, sequas, deslizamientos, derrumbes, y marejadas, fenmenos que hacen que, la gran mayora de la poblacin de nuestro pas est cotidianamente expuesta a diferentes riesgos fsicos y naturales, como lo sealan estudios de la Comisin Nacional de Emergencias al indicar que al menos 1400 comunidades viven en zonas de riesgo en el pas.

Por razones de espacio y tiempo lo que he expuesto es, obviamente, un reducidsimo resumen de cientos o quiz miles de documentos que nos demuestran la ineludible realidad natural en medio de la cual, como poblacin del pas estamos ubicados y que, en aras de nuestra seguridad, nos exige definir y aplicar una serie de medidas que debemos actualizar y cumplir con toda rigurosidad con la asesora, el apoyo pleno e, incluso, cuando lo exijan las circunstancias, con la estricta disciplina que el Estado imponga. Esto requiere la plena vigencia de un sistema econmico poltico al servicio del bienestar integral de nuestro Pueblo pero, como lo hemos comentado muchas veces, durante los ltimos treinta o cuarenta aos nuestro Estado, luego de varias dcadas -de los cuarenta a los ochenta del pasado siglo- de reformismo socialcristiano y socialdemcrata, ha cado en manos de un franco caṕitalismo neoliberal que nos ha ido recetando como Pueblo, paulatina pero constantemente, todo su conocido recetario -defensa a ultranza de la propiedad privada, de la libre competencia, de la casi total privatizacin del Estado que se reduce al papel de polica guardin de los intereses de la "Argolla" dominante, de la maximizacin de las ganancias de las empresas nacionales y transnacionales, mediante la reduccin y eliminacin de los derechos laborales y la especulacin sin freno de viviendas, medicinas, tierras, artculos de primera necesidad, inseguridad ciudadana, judicializacin de la protesta social y la consecuente conversin del Estado en polica protector feroz de los privilegios de la argolla econmica.

De esta manera la seguridad y la saludo de nuestro Pueblo pasan a un ltimo plano y, planes urgentes para, por ejemplo, reubicar poblaciones que se encuentran en las riberas de ros que fcilmente se desbordan, o al pie de cerros inestables, encima de ellos, sobre o muy cerca de activsimas fallas tectnicas o en las zonas ms vulnerables a sufrir las erupciones volcnicas, jams se han realizado ni se efectuarn. La "sagrada" propiedad privada, permite que los grandes ricos acaparen los terrenos ms seguros y especulen tan salvaje y libremente con sus precios, que el resto de la mayora de la poblacin por falta de fondos tiene dos opciones, si tiene un salario promedio se endeuda de por vida para adquirir una casa, cruzando los dedos para que quien la construya sea elementalmente honesto y la fabrique realmente con materiales y medidas antissmicas o, si tiene ingresos mnimos -caso de la mayora de los trabajadores- se ubica en los terrenos ms expuestos a los fenmenos naturales mencionados y medio construye una tugurial casa frgil y expuesta a todos los fatales avatares conocidos. De esta manera la pregunta con que titulo este artculo queda respondida: No es la Naturaleza la causante de los desastres, sino el sistema econmico poltico vigente que, con su genocida y ecocida lgica, da a la pequesima plutocracia imperante toda la seguridad, comodidades y placeres de este mundo, y expone al Pueblo trabajador, honesto y sacrificado a sufrir lo indecible o perecer cada vez que la Madre Naturaleza manifiesta su evolucionar acorde a su lgica esencial. Mientras el Pueblo no se decida a tomar el poder que con malas artes le han arrebatado, seguir sufriendo los ya mencionados desastres.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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