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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2017

Entrevista al economista Rodrigo Alonso
"Es preciso superar este estadio de izquierda liberal-tecnocrtica en vas de PSOEtizacin"

Hemisferio Izquierdo


HI: El Cono Sur atraviesa actualmente un proceso de ascenso de las derechas con caractersticas muy particulares tras la direccin de gobiernos progresistas a lo largo de sucesivos periodos. Cmo y por qu considera que tuvo lugar el avance de la derecha tras los gobiernos progresistas?

En primer lugar tenemos que definir qu entendemos por derecha. Para ello hay que ir hasta la anatoma de nuestra sociedad capitalista donde se encuentra el capital como relacin predominante y ordenadora (valor detrs de valor, dinero detrs de dinero). En este sentido, lo que late detrs de estos elencos polticos que llamamos derechas es la lgica del capital, es el impulso para la realizacin de sus necesidades y por tanto propongo pensar a la derecha como aquella sensibilidad poltica que se toma en serio la personificacin del capital, an y sobre todo en las fases donde el capital es ms reaccionario y precisa atacar las condiciones de vida de la poblacin para continuar con su reproduccin, tal como ocurre hoy en Amrica Latina. Ser de derecha tiene que ver ms con qu lugar se ocupa en el clivaje que opone a los derechos del capital con los derechos de la ciudadana y menos con divisas o partidos. Esta nota al pie conceptual, si bien no agota el asunto ni da cuenta de toda su complejidad, es un punto de partida ineludible si se quiere evitar caer en anlisis desprovistos de cualquier anclaje en la lgica estructural sobre la que estamos parados.

Yendo a la pregunta. La coincidencia continental, la sincrona del regreso de las fuerzas conservadoras, nos obliga a desconfiar de algunas explicaciones que circulan y que, aunque no siendo del todo equivocadas, no dan con lo medular. Me refiero a las que hablan del desgaste del ejercicio del gobierno, los errores de gestin y la supuesta corrupcin de los gobiernos progresistas, o el famoso ciclo de la clase media que cuando se empobrece vota izquierda y cuando mejora vota derecha, etctera. Entiendo que las claves para pensar el re-ascenso de los bloques ms reaccionarios son fundamentalmente dos:

1. Estn en retroceso las bases materiales que permitieron el despliegue de gestiones gubernamentales de tipo progresista. Bsicamente el alto precio de las materias primas y el alto flujo de capitales.

2. De la mano con lo anterior, el capital entra en una fase abiertamente reaccionaria. Ya no le basta avanzar sobre los bienes comunes en su proceso de expansin, ahora, en retroceso los dos motores mencionados en el punto uno, precisa ir por las condiciones de vida de la mayor parte de la poblacin para continuar dinamizando la acumulacin.

El ascenso de la derecha entonces tiene relacin directa con el ingreso a una fase reaccionaria del proceso de acumulacin capitalista en A. Latina. Se trata de un poder intacto en sus rasgos esenciales que ahora precisa desmantelar gran parte de los avances de la ltima dcada. Al igual de lo que sealaba el gramsciano Portantiero respecto a los gobiernos desarrollistas de los 50 y 60, los progresismos, mientras combinaban inclusin social con desarrollo capitalista, han desatado fuerzas que ya no pueden controlar y que los desbordarn para uno u otro lado. Ese desborde est siendo por derecha a caballo de un formato que busca conectar con parte de la propia decepcin social con las promesas de transformacin no cumplidas por los gobiernos progresistas. Es un formato empresarial. Vuelve la idea, si es que se haba ido, de que la racionalidad de empresa (inversiones adecuadas, costos contenidos, ganancias, tecnocracias) nos va a sacar de los aprietos donde nos ha puesto la poltica. Para nuestro caso Novick es la versin ms pica de esa racionalidad en tanto "la hizo de abajo" y expresa el pasaje de la desgracia al xito, esfuerzo y habilidad de por medio. Dgase de paso que Novick no fue el nico que sac rditos con eso, entiendo que hubo tambin en filas oficialistas algn que otro caso de rpido ascenso poltico apostando por una matizada pica del buen gestor.

HI: Qu debera hacer la izquierda para contrarrestar este escenario poltico de embestida de la derecha?

Bueno, en primer lugar entender que este re-ascenso conservador tiene relacin con el propio movimiento del ciclo del capital que los gobiernos de la dcada pasada, en su mayora, no se propusieron siquiera alterar.

Si se dejaron intactos los diferentes pilares de los poderes fcticos despus no vale victimizarse cuando busquen el desalojo del gobierno por la va que sea. Qu esperbamos? Un compromiso republicano de parte de lites que han batido rcords mundiales en golpes del Estado?

Es como que nos olvidamos del problema del poder y nos hemos ido convirtiendo en un bicho poltico un poco naif, que cuando se da cuenta de que el len no era vegano ya es demasiado tarde y solo apuesta por una teatralizacin victimizante. El manejo que hizo el progresismo sobre el Golpe en Brasil me parece que tuvo mucho de esto.

Uno pensara que lo sucedido con el Golpe a Dilma podra ser ledo como un aviso a los navegantes de que o disputs poder en serio o te limits a administrar el capital hasta que te lo permitan y te manden, en el mejor de los casos, para tu casa. Sin embargo la reflexin dispara para otro lado. Hace poco el nuevo presidente del Frente Amplio deca que la clave est en que el oficialismo demuestre que sabe gestionar. En un artculo recientemente publicado en la diaria un militante del Partido Socialista del Uruguay [1] lanzaba dardos contra una supuesta izquierda jacobina (autoritaria) mientras conjugaba liberalismo poltico y socialismo. En este tipo de lecturas las contradicciones de clase parecen un asunto secundario, el problema del poder es ms bien asunto de tribunos republicanos, y el socialismo, entendido bsicamente como la bsqueda de la igualdad, es perfectamente compatible con una economa privada y mercantil, es decir, con el capitalismo. A pesar de la evidencia, hay quienes no ven que lo que tenemos ac es una derecha lumpen, justamente porque personifica un capital atrasado que compensa su rezago mordiendo renta por medio del Estado, daando el medio ambiente y sobre-explotando la fuerza de trabajo, y siguen pensando la poltica como si fuera cierto aquello de la Suiza de Amrica y furamos un pas escandinavo injertado por error en Sudamrica. Es preciso superar este estadio de izquierda liberal-tecnocrtica en vas de PSOEtizacin. Pero como en todo, en poltica tambin hay quien se empecina en no aprender ni lo que ya sabe.

En la tarea de relanzar y ampliar una perspectiva de clase, nica forma de hacer frente en serio a la derecha, venimos con algunos rezagos importantes. Uno de ellos es la falta de un conocimiento de las coordenadas histricas lo suficientemente potente como para desplegar sobre l pensamiento estratgico capaz de ordenar nuestra accin poltica. Las investigaciones sobre la especificidad del capitalismo uruguayo a inicios del Siglo XXI son incipientes y no cuentan con mucha masa crtica acumulada ni mucho menos con recursos o entidades dedicadas a ello. Si no entendemos cules son los lmites de nuestro capitalismo no podemos hacer poltica en clave estratgica porque el capital es implacable, va a intentar a como d lugar flanquear todas las barreras que representen obstculos a su reproduccin, llevndose puesto al medioambiente y el propio ser humano de ser necesario. Nuestro problema no es la derecha, sino el capital. No nos enfrentamos a un elenco poltico, sino a un metabolismo y a una forma de organizar la reproduccin de la vida, comprender cmo funciona es el primer paso.

Desde el flanco opuesto del debate, no comparto la caracterizacin que hacen algunos sectores de la izquierda extrafrenteamplista respecto a que se abre una fase de resistencia. Ms bien dira todo lo contrario, si al capital se le hace cada vez ms difcil construir los consensos en torno a su dominio, entonces lo que toca es pensar cmo construimos un actor emergente que se defina sin matices por una prctica poltica en defensa de los derechos socio-econmicos de la poblacin y que logre abrir un boquete en la actual geografa poltica del Uruguay. Ese es el hueso duro de roer donde hay que dejar los dientes.

Somos una generacin en estado de orfandad que debe asumir su proyeccin poltica. Hay una juventud, que a pesar de saberse precarizada, y las condiciones laborales de gran parte de los jvenes universitarios es solo una muestra de eso, no parece decantarse fcilmente por la resignacin o la desesperanza tranquila. Cuando el futuro se cierra son los jvenes los que van a salir a reclamarlo, porque son sus nicos y legtimos dueos. Entre la mera gestin del capital sin horizonte estratgico y la accin desesperada, deberemos encontrar nuestra praxis poltica correcta.

Con el advenimiento del ajuste pareci abrirse un clima de perplejidad y de deliberacin social que necesita ser trabajado y ampliado. Cuando las cosas se ponen negras y el horizonte se nubla hay que cuidarse mucho del escepticismo y el nihilismo, porque son el grado ms alto de la derrota del sujeto y desde ah no crece nada.

Desde las crceles del fascismo italiano Gramsci escriba: "todas las semillas han fallado excepto una, que todava no s bien qu es, aunque probablemente sea una flor y no una mala hierba". A la izquierda de la resignacin, hay que seguir buscndole la vuelta al laberinto.

Nota:

[1] http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/9/izquierda-de-mercado-jacobina-o-democratica/

Rodrigo Alonso es economista e integrante del consejo editor de Hemisferio Izquierdo.

Fuente: http://www.hemisferioizquierdo.uy/single-post/2016/10/07/Entrevista-a-Rodrigo-Alonso

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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