Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2017

La creacin del Frente y el relanzamiento del kirchnerismo

Mariano Massaro
Rebelin


Empresa ambiciosa, s. Tarea indispensable sera mas exacto. El impulso por asirnos a algunas certezas suele tornarnos proclives a actitudes conservadoras. Nadie apuesta a una anarqua de referencias, por el contrario, pero si instalar preguntas que impidan la cosificacin de las ideas. La nominacin constituye; nombrar, asignar una valor, una referencia, constituye, entre otras cosas la subjetividad, en este caso la subjetividad poltica. Cmo permitirnos el atrevimiento de re pensar nuestro movimiento poltico, si al referirnos a l ratificamos una subjetividad que en ocasiones nos impide la accin de reprensarlo? Por qu no percibir nuestra identidad poltica como una construccin en permanente movimiento, donde no existe tal cosa como una totalidad cerrada, sino un basto entramado que siempre se permite una fraccin inacabada donde la pregunta encuentra lugar. Desde esa ptica la poltica se transforma en una dinmica viva, con capacidad de re inventarse, de aggionarse, de transformar.

Pero, Qu implica repensar al kirchnerismo? Ante todo constituye la antesala para su re lanzamiento con vocacin de poder. Indudablemente un movimiento popular que ha contado con tres presidentes no puede solo dar testimonio de una visin de pas, sino que naci para intentar conducirlo. Pensar, o problematizar al kirchnerismo con vistas a su fortalecimiento como fuerza poltica excede la mera autocrtica, y se inscribe en la necesidad de reelaborar los puntos estratgicos por los cuales dar batalla, pero tambin re disear la tctica con nimo de construir una nueva mayora popular. No obstante lo cual, es pertinente discutir la densidad ideolgica del re lanzamiento. No todo da lo mismo, no todo es igual. No puede desatenderse la madre de todas la batallas, la batalla cultural, la cual consigna algunos captulos al interior de nuestra fuerza, de nuestra propia subjetividad poltica.

Podra sostenerse que parte importante de la tarea propuesta se vincula con la necesidad de redisear la racionalidad poltica que conduce nuestras acciones. El fin justifica los medios; en todos los casos? Qu elemento terico para relacionarnos con la realidad debemos repensar para no volver a golpear contra nuestro propio techo en el desarrollo del proyecto nacional y popular? Es con todos? A qu costo?

Existe necesidad de producir modificaciones en la dinmica de nuestra propia organizacin que favorezca una apertura militante? Que estndar tico estamos dispuesto a exigir y exigirnos? Por qu nos pas Pichetto, Bossio, Urtubey, Massa? Que grado de intensificacin de la puja distributiva tenemos en agenda? Cul incorporar para el rediseo de nuestro discurso?

En las actuales condiciones poltica uno podra elegir refugiarse del debate, tratar de acumular evitando los temas troncales, en otras palabras especular. Frente a todo ese entramado creo que nos asiste una responsabilidad histrica de hacernos cargos de los debates que se inscriben como pertinente, y as lo intentar.

Para lanzarnos a una empresa de tal magnitud necesitamos elaborar un diagnstico preciso del estado de situacin. Un diagnstico meticuloso que puede poner en tensin algn paradigma que venimos sosteniendo. La irrupcin de la restauracin neoliberal entre los pliegues del juego democrtico, no es mero hecho repudiable, sino una fuente potente de preguntas. Y cierra un proceso popular que consigna muchos xito, as como muestra su incapacidad de continuidad en esos trminos.

Con el correr de los meses el ojo agudo de quien se permite observar el acontecer poltico por fuera del voluntarismo, termina decantando una idea: nos encontramos en una instancia re-fundacional; no es una mera continuidad de los doce aos del proyecto kichnerista, sino una fase diferente del desarrollo de lo que implica un proyecto poltico popular, nacional y democrtico en Argentina y en el actual contexto global.

Explicitando de ante mano que no es punto nodal de esta nota el anlisis pormenorizado respecto de los objetivos estratgicos y los debates asociados, as como tampoco un balance profundo sobre el contexto internacional donde debemos actual, voy a focalizar en los lineamientos internos, endgenos y la fisonoma de la interpretacin poltica del kirchnerismo. Al respecto encuentro de extrema importancia abordar temas como la racionalidad poltica, la tensin entre lo social y lo poltico, la democratizacin interna y la construccin del Frente.

La racionalidad poltica:

entendida sta como la lgica, la sensibilidad y la estructura de pensamiento con la cual interactuamos con la poltica. Esta instancia re fundacional exige la re interpretacin de nuestra propia racionalidad poltica, para lograr despegar de cierto sentido comn inoculado por el poder real y que se nos filtra, al tiempo que nos permite volver a interpretar algunas premisas que nos permitieron llegar hasta aqu, pero insuficientes para continuar, mxime pensando en el retorno. Desde este enfoque, parecera anacrnico sostener que la rosca superestructural esta vigente. El kirchnerismo ha sido un hecho cultural indito; ha forjado subjetividades polticas que no son mansas, sino por el contrario, ha empoderado a miles y miles de personas, y hay que decirlo, profundizando la crisis de los partidos polticos, pero tambin de las organizaciones polticas, porque ha impulsado una masa crtica militante que tiene una dinmica y una agenda superior, de la cual, en muy pocas ocasiones las organizaciones han podido dar cuenta. Este hecho maldito, es el que desautoriza una lgica de construccin vigente al interior del peronismo, pero tambin del FpV. Son estos hechos los que marcan como una distorsin una agenda donde el debate se presenta como superestructural entre organizaciones. Resuelta inadecuado otorgar centralidad a tironeos entre organizaciones. La clave esta en visibilizar un debate que le es previo, y es ideolgico, es terico y se expresa en trminos polticos. Pero hay que prestar atencin a dispositivos inoculados a lo largo de todo el campo popular que intentan desactivar estos debates, debajo de frases grandilocuentes como unidad en abstracto por cierto. Son todas mximas donde no abundan ideas polticas, sino frases de ocasin.

Lo social y lo poltico:

Algunos debates que observamos por estos das en relacin a lo que fue la paritaria social deberan decodificarse en torno a la primaca o no de criterios economicistas por sobre argumentos polticos o de orden simblicos como tributarios de una batalla superior, la batalla por el sentido comn. Otra de las escaramuzas de proporciones que tiene como caja de repercusin el Senado de la Nacin podran leerse en relacin a criterios conservadores o a la ruptura con ese estado de cosas, dicho de otra forma: el rechazo por parte de los gobernadores a batallas de fondo que pongan en tensin su feudo o la aceptacin de peleas polticas estructurales que el pas necesita pero conllevan un riesgo para su poder en el pago chico. Una frase que rebota por doquier reza que: es con todos, aunque debiera aclararse a rengln seguido, con todos los que enfrenten al neoliberalismo. Esta separacin debe estar establecida a partir de las acciones polticas asumidas por cada actor. La crisis empieza cuando en pos de la victoria se esta con disposicin de articular, an, con quienes no estn dispuesto a combatir al neoliberalismo. Sera como un cnclave conciliatorio donde sujetos con diferentes objetivos estratgicos se unen para acceder a un nuevo estado de cosas donde cada una de las partes pueda concretar su propio objetivo. Unos cambiar la realidad, otros acceder a poder, cargos, etc. Pero no se percibe que son excluyentes, es el efecto Cobos, es el efecto Pichetto respecto del endeudamiento. Un objetivo inhibe, niega al otro. Pero donde podemos observar cuales son los objetivos de cada quien? Ese lugar no existe, al menos a nuestros ojos. Pareciera que la poltica de fondo nos es ajena. Ocurre en otra esfera inalcanzable donde se produce una entelequia que define la compatibilidad o no de una alianza tctica.

Bueno, aqu hace su aparicin otra de las ideas fuerza: el rol de la militancia cambio; ahora tienen la responsabilidad de pensar la poltica, CFK no puede hacer todo sola. La revolucin de las ideas debe ponerse en marcha. El mejor militante no es aquel con asistencia perfecta a todos los actos, sino aquel a aporte al colectivo la mayor cantidad y calidad de argumentos, de preguntas, de ideas para re lanzar al movimiento. Es una etapa de decena de miles de dirigentes.

No se trata de un estado asambleario permanente, hemos experimentado sus limitaciones en tiempos recientes, pero si de insuflar argumentos y anlisis desde abajo hacia arriba.

El Frente:

El kirchnerismo ha nacido con criterio frentista, en la misma proporcin que las races polticas del cual desciende. La puesta en marcha de un nuevo frente, no es la respuesta poltica suficiente para las exigencias de la actual coyuntura; es condicin necesaria pero no suficiente. La potencia, agenda y dinmica que contengan son el complemento. En ese orden de cosas, a nadie escapa que estamos en la antesala de un lanzamiento de un frente que buscar comulgar con otro frente ms amplio en el mediano plazo.

Ahora bien, al decir de Horacio Gonzlez, la unidad multiperonista no puede aceptarse como una identidad metafsica, es decir como un ideal del cual nacer la panacea redentora del pueblo.

El nivel de problematizacin de la poltica es mucho ms elevado que eso. Un frente que homologue la conduccin de CFK, cuestin ya existente en la realidad con base en la relacin de legitimacin entre su liderazgo y el pueblo. Pero tambin un frente que construya una respuesta a la flaqueza de cuadros intermedios de nuestro movimiento, operacin realizada con una dinmica democrtica; la misma que debera poner una nueva silla en la mesa de discusin para los empoderados, premiando as su diligencia militante. Por ltimo, la tarea de creacin de un Frente no puede quitar la vista de una empresa insustituible en el mediano plazo: la conformacin de un nuevo bloque histrico, ladrillo clave para pensar un pas; tarea que supo encarnar muy bien Nstor Kirchner y continua CFK.

Mariano Massaro. Abogado. Miembro fundador Grupo Walsh FpV; Referente Judiciales, integrante Mesa Ejecutiva CTA Bs As.

Nota publicada en Contexto XXI
Www.contextoxxi.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter