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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2017

Mdicos Sin Fronteras alerta de los desplazamientos masivos, los estragos de la malaria, la malnutricin y el VIH
Repblica Centroafricana, tres aos de catstrofe silenciada

Enric Llopis
Rebelin


La mayora de los 4,4 millones de habitantes de la Repblica Centroafricana (RCA), pas que se independiz de la metrpoli francesa en 1960, sufren el miedo, la violencia y la falta de servicios bsicos: alimentacin, agua, saneamiento, atencin mdica El golpe de estado de 2013, los acuerdos de paz de 2015 tras dos aos de enfrentamientos armados entre el grupo Seleka (de mayora musulmana) y las milicias anti-Balaka (cristianos), y las elecciones de 2016 no han devuelto la tranquilidad al pas. La Oficina de Coordinacin de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) calificaba en un informe de 2016 (segundo trimestre) la situacin de la Repblica Centroafricana como extraordinariamente crtica: cerca de 2,3 millones de personas requieren asistencia humanitaria; unas 380.000 personas (el 8% de la poblacin) son desplazados internos con miedo de volver a sus casas; y otras 468.000 encontraron refugio en pases vecinos, sobre todo en Chad, Repblica Democrtica del Congo, Camern, Sudn y Sudn del Sur.

El informe de Mdicos Sin Fronteras (MSF) Repblica Centroafricana: una crisis que no debe quedar en el olvido (noviembre de 2016) seala que la debilidad de las estructuras estatales y de la Misin de la ONU (MINUSCA) deja a toda la poblacin en ciudades y reas rurales- expuesta a la brutalidad de los grupos armados y la delincuencia comn. A mediados de octubre volvi de la Repblica Centroafricana, tras una estancia de nueve meses Juan Manuel Rodilla, quien coordin el equipo de urgencias de la ONG en este pas. Integrado por trece personas, el grupo afront uno de sus desafos en el ro Ubangui (frontera natural entre la Repblica Democrtica del Congo y la RCA), en julio de 2016. All se desat una epidemia de clera, cuyo foco buscaron para frenar la expansin. MSF constituy un centro de tratamiento en la capital del pas, Bangui. Se logr finalmente contener la propagacin y que no muriera mucha gente debido a la respuesta rpida, destaca el ingeniero industrial de MSF, tras la presentacin de la campaa Yo me quedo en la Universitat de Valncia.


Fuente: Mdicos Sin Fronteras

Al noroeste de la RCA, en la frontera con Camern, el equipo de urgencias de MSF asisti a una de las pugnas armadas entre agricultores y ganaderos de diferentes etnias, que termin con 13 aldeas calcinadas y cerca de 2.500 personas desplazadas. Fue en mayo de 2016. Pudieron hablar con los dos bandos y proporcionar atencin mdica urgente a heridos y desplazados. El enfrentamiento termin con decenas de muertos. Se trataba de territorios castigados por enfermedades muy comunes como la malaria y laceradas por la malnutricin. Una de las tareas bsicas consista en suministrar vacunas.

Unos meses antes, en febrero de 2016, el objetivo era acceder a Bambouti, pueblo de cerca de un millar de habitantes al que haba llegado un importante nmero de refugiados de Sudn del Sur; huan del conflicto, explica Juan Manuel Rodilla. En un primer momento no haba otras ONG presentes en Bambouti. Entre la poblacin autctona de la RCA y los refugiados de Sudn del Sur, procedieron a la limpieza de una pista de tierra aos antes un aerdromo- que se acondicion como puesto de atencin sanitaria. De ese modo se pudo garantizar asistencia mdica de urgencia y sobre el terreno a vctimas y desplazados, que se prolong durante un mes y medio.

Las tareas humanitarias se despliegan en un entorno hostil: conflictos entre comunidades o entre bandas armadas, extorsiones, acoso El informe Repblica Centroafricana: una crisis que no debe quedar en el olvido seala que en el primer semestre de 2016 se produjeron ms de 75 casos de violencia fsica en Batangafo. Adems, la sanidad y la educacin son insuficientes o incluso inexistentes en muchas regiones de la RCA, afirma el documento de MSF. La ONG ha constatado que en la subprefectura de Batangafo slo hay dos autoridades el subprefecto y el director del hospital- y otros siete empleados del Ministerio de Salud. Sin la presencia de las organizaciones humanitarias la asistencia sanitaria en la RCA no funcionara, advierten fuentes de Mdicos Sin Fronteras. Pero en las zonas limtrofes con Sudn y Sudn del Sur la situacin es, si cabe, ms desesperada, sin la presencia de autoridades estatales y con muchas limitaciones a la actividad de las ONG. La precariedad de las estructuras sanitarias convive con las necesidades apremiantes de la poblacin. Las glidas estadsticas contabilizan 30.000 desplazados internos en Batangafo, 15.000 en Kabo y 50.000 en Bambari. Otros 50.000 en la capital, Bangui. Si se consideran los escondidos en los bosques, las cifras escapan todo control numrico. El desplazamiento casi se ha convertido en una rutina, denuncia el documento de MSF.

Zita, una joven centroafricana de 23 aos, lleg con sus hijas de dos aos y cinco meses al centro de salud de Kabo, pequeo municipio en el norte de la RCA. Su experiencia muestra las condiciones de adversidad a las que la poblacin se enfrenta para recibir atencin mdica. La localidad de la que proceden, Ngoumouru, ubicada a 50 kilmetros de Kabo, no cuenta con centro de salud, por lo que primero tuvieron que caminar 20 kilmetros hasta Farazala; esto significa que les cost un da llegar al centro sanitario. La nia de dos aos, Marie, se vio afectada primero por la malaria y despus por la malnutricin severa. En el primer centro de salud al que Zita se dirigi, le proporcionaron paracetamol y a continuacin les mandaron a casa. La joven madre se dedicaba a la agricultura y, por motivos de seguridad, afirma que siempre camina con un grupo de mujeres. Actualmente forrajea ame silvestre (planta de raz comestible similar a la patata) en los bosques prximos a su casa.

En la localidad de Nanga Boguila, en el noroeste de la RCA, trabaja como enfermero de MSF desde hace una dcada Elys Tando. Llegar al hospital es una hazaa muy peligrosa para la gente, incluso mortal, afirma. No sabemos las vidas que se podran salvar denuncia este trabajador de la salud- si los enfermos pudieran llegar al hospital los das que los grupos armados controlan las carreteras. Su testimonio, que la ONG difundi en noviembre de 2016, enuncia algunas de las tragedias cotidianas: dos bebs muertos por la malaria y que no pudieron ser trasladados a los centros de atencin; otro paciente, de 21 aos, fallecido de meningitis porque no lleg a tiempo al hospital (se senta mal por la noche, pero hasta las siete de la maana no lleg con su familia al centro hospitalario). Haba pasado demasiado tiempo, y el joven lleg en condiciones muy crticas; muri mientras yo estaba llenando su hoja de transferencia, recuerda el enfermero.

La inseguridad y las demoras afectan tambin a quienes padecen el VIH en Boguila y los municipios del entorno. Se trasladan al centro de salud para conseguir medicamentos antirretrovirales, si no hay grupos armados que lo impidan (slo el 18% de la poblacin afectada por VIH recibe estos tratamientos en la RCA); Hace poco tuvo conocimiento de la muerte de cuatro personas, que tampoco pudieron hacerse con los frmacos: fallecieron en sus casas, de las que no salieron por la peligrosidad de los caminos.

La degradacin y el colapso de la sanidad en la RCA es tan notoria que tardar aos en ser reconstruida, anuncia Mdicos Sin Fronteras. Segn Naciones Unidas, 117 organizaciones de ayuda humanitaria despliegan su labor en la Repblica Centroafricana; pero debido a las dificultades financieras, algunas de ellas sobre todo en el mbito de la Salud- han abandonado zonas como Bambari. Sin embargo, las ONG tratan de cubrir los grandes agujeros de la sanidad pblica en el pas: el 72% de las estructuras sanitarias han resultado daadas o destruidas por la violencia y los saqueos; a ello se agrega el enorme dficit en el abastecimiento de medicinas. Los centros de salud todava operativos, sobre todo en las zonas rurales, padecen carencias muy serias de personal. La situacin de emergencia sanitaria se ceba principalmente con las mujeres y los menores de cinco aos, como prueban los balances de MSF: en el primer trimestre de 2016 trat a 6.700 nios desnutridos en el pas centroafricano (10.200 durante todo 2015). Las organizaciones humanitarias mencionan las barreras financieras, lo que se traduce en que buena parte de la poblacin sin una renta fija- se queda sin atencin mdica. La sanidad pblica se rige por la recuperacin de costes y, por tanto, es de pago, advierte MSF. La catstrofe no se ha reducido en los ltimos tres aos. Como un azote bblico, en la segunda mitad del ao sobreviene, invariablemente, el pico de la malaria

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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