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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2017

La Universidad, en entredicho

Isidoro Moreno
Diario de Sevilla


Desde hace unas semanas, la universidad est en entredicho a causa del escndalo del rector-plagiador de la Rey Juan Carlos de Madrid. Hasta nueve plagios de otros tantos textos de diversos profesores han sido ya demostrados sin que el aludido haya dimitido todava. Que alguien que desprecie tan olmpicamente la mnima tica profesional y personal haya llegado a rector, y se empee en seguir sindolo -o, al menos a llegar hasta las prximas elecciones al rectorado, con el objetivo ms que probable de manejarlas desde su silln y dejar sentado en este a algn heredero-, es un reflejo de las miserias que sin duda existen en nuestro sistema universitario: clientelismo, burocratizacin, alto grado de impunidad, intercambio de favores entre lobbies

El plagio es, sin duda, uno de los ms graves delitos de un profesor universitario. Y la posibilidad de plagios repetidos muestra que los mecanismos de control son inadecuados o que la corrupcin de quienes son los responsables de hacerlos funcionar es muy alta. Y el caso del ahora famoso rector no es nico. Cmo cambiar esta situacin inaceptable? Algunos, como el seor Garitano (economista en la London School y actual responsable de ese rea del partido Ciudadanos), se han apresurado a descalificar globalmente la autonoma universitaria, hacindola culpable del desafuero y proponiendo una intervencin directa de "la sociedad" en el nombramiento de rectores. Segn ellos, un rector no tendra que ser elegido por los miembros de la comunidad universitaria sino por un rgano externo a sta, que lo controlara en lugar de hacerlo el claustro. Se afirma, sin ms, que ello evitara abusos como el que estamos comentando, como si la corrupcin fuera una lacra exclusiva de las universidades y como si lo que llaman "la sociedad" no fuera realmente un conjunto de instituciones y organizaciones del Sistema cada una de ellas con sus propias lacras.

El escndalo del rector-plagiador est sirviendo estos das para ocultar uno de los mayores atentados contra las universidades pblicas: el reforzamiento de los criterios mercantilistas para el avance del profesorado en su carrera universitaria. Hace ya ms de una dcada, se cambi el denostado sistema de oposiciones por otro consistente en que una agencia evaluara los mritos de cada profesor. Un sistema que, con apariencia de objetividad, se ha mostrado an menos transparente y ms arbitrario que el anterior, en el que no es preciso demostrar nada sobre la capacidad de docencia, girando casi todo en torno a las publicaciones. Pero no al contenido de stas -como cualquiera con un mnimo de sentido podra pensar- sino al lugar donde se hayan publicado. Ahora, la agencia ha dado una vuelta de tuerca ms a esos criterios hacindolos casi imposibles de cumplir a menos que se abandone prcticamente la dedicacin a la docencia y todo se centre en conseguir publicar en revistas "de prestigio", en su gran mayora anglosajonas. Publicar un libro apenas si se valora y tambin es negativo publicar artculos en revistas cientficas de la propia universidad en que se trabaje o incluso del propio pas. La machacona insistencia en la "internacionalizacin", el "impacto" y la "excelencia" esconde la realidad (increble para cualquiera pero asumido por muchos en nuestras universidades) de que lo que se valora es dnde y cunto se publica y no el contenido de lo que se publica. Por lo cual tenemos a cantidad de profesores dedicados a entrar en las redes acadmicas adecuadas para situar textos donde conviene, en lugar de volcarse en la investigacin de cuestiones cientfica y/o socialmente relevantes y a desarrollar la docencia de forma que logren entusiasmar al alumnado. La perversin del utilitarismo ha llegado a convertir nuestras universidades en academias a las que se va solamente (alumnos y profesores) a las horas de clase y, todo lo ms, de tutoras. Aquello de la "comunidad de docentes y discentes", de gora de debate, de conciencia crtica de la sociedad, ha sido borrado de los objetivos y son premiados aquellos profesores que invierten todo su tiempo en hacer currculo, es decir, en conseguir publicar donde sea ms rentable para su carrera personal.

Si a esta perversin se unen la descualificacin de los ttulos (los cinco aos de las antiguas licenciaturas corresponden hoy a un grado, o incluso a un grado "doble", y un mster), la escasa financiacin y las deudas de las administraciones pblicas (en esto, tambin Andaluca se lleva la palma), la inestabilidad de gran parte del profesorado, las subidas de tasas y el dirigismo de la investigacin hacia intereses privados, tenemos un panorama altamente preocupante en el que la existencia de plagiadores, aunque totalmente inaceptable, no deja de ser sino un sntoma ms de un mal mucho ms profundo.

Isidoro Moreno. Catedrtico Emrito de Antropologa

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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