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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2017

Decenas de miles de personas se movilizan ao tras ao por los derechos de presas y presos en el Pas Vasco
"Por qu os manifestis, pasis fro y os mojis ao tras ao si no sirve para nada?"

Iaki Iriondo
Gara


La movilizacin de decenas de miles de personas ao tras ao por los derechos de presas y presos es un acontecimiento poltico y social de primer orden, infrecuente o impensable en otros pases.

A quien ms y a quien menos de las decenas de miles de personas que ayer se manifestaron en Bilbo le habrn hecho esa pregunta. De hecho, muchas de ellas se la habrn hecho incluso a s mismas, en la duda de si coger o no el coche, el autobs, el tren o el metro este ao, a la vista de la nieve que ocupaba buena parte del pas y de que las previsiones anunciaban chaparrones.

Para muchos, la respuesta es bien sencilla: Porque nos da la gana. Porque queremos que los presos y presas, y sus familiares, sepan que no estn solos. Que seguimos querindolos. Que ao tras ao no les olvidamos.

Para otros muchos, la contestacin viene dada por su defensa de los derechos humanos. Todos los derechos para todas las personas. Porque entienden que a las presas y presos vascos se les est aplicando un tratamiento vengativo; que lejos de cumplir con el clich de que todos tienen que ser iguales y los de ETA no tienen por qu tener privilegios, se les somete a una poltica penitenciara colectiva, en lugar de aplicrseles la ley penitenciaria. No es lo mismo poltica que ley. De hecho, hablar de poltica significa en este caso someter la ley.

Otros se manifestan desde la posicin poltica de que el conflicto vivido en Euskal Herria debe superar la fase de la violencia y el dolor, para entrar en el terreno de la democracia.

Cada cual por sus razones, o por la suma de varias de ellas, decide acudir a esta manifestacin de primeros de enero, hasta convertirla en la movilizacin ms multitudinaria que ao tras ao se produce en Euskal Herria. Cuando algunos polticos, normalmente de partidos unionistas, dicen que hay que hablar de los problemas y preocupaciones de la ciudadana, deberan tener en cuenta cul es el problema o preocupacin por el que ms gente se moviliza.

Suele presentarse esta manifestacin como la tradicional, la de cada ao, y con ello ciertos medios tratar de reducirla a un carcter ritual que les evita hacer el anlisis poltico de por qu sigue movilizando a decenas de miles de personas, haga el tiempo que haga, que en enero nunca suele ser apacible.

Sin embargo, el contenido poltico de la pregunta no est en el porqu, sino en el para qu, en ese no sirve para nada. En primer lugar, sirve para que quienes sufren en sus propias carnes la poltica penitenciaria encuentren esta semana el calor de las decenas de miles de corazones que ayer palpitaron al unsono con ellos. Solo esto ya sera razn suficiente para dejar la comodidad de una tarde de sbado y manifestarse.

Sirve adems para evidenciar una realidad que tantas veces pasa desapercibida o se oculta. Para que esta ocupe un espacio, quiz pequeo, en medios de comunicacin internacionales. Cada una de esas lneas, cada una de esas fotos, es un factor de incomodidad para quienes desde Madrid y Pars se empean en socializar el sufrimiento y, adems, pretenden dotarse de una superioridad moral.

Sin estas movilizaciones, sin la acumulacin de fuerzas y sensibilidades de los ltimos aos, la cuestin del acercamiento no estara, por ejemplo, en el pacto de Gobierno entre PNV y PSE. Hoy por hoy, PP y UPN son los nicos partidos que apoyan la dispersin. No es un dato menor.

A buen seguro, a muchos de los que ayer llenaron el recorrido de la manifestacin les parecer insuficiente la posicin poltica sobre los presos de PNV y Elkarrekin Podemos, y no digamos nada de la del PSE. Pero, sin embargo, es una noticia indita hasta ahora la posibilidad de que en el Parlamento de Gasteiz y debera ser tambin en el de Iruea sea posible llegar a un acuerdo ampliamente mayoritario en torno a esta cuestin.

Sare ya anunci que, adems de los movimientos que pueda haber entre partidos, est trabajando en una propuesta que cuenta con el aval de expertos juristas, y su deseo de que no solo tenga un carcter declarativo, sino que a travs de una proposicin de ley intente cambiar la legislacin actual.

Como esa no es empresa fcil, bien est dotarla del empuje explcito de las decenas de miles de personas que ayer se mojaron en Bilbo, y del respaldo implcito de una mayora social del pas que ya no solo se evidencia en los sondeos de opinin, sino tambin en los debates pblicos entre polticos.

Para mover a Madrid y Pars primero hay que movilizar Euskal Herria, sus calles y sus instituciones. Para que Mariano Rajoy y Franois Hollande liberen el candado de la venganza penitenciaria, antes hay lograr que Iigo Urkullu, Uxue Barkos, Andoni Ortuzar, Idoia Mendia, Nagua Alba y otros sientan el empuje social de que tambin ellas y ellos deben dar pasos.

Para eso sirven movilizaciones masivas como la de ayer. Para eso hay quien conduce su coche 150 kilmetros para llegar a Bilbo, con el objetivo de que nadie ms tenga que hacer 1.000 kilmetros para hablar a travs de un cristal con su hija, su hijo o su pareja. Y, todava ms doloroso, para que ninguna nia o nio ms se juegue la vida en la carretera para ver a ama o aita.

Fuente: http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2017-01-15/hemeroteca_articles/por-que-os-manifestais-pasais-frio-y-os-mojais-ano-tras-ano-si-no-sirve-para-nada



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