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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2017

La eleccin de Jeremy Corbyn como lder laborista pareca apuntar un cambio de ciclo poltico en Europa
Es posible construir una izquierda inglesa tras el "Brexit"?

Fruela Fernndez
ctxt.es


Una pareja pasea por el centro de Sunderland, la ciudad industrial en el noreste de Inglaterra cuyo claro voto a favor del Brexit (61%) hizo intuir en la noche del referndum que el recuento final no sera el esperado. El hombre tiene rasgos ingleses, mientras que los de ella, que empuja un carrito de beb, son asiticos. Preguntado por la periodista Helen Pidd, el hombre afirma haber votado por la salida de la UE. No reclama una posicin ideolgica, sino que se define ajeno al funcionamiento del sistema ("no soy poltico slo he trabajado, currado toda mi vida"). Intuyendo la pregunta de la periodista, explica que su mujer es filipina y que en el carrito va la hija de ambos: "entindame, no se trata de expulsar a todo el mundo sino de tener el control".

Control: esa palabra de raz burocrtica, aunque de connotaciones oscuras, se convirti en el concepto clave de la campaa por el Brexit. Frente a los blandsimos lemas que apoyaban la permanencia ("Mejor dentro", "Ms fuertes en Europa"), construidos desde una estrategia defensiva que entenda a la UE como mal menor, los partidarios del Brexit supieron responder a la angustia del electorado con un proyecto comn: "Recuperemos el control" (Let's take back control). En su apariencia neutral y mecnica, la idea de "control" era poderosamente transversal porque permita traducir una amplia gama de peticiones desde la gestin de fronteras hasta la soberana econmica y judicial, a la vez que privilegiaba el componente democrtico sobre el ideolgico: en una poca en que la ciudadana siente que las decisiones se toman desde centros cada vez ms distantes, "recuperar el control" implicaba, entre otras cosas, una promesa de refundar el vnculo entre representantes y representados.

La potencia del reto abierto durante la campaa ha marcado los meses posteriores al referndum, aunque probablemente no en la forma esperada por los votantes. Como ha analizado Javier Lpez Als en esta misma serie, el UKIP nico partido plenamente a favor del Brexit parece haberse condenado de manera hasta cierto punto previsible por su propio xito; al mismo tiempo, sin embargo, ha forzado el desplazamiento de los tories, que han asumido la estrategia del UKIP precisamente para monopolizar la construccin populista surgida durante la campaa. No es casualidad que la primera ministra, Theresa May defensora de la permanencia, aunque con un perfil apropiado para la tarea por su aspereza como antigua ministra de Interior, est fundamentando su discurso en conceptos que postulan un regreso a la unidad nacional frente a la presunta dispersin contempornea: desde su defensa de "un pas que funcione para todos" hasta su reciente reivindicacin de la "sociedad compartida", pasando por su rechazo a quienes se sienten "ciudadanos del mundo" (crtica que, por otra parte, no deja de traer resonancias irnicas del "cosmopolitismo" sovitico).

Por qu el Brexit no fue de izquierdas

La segunda paradoja del referndum afecta al futuro de la izquierda. Si los conservadores, es decir, el partido ms afn a las lites, se han apropiado del resentimiento que los de abajo dirigen a las propias lites, qu margen de maniobra le queda a una plataforma progresista? En buena medida, la campaa del referndum acentu las contradicciones de la izquierda inglesa hasta hacer inviable cualquier postura comn. A la vez que activistas como Tariq Ali, Kevin Ovenden o J.D. Taylor reivindicaban la ruptura con la UE entendida como construccin neoliberal que frenara cualquier proceso de cambio radical, segn haba probado el ejemplo de Syriza, el Partido Laborista ofreca una gama de propuestas que revelaba sus desajustes internos: mientras el grueso del grupo parlamentario iba a remolque del establishment conservador en su empecinada defensa sin matices de la UE, muchos representantes de regiones industriales se alineaban con el Brexit; al mismo tiempo, algunos asesores de Corbyn, como Paul Mason, planteaban una permanencia condicionada que respondiese a las inquietudes econmicas reveladas por la inmigracin en las zonas ms golpeadas por la austeridad tory. Corbyn, por su parte, recorra el pas apoyando la permanencia con tanta lealtad como falta de conviccin; el Jeremy Corbyn que ha hecho del laborismo el partido con ms afiliados de Europa Occidental gracias a la ilusin de jvenes y desencantados estaba ausente de sus actos de campaa, donde primaban el miedo y la insistencia en los riesgos que la salida de la UE tendra para los derechos sociales. La prensa quiso ver en esta tibieza una maniobra de Corbyn, que apoy la salida de la CEE en el referndum de 1975 junto a su mentor, Tony Benn, figura central de la izquierda laborista que vea en el proyecto europeo una amenaza a la soberana poltica y econmica del Reino Unido. Aunque no cabe descartar cierta tensin entre las convicciones pasadas y las responsabilidades presentes de Corbyn, sera injusto negar que la idea de una permanencia condicionada habra requerido una presin a largo plazo sobre el Gobierno de Cameron que el lder laborista, enfrentado a su propio grupo parlamentario, no poda ejercer.

Tras el referndum, en suma, el campo poltico ingls parece reconfigurarse en una direccin poco favorable a la izquierda. Pese a todo, las condiciones socioeconmicas del Reino Unido altas tasas de endeudamiento, el dficit de la balanza de pagos ms alto de su historia, un prolongado proceso de austeridad que est ahogando a ayuntamientos y municipios permiten intuir que la crisis seguir abierta. En este contexto, el laborismo debe encontrar un proyecto donde se unan tanto los votantes de clase obrera captados por el UKIP como las clases medias que empiezan a sentir las consecuencias de los recortes. En un pas donde el adjetivo "socialista" an se sigue empleando como una acusacin, Corbyn parece decidido a desplazar su foco desde los valores hacia las causas, centrndose en conflictos que iluminen las contradicciones del sistema ms all del eje izquierda-derecha, como la desastrosa privatizacin de los ferrocarriles o la inquietante situacin de la sanidad pblica, cuya falta de financiacin ha sido calificada de "crisis humanitaria" por la Cruz Roja. Al recuperar smbolos de aquello que en el Reino Unido se denomina el "consenso de postguerra" las dcadas que cimentaron el estado de bienestar, Corbyn podra oponer a la identidad inglesa postimperial de los tories un proyecto de unidad nacional progresista.

La disputa por el laborismo

Por otro lado, si bien es indudable que el laborismo ha quedado fracturado por el referndum, el giro antieuropeo de las regiones laboristas puede liberar a Corbyn en tanto que internacionalista euroescptico del ncleo blairista de su partido, aunque para ello deba hacer frente a un tema tan espinoso como la inmigracin. Precisamente esta semana ha planteado sus primeras propuestas al respecto, que parecen buscar el difcil equilibrio defendido por Paul Mason durante el referndum: responder a las inquietudes del electorado sin culpabilizar a los migrantes. En este sentido, Corbyn estara plantendose una defensa extrema de la igualdad de derechos laborales que impida a las empresas usar los salarios y las ambigedades legislativas como herramienta de enfrentamiento entre britnicos y extranjeros; una actitud proteccionista que parecera unir a Corbyn con la nueva derecha occidental, pero que entronca una vez ms con la identidad laborista de postguerra, como afirm durante la campaa el histrico Dennis Skinner (antiguo minero, presidente del partido a finales de los 80 y partidario del Brexit).

Pese a su potencial, esta reorientacin identitaria del corbynismo tendra un alcance limitado sin el dominio de las estructuras del partido y una presencia meditica continuada. Ah tendr un rol central Momentum, la plataforma de activistas creada en 2015 para apoyar a Corbyn: surgida como una interesante alianza entre las organizaciones clsicas de movilizacin laborista los sindicatos y el precariado urbano de clase media, Momentum demostr su fuerza dentro del partido al lograr la contundente reeleccin de Corbyn en el verano de 2016 pese al rechazo casi unnime del grupo parlamentario. Sus planes de futuro como la implantacin de primarias abiertas para cada una de las circunscripciones britnicas y el desarrollo de una aplicacin digital que agrupe a la mayora de medios informativos progresistas son ambiciosos, aunque no tanto como el reto de Corbyn: disputarle el poder al "extremo centro" neoliberal que ha dominado el Reino Unido durante dcadas y reorientar la interpretacin nacional de la crisis en una direccin progresista.


Fuente original: http://ctxt.es/es/20170111/Politica/10496/brexit-corbyn-ukip-reino-unido-europa-laboristas.htm



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