Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2017

Tnez
La izquierda contra Marzouki

Sadri Khiari
Nawaat.org

Traducido del francs para Rebelin por Francisco Fernndez Caparrs.


Me lo podran explicar? Quiero comprender por qu la izquierda tunecina, y an ms sorprendentemente la tendencia que se considera radical, muestra una hostilidad aparentemente ilimitada hacia Moncef Marzouki [1]. Cuando hablo de Moncef Marzouki no solo me estoy refiriendo al partido que ha fundado, Harak Tounes El Irada [2], sino tanto a otras formaciones polticas como Attayar Addimocrati [3] al igual que a la multitud de grupos, tendencias, corrientes de ideas surgidas tras la explosin del CPR [4], de los mrgenes de Ennahda [5] o, an ms en general, a esa larga e inestable esfera de influencia popular (inestable en el sentido en el que un producto qumico es inestable) que ms o menos reconoca a Moncef Marzouki como candidato durante las ltimas elecciones presidenciales.

Quieren -por razones equivocadas, en mi opinin- reprochar al antiguo presidente de la Repblica su alianza con Ennahda en el marco de la Troika [6]. Le presumen -con malicia y mala fe- ser el ttere del islamismo. En su defensa podramos reconocerle, adems de la resolucin y el carcter irreprochable de su compromiso poltico contra el rgimen de Ben Al, cualidades que pocos opositores -incluidos los de izquierda- compartan, haber sido uno de los pocos en comprender que el arraigo popular de Ennahda no era una cuestin de conservadurismo religioso o de manipulacin, sino una de las expresiones de la revolucin -la revolucin real, horrible y hermosa al mismo tiempo- y no de la contrarrevolucin. En este sentido, el doctor, como le gusta que lo llamen, merece ciertamente todo nuestro respeto.


[Sadri Khiari: Seora girafa, qu piensa sobre las 3877 proposiciones del Frente Popular relativas al regreso de yihadistas al pas?. Seora girafa: Por mi parte, sugiero que Tnez compre Guantnamo a los Estados Unidos.]


Acomodado en el Palacio de Cartago, a Marzouki lo tomaron por tonto. Torpe con la izquierda, torpe con la derecha como deca el buen Fernandel, a menudo Marzouki pareca obsesionado con el deseo de cortar la rama sobre la que se sentaba. Maniobr -y mal- en lugar de extraer su fuerza de la revolucin. Muchas ms crticas -ms sustanciales- se podran dirigir en cuanto a su poltica. Sin embargo, de qu corriente o de qu dirigente no podramos decir lo mismo?

No es eso, en efecto, lo que verdaderamente le recriminan. Lo que se le ha reprochado a Moncef Marzouki es el principio mismo de una alianza con Ennahda, un reproche impdico, incluso dira descarado, considerando que aquellos mismos que lo queran en la picota no dudaron en aliarse con los herederos del rgimen benalista y otros restauracionistas para derribar a la Troika. Al menos para una parte de ellos siempre es as, incluso cuando adoptan una postura pblica de opositores y azuzan -dentro del lmite tolerado por la UGTT [7]- la coartada de la cuestin social.

En todo caso, si hoy esta izquierda critica a todos los integrantes de la alianza gubernamental, su principal enemigo no son ni las fuerzas restauraciones, polticas, securitarias o econmicas, ni el liberalismo (lo que pretende) sino una y otra vez Ennahda as como la nebulosa que sostuvo a la Troika, las corrientes que apoyaron la candidatura de Marzouki a las elecciones presidenciales y aquellos que persisten en apoyarlo.

Sin embargo, ya no nos encontramos dentro de la configuracin que existi con la Troika y la Asamblea Constituyente. Ennahda est bien anclada en el Estado y, segn parece, de forma duradera mientras que la galaxia que por comodidad llamo marzoukista se opone vigorosamente, cultivando, con acierto, la herencia de la revolucin contra el antiguo rgimen; si bien de manera confusa y polticamente borrosa, a veces incoherente, sin proyecto ni alternativa e ideolgicamente difcil definir. Se mezclan personalidades con principios tan rgidos como extravagantes y dirigentes oportunistas y ambiciosos a los que dudara en prestar un dinar. Pero no es menos cierto que hoy, y remarco el hoy, dentro de nuestras circunstancias, esta galaxia representa lo que en otro tiempo se definira polticamente como la democracia pequeo-burguesa, inscrita dentro de la dinmica de la revolucin y no de la reaccin. Y aunque mis palabras puedan chocar a algunos militantes de izquierda o parecer completamente excntricas a otros, no estoy muy lejos de pensar que, en la actual ecuacin poltica, es ta esfera de influencia es ms radical que las corrientes de izquierda que ocupan los medios de comunicacin.

Incluso aadira esta hiptesis: creo que el empecinamiento de esta izquierda contra la Troika, incluso cuando esta ltima pertenece al pasado y que su principal componente se comprometi con una nueva estrategia, se dirige menos a Ennahda que a Moncef Marzouki quien est en condiciones -si sabe hacerlo- de extender su influencia sobre sectores populares que la izquierda podra considerar como su espacio natural de expansin. En las prximas elecciones municipales, esta izquierda, desprovista de una verdadera implantacin popular, se jugar su autntico enraizamiento institucional, ms decisivo sin duda que su actual presencia en el Parlamento. Y podemos imaginar que nada le sera ms agradable que aparecer como la nica fuerza de oposicin. No es la nica hiptesis, pero este tipo de clculos se han hecho dentro de la tradicin de las formaciones histricas de la izquierda tunecina. Con todo, existira otra solucin: construir puentes con la corriente de Marzouki y las fuerzas similares para intentar desarrollar en comn una dinmica democrtica que se reconcilie con las aspiraciones expresadas por la revolucin.


Notas del traductor:

[1] Moncef Marzouki (1945), mdico de profesin, es un histrico militante tunecino por la defensa de los derechos humanos. Ha sido miembro de la Liga Tunecina de los Derechos Humanos (LTDH). En 2001 fund el partido de centro izquierda Congreso para la Repblica (CPR) y el 13 de diciembre de 2011 fue elegido presidente de la Repblica tunecina, cargo que ocup hasta el 31 de diciembre de 2014.

[2] El partido Al Irada (La Voluntad) fue fundado en el mes de diciembre de 2015 por Moncef Marzouki. Al Irada aglutina tanto a numerosos exdirigentes del CPR como diputados y antiguos miembros de la Asamblea Constituyente.

[3] En 2013, Mohamed Abbou (1966), antiguo ministro de Moncef Marzouki y ex secretario general del CPR, fund Attayar Addimocrati (Corriente Demcrata).

[4] En febrero de 2016 el CPR anunci su integracin en el nuevo partido fundado por Marzouki, Al Irada. En enero de 2017, tras un largo proceso judicial, el CPR finalmente se integr dentro de Harak Tounes El Irada.

[5] Ennahda (Partido del Renacimiento) es el mayor partido islamista de Tnez. Fue legalizado en el ao 2011 tras la cada del rgimen de Ben Al.

[6] El denominado gobierno de la Troika fue una coalicin entre Ennahda, CPR y el Ettakatol que dur cuatro aos (2011-2014).

[7] La Unin General de Trabajadores de Tnez (UGTT) es el mayor sindicato del pas.


Fuente original: http://nawaat.org/portail/2017/01/09/la-gauche-contre-marzouki/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter