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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2017

Revolucin de la Comunicacin
Nicols Maduro pone voz a un clamor mundial

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Centro Universitario Sean MacBride


Vamos a la Revolucin Comunicacional en Medios, Redes, Calles y Paredes N.M. Edicin 68 de Contacto con Maduro 20 de noviembre del ao 2016.

Por fin un estadista pone a la Comunicacin en su agenda de prioridades con clave revolucionaria, es decir, con la premisa de que urgen cambios profundos e inmediatos con extensin planetaria y respuesta histrica contundente. Acaso como lo so el Movimiento de los no Alineados en 1973 o como lo vea el Informe MacBride en 1980. Un solo mundo voces mltiples.

Tomar los muros, las redes, las calles y los medios. En las comunas, en las escuelas, en las fbricas hacer visible el sentimiento y el pensamiento de los pueblos. Ponerse a la vanguardia de la semntica, de la sintaxis y de la Batalla de las Ideas revolucionarias. Renovar las tcnicas, renovar la imaginacin, renovar la poesa de la lucha pero unidos, convertidos en fuerza global, convertidos en factor decisivo y organizador para que nunca ms nos quedemos silenciados ante las acometidas (impdicas e impunes) del avasallamiento monoplico mundial. Cmo no sumarse?

No se trata de una ocurrencia de coyuntura. Hemos padecido episodios sistemticos de abuso delincuencial contra la voluntad democrtica del pueblo venezolano, por ejemplo, desde que su revolucin inici transformaciones decisivas y ejemplares. Se han cometido atropellos y agresiones escandalosas que no han merecido denuncia ni castigo de las organizaciones internacionales que se auto-proclaman defensoras de la libertad de expresin o de la independencia de los medios. Silencio absoluto de la UNESCO, del la SIP, de la OEA silencio de la FELAFACS, de la INVECOM en suma silencio de los organismos y asociaciones de profesionales que debieran tener respuesta rpida contra toda forma de golpismo meditico. Y sin embargo, ni una palabra frente al grotesco peridico espaol El Pas que, por ejemplo, public la fotografa de una persona en un quirfano y la promovi (a sabiendas de su falsedad) como la imagen de Hugo Chvez. Hay ejemplos terribles de esta envergadura. Y pasa nada.

Maduro ha extendido la convocatoria revolucionaria al mundo entero. Sabe bien que los abusos mediticos no se reducen a un slo pas y que mientras se fortalece la alianza meditico-militar (la OTAN meditica) los pueblos se ven silenciados y las democracias se ponen en peligro. Hay que ver cmo, por la decisin inconsulta de un presidente, se borra de un plumazo una Ley de Medios, como en Argentina. Hay que ver cmo avanza el podero tecnolgico basado en una asimetra grotesca en las condiciones y oportunidades para que los pueblos accedan a una tecnologa sustentable sin la extorsin de la caducidad programada por el mercado.

Maduro ha entendido la necesidad de una Revolucin de la Comunicacin que abarque la enseanza, que haga visibles -y aprenda- las luchas histricas de los pueblos y su herencia simblica poderosa y vivificante. Ha entendido la urgencia de renovar las agendas y potenciarlas a partir de lo que piensan y sienten los pueblos y no de los intereses de los publicistas, de los comerciantes o de los gobernantes serviles al modelo de mercantilizacin desaforada. Maduro ha puesto el dedo en una llaga, dolorosa y profunda, que expresa un error y una de las debilidades ms sufridas por nuestros pueblos. Ha indicado un rumbo y una modalidad de trabajo que, en su carcter contemporneo, recoge las herencias de generaciones y las pone a retoar cuando muchos crean que el silencio y la resignacin nos derrotaran para siempre.

Es verdad que no alcanza con una convocatoria por ms sentida que sea. Se requiere ahora de un programa con principios humanistas revolucionarios capaces de modelar acciones y metas para el corto, el mediano y el largo plazo. Se requiere coordinacin y unidad inmediata. Se requiere un Frente nico Internacional capaz de superar sectarismo y pesimismo. Se requiere trabajo poltico imaginativo y confiable, recorriendo puertas y odos para articular y salvaguardar las ms diversas identidades en un esfuerzo de unidad de lo diverso que nos permita trabajar juntos en las coincidencias, sin que las divergencias nos frenen. Una revolucin dentro de la revolucin.

No hay tiempo que perder. Los imperios mediticos se re-acomodan diariamente, se alan, se compran entre s, se expanden y no pocos operan como armas de guerra ideolgica mercantilista e inhumana. La Revolucin de la Comunicacin que Maduro convoca tiene el desafo de profundizar la crtica del modelo meditico dominante y tiene la tarea de impulsar el nacimiento del Nuevo Orden Mundial de la Informacin y la Comunicacin del siglo XXI. Eso requiere de pueblos en lucha con semiologa, epistemologa y tecnologa emancipadoras. Eso requiere moral y luces revolucionarias donde no se admitan reconciliaciones ni reformismo. Donde no se admitan burocracias ni demoras. Una etapa nueva de la Patria Digital Emancipada, de la Revolucin del Espritu y la Revolucin Semitica que aguardan su oportunidad para concatenarse en una sola Revolucin mundial y desde abajo.

Desde luego, la nica manera de evitar que semejante convocatoria no quede en eso y se haga realidad concreta, es actuar de inmediato y masivamente. No hay lugar a los regateos ni a las especulaciones. Jugar al coqueteo o hacerse desear implica irresponsabilidad suprema hija de una egolatra perversa que ya nos hizo padecer derrotas y humillaciones feroces. Estamos hartos de esas manas de izquierdismo infantil. Esa convocatoria de Maduro debe madurar, a su vez, no como una prdica mesinica con el culto a la personalidad que ha sido vicio de mediocres. Ha de madurar en la refriega de la lucha de clases, en la construccin social que, desde las bases, le den sustento y coherencia revolucionaria a todos los episodios y las tareas que urgen en lo inmediato y en lo mediato. No hay que esperar ni un minuto.

Demos la bienvenida activa a tal llamado, a su jerarqua y a su valor poltico sin retroceder un solo paso en las conquistas ganadas, hasta el momento, por todos los que luchan honradamente y minuto a minuto, por poner las herramientas y los conocimientos en materia de Informacin y Comunicacin al servicio de las tareas supremas de la hora: frenar las guerras, salvar al planeta y salvar a la humanidad en un mundo sin amos, sin esclavos, sin clases sociales y con voces mltiples dignas hablando de futuro y felicidad para todos. Nada menos. Aprobado.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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