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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2017

Deuda externa, una pesadilla recurrente

Alberto Acosta
CADTM (Comit por la abolicin de las deudas ilegtimas)


 

Los incumplimientos por gobiernos extranjeros de su deuda externa son tan numerosos y ciertamente tan cercanos a ser universales que es fcil tratar sobre ellos nombrando a aquellos que no han incurrido en incumplimiento, que aquellos que lo han hecho. Adems de aquellos pases que incurrieron tcnicamente en incumplimiento, existen algunos otros que pidieron prestado en el exterior en su propia moneda y permitieron que esa moneda se depreciara hasta menos de la mitad de su valor nominal y en algunos casos a una fraccin infinitesimal. Entre los pases que actuaron as cabe citar a Blgica, Francia, Italia y Alemania.

John Maynard Keynes, Defaults by foreign governments, 1924

Todo indica que los problemas de sobreendeudamiento externo en el sistema-mundo capitalista estn a punto de estallar nuevamente. Esto no debera sorprendernos si miramos al pasado. Una y otra vez, tanto en el mundo subdesarrollado como en el desarrollado, el sobreendeudamiento ha generado complejas situaciones econmicas, incluyendo el estallido de crisis de deuda externa. As ahora, como en los aos treinta del siglo pasado, los problemas derivados del sobreendeudamiento se presentan a ambas orillas del capitalismo mundial.

Historia de una deuda eterna y triste|1|

La historia financiera internacional presenta reiteradamente a pases que toman crditos, tienen un auge, declinan, cesan los pagos y algn rato vuelven a ser sujetos de crdito y la vida contina. En medio de esa vida, sobre todo los pases empobrecidos se vuelven deudores de la banca internacional, organismos multilaterales, grandes especuladores financieros, y otros acreedores sin olvidar los Estados de los pases ms ricos. Hasta podramos pensar en un mundo endeudado, pero en manos de quin?

Histricamente las cesaciones de pagos ms frecuentes se dan cuando el capitalismo desarrollado sufre una recesin. Por ejemplo, cuando la Bolsa de Londres -corazn del sistema capitalista mundial de entonces- se desplom en octubre de 1825, se llev consigo a los precios de las materias primas. Acto seguido, las nacientes repblicas sudamericanas y Mxico suspendieron pagos por casi treinta aos, algunas por ms tiempo. Ya desde ese momento, la crisis de la deuda del capitalismo subdesarrollado tuvo un fuerte vnculo con la especulacin financiera del capitalismo desarrollado. En Londres se negociaban ttulos valores atados a la deuda de varios pases latinoamericanos|2|, incluyendo aquella adquirida durante el fin de la colonia para conseguir la Independencia (p.ej. Ecuador, Argentina). Y de la mano de la especulacin caminaba la corrupcin, incluso con ancdotas como la inversin especulativa en pases latinoamericanos imaginarios, p.ej. el inexistente principado de Poyais.

El vnculo entre el sistema financiero mundial y el capitalismo subdesarrollado ha sido permanente. En la dcada del 70 del siglo XIX nuevamente se dio un desmoronamiento de la Bolsa de Londres. Particularmente, en 1873 empezara quiz la primera gran depresin del capitalismo mundial, en donde las inversiones especulativas se extendan desde el sector de los ferrocarriles, al mismo tiempo que se mantenan las inversiones en ttulos valores de deuda. Al reventar la crisis, los precios de las materias primas se desplomaron y los pases del capitalismo subdesarrollado cesaron pagos casi sin excepcin por un perodo de otros treinta aos o ms.

En los aos 30 ya del siglo XX, en medio de la Gran depresin de 1929, se repiti la misma historia y por la misma causa, afectando incluso a varios pases europeos. La euforia financiera previa al colapso se extendi desde el sector inmobiliario, hasta los grandes actores del sistema financiero mundial como Goldman Sachs (que entre 1928-1929 vera que sus acciones pasaron de 104 a 222 dlares, para luego caer a 1,75 dlares en 1932). A su vez, los economistas del capitalismo desarrollado trataban de mostrar la apariencia de que todo iba bien. Un ejemplo es Irving Fisher (importante economista para la teora ortodoxa de las tasas de inters y personaje involucrado en el negocio especulativo) para quien, en ese entonces: las cotizaciones burstiles han alcanzado lo que parece un permanente alto nivel de estabilizacin|3|. En medio de la -hasta ahora- mayor crisis del capitalismo mundial, resurgieron los impagos de la deuda, los cuales se resolvieron veinte aos ms tarde a fines de los aos 40 y los 50.

Nuevamente el problema resurgi en el capitalismo subdesarrollado, impulsado por el desenvolvimiento del capitalismo desarrollado entre los aos 70 y 80; esta vez no hubo desplome de bolsas pero s del precio de las materias primas acompaado de un alza brusca de las tasas de inters particularmente en los Estados Unidos. Recordemos que, una dcada antes, en 1971 Estados Unidos abandon el patrn oro para aplicar una poltica monetaria restrictiva con el fin de afrontar una complicada combinacin de estancamiento econmico e inflacin.

Para enfrentar el estancamiento de los aos 70, el capitalismo desarrollado tambin aprovech un nuevo mecanismo de generacin de ganancias: reciclar los petrodlares acumulados por los exportadores de petrleo que no encontraban cabida en sus economas y que fluan hacia los pases ricos a travs de la banca internacional, la cual a su vez entreg masivamente crditos al capitalismo subdesarrollado.

Esa expansin masiva del crdito que ayudaba a sostener la tasa de ganancia del capital transnacional- se interrumpi al aumentar las tasas de inters internacionales. Eso estrangul -econmicamente- a los pases endeudados. Para 1982, especialmente los pases latinoamericanos (comenzando por Mxico) tuvieron que declarar oficialmente su incapacidad de pago|4|.

Ya en la actualidad, cada vez ms pases del capitalismo subdesarrollado estn en una espiral econmica descendente que augura una nueva crisis de la deuda. Muchos han recurrido al FMI y el Banco Mundial, e incluso a la contratacin de costosos crditos en el mercado financiero internacional (p.ej. Ecuador desde el ao 2014|5|).

Todo esto no es aislado sino que, como ya nos dira en su momento Ral Prebisch|6| y hemos reiterado en este texto, varios de los problemas del capitalismo subdesarrollado (incluyendo la deuda) tienen un fuerte vnculo con la dinmica del capitalismo desarrollado. Y semejante vnculo se palpa mucho ms durante las crisis de este ltimo.

Una nueva oleada de crisis a la vista

Esta realidad, tan conocida en el mundo pobre altamente endeudado, tambin golpea a Europa, como en los aos treinta del siglo pasado. Grecia no supera su profunda crisis de deuda|7|. Cosa similar pasa en otros pases europeos, como Espaa o Italia. Todo esto posterior a la crisis de 2008-2009 que, recordemos, tuvo entre sus orgenes el auge de crditos especulativos hipotecarios en Estados Unidos (involucrando nuevamente a actores clsicos de las finanzas internacionales como Goldman Sachs). Luego, gracias a las interconexiones del capitalismo global, lleg a ser quiz la segunda mayor crisis del sistema despus de los aos 30. Y hasta hoy los coletazos de esa crisis se sienten, e incluso podran ser la semilla de una nueva crisis internacional.

As las cosas, el endeudamiento ha crecido a niveles sin precedentes en medio de un contexto que augura nuevas crisis. La seal de alarma la prendi el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) en su reunin anual celebrada en Washington del 7 al 9 de octubre de 2016. El FMI inform que la deuda mundial haba alcanzado el nivel -sin parangn- de 152 billones de dlares y se elev del 200% del valor del PIB mundial en 2002, al 225% en 2015. Dos tercios del total corresponden a deuda privada, pero la deuda pblica tambin aument rpidamente. Si el propio FMI est consciente del riesgo de otra crisis financiera, ya podemos imaginar cun grave es la situacin.

Segn el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), con sede en Washington, en los nueve primeros meses de 2016, la deuda global sum 11 billones de dlares y alcanz los 217 billones. Como resultado, el endeudamiento global habra alcanzado alrededor del 325% del PIB mundial. El grueso de este acelerado endeudamiento proviene de los mercados emergentes, que tienen a China como uno de sus principales prestamistas|8|.

Volviendo a la informacin del FMI, la deuda externa de los pases subdesarrollados aument de 2,1 a 6,8 billones de dlares entre 2000-2015. El total de la deuda (externa e interna) escal ms de 31 billones de dlares y las proporciones totales con respecto al PIB alcanzaron en varios pases ms del 120% y en algunos incluso ms de 200%. Por otro lado, enormes cantidades de capital abandonaron dichos pases en el cuarto trimestre de 2015: una salida neta conjunta de 656.000 millones de dlares, equivalente al 2,7% de su PIB, segn la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Bien anota Martin Kohr, ahora se vislumbra un escenario de pesadilla.|9|

En medio de esa vorgine del crdito, sera muy ilustrativo pensar en quines son los mayores acreedores y beneficiarios especialmente del pago del servicio de la deuda.

Sin negar las condiciones concretas en cada caso, reiteremos que la explicacin central de esta evolucin radica en la inherente voracidad e inestabilidad del capitalismo internacional y su proceso de acumulacin, que es cclico (pasa por alzas y bajas). Por cierto, en este contexto los cambios tecnolgicos casi siempre han acompaado las soluciones para recuperar al capitalismo mundial, favoreciendo a los centros de poder en desmedro del mundo perifrico.|10|

Adems, el actual sistema no controla adecuadamente a las economas centrales en donde emergen las grandes recesiones, que terminan afectando sobre todo a los pases ms dbiles. Incluso varios gobiernos, en vez de evitar las euforias financieras, las incentivan especialmente de forma indirecta a travs de salvatajes de sus bancos sobre todo. Y esa fragilidad de la situacin internacional eleva el riesgo de crisis en las economas empobrecidas -incluso crisis de no pago-, que viven permanentemente angustiadas por las presiones financieras.

Esto apunta a un grave problema estructural del sistema financiero internacional: la falta de un mecanismo de solucin de la deuda ordenado, justo, transparente, humano, al que puedan recurrir los pases que se enfrentan a una crisis de endeudamiento.

Preocupa que, a pesar de tanta experiencia acumulada, no se den pasos concretos para enfrentar dicho problema, y que la receta para enfrentar la crisis sea similar en todo tiempo y lugar. Se apuesta por ajustar las economas del capitalismo subdesarrollado especialmente usando el recetario neoliberal. Todo con el fin de atender las demandas del mercado financiero, sin considerar sus realidades domsticas, las condiciones que conllevaron a estas crticas situaciones, el contexto internacional y mucho menos la corresponsabilidad de los acreedores. Recordemos, como en los aos 70, que los propios acreedores muchas veces presionaban (hasta a la fuerza) a que los pases subdesarrollados adquieran crditos con condiciones y tasas de inters flotantes. As se mantiene la lgica de dominacin, injusticia y opacidad impuesta desde los bancos y gobiernos acreedores, aupados por los organismos multilaterales de crdito.

Lo que s debe sorprendernos -y mucho- es que, a pesar de sumar tantas experiencias y hasta con muchas propuestas para enfrentar estas situaciones, en el mundo de la gran poltica (manejada por los mismos acreedores?) no se acepta la necesidad de un cambio profundo. Si bien es palpable en amplios crculos de la sociedad civil global una creciente conciencia de que es indispensable buscar y disear salidas concretas|11|, en los gobiernos de los grandes pases aglutinados en el G-20 y en los organismos multilaterales no hay la voluntad para cristalizar las respuestas indispensables. Ser acaso que la falta de solucin del problema de la deuda de los pases pobres beneficia a los pases ricos? Sin duda que la pregunta hasta parece necia

La dificultad para cristalizar alternativas

El meollo de los problemas de sobreendeudamiento todava no se ha entendido adecuadamente, y por eso no se los ha resuelto. Superarlo debera ser una prioridad en la agenda poltica global, tanto en beneficio de los deudores, como de los acreedores de buena fe (si es que an quedan).

La tarea, hoy ms que nunca, no se agota en advertencias oportunas o simples reclamos. Precisamos construir una institucionalidad global de derecho. Aqu resaltamos el potencial poltico de propuestas que buscan establecer dicha institucionalidad para procesar, con transparencia y justicia, los problemas de sobreendeudamiento o situaciones abiertamente dolosas en la contratacin de crditos internacionales.

Los problemas no desaparecen con simples condonaciones o renegociaciones de la deuda, pues no van a la raz del asunto y a veces hasta lo complican. En las ocasiones cuando los problemas se resolvieron definitivamente medi una solucin poltica como, por ejemplo, con el Acuerdo de Londres del 27 de febrero de 1953, con el que se solucionaron de forma definitiva e integral las deudas de Alemania de las post-guerras de la guerra misma. Hasta ahora, salvo en casos contados y explicables por el inters de los acreedores, se ha avanzado muy poco en soluciones de este tipo.

Hay otros esfuerzos destacables, pero an insuficientes. Las auditorias ciudadanas son una herramienta potente para transparentar la deuda, pero no son efectivas si falta una institucionalidad que realmente procese sus recomendaciones y conclusiones|12|. Falta constituir un marco jurdico estructurado alrededor de las ideas de lo que podra ser un Tribunal Internacional de Arbitraje de la Deuda Soberana, propuestas por Oscar Ugarteche y el autor de estas lneas
|13|

Esta propuesta, en sus elementos bsicos, ya ha sido discutida un par de veces en el pleno de Naciones Unidas, en donde se puso de relieve la especial importancia de hallar una solucin rpida, eficaz, completa y duradera al problema de la deuda de los pases subdesarrollados. All tambin se reclam intensificar los esfuerzos por advertir oportunamente las crisis de la deuda mejorando los mecanismos financieros internacionales de prevencin y solucin de crisis. Se consigui incluso una resolucin de Naciones Unidas, impulsada por Argentina, en sept.-2014, con 124 votos positivos, solo 11 negativos y 41 abstenciones. Esta propuesta, si hubiera voluntad poltica, podra empezar a hacerse realidad inmediatamente con arbitrajes ad hoc, como sugiere Kunnibert Raffer|14|, como un primer paso mientras se institucionaliza el Tribunal.

Lo que interesa, en definitiva, es que los crditos externos se transformen en palancas que ayuden a resolver los problemas de financiamiento en las economas que los necesitan, y dejen de servir como herramientas de dominacin. Desde esa perspectiva, los crditos externos podran ser un mecanismo que canaliza adecuada e inclusive rentablemente los excedentes financieros de algunas economas. Incluso podran resultar tiles para asegurar el comercio mundial. Lo fundamental es que la deuda deje de ser un mecanismo de exaccin de recursos desde la periferia hacia los centros capitalistas y de imposicin de polticas desde los pases ricos, lo que demanda desarmar la prctica de la deuda externa como herramienta de especulacin y dominacin.

En definitiva, la deuda no puede seguir siendo un acto de violencia -que afecta a las sociedades y a la Naturaleza- cuyo objetivo es forzar al pas deudor a hacer la voluntad de los acreedores va renegociaciones y programas de ajuste estructural. Y tampoco puede ser un espacio para obtener ganancias exorbitantes, aprovechndose de las crisis y de la situacin de indefensin de los pases deudores que terminan muchas veces en manos de verdaderos buitres de las finanzas internacionales.

En este sentido, sera en extremo til reflexionar sobre las posibles trabas que los pases del capitalismo desarrollado impondran al replanteamiento del manejo actual de la deuda. Si se deja de usar la deuda como mecanismo de extraccin de recursos y de dominacin, se estara cuestionando a la propia acumulacin de capital de los centros. Es decir, se estara cuestionando a su condicin misma de centros.

La historia nos ensea que, por la falta de respuestas estructurales, los pases endeudados -con graves consecuencias sobre sus sociedades e inclusive sobre su medio ambiente- a menudo enfrentan muchos aos de austeridad y miseria por las condiciones recesivas impuestas por los acreedores y los organismos de rescate, y sin ninguna garanta de que el sobreendeudamiento siquiera sea resuelto. Situacin que termina por afectar a los propios acreedores.

Lamentablemente parecera que no hay memoria de lo sucedido anteriormente o que esa memoria, sobre todo en los banqueros y en los gobernantes, es muy frgil y no resiste la tentacin de las ganancias fciles va concesin de crditos (como vimos, desde antes de 1825 hasta la fecha), muchas veces atados a la especulacin, a la corrupcin|15| o a grandes obras intiles para los pueblos.

Entonces urge una discusin muy amplia para construir alternativas -reconociendo el carcter global del reto de la deuda externa-, que no pueden quedarse en simples acciones discursivas y, menos an, en parches aislados e incluso cmplices con el poder financiero o el poder de los capitales transnacionales.

El reto de la solucin de los conflictos sobre deuda externa impagable exige un redoblado esfuerzo poltico global. Quiz la propia superacin del subdesarrollo capitalista -y hasta la superacin mundial del capitalismo- requiere la resolucin urgente del problema de la deuda. No se trata simplemente de resolver los momentos crticos producidos por el sobre endeudamiento, sino de construir otro marco internacional que subordine las finanzas a las demandas de sociedades equitativas conminadas a vivir en armona con la Naturaleza|16|.

No desperdiciemos -nuevamente- la oportunidad de liberacin que nos brinda el inminente colapso que augura el retorno de una generalizada crisis de deuda externa!


Economista ecuatoriano. Ex-ministro de Energa y Minas. Ex-presidente de la Asamblea Constituyente. Ex-candidato a la Presidencia de la Repblica del Ecuador. Se agradecen los valiosos comentarios del economista ecuatoriano John Cajas-Guijarro.


Notas:

|1| Alberto Acosta; La deuda eterna Una historia de la deuda externa ecuatoriana, LIBRESA, Quito, 1994 (cuarta edicin).

|2| Se puede consultar en Alberto Acosta, La increble y triste historia de Amrica Latina y su perversa deuda externa. Artculo publicado en el libro Otras Caras de la deuda - Propuestas para la accin, Editorial Nueva Sociedad, Caracas 2001.

|3| Al respecto se recomienda revisar el texto de John Kenneth Galbraith, Breve historia de la euforia financiera, Ariel, 1991.

|4| Hay varios trabajos que han abordado esta evolucin histrica. A ms de los textos mencionados del autor de estas lneas, podemos sealar a modo de referencia mnima los siguientes: Oscar Ugarteche; El Estado Deudor - Economa poltica de la deuda: Per y Bolivia 1968-1984, Instituto de Estudios Peruanos, Lima, 1986; Carlos Marichal; Historia de la deuda externa de Amrica Latina, Alianza Editorial, Madrid, 1988; Eric Toussaint, Bancocracia, ICARIA, Barcelona, 2014.

|5| 6 El gobierno de Rafael Correa, an antes de la cada de los precios del petrleo, endeud al pas de forma alegre: la deuda pblica (oficial) aument de 13,4 a 37,2 mil millones de dlares, es decir, ms que se triplic (ene.2007-nov.2016) (con una deuda externa que aument de 10,1 a 24,8 mil millones), Con esto, si bien la relacin el PIB bordea el 40%, se ha alcanzado el mayor monto de deuda de toda la historia republicana. Tambin desde el 2014 Ecuador retorn al redil del FMI y Banco Mundial, llegando a entregar ms de la mitad de la reserva del oro a un banco de muy dudosa reputacin: Goldman Sachs, con el fin de apalancar un crdito santificado por estos organismos. Tambin, con el aval de semejantes padrinos, el Ecuador volvi a los mercados financieros y, a enero 2017, mantiene una deuda externa en bonos soberanos de 7,3 mil millones, contratada con tasas de inters elevadsimas (bordean o superan el 10%) y a plazos muy cortos (de 5 y 10 aos), a ms de la preventa de importantes cantidades de petrleo. A esto se suma el traspaso de grandes campos petroleros en explotacin de manos de la empresa estatal a compaas transnacionales para conseguir anticipadamente desembolsos y tratar de sostener el financiamiento de corto plazo de la economa. Y todo este proceso sin transparencia.

|6| Ver el artculo de Prbisch El desarrollo econmico de la Amrica Latina y algunos de sus principales problemas, Desarrollo econmico. Vol.26. No.103. Octubre-diciembre. 1986.

|7| Entre los muchos trabajos sobre este tema recomendamos la importante investigacin de Eric Toussaint; Grecia: los bancos en el origen de la crisis - Las deudas reclamadas a Grecia son odiosas, 2017 http://www.rebelion.org/docs/221523.pdf

|8| La deuda mundial supera ya el 325% del PIB mundial y alcanza los 217 billones de dlares, 5 de enero del 2017. http://www.eleconomistaamerica.com/...

|9| 10 Martin Khor, Nueva crisis de la deuda amenaza la estabilidad mundial, 14 de octubre de 2016 http://agendaglobal.redtercermundo.... De este artculo se tomaron las cifras del FMI y de la UNCTAD.

|10| 11 Semejante tendencia incluso ha generado una suerte de Edad Media de alta tecnologa: Edad Media con reducidos grupos humanos que concentran los avances tecnolgicos manteniendo crecientes exclusiones sociales, en medio de insospechadas tensiones polticas y con un marcado deterioro ecolgico. Al respecto, se puede leer el texto del autor de estas lneas: Los riesgos de una nueva Edad Media de alta tecnologa, Rebelion.org: http://www.rebelion.org/noticia.php...

|11| La lista de organizaciones de la sociedad civil que se esfuerzan por sensibilizar a la opinin pblica y cambiar la posicin de los gobiernos es larga. Destaquemos los esfuerzos del Comit para la Abolicin de las Deudas Ilegtimas (CADTM) con alcance internacional, de LATINDAD en Amrica Latina o de Erlassjahr en Alemania, para rescatar estas pocas iniciativas a modo de ejemplo.

|12| Recordemos el paso histrico que significo este tipo de auditoria en Ecuador en los aos 2007-2008. All, no solo que no se cumplieron todas sus recomendaciones de la comisin de auditoria, sino que, por el contrario, pocos aos ms tarde el gobierno que impuls dicha auditoria: el de Rafael Correa, volvi a las mismas andanzas de endeudamiento acelerado y poco transparente, tal como en pocas anteriores.

|13| Entre los varios textos escrito sobre esta cuestin se recomienda ver Oscar Ugarteche y Alberto Acosta; Global Economy Issues and the International Board of Arbitration for Sovereign Debt (IBASD), El Norte - Finnish Journal of Latin American Studies No. 2, (Diciembre 2007). http://www.elnorte.fi/archive/2007-....

|14| Son muchos los aportes de este autor sobre este tema, entre otros se puede revisar: Kunnibbert Raffer; Debt Relief for Low Income Countries: Arbitration as the Alternative to Present Unsuccessful Debt Strategies in WIDER, UNU, Helsinki (2001) http://www.wider.unu.edu/conference...

|15| Hay que indagar sobre la legalidad y la legitimidad de la deuda. No todas las deudas merecen similar tratamiento. Muchas deben ser desechadas desde el inicio, sobre todo aquellas que caen en la categora de deudas odiosas (contratadas por una dictadura, p. ej.); adems, existen otros crditos que, por sus condiciones, podran ser considerados como usurarios (con tasas de inters desproporcionadas, que de antemano hicieron imposible el servicio de la deuda) y corruptos (contratadas en condiciones que no se ajustan a las normas legales del pas acreedor o deudor, o a normas internacionales), que por definicin deberan ser nulos. A modo de ejemplo de los factores que habra que considerar, se puede mencionar la existencia de clusulas ilcitas, vicios de consentimiento, anatocismo, tasas de inters usurarias, gastos y comisiones desproporcionados (cubiertas por los deudores, sin control alguno), operaciones simuladas, colusin dolosa, deudas estatizadas o socializadas, etc.

|16| Propuestas para impulsar una transformacin de la arquitectura financiera internacional colocando a las finanzas al servicio de la vida y no de la acumulacin del capital existen. Vase el aporte de Alberto Acosta y John Cajas-Guijarro: Instituciones transformadoras para la economa global - Pensando caminos para dejar atrs el capitalismo. En Varios autores: La osada de lo nuevo Alternativas de poltica econmica. Grupo de Trabajo Permanente de la Fundacin Rosa Luxemburg. Abya Yala, Quito, 2015.


Fuente: http://www.cadtm.org/Deuda-externa-una-pesadilla



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