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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2017

Podemos en disputa. Tres proyectos para Vistalegre II

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


Podemos ha sido el vehculo principal -aunque no el nico- de la canalizacin poltica de las protestas y movilizaciones populares nacidas con el desencadenamiento de la crisis econmica en 2008 y sus consecuencias sociales. Pero por la naturaleza de su origen y de las fuerzas sociales y polticas que en l concurrieron siempre fue un proyecto en disputa en el que destacaron sobretodo el papel de las lites universitarias que le impulsaron y un minsculo partido de la izquierda radical, anticapitalistas. Conforme se fueron sucediendo diferentes etapas en sus tres aos de existencia las diferencias latentes inicialmente en su seno se fueron haciendo ms profundas, desembocando en una abierta ruptura en el seno de las lites universitarias que conformaron su ncleo dirigente.

Sin embargo, esa ruptura escenificada varias veces de manera pblica no confront claramente las diferencias de los proyectos que las separaban. De manera que la convocatoria de su segunda asamblea nacional, la conocida como Vistalegre II, levant la expectativa de que fuese la ocasin para clarificar los proyectos que sustentaban los tres sectores en que haba terminado por dibujarse las diferencias internas en Podemos. Estos tres sectores se articulan en torno a los dos principales lderes de Podemos, Pablo Iglesias e Iigo Errejn, y el sector de Anticapitalistas.

Efectivamente, cada uno de ellos ha plasmado su proyecto y, a partir de sus ponencias, ahora es posible analizar un poco ms profundamente que representa y que puede representar Podemos en el futuro. Este ser el objetivo de este documento. Para ello se proceder a un anlisis de los tres documentos polticos y se har un resumen conclusin final.

El proyecto de Podemos del sector articulado en torno a Pablo Iglesias.ii

Su documento tiene tres grandes bloques. El primero intenta ser un anlisis de las condiciones histricas que sirva de justificacin al segundo bloque centrado en las tareas polticas, y un tercero dedicado a las tareas organizativas.

En el primer bloque lo primero que llama la atencin son las ausencias. Ausencia de un anlisis de clase en Espaa y ausencias de un anlisis serio sociopoltico y econmico de la situacin internacional. Su anlisis se centra en el anlisis poltico de lo que Podemos ha definido desde su origen como rgimen del 78. En realidad se trata de un breve recorrido histrico que no aporta nada nuevo, pero llegando a una conclusin que es importante porque servir de justificacin a las tareas polticas que se propone en el segundo bloque. Esta conclusin es que si el rgimen del 78 tuvo xito fue porque colm las expectativas de unos sectores populares cuya aspiracin era convertirse en clases medias a travs de la mejora de las condiciones de vida y de la extensin y mejora de los servicios pblicos. Sin embargo, esta situacin se quebr con la crisis iniciada en 2008 que golpe sobre un modelo de desarrollo basado en la especulacin y el consumo a crdito.

En el anlisis internacional solo se constata el perodo de globalizacin neoliberal y la crisis de 2008 y sus consecuencias en la Unin Europea con el debilitamiento del Estado de Bienestar y las polticas de austeridad que se terminaron imponiendo con la crisis. Y se reconoce el desplazamiento del centro econmico mundial del norte atlntico al sudeste asitico. Pero no hay ninguna referencia a la situacin de la izquierda en Europa, los aliados posibles de Podemos, ni sobre la trayectoria de Syriza, que es la principal experiencia reciente de la que extraer lecciones sobre el comportamiento de un gobierno de izquierdas no socialdemcrata en Europa.

En Espaa, las consecuencias de la gran recesin fue una crisis de rgimen que abri una estructura de oportunidades polticas inditas. El nuevo sentido comn se basaba en el rechazo a la lites polticas y econmicas y la reivindicacin de democracia y soberana.

Luego, el documento dedica un amplio espacio a glosar la trayectoria histrica de Podemos y justificar el modelo de organizacin y poltica resultante de Vistalegre I en 2014, as como a reconocer algunos errores organizativos, y los resultados electorales alcanzados. El documento se detiene sobretodo en los seis primeros meses de 2016 porque es el perodo dnde se van a agudizar las diferencias internas en el ncleo dirigente inicial de Podemos. Esto es una seal clara de que el principal terreno dnde quiere dar la batalla este documento es en torno al relato sobre Podemos, a la apropiacin de lo que es Podemos y quin lo ha representado y lo representar mejor.

Como sealbamos ms arriba, el documento busca justificar especialmente que la poltica sostenida por Pablo Iglesias en esos seis meses de bloqueo no solo fue la correcta, sino que fue refrendada por las bases en dos consultas, y que nunca existi, por tanto, ninguna posibilidad de un gobierno de progreso con el PSOE, siendo, en general, acertada la poltica seguida por el secretario general.

El anlisis de la situacin poltica en Espaa tras la formacin del ltimo gobierno del PP ocupa tambin un importante espacio porque ser la base para justificar la poltica que se propone seguir. Es cierto que el documento reconoce que no hubo empate entre las fuerzas del cambio y la restauracin, pero se engaa cuando seala que los defensores del status quo lo forman simplemente los grandes empresarios y banqueros. Realmente es ridculo explicar as los millones de votos del PP, Ciudadanos y PSOE. As, tras la coalicin de facto entre PP y PSOE para consolidar la normalizacin de la situacin en que ha desembocado el gobierno anterior del PP, se seala que la nica oposicin real queda en manos de Unidos Podemos.

Y a partir de ah se sealan los objetivos generales, en principio como un proyecto de pas, y despus como medidas a defender en esta legislatura. En el primer sentido, el documento apunta a recuperar la soberana, y para ello menciona la soberana alimentaria. Pero realmente donde la soberana ha sido recortada fuertemente son en otros espacios como el econmico, con el peso de las grandes multinacionales y corporaciones financieras, con la amplia libertad para los mercados, o con las decisiones en manos del BCE; o el poltico con la delegacin de soberana en Bruselas o la pertenencia a la OTAN, por ejemplo. Pero sobre estos temas el documento pasa de puntillas.

Tambin seala la necesidad de un proceso de reindustrializacin, sin discutir en que se basara ese deseo, apoyndose en inversiones extrajeras a travs de las grandes multinacionales o en una intervencin fuerte del Estado para impulsarla?, con fundamento en la iniciativa privada o en la pblica? con la proteccin de las pymes, de los autnomos y de la economa social?

A qu se refiere el objetivo del rescate de la democracia que menciona? Al control democrtico del sector de la energa y financiero?, A la regulacin sensata del sector de las comunicaciones y el transporte?

Llevados a un terreno algo ms concreto estos planteamientos se traducen en algunas medidas como revertir los recortes realizados, cambiar el modelo productivo, alcanzar un salario mnimo digno, recobrar la capacidad de negociacin de los trabajadores y establecer una renta garantizada. Dado que como dice el documento Tenemos un pas excelente, alcanzar los objetivos propuestos sera volver a recuperar las condiciones y aspiraciones de las clases populares durante la transicin, conseguir ser clases medias.

Si acaso, se aadiran algunas reivindicaciones, justas pero nada disfuncionales para la continuacin del proceso de acumulacin capitalista, como el impulso a la recuperacin de la memoria histrica, la modificacin del papel del senado, la solucin del problema territorial, la defensa de la igualdad de gnero, o la preocupacin por una economa sostenible ecolgicamente.

Estos objetivos requieren un bloque social y poltico y una estrategia de accin que son los siguientes epgrafes del documento. En cuanto a quienes seran los sectores sociales que conformaran ese bloque solo hay algunas indicaciones sueltas, pero ningn anlisis sistemtico. En principio parece que seran cualquier sector o clase social con excepcin de los grandes empresarios y banqueros

Finalmente, el documento se apoya en las experiencias de los ayuntamientos del cambio y su gestin como punta de lanza del cambio en marcha y ejemplo de lo que sera la gestin de un posible gobierno de Podemos, desarrollo de polticas pblicas de integracin y cohesin social y, al mismo tiempo, de racionalizacin y equilibrio presupuestario. Igualmente hay un espacio importante para referirse al papel de los parlamentos autonmicos, el senado y el congreso, y el papel a jugar por Podemos en esos mbitos, que sirve de punto de partida para discutir sobre si la estrategia debera jugar ms en el campo institucional o movementista.

Tiene algn sentido este ltimo debate? Evidentemente, para los objetivos que se plantean para Podemos en este documento, no. Estos, se recuerda en el documento, consisten en avanzar en la transformacin y superacin del orden institucional actual, y la utilizacin de la palabra institucional, y no social o econmico no es ningn error, sino toda una declaracin de principios.

En Podemos existe un fuerte impulso de regeneracionismo democrtico que acta como una especie de sortilegio mediante el cual se resolveran los problemas de las clases populares en el seno de una convivencia equilibrada dentro del capitalismo. Este regeneracionismo culpa de los problemas actuales a una casta formada por los polticos profesionales, los banqueros y los grandes empresarios de los graves problemas de un pas que, por lo dems, es excelente. Por tanto, la solucin sera el desplazamiento de los polticos profesionales, fundamentalmente los del bipartidismo ms Ciudadanos, por unos nuevos polticos no profesionales, sino activistas, los de Podemos, que estaran, as, vacunados contra las prcticas elitistas y corruptas; y por la creacin de un nuevo tipo de partido de tipo red. La clase o casta poltica tiene que renovarse con gente normal. Pero no dice nada de como se cambiaran a los banqueros y grandes empresarios.

El proyecto de Podemos del sector articulado en torno a Iigo Errejn.iii

Para entender las coordenadas ideolgicas o principios a partir de los cuales se articula este documento pueden servirnos tras concepciones claves contenidas en el mismo en los que se hace patente que la visin sociopoltica y econmica del documento de Errejn est formada por un mestizaje de ideas socialdemcratas, liberales y democristianas como se desprende en varios prrafos de su documento. En principio su concepcin del Estado: Las instituciones son no un botn, ni un joystick: son riqueza social sedimentada, el resultado de aos de confianza y esfuerzo colectivo. Durante demasiado tiempo los privilegiados las han secuestrado, pero el problema son los privilegiados y su mal gobierno, no las instituciones

En segundo lugar, su concepcin de las relaciones econmicas: tambin necesitamos empresas conscientes de que una patria no es un solar para explotar su suelo, sus recursos y a su pueblo, sino una comunidad de la que todos somos parte y responsables de su destino. En este punto, necesitamos contar con todas las personas quienes se echan el pas a sus espaldas cada da: autnomos, PYMES y la diversa y slida realidad del asociacionismo

En tercer lugar, su concepcin de las relaciones de clases: llevar la democracia al interior del proceso de produccin, al seno de la empresa, al espacio en el que la cooperacin necesaria para la produccin entre los distintos agentes que intervienen en la misma ha sido sustituida por una relacin jerrquica que concentra el poder de decisin en los rganos de direccin y, con l, la capacidad de decidir sobre cmo se distribuye el resultado de la produccin y de los incrementos de la productividad entre trabajadores y empresarios

El documento de esta corriente empieza haciendo un balance de la trayectoria de Podemos desde Vistalegre I. Su objetivo es reafirmar lo correcto por la apuesta de partido nacido de esa asamblea como una mquina de guerra electoral, a pesar del reconocimiento de algunos errores. Cumplida su funcin para el largo ciclo electoral que acab en junio de 2016, se plantean la necesidad de adaptar Podemos a la nueva situacin.

Las elecciones generales de diciembre de 2015 son consideradas un punto de bifurcacin para Podemos. Los resultados fueron buenos, pero se frustr el objetivo esencial de acceder al gobierno, reconociendo que a partir de esta situacin se plantearon diferencias estratgicas en el interior del partido, y sealando una serie de errores importantes cometidos por la direccin del partido a los que califica de negociaciones improductivas, inmadurez y soberbia. Ello llevara a un nuevo fracaso en las elecciones de junio de 2016, en lo que pesara, adems de los errores citados otras tres causas, la confluencia con IU; el descuido a la importancia que le otorga la ciudadana de nuestro pas a un cierto orden y, por lo tanto, ms all de la pulsin destituyente, la necesidad de plantear un horizonte alternativo de certezas y seguridades para ser una fuerza realmente transformadora y; la errnea relacin llevada a cabo con el PSOE, Abordar la relacin con el PSOE de manera inteligente y laica ha sido siempre mucho ms productivo para Podemos que la negacin obsesiva y el choque frontal.

El nuevo gobierno del PP solo ha sido posible tras la quiebra del PSOE, lo que, a su vez, abre una oportunidad para formar una nueva mayora, oportunidad que se perder si Podemos contina por la misma senda resistencialista que iniciamos tras el 20D.

El diagnstico sobre la nueva etapa iniciada en junio de 2016 es la de que, a pesar del nuevo gobierno del PP basado en el papel subalterno del PSOE, las lites tradicionales no tienen capacidad para restaurar el orden del 78 porque son incapaces de ofrecer nada en modelo territorial, en materias social y econmica y regeneracin democrtica, y define el nuevo perodo abierto con el gobierno del PP de estabilizacin sin solucin porque se ha terminado el momento, en el que las posiciones estaban desordenadas y todo era posible. ste es el diagnstico clave para definir su estrategia.

Para ello, descalifica primero las otras estrategias como resistencialistas, orientadas solo a los sectores ms empobrecidos, cerradas a cualquier compromiso, que renuncian a la transversalidad para aglutinar a la izquierda. Evidentemente, y aunque la descalificacin que hace es un tanto caricaturesca, sirve para diferenciar la estrategia que proponen, que es justamente la contraria.

Sin embargo, el documento contiene una contradiccin en el anlisis. De un lado, da a entender que hubo un momento pasado de desordenen que todo era posible, momento que ha terminado y, de otro lado, seala que la crisis es de rgimen, no de Estado, y que por tanto, no afecta en lo fundamental a los aparatos del Estado, la confianza social en el progreso, el consumo o el funcionamiento de las instituciones. Es decir, a la reproduccin de un cierto orden, por ms injusto que este sea. Por tanto, el proyecto de Podemos tiene que ser el alcanzar un contrato social ms amplio, ms democrtico, ms moderno y ms justo, para lo que es necesario el relevo histrico de las lites hoy agotadas.

El cambio de coyuntura con respecto a 2011 tambin lo seala en cuatro aspectos importantes. Primero, la claudicacin de Syriza, sobre la que no profundiza, pero cuyas consecuencias se hacen notar en la moderacin de su proyecto y programas.

Segundo, los procesos de fascistizacin que viven muchas sociedades europeas, aunque habra que recordar que ese proceso es anterior y se puede constatar ya en las elecciones europeas de 2009 o en otros procesos electorales europeos. Frente a esa situacin, el documento hace constata una realidad que debera hacer reflexionar a todas las facciones de Podemos sobre su responsabilidad histrica, porque Podemos es, efectivamente, una de las pocas referencias que existen a nivel internacional frente a las tendencias reaccionarias en auge.

Tercero, en lo que denomina hundimiento del consenso de la socialdemocracia europea que abre la posibilidad de disputar el espacio abierto por ese hundimiento con la construccin de un nuevo bloque histrico frente a la austeridad, como condicin para alcanzar el gobierno.

Cuarto, constata la situacin de crisis del orden poltico de la UE, pero rechazan el repliegue nacional para apostar por refundar un proyecto democrtico y social para Europa, objetivo para el cual sera necesario federar una alianza democrtica internacional, pero despus de alcanzar el gobierno, y sin aclarar si se refiere a fuerzas polticas o a gobiernos progresistas.

Tras un breve espacio dedicado a dar una definicin de Podemos, que tampoco aclara ni diferencia mucho respecto a visin del sector de Iglesias, lo que le define, en este sentido, es la visin ms institucional de Podemos que este documento contiene, y que queda reflejada en la estrategia que propone para alcanzar una mayora que les lleve al gobierno, reuniendo en torno a nosotros a los mejores y los ms prestigiosos; suscitando entre la gente sencilla la confianza no slo de que nosotros no les fallamos, sino tambin de que somos capaces de hacer las cosas de manera distinta y eficaz

Llegados al punto de definir las medidas programticas de su proyecto, el documento de Errejn no se diferencia demasiado de las que contiene el de Iglesias: Cambiar el modelo productivo, aunque en este caso es algo ms preciso al inclinarse por un modelo neokeynesiano de mayor implicacin del Estado para impulsar el nuevo modelo productivo, lo cual no significa que sea un modelo diferente de acumulacin capitalista. Cambio del modelo energtico para garantizar su suministro como derecho fundamental y reducir el impacto medioambiental. Garantizar el acceso a la cultura. Establecer un suelo de ingresos pblicos para garantizar los servicios sociales. Una reforma fiscal ms progresiva y persecucin del fraude. Democratizacin de los procesos de produccin. Renta bsica universal. Recuperacin y mejora de los derechos sociales. Garanta de una vivienda digna. Garantas de sostenibilidad de las pensiones pblicas. Establecimiento de un Estado federal y plurinacional. Impulso del municipalismo. Cuidar y reactivar el mundo rural. Reforzamiento de la autonoma de las Comunidades Autnomas. Medidas para acabar con las desigualdades de gnero. Derogacin de la Ley Mordaza. Mayor trasparencia y participacin ciudadana.

El proyecto para Podemos de Anticapitalistas.iv

El documento de esta corriente comienza con un anlisis dnde hay coincidencias generales con los otros dos documentos analizados anteriormente, como el recorte de derechos y libertades como consecuencia de la crisis, o la propia crisis del proyecto neoliberal de la UE. Igualmente rechazan el repliegue nacional y abogan por construir otra Europa posible al servicio de las clases populares.

Tambin constatan el avance de las tendencias de extrema derecha, y la debilidad de las fuerzas anti-austeridad en Europa a las que, debido a su naturaleza variada, no engloban con el apelativo de izquierdas, reconociendo las dificultades, por este motivo, para su coordinacin a escala continental. Igualmente coinciden en el diagnstico de la situacin sociopoltica en Espaa tras el cierre del largo ciclo electoral anterior: resolucin provisional de la crisis de gobernabilidad, el papel de Unidos Podemos como la oposicin real a la gran coalicin de los partidos del rgimen, el perodo de repliegue y desmovilizacin de las clases populares, y el convencimiento de que no se ha cerrado la ventana de oportunidad abierta por el 15-M

En este contexto europeo de extensin de los proyectos reaccionarios, Espaa representa una excepcin porque el malestar social generado durante la crisis no se canaliz a travs de un proyecto reaccionario, sino que se encauz primero a travs del 15-M y, luego, de Podemos.

Su anlisis sobre la trayectoria de Podemos es crtico por su abandono del proyecto de autoorganizacin popular que pudieron representar los Crculos, y por terminar imponindose en su seno un modelo de representacin ms que de participacin, basado en el plebiscito en torno a preguntas precocinadas y no en la deliberacin, el debate y la accin colectiva, por lo que concluyen que, an reconociendo los inditos logros electorales conseguidos, el modelo de partido aprobado en Vistalegre I se ha demostrado ineficaz para la consolidacin de Podemos como herramienta til para el Cambio

Si bien los tres documentos reconocen la necesidad de articular un bloque social de cambio para acceder al gobierno y comenzar las transformaciones, el de Anticapitalistas define ms claramente, y con una visin clsica de izquierdas, que sectores sociales conformaran ese bloque y como se conformara: basado en la articulacin, organizacin y atraccin de las clases trabajadoras [] en alianza con las dems clases subalternas [], y tambin con los sectores discriminados y oprimidos por el orden social

Ahora bien, tambin analizan las dificultades derivadas de los cambios sociales y polticos cuyo origen es muy anterior al desencadenamiento de la crisis en 2008. Por un lado el debilitamiento de la centralidad de la clase obrera tradicional debido a varias causas que se analizan, y que se encuentra detrs del papel secundario jugado en estos aos de crisis por el conflicto sindical-laboral. Por otro lado, la constitucin de la sociedad espaola como una sociedad dominada por el fenmeno cultural de las clases medias, coincidiendo en este aspecto con el diagnstico del documento de Iglesias: La adscripcin mayoritaria de la poblacin a la clase media, y con ella a los valores de estabilidad, seguridad, progreso social y modernidad, han cimentado la relativa paz social que ha atravesado el pas desde los aos setenta hasta mayo de 2011.

Las contradicciones que anidaban entre las aspiraciones de este modelo de clases medias y las bases socioeconmicas de apoyo saltaron con el inicio de la crisis a partir de 2007, y sus consecuencias dieron lugar al ciclo de movilizaciones que protagonizaron sobretodo las generaciones nacidas en las dcadas de 1970-80, as, concluye el documento, que la crisis del llamado rgimen del 78 se debe a la quiebra del marco cultural y poltico de las clases medias.

Los proyectos y estrategias extrados a partir de esta situacin se diferencian, sin embargo, en el interior de Podemos. Las tendencias de matriz populista se orientan a recuperar las condiciones anteriores a la crisis, apelando a una masa social moderada y asustadiza con objetivos moderados basados en pequeas reformas regeneracionistas, pero no a los cambios profundos, mucho menos a transformaciones sustanciales en la estructura social y poltica. Sin embargo, para el documento de Anticapitalistas, ese regreso al modelo de aspiraciones de clases medias precrisis es inviable objetivamente por la estructura productiva de Espaa derivada de su insercin en la divisin internacional de trabajo.

Pero sus conclusiones no son nada optimistas: este marco refuerza el proceso, difcilmente discutible, de erosin de las clases medias en Estado espaol y sobre todo de desdibujamiento de su centralidad poltica y cultural. Al mismo tiempo, no anuncia, per se, la constitucin de una clase precaria suficientemente politizada y con capacidad de agencia. Los elementos de descomposicin de la vieja clase obrera (fragmentacin, individualizacin, asimilacin cultural a la sociedad de clases medias) apenas estn hoy en vas de ser superados y de encontrar medios de anudarse en la formacin de un sujeto poltico alternativo. Dado este diagnstico, sin embargo, se echa en falta un anlisis del mundo sindical y la poltica hacia l.

As, pues, el documento se ve obligado a reconocer que, dadas las anteriores condiciones, y la necesidad de incorporar a la direccin del proceso poltico en curso de forma activa, los intereses de la clase trabajadora, entonces, construir esa mayora social es un proceso complejo [] que requiere un trabajo paciente y a la largo plazo, que se expresa en una propuesta basada en dos pilares, el primero es la redistribucin de la riqueza convirtiendo los recursos econmicos en bienes pblicos, una forma diferente de nombrar lo que clsicamente se ha conocido en la izquierda como socializacin; y el segundo es la democratizacin de la sociedad, avanzando hacia modelos participativos y trasparentes en la administracin estatal.

En el anlisis del PSOE se reconoce que no va a terminar en la misma situacin de irrelevancia que el PASOK, pero dado que la crisis de la socialdemocracia les ha transformado en una mera herramienta neoliberal, dando lugar a cierta desafeccin de sus bases, entonces hay posibilidades de atraerlas hacia posiciones transformadoras, lo cual tambin es una tarea de largo recorrido

Tambin hay coincidencia con los otros dos documentos, de Iglesias y Errejn respectivamente, en el sentido de profundizar las relaciones con la red de organizaciones y movimientos de la sociedad civil, aunque hay importantes diferencias sobre quines son esos sujetos, especialmente con el documento de Errejn.

La estrategia de Anticapitalistas se basa en dos supuestos, el primero compartido con las otras dos tendencias, que la crisis de rgimen contina abierta; el segundo, que la recuperacin econmica es coyuntural, por lo que a medio plazo se abrir un nuevo perodo de inestabilidad y movilizaciones. Entonces, el objetivo de Podemos debe consistir en empujar las contradicciones del rgimen hasta sus ltimas consecuencias [] que la democracia solamente es posible en clave de ruptura constituyente.

Sostiene una visin profundamente antiburocrtica del modelo organizativo de Podemos que se acerca al modelo de Iglesias y se aleja del de Errejn, denunciando el peligro evidente de tener unas estructuras de base cada vez ms reducidas y una representacin institucional enorme [y, as] tener unos cargos pblicos que solo se deben al electorado, es decir, de que Podemos termine normalizndose como un partido atrapolotodo ms.

El de Anticapitalistas es el nico de los tres documentos que a la hora de desplegar sus propuestas de programa para la ruptura constituyente analiza y saca conclusiones de la reciente experiencia de Syriza, que se sitan en las tesis clsicas de la izquierda transformadora, especialmente la tesis de que una victoria electoral es por s misma insuficiente para acometer procesos profundos de cambios que pongan en cuestin los pilares fundamentales del status quo del capitalismo. Efectivamente, el documento seala las debilidades y contradicciones de Syriza, y las medidas que hubiera debido tomar en cuenta para iniciar un proceso de desobediencia a la troika

Y llega a la nica conclusin posible visto el resultado de Syriza, la de que si una victoria electoral es ya una insuficiencia en un pas tomado aisladamente, cuando se plantea para uno integrado en un espacio poltico-econmico ms amplio, como es la UE, entonces es necesario contar con apoyos y aliados internacionales ms amplios, construir un movimiento europeo capaz de desafiar a las instituciones comunitarias y de emprender un proceso constituyente y refundador del proyecto europeo. Dado que el programa que propone es claramente rupturista y de imposible encaje en la actual estructura de acuerdos y tratados de la UE, se propugna ntidamente una poltica de desobediencia de los Tratados Europeos en sus aspectos austeritarios

Pero se detiene ah y no avanza en las dos preguntas esenciales que quedan en el aire. Primera, dado que ese movimiento europeo no exista cuando Syriza lleg al gobierno, y sigue sin existir actualmente, debera haberse abstenido el gobierno de Tsipras de lanzar un reto que no poda ganar? Segunda, si Podemos alcanza el gobierno sin haberse construido dicho movimiento europeo, deber moderar sus polticas en funcin de esa correlacin de fuerzas?

Es cierto que se contemplan medidas preventivas con vistas a ese inevitable enfrentamiento si se aplicase desde el gobierno el programa que se propone - y que se vern a continuacin - como la moratoria de la deuda pblica, impagos selectivos, control transitorio del movimiento de capitales, o una moneda alternativa. Pero ello no despeja la duda planteada anteriormente, un programa de esta naturaleza se intentara llevar a cabo solo cuando hubiese un mnimo de apoyos de gobiernos en Europa? o se lanzara el reto sin esperar a que se diesen tales condiciones?

El dilema de esta cuestin es fundamental porque en el primer caso puede que se est hablando de un largo plazo con todas las incgnitas de desarrollo que ello supone, y en el segundo puede hablarse de una poltica aventurerista con muchas posibilidades de ser derrotada.

Un atisbo de respuesta, tambin insuficiente, apunta a desarrollar polticas de cooperacin e integracin internacional con gobiernos populares para, en caso de llegar a una ruptura con la UE, poder construir un rea socioeconmica supranacional con varias regiones y pases. Es de suponer que en la situacin actual se est haciendo referencia a Cuba, Bolivia, Ecuador y Venezuela (dependiendo en este ltimo caso de cmo termin el pulso actual entre el gobierno y la oposicin), porque en Europa no existe ningn gobierno de ese tipo, ni siquiera el de Syriza.

El programa que propone se hace sin terminar de despejar esos puntos esenciales, y est orientado hacia los objetivos propuestos. Un programa de reformas democrticas: Hacer ms participativo y deliberativo el sistema democrtico, con mayor proporcionalidad, consultas ciudadanas y referndums vinculantes, control de la representacin y mecanismos de revocacin de los cargos representativos, democratizacin de los partidos polticos, sindicatos, organizaciones sociales y medios de comunicacin y transparencia en su financiacin, y reforma de la estructura territorial del Estado.

Un programa de reformas econmicas: Reforma del sistema financiero, con la formacin de un polo bancario pblico y la posibilidad de expropiaciones de la banca privada. Moratoria del pago de la deuda pblica y auditora ciudadana. Reforma fiscal progresiva. Programa de socializacin (recuperacin social de los bienes pblicos-comunes) de los principales servicios, recursos y sectores econmicos estratgicos, democratizando su gestin mediante mecanismos de participacin ciudadana.

Un programa de reformas del modelo productivo basado en la socializacin de los bienes pblico-comunes, y un rgimen de servicios y precios regulados, y el en cambio de modelo energtico con el objetivo de la sostenibilidad medioambiental.

Un programa de reformas socio-laborales para democratizar y dar mayor proteccin a los trabajadores, mejorar el sistema de jubilacin y la proteccin social.

Conclusiones

En cuanto a la profundidad de elaboracin, el documento de Pablo Iglesias es el ms flojo y el de Anticapitalista el ms trabajado. Los documentos de Iglesias y Errejn dan ms importancia a glosar la trayectoria del propio Podemos, y a utilizar especialmente el ltimo perodo de las dos elecciones generales, para marcar las diferencias entre ellos. En este sentido, los, anlisis de estos dos documentos se centran sobre todo en la coyuntura ms inmediata, estando ms orientados, especialmente el de Iglesias, a un formato mitinero y populista ms que analtico, sealando continuamente, lo repetido tantas veces, las polticas y conductas contra las que se lucha y lo que representa Podemos. Hay pues un exceso de verbalismo, repitiendo un discurso populista que intenta encubrir ausencias fundamentales, ambigedades calculadas y un programa moderado

El de Anticapitalistas, por el contrario, es ms breve en este aspecto y se centra ms en el anlisis socioeconmico y poltico, tanto de Espaa como internacional, para comprender las limitaciones y oportunidades que ofrecen a un proyecto como el de Podemos; su anlisis y visin se orientan ms al medio y largo plazo porque sus objetivos y estrategia son ms ambiciosos y requieren de una mayor acumulacin de fuerzas no alcanzable inmediatamente.

Una ausencia llamativa importante en los tres documentos es la referida a un anlisis profundo del porque, a pesar del perodo precedente de recortes, austeridad y corrupcin, la derecha, an dividida polticamente, consigui retener la mayora de sus apoyos electorales y, an reconociendo la importancia de los resultados electorales de Unidos Podemos, sin embargo, los partidos sustentadores del rgimen del 78 siguieron siendo una abrumadora mayora parlamentaria. La ausencia de este anlisis impide conocer las tendencias polticas profundas existentes en la sociedad, cuales son las bases en que se sustentan, y cuales son posibilidades para cambiarlas. Esta ausencia supone que los proyectos de cada documento se sostienen ms en intuiciones polticas o ideas preconcebidas que en datos objetivos de la realidad.

Los tres documentos tienen bastantes puntos comunes en los anlisis ms generales: las consecuencias sociales de las crisis econmicas; la crisis del rgimen del 78 y las oportunidades que se abrieron; la crisis de la socialdemocracia, y ms en concreto del PSOE; los buenos resultados obtenidos por Podemos, a la vez que su evidente insuficiencia, sin que se aporte una explicacin suficiente en ningn caso del apoyo electoral mayoritario a los partidos del continuismo; el repliegue del movimiento de protestas; o la coyuntura internacional, y especialmente europea, de avance de movimientos reaccionarios

Igualmente hay acuerdo en algunos objetivos cuando se expresan en forma genrica, lo que equivale a decir como deseos. Recuperar derechos sociales y libertades cercenados por los gobiernos anteriores, crear un partido ms participativo, cambiar el modelo econmico vigente en Espaa, rechazar el repliegue nacional apostando por una UE diferente, feminizar la poltica, o articular medidas de regeneracin democrtica frente al perodo de intensa corrupcin poltica anterior. Pero las diferencias aparecen claramente cuando esas generalidades se transforman en un programa para dejar de ser deseos y pasar a ser polticas. Por eso una lectura apresurada o superficial de los documentos puede llevar a la falsa sensacin de que no hay tantas diferencias.

As, los objetivos comienzan a distanciarse al plasmarse en programas de medidas. Los de Iglesias y Errejn, a pesar de algunas diferencias, tienen el mismo objetivo, recuperar las condiciones existentes antes del desencadenamiento de la crisis y regenerar la vida poltica, aunque introduciendo correcciones en un sentido ms avanzado como garantizar una renta bsica, o abogando por un cambio de modelo productivo que haga sostenible unos servicios y derechos sociales amplios y de calidad. La ambigedad an siendo comn a ambos, es ms pronunciada en el de Errejn. Los de Anticapitalistas apuntan en un sentido de transformacin socialista mediante lo que puede entenderse como un programa de transicin.

Si los objetivos de Iglesias y Errejn se alcanzasen se podra interpretar como una recuperacin del viejo contrato social keynesiano que sirvi de base a la creacin del Estado de Bienestar en Europa, esta vez de la mano de una nueva lite poltica regenerada que habra sustituido a la de una socialdemocracia en ruinas. Se recuperaran unos niveles precrisis en los servicios y derechos sociales, con un funcionamiento institucional ms acorde con el de los pases dnde los casos de corrupcin son leves o moderados y, tal vez, con medidas sociales como la renta bsica asegurada, que ya se est ensayando en Finlandia, o cambios hacia un modelo energtico ms sostenible, que tambin se ha impulsado en otros pases como Alemania, dnde hace unos aos se decidi el rechazo a la energa nuclear.

Alcanzar estos objetivos sera el final del trayecto, pues volveran a dominar los valores y aspiraciones de clase media que aseguraran un largo perodo de paz social, y cualquier otra alternativa ms radical, como la de Anticapitalistas, volvera a ser absolutamente residual.

Sin embargo, en este punto residen las diferencias. Los documentos de Iglesias y Errejn parten primero del supuesto, ms intenso en el segundo que en el primero, de que alcanzar esos objetivos ser simplemente fruto de un comportamiento honrado y ejemplar de los nuevos representantes, y de una gestin eficaz de los recursos - ayudado por la presin social en el caso de Iglesias - que concite un apoyo electoral capaz de llevarles al gobierno y, desde all, utilizar el BOE para llevar a cabo la transformacin y alcanzar el nuevo pacto social. Y en segundo lugar que la crisis econmica desaparecer del horizonte y Espaa ser capaz de impulsar un ciclo de acumulacin capitalista basado en sectores de mayor intensidad productiva capaces de sostener las polticas sociales de sus programas.

Ahora bien, si realmente se consolidase la tendencia a la recuperacin econmica y la situacin precrisis, seguramente quien mejor la aprovechara polticamente sera el PP desde sus posiciones de gobierno para reforzar su mayora y consolidar un largo perodo de dominio poltico. A lo sumo, a las tendencias de Errejn e Iglesias les quedara el consuelo de reemplazar o compartir la situacin de oposicin moderada al dominio de la derecha tradicional y participar en un ciclo de turnismo gubernamental que tal vez no fuese ya el bipartidismo anterior, pero tendra las mismas funciones.

Si por el contrario, los supuestos en los que se basan los objetivos de estas dos corrientes no se cumplen, si persiste un dbil crecimiento econmico basado en sectores de baja intensidad productiva con un mundo laboral crecientemente precarizado y unos servicios sociales degradados, incluso si la crisis econmica vuelve a agravarse debido a un desorden creciente como consecuencia de las tendencias proteccionistas internacionales impulsadas por Trump, a las tendencias disolventes en la UE, y al avance de los proyectos reaccionarios en Europa, entonces posiblemente tuviese mayor audiencia el discurso de Anticapitalistas, pero con la incgnita de cul sera el comportamiento de las otras dos tendencias, especialmente la errejonista, que podra entonces, buscar un proyecto poltico propio si Podemos se radicalizar.

Notas:

ii Plan 2020. Ganar al Partido Popular, gobernar Espaa.

iii Desplegar las velas: Un Podemos para gobernar.

iv Por la revolucin democrtica, por una Marea constituyente

Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog: http://miradacrtica.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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