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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2017

Gernika de Koldo Serra, una peli de barrio y anticomunista

Miguel A. Montes
Rebelin


He visto la pelcula Guernica esperando encontrar una exposicin sobre el drama sufrido por el pueblo vasco y la crueldad de la barbarie nazifascista. Por el contrario, me encontr con un esperpento de tal calado, que seguro que los abonados a los canales de nodovisin (13tv, mediaset, atresmedia, etc.), no tendran reparo en valorarla como una obra maestra digna del mejor cine de barrio, porque es eso cine de barrio. La pelcula no va sobre el bombardeo de Guernica, ese es el trasfondo, el decorado, nada ms. La pelcula va de un melodrama de amor y celos que ni cuaja ni cuela, maniquea con buenos, buensimos y malos malsimos. Y si para ello hay que distorsionar la historia, los guionistas demuestran no tener grandes reparos en hacerlo.

La versin oficial del Guernica de Koldo Serra

Nos presentan una pelcula de ficcin donde sobresalen los malos, malsimos que se pintan como unos autnticos psicpatas. Pero, sorpresa!, stos no son los franquistas, ni si quiera la Legin Cndor, su coronel Richtoffen o su comandante en jefe Goering, sino los soviticos, los comunistas, que sin saber porqu y de qu forma misteriosa controlaban nada menos que el gobierno de Euskadi. Los culpables de la guerra deambulan por el decorado de la trama a un segundo plano casi desapercibidos.

En el otro lado de los buenos-buenazos encontramos al periodista yanqui Henry Howell, que nada tiene que ver con el periodista ingls Georges Steer quien con tono antifascista destap internacionalmente el bombardeo de la ciudad. Aqu el periodista de ficcin que se nos presenta como indiferente con la causa republicana y aburrido de tanto antifascismo, es el hroe que nada que ver con los malos estadounidenses que realmente estuvieron en la guerra, de la brigada Lincoln, ya que eran rojos y algunos hasta afroamericanos. Pero sobre todo, tampoco tiene nada que ver con el pueblo vasco, con el ejrcito republicano y con los luchadores antifascistas que dieron su vida por defender la democracia y la independencia de Espaa frente al fascismo, los cuales Koldo Serra los presenta como humanoides sin ideales y sin conciencia.

E incluso encontramos a un simptico periodista que trabaja para un peridico de la Portugal de Oliveira Salazar, partidario del fascismo (Marco Navas), que andaba por all como Pedrito por su casa, que Koldo y sus guionistas nos muestran con ms humanidad que todo ese revoltijo de rojos, republicanos y separatistas. Durante toda la pelcula slo aparece un militar franquista sin la mayor relevancia argumental, como si con ellos no fuera la guerra, y los fascistas italianos que ya bombardearon y destruyeron Durango y que tambin participaron con sus Savoias en el bombardeo de Guernica, no aparecen ni por asomo.

Las patadas que pegan los guionistas a la historia y al antibelicismo son tremendas. La pelcula comienza criticando la propaganda antifascista contra la guerra de agresin, por ser eso, propaganda. Critica la censura realizada por la repblica en tiempos de guerra, llevada a cabo misteriosamente por consejeros soviticos! Critica y eleva a las chekas hasta mismsima Euskadi, aunque ni existieran. Se coloca a Dimitri Shostakovich nada menos que en la crcel en 1937 en la URSS, aunque ste ni antes ni despus fuera encarcelado.

Presentan a la Luftwaffe, con el coronel Richtofen al frente, como angelitos que slo cumplen ordenes de Franco, que se lamentan de tener que destruir fbricas! (sic), aunque estas nunca fueran destruidas y aunque slo bombardearan el casco urbano y dispararan a matar civiles, en vez de objetivos militares como las fbricas de armas y puentes, las cuales y los cuales, misterio de los misterios, quedaron intactas e intactos. Esto no aparece en la pelcula ya que los guionistas y el director estaban perdidos en la soberbia de su anticomunismo.

Y este anticomunismo, les lleva a mostrar un bombardeo como dao colateral que parece una fiesta de petardos ms que otra cosa, en la cual no aparecen las bombas incendiarias que redujeron Guernica a cenizas, escombros, polvo, etc., ni los ametrallamientos indiscriminados contra la poblacin. Omisin histrica que a los guionistas y al director se la traen, porque les sirve para mostrar cmo gracias al bombardeo los presos polticos de la malvada checa son liberados gracias a las bombas de la Luftwaffe!!! (sic). Y al final, el villano de la pelcula es el consejero sovitico! (sic). Vamos, para tocarse las narices.

En fin, una obra cinematogrfica que historiadores franquistas como Po Moa o Salas Larrazabal aplaudiran sin dudarlo. Porque a fin de cuentas ellos tambin presentan la guerra como un conflicto fratricida, absurdo, una conspiracin de los comunistas y de Mosc! (sic). Ellos tambin borran las causas de la guerra y las responsabilidades de quienes la desencadenaron, falseando y revisando la historia, silenciando a la Repblica, sus logros, sus reformas, sus conquistas sociales y su legitimidad democrtica, enterrando los crmenes del fascismo internacional y el franquismo, enterrando la lucha de clases, desprestigiando el antifascismo de los trabajadores, las mujeres y los pueblos de Espaa que con su lucha, conviccin, conciencia y sacrificio resistieron con herosmo la barbarie nazifascista a pesar de la conjura de las democracias burguesas occidentales contra la II Repblica espaola. Y de poco sirve que tanto al principio como al final de la pelcula la narrativa se nos advierta en slo 50 segundos quienes fueron los culpables del bombardeo sobre Guernica (Franco y los nazis) ya que el desarrollo argumental de la misma va por derroteros totalmente opuestos.

Una oportunidad para explicar cinematogrficamente lo que Picasso reflej en su Guernica tirada al cubo de la basura por el anticomunismo barato de especialistas en hacer cine basura a lo Inda-Marhuenda, algo que desgraciadamente est muy de moda por estos lares. McCarthy nunca hubiera llamado a estos cineastas al comit de actividades antiamericanas, a no ser que tuvieran algo que declarar, por ejemplo, que malos que eran los comunistas! (sic).

No recomendable, y de cero a 10 para los cinfilos, mi opinin un cero grande. Si no la habis visto, a no ser que la curiosidad os mate, no os perderis nada.

La historia real de Guernica frente a la barbarie fascista

El 26 de abril de 1937 Guernica fue bombardeada por la Luftwaffe, por su unidad area Legin Cndor y la aviacin legionaria italiana que actuaban al servicio del bando franquista. En esta accin blica intervinieron 31 bombarderos y 26 cazas contra una poblacin de 5000 habitantes que no dispona de defensa antiarea, con tropas republicanas que se retiraban para preparar la defensa de Bilbao y refugiados que huan del avance de las tropas franquistas. Dos das ms tarde los requets carlistas se apoderaran de la ciudad.

Fue la primera ciudad destruida por la Luftwafe y el segundo bombardeo que destruy una ciudad entera en Espaa. Das antes lo fue Durango, destruida por la aviacin italiana. Pero no fue el primer bombardeo contra la poblacin civil. Los primeros raids areos por orden directa de Franco se realizaron en noviembre de 1936 en Madrid por la aviacin alemana e italiana, con el objetivo de desmoralizar a la poblacin y conseguir la rendicin militar, sin xito, debido a la resistencia, unidad, organizacin militar y poltica del pueblo, los milicianos y el ejrcito republicano.

Tampoco fue el primer bombardeo realizado en Euskadi. Los nazifascistas ya lo haban hecho en Ochandiano, Irn, Eibar, etc. y el 31 de marzo los fascistas italianos bombardearan la citada Durango, ametrallando a la poblacin, causando 336 muertos, dejando claro que el objetivo de estos bombardeos no era militar (destruccin de nudos de comunicacin, fbricas de armas, artillera, etc.), sino simplemente destruir a la poblacin para sembrar el pnico y de esta manera forzar la capitulacin en los frentes de guerra.

En esta orga de sangre y destruccin la Legin Cndor ya haba destacado su vileza al bombardear columnas de refugiados en la carretera de Mlaga-Almera. En Guernica atacaron con bombas explosivas e incendiarias el casco urbano de la ciudad, provocando un incendio que dur das, destruyendo el 70% de los edificios y viviendas y ametrallando indiscriminadamente a la poblacin, causando segn historiadores diversos y la prensa de la poca entre 1000 y 1654 muertes, y aunque investigaciones recientes reducen la cifra a 300 (6% de la poblacin) hay que aadir que los franquistas hicieron desaparecer todos los censos y documentos para impedir la contabilidad de la catstrofe humana.

El ataque careca de valor militar para los agresores fascistas. La utilizacin de bombas incendiarias y el ametrallamiento de la poblacin durante 3 horas eran innecesarias si lo que se buscaba era evitar la retirada del ejrcito republicano y su reagrupamiento en Bilbao ya que el puente y las tres fbricas de armas existentes en Guernica quedaron intactas. El objetivo era nicamente no militar: la destruccin de la ciudad para sembrar el pnico. Tras el bombardeo de Guernica el coronel Richtofen escribi que la operacin del 26 de abril fue la ms lograda de los bombardeos efectuados en la ofensiva franquista contra Euskadi (1).

A diferencia de este y otros bombardeos realizados contra la poblacin civil por la aviacin nazifascista, los bombardeos de la aviacin republicana en Oviedo, Zaragoza y Crdoba se dirigieron sobre objetivos militares no sobre la poblacin civil.

Durango y Guernica corrieron la misma suerte que correran Varsovia, Coventry, Leningrado, Kiev, Stalingrado, asediadas y bombardeadas indiscriminadamente por la Luftwaffe. La Legin Cndor participara en los bombardeos de Varsovia y Stalingrado.

La inmediata repercusin internacional del bombardeo hizo que la propaganda franquista hiciera recaer cnicamente sobre los rojo-separatistas la destruccin de la ciudad acusndolos de incendiarla. Sin embargo, Goering al regreso de la Legin Cndor a Alemania no tendra reparo en afirmar: la flota area tena que incendiar para demostrar al mundo de lo que era capaz (2). Una confesin en toda regla de un crimen atroz, que a Koldo Serra se le olvid incorporar.

La realidad de los hechos fue revelada internacionalmente por el periodista britnico George Steer de The Times a travs de un extenso cablegrama. Steer a diferencia del protagonista de Koldo Serra, s que se identificaba con la causa republicana y fue despedido por el elevado tono antifascista de sus reportajes, ya que el editor de The Times (Geoffrey Dawson) era un fervoroso simpatizante del fascismo. El gobierno republicano pudo utilizar el bombardeo como smbolo antifascista, y Picasso lo reflej en el ms representativo cuadro antibelicista de la historia contempornea.

Picasso, Shostakovich y la historia nos lo dicen todo. El cine basura nada.

Al principio de la pelcula aparece el subttulo Guernica: un crimen olvidado, al final de su visionado no puedo dejar de preguntarme tras hora y media, de qu crimen estn hablando, de las chekas de ficcin, de las bombas de verbena, o del crimen que cometen contra la memoria y la historia quienes realizan un guin con omisiones y mentiras? Los golpistas e invasores francofascistas y el ametrallamiento contra la poblacin y la reduccin de Guernica a cenizas, son el gran ausente de toda la pelcula. Aqu el anticomunismo del director (Koldo Serra) y sus guionistas (Jos Alba, Carlos Clavijo, Barney Cohen) nos presentan una historia sin conciencia y la reducen a cenizas con la misma simpleza y falta de humanidad que los fascistas hicieron con Guernica. Ah tenis el crimen olvidado por estos cineastas de cine de barrio, que sin pena ni gloria no pasara a la historia.

Lo mismo que gracias a la 7 Sinfona de Shostakovich Leningrado como smbolo de lucha del pueblo sovitico contra el fascismo existe, gracias a Picasso, pintor y comunista hasta su muerte, el cuadro de Guernica tiene su lugar imborrable en el mundo del arte y en nuestra memoria. Picasso supo reflejar toda la barbarie de la guerra y la tragedia de la muerte de vctimas inocentes en un lienzo encargado por el pintor Josep Renau (Director General de Bellas Artes) en representacin del gobierno de la repblica. Picasso suspendi todos sus trabajos para dedicarse en cuerpo y conciencia, convirtindolo en un smbolo contra la guerra de agresin fascista en particular y contra la guerra en general, desnudando con su estilo los sufrimientos que la guerra inflige a los seres humanos. La Sinfona de Leningrado y el Guernica de Picasso son historia, el culebrn de Koldo Serra, un despropsito.

 

Notas

1) Guerra y Revolucin en Espaa 1936-1939. Georges Soria. Tomo III. Pg. 93. Ed. Grijalbo. Barcelona. 1978.

2)
Guerra y Revolucin en Espaa 1936-1939. Pg. 143 Tomo III. PCE. Ed. Progreso Mosc 1967.

Blog del autor: https://marxismoleninismo.wordpress.com/2017/01/21/gernika-de-koldo-serra-una-peli-de-barrio-y-anticomunista/  

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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