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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2017

Los profetas de la Cuba postCastro

Manuel E. Yepe
Rebelin


Hace 60 aos que los medios de prensa estadounidenses se colman de especulaciones sobre la cada a corto plazo del proceso revolucionario cubano por efecto de las penurias econmicas que derivan del bloqueo impuesto por Estados Unidos a la Isla.

Surgieron despus pronsticos de todo tipo acerca del prximo fin de la revolucin en Cuba a causa del derrumbe de la Unin Sovitica. Ms tarde vinieron presagios de un trgico destino para la independencia de los cubanos cuando faltara Fidel Castro en la conduccin del proceso revolucionario.

En la actualidad tales ilusos vaticinios se han transformado en ridculas profecas de que el Armagedn sobrevendr cuando no gobierne Ral Castro en Cuba.

Sin embargo, la espontaneidad, vitalidad y solidez del apoyo popular a la revolucin en Cuba y la solidaridad mundial con la causa de los cubanos en ocasin del fallecimiento de Fidel ha puesto a pensar seriamente a los profetas. Ahora se acercan cada vez ms a la probabilidad de que la continuidad de la revolucin es inevitable y que lo que habr de cambiar es su contexto antagnico.

Habra que cuantificar lo que ha costado al poder hegemnico la manipulacin de la conciencia de sus ciudadanos respecto a su vecino del mar Caribe por medio del control sobre los medios de comunicacin durante ms de medio siglo.

Sin dudas, han fracasado estruendosamente, pero hay que admitir que algo han logrado: desde intelectuales muy competentes en sus complejas especialidades hasta mucha gente comn en Estados Unidos, se muestran permeados por los efectos de la propaganda ms negativa acerca de todo lo que ha ocurrido en Cuba en los ltimos 58 aos.

Basta repasar cualquier peridico, revista, libro u otro medio de prensa estadounidense, cualquier programa de televisin, de radio, o pelcula hollywoodense, para advertir que cada da durante ms de medio siglo el ciudadano medio usamericano ha sido sometido a un barraje sistemtico de diablicas calumnias sobre Cuba.

Lo verdaderamente increble es que en Estados Unidos haya subsistido una cantidad tan notable de gente que haya resistido la embestida de propaganda y presiones, y que hoy exista un crecido nmero de personas con capacidad de discernir lo cierto de lo falso y se muestre capaz de resistir las presiones que su gobierno les ha impuesto a la formacin de su propio juicio acerca de la decisin de los vecinos cubanos de seguir el curso poltico independiente para el que la revolucin victoriosa desde 1959 le ha creado condiciones.

La arribazn de ciudadanos estadounidenses a Cuba luego de los acuerdos que acompaaron al anuncio del restablecimiento de los nexos diplomticos el 17 de diciembre de 2014, fue resultado de un resquicio que se abri en la prohibicin de los viajes a Cuba de los ciudadanos USAmericanos al aprobarse que lo pudieran hacer con licencias especiales para diferentes propsitos (familiares, de salud, religiosos, de estudios, investigativos y otros) que permiten eludir ciertas exigencias del rgido bloqueo legislado por el Congreso de Washington en 1962.

Estos viajeros excepcionalmente autorizados para viajar a la Isla prohibida no clasifican como turistas por exigencia de las leyes de un embargo, que tampoco quieren que sea llamado bloqueo dada la eufemstica voluntad estadounidense de minimizar su alcance en la semntica, pero no en su objetivo ni su contenido.

Una vez en la Isla, los viajeros autorizados no pueden alojarse en los lugares creados, adaptados o destinados preferentemente para turistas como suelen ser las playas, islotes y montaas. Por tal motivo, solo pueden alojarse en las urbes y por ello provocan gran concentracin de extranjeros de extranjeros en La Habana y otros lugares donde, como regla general, se alojan quienes visitan el pas por cuestiones de negocios u otras misiones de trabajo propias de las reas de concentracin urbana.

Pero, en el caso de los estadounidenses, les est prohibido por su gobierno sostener relaciones comerciales con Cuba y ello genera una distorsin que afecta tanto al turismo como a la vida cotidiana de los citadinos.

Las caractersticas de la Cuba postCastro que tanto inters despiertan en los cubanlogos de otros pases, dependern siempre de los propios cubanos que, gracias a la revolucin se han armado de todos los recursos materiales y legales para asumir por s mismos, su destino. En cuanto a sus vnculos con el poderoso vecino del Norte, ese futuro depender, en buena medida, de la libertad de que dispongan los estadounidenses para relacionarse con Cuba en pie de igualdad y de solidaridad, sin la interferencia de Wall Street y de los intereses de las corporaciones y consorcios multinacionales que, desde Estados Unidos, imponen tensiones derivadas de sus ambiciones hegemnicas que nada tienen que ver con los reales intereses ciudadanos de esa nacin.

Este enfoque es vlido no slo para el turismo.

Blog del autor: http://manuelyepe.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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