Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2017

Cuando el periodismo legitima represiones

Daro Aranda
Rebelin


Ayer salvajes, hoy nos dicen terroristas
Siempre justificando su violencia con mentiras

Cancin Nuevo Cantar, 2013, de Puel Kona

Medios de comunicacin, y periodistas, construyen al indgena como el enemigo interno. Repiten el discurso del poder, sesgan la informacin y avalan la violencia contra las comunidades. Diarios Perfil, Clarn y Jornada. Los que durante doce aos hicieron silencio, y hoy hablan. El modelo extractivo y los derechos humanos.


Denuncian vnculos de grupos mapuches con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), titul el diario Perfil el domingo 8 de enero en un extenso artculo, referido al conflicto del Lof (comunidad) Resistencia Cushamen con la empresa Benetton. La nota, firmada por Cecilia Moncalvo, acusa: A medida que aparecen ms datos, la accin de (Facundo) Huala y su grupo puede ser leda como el germen de una forma violenta de protestar y de hacer poltica. Hay datos, como que en zonas limtrofes la Gendarmera envi ms personal, mientras que diputados chilenos y periodistas y productores argentinos mencionan a las FARC colombianas como parte de la financiacin del grupo (). Abre interrogantes sobre una zona liberada previamente y de trfico de armas de Argentina a Chile. Facundo Jones Huala sera el nexo.

La periodista no cita en ningn momento la voz de la comunidad mapuche, pero se excusa: Perfil ha contactado en tres oportunidades diferentes por mail y cuatro por telfono a la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), sin obtener respuesta.

Detalle importante: el Lof Resistencia Cushamen (cuyo lonko-autoridad es Facundo Jones Huala) no forma parte de la organizacin RAM.

El artculo de Moncalvo, que amerit una detallada crtica del periodista de FM Comunitaria Kalewche Pablo Quintana e incluso un comentario del defensor del lector de Perfil, no aport ninguna prueba sobre la vinculacin entre mapuches y FARC, slo dichos de sectores interesados (como la Sociedad Rural).

Dos das despus, el martes 10 de enero, hubo feroces represiones sobre el Lof Mapuche. Una por la maana (Gendarmera Nacional). Otra por la tarde (polica de Chubut). El mircoles se produjo un tercer operativo violento. Tres represiones en dos das. Una cacera de mapuches. Una decena de presos. Otro tanto de heridos. Dos de gravedad. La imagen de Fausto Jones Huala, con un balazo en el cuello, recorri el pas.

Ante la violenta represin se expidieron innumerables organizaciones sociales y de derechos humanos. Nora Cortias (Madres de Plaza de Mayo Lnea Fundadora), Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), Coordinadora contra le Represin Policial e Institucional (Correpi) y Amnista Internacional, entre otras. Todas organizaciones crticas respecto a la poltica represiva y de violacin de derechos indgenas del gobierno kirchnerista, volvieron a alzar la voz ante el nuevo gobierno y su accionar tambin violento.

El diario Jornada, de los ms ledos de Chubut, llam a la accin en su editorial del 15 de enero: Hasta que un juez del Poder Judicial de Chubut no se ponga los pantalones largos, el conflicto con este violento grupo mapuche persistir. El diario es conocido por sus posturas antimapuches y pro-estancieros.

A la campaa anti-indgena se sum el diario Clarn, con un extenso artculo anunciado en tapa el domingo 22 de enero y doble pgina interna. Facundo Jones Huala, el mapuche violento que le declar la guerra a la Argentina y Chile, fue el ttulo, firmado por Gonzalo Snchez. Cita en seis oportunidades voces oficiales del Ministerio de Seguridad de Nacin, Cancillera y Secretara de Seguridad. Todas voces en off, sin nombre ni apellido, que acusan al Lof Cushamen de hechos tan inslitos como ajenos a la realidad. Segn Clarn:

-Los mapuches estn vinculados a grupos kurdos y a la ETA del pas Vasco.

-Recibieron financiamiento del kirchnerismo.

-Afirma que el Lof Cushamen ocasion incendios, secuestro de personas e intento de asesinatos, entre otros hechos.

No se aporta ninguna prueba de todos estos hechos. Slo la opinin del gobernador Mario Das Neves y voces en off.

Gonzalo Snchez, autor de la nota y editor del diario, repite lo de Cecilia Moncalvo en Perfil: vincula al Lof Cushamen (y a Jones Huala) con la organizacin Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), cuando la comunidad nunca ha declarado ser parte de esa organizacin. Segunda coincidencia: Snchez no otorga ni una lnea a la voz del Lof Cushamen, ni de sus abogados, ni de las organizaciones de derechos humanos que acompaan. Tercera coincidencia, casi una regla de los diarios porteos, escriben sobre un hecho sin recorrer el territorio, no van al lugar de los hechos. Periodismo de escritorio.

Tampoco sealan los derechos vigentes (en numerosas leyes) que protegen a los pueblos indgenas y, mucho menos, dan cuenta de las denuncias que recaen sobre la empresa Benetton, contraparte en el conflicto y con enorme poder de lobby en el poder poltico, judicial y meditico.

Los artculos periodsticos citados no pasaran la aprobacin en primer ao de periodismo de ninguna facultad. Seran rechazados por tendenciosos, sesgados y antiperiodsticos.

Hipocresas. Comunicadores, intelectuales, artistas y polticos no dudaban en echar sospechas sobre el lder qom Flix Daz de Formosa y, al mismo tiempo, silenciar las atrocidades del gobierno feudal de Gildo Insfrn. Figuras radiales afines al kirchnerismo relativizaban el reclamo qom y hasta hacan entrevistas condescendientes a Insfrn. En el mejor de los casos, se llamaban a silencio ante la violacin de derechos. El periodismo afn al kirchnerismo apoy fervientemente la explotacin petrolera en Vaca Muerta, aunque all se violaban derechos indgenas y tambin se reprima (y se reprime). Con el macrismo en el poder, esos mismos periodistas, intelectuales y artistas se horrorizan y repudian la violencia que sufren los mapuches.

Lo mismo sucede en sentido inverso. Medios y personalidades que denunciaban el accionar de Insfrn (y la complicidad del kirchnerismo) hoy hacen silencio o, incluso, legitiman la violencia contra los mapuches.

Responsabilidades. Ya se sabe lo que son los grandes medios de comunicacin. Sus intereses polticos y econmicos. Sus posturas editoriales, sus amplias coberturas oportunistas y sus silencios cmplices. Pero urge discutir las responsabilidades individuales dentro del periodismo. Nadie les pide tanto, resumi una colega en referencia a una opereta meditica orquestada durante el kirchnerismo, ejecutada por editores y un periodista. Dicho de otro modo: nadie es obligado a escribir mentiras. Siempre se puede decir que no. Tiene costos? Quiz s, pero tambin tiene costos altos escribir mentiras.

La nota de Perfil fue escrita por Cecilia Moncalvo. La de Clarn por Gonzalo Snchez.

No se puede alegar obediencia debida para escribir falsedades, omitir hechos, silenciar voces, proteger al poder y justificar represiones.

Amplios sectores de la sociedad argentina se pueden conmover ante la miseria planificada (por el poder) que sufren los pueblos originarios del Salta, Chaco, Misiones o Formosa, con incluso nios muertos por desnutricin. Hasta pueden ser solidarios y recolectar donaciones. Pero no toleran cuando los pueblos indgenas se paran como sujetos de derechos, polticos y sociales, y exigen lo que les corresponde: territorio y reparacin ante el genocidio sobre el que se funda el estado moderno argentino. Queda en evidencia el lado racista de sectores de la sociedad y, en consonancia, una larga fila de periodistas que acta en consecuencia: llama terroristas a los mapuches, acusa (sin pruebas) de crmenes, legitima represiones.

El fondo. La Campaa del Desierto tuvo como objetivo principal apropiarse del territorio, entregarlo a sectores del poder e incluirlos al mercado capitalista. El genocidio de la ltima dictadura cvico-militar tambin estuvo motivada por la imposicin violenta de un modelo econmico-poltico (graficada como nadie por Rodolfo Walsh en la Carta a la Junta Militar).

En el Siglo XXI, un nuevo captulo de violencia-empresas-gobiernos-medios de comunicacin se desarrolla en manos de mineras, petroleras, multinacionales del agro, pasteras, empresarios locales y grandes compaas constructoras (de represas, rutas). Los pueblos indgenas (y tambin campesinos y asambleas socioambientales) son grandes escollos para la avanzada territorial.

Medios de comunicacin, y periodistas puntuales, son parte fundamental del entramado de legitimacin del modelo.

Isabel Huala, madre de Facundo y parte del Lof Cushamen, resumi: Nos culpan de terroristas, nos identificaron con el ISIS y la ETA, nos acusan de causar incendios y de golpear animales, todo un circo para ocultar que hay un Estado Nacional y Provincial que nos persigue, con un poder poltico que nos quiere desaparecer.


Blog del autor: http://www.darioaranda.com.ar/2017/01/cuando-el-periodismo-legitima-represiones/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter