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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2017

Hacia dnde vas mundo

Jess Gonzlez Pazos
Ecoportal


Parece consecuencia de una arraigada tradicin eso de al finalizar el ao, o en las primeras semanas del siguiente, hacer anlisis de situacin. Ya sea a nivel local, nacional o internacional, ya sea sobre el arte, la economa o el acontecer gastronmico, la costumbre est ah y los escritos proliferan.

Pues bien desde la oportunidad, y cierta legitimidad, que da el ser parte de una organizacin de solidaridad y cooperacin internacional, intentamos sumar en esta lnea de reflexin sobre hacia dnde va este mundo cuando recin hemos cambiado el calendario.

En un artculo anterior exponamos la consideracin de haber entrado, posiblemente, en el fin del ciclo neoliberal y como esto se ha manifestado con ms evidencia en 2016, aunque viene de un poco ms lejos. Afirmacin asentada en hechos como las revueltas polticas y sociales que contra este sistema se dieron, especialmente en la primera dcada del actual siglo en Amrica latina y que, cuestionando profundamente sus bases de dominacin, abrieron caminos nuevos y posibles que todava hoy estn en construccin terica y prctica (nadie dijo que esto fuera a ser fcil, verdad). Esa afirmacin se asienta igualmente, y en aos ms recientes, en las sucesivas protestas encadenadas en los pases del sur europeo, al sufrir stos las consecuencias ms duras de la crisis de ese modelo dominante, consecuencias no solo econmicas, sino tambin polticas, sociales e ideolgicas. Pero este aserto del fin del ciclo neoliberal se basaba tambin en el actuar de las mayoras silenciosas en el ltimo ao, aquellas que no salen a las calles, pero que llevan aos sufriendo los rigores de este sistema que, podemos denominar ya como el de la globalizacin de la desigualdad. Pues bien, ese hasto lo muestran esas mayoras silenciosas en votaciones y referndums que, ms all de romper encuestas, reflejan la ruptura del conformismo pasivo al que han sido inducidas y el cansancio contra las lites econmicas y polticas establecidas (el establishment) que hoy controlan los diferentes pases.

A partir de aqu, el futuro inmediato se abre hacia opciones diametralmente opuestas. O avanzamos hacia la construccin de sociedades ms justas, donde el desigual reparto de la riqueza y su consecuencia ms directa, el brutal resquebrajamiento de las sociedades por la desigualdad, sea una pesadilla olvidada; o, por el contrario, se optan por salidas neofascistas que profundicen en ese camino, como el ascenso generalizado de la ultraderecha y de la derecha extrema parece asegurarnos. Pero, teniendo todo esto en cuenta, centrmonos ahora en esa anunciada revisin de situacin que citbamos al principio como objetivo de este escrito.

El Brexit en Gran Bretaa, el referndum en Italia, la eleccin de D. Trump en Estados Unidos, y algn otro susto ms han sido noticias cargadas de pasado que ponan en solfa las mismas estructuras del sistema poltico y social y que le han hecho tambalearse en 2016. Las medidas proteccionistas empiezan a recuperar espacios antes perdidos, mientras aumenta la crtica al libre mercado y su poder absoluto; el estado recupera terreno frente a la ortodoxia neoliberal. As, lo que hace poco se nos presentaba como la panacea del crecimiento econmico, cual eran los innumerables tratados de libre comercio que las transnacionales dictaban a los gobiernos, hoy empiezan a ser cuestionados hasta por una parte de esas mismas lites. Y en toda esta situacin de impugnacin y disputa a las bases del sistema, aunque se nos trate de ocultar y minimizar, han tenido con enorme protagonismo las distintas sociedades. Enormes movilizaciones como haca muchos aos que no se encontraban (contra la brutal austeridad y por la vida digna en Grecia, contra esos mismos tratados de libre comercio que antes citbamos en toda Europa, etc.) han vuelto a recorrer las calles y han recuperado mucho de la dignidad malograda por el neoliberalismo. Aunque no siempre se hayan transformado en victorias polticas, han puesto elementos importantes para los cuestionamientos imprescindibles, para la crtica necesaria, para avanzar en la generacin de alternativas al modelo.

Pero en este anlisis de situacin tambin hay que traer a revisin otras realidades invisibilizadas en 2016. Las guerras de Siria, Palestina, Irak siguen interpelando por responsabilidades ocultas, especialmente, de parte de las autoridades europeas y estadounidenses. Esas mismas que construyen grandes proclamas a favor de la democracia y por los derechos humanos de todas las personas, pero siguen ignorando, y en muchos casos condenando a muerte, a miles de seres humanos que mueren en las puertas de la vieja Europa o en la fosa comn ms grande de la historia en que han convertido el mar Mediterrneo. Y todo ello mientras ocultan sus responsabilidades en esas mismas guerras; siguen lucrndose con la venta de armamento a contendientes de todo tipo, siguen alimentando los enfrentamientos y siguen reprimiendo la solidaridad.

Realidades invisibles tambin son otras guerras en Yemen, Libia, Somalia, Congo y ya que estamos aqu, citemos la invisibilizacin de todo un continente como es el africano. Donde las transnacionales occidentales, con el respaldo firme de sus gobiernos, siguen expoliando y alimentando guerras para conseguir nica y exclusivamente el aumento de sus beneficios.

No obstante hay un lado positivo en este balance que supone a su vez las bases optimistas para los tiempos que estn por llegar. Ya sealbamos las grandes movilizaciones que en Europa han cuestionado el modelo, pero habr que subrayar y enorgullecerse de la solidaridad y demanda de derechos que la mayora de la poblacin de este viejo continente expresa diariamente por esa poblacin en marcha hacia Europa desde la expulsin de sus territorios por las guerras o el empobrecimiento enquistado. Cierto es que el ascenso de la ultraderecha es innegable y nos puede abocar a tiempos muy difciles, pero tambin se han fortalecido en este 2016 movimientos sociales diversos que muestran una cierta revitalizacin de nuestras sociedades. Algunos, como el feminista, han plantado cara al espejismo de la igualdad de las mujeres en esta misma Europa, han dicho con claridad que todava no es real la equidad y, sobre todo, proclaman da a da que el machismo y los machistas asesinan mujeres y que hay que acabar con uno y otros, deconstruyendo as esta sociedad patriarcal.

Por otra parte y cruzando ocanos, hay que recuperar del interesado olvido el hecho de que Amrica Latina y sus grandes mayoras, hoy siguen construyendo teoras y prcticas diferentes que buscan los caminos hacia sociedades ms justas. Que ponen a discusin conceptos viejos y nuevos como el Buen Vivir, la economa comunitaria, la recuperacin del papel del estado en la economa o el hecho de que hay otros modelos de estados posibles que superan al tradicional estado-nacin, etc. Pero incluso en pases tan centrales como los EE.UU., pese al tiempo de oscurantismo que puede venir con D. Trump, se abren esperanzas de nuevos planteamientos como fue, por lo menos, el discurso renovador de Bernie Sanders como posible candidato demcrata y lo que ste concitaba a su alrededor. Por todo ello y mucho ms que se queda en el tintero, podemos decir que hay opciones, que hay posibilidades para que el 2017 resulte interesante.

Y si alguien est tentado al leer este artculo a su descalificacin fcil sealando que el mismo rezuma ideologa superada por la historia, le ahorramos el esfuerzo. Claro que este texto vuelca en s mismo ideologa, aquella que busca la igualdad y la justicia social, la verdadera democracia en la que ms y ms personas tomemos parte activa, la del respeto real a todos los derechos para todos y todas no solo para unos pocos. Muchos pensaron hace solo dos dcadas que el fin de las ideologas haba llegado y proclamaron a su vez el fin de la historia, subrayando que a partir de ese momento no habra ms lucha ideolgica. Eran los aos felices del triunfo, se pensaba absoluto, del neoliberalismo. Hoy, solo unas dcadas despus discutimos sobre su oscuro inmediato futuro. Pero, sostenemos tambin que hoy el riesgo est precisamente en la desideologizacin que algunos pretenden para que el neofascismo, con mltiples caras, pueda de nuevo enseorearse del mundo en este ao que recin iniciamos. Por todo ello, les deseamos un buen ao, que sepamos cargarlo de ideologa.

Fuente: http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Politica/Hacia-donde-vas-mundo

 



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