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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2017

El tsunami lleg a las costas de Estados Unidos

Gilberto Lopes
Rebelin


El tsunami provocado por el terremoto que, en 1990, acab con la URSS, ha llegado a las costas de Estados Unidos. 26 aos despus, el desorden poltico surgido entonces, lejos de consolidar el papel de Estados Unidos como lder mundial, parece haber terminado por sumergirlo en el mismo caos provocado por el fin del orden poltico de posguerra.

Nunca vi mi pas tan dividido en el da en que un nuevo presidente asuma su cargo. Ni tan angustiado, ni tan temeroso, ni tan poco confiado en el rumbo que ha tomado, dijo Dan Rather, reconocido periodista norteamericano, en un elegante y trgico texto sobre el discurso con que Donald Trump asumi el poder. Lo que no tiene verdaderamente precedentes en mi memoria, dijo Rather, es la magnitud de la aceleracin de los latidos del corazn de millones de norteamericanos de la mayora en el pas, si debemos creer en las encuestas, sumidos hoy en el dolor y en el temor. Y seal: hay una sensacin profunda de que estamos entrando en un captulo de la historia de nuestra nacin distinto a cualquier otro que hayamos escrito.

El tsunami ha llegado a sus costas de los Estados Unidos! Para comprobarlo, basta recorrer las miles de pginas publicadas en estos das sobre los cambios polticos ocurridos en el pas.
Hoy es el primer da de Trump como presidente de Estados Unidos. Es un cambio fundamental en ese pas y en el mundo. Pero no sabemos cul, opin Manuel Castells, socilogo espaol, profesor en la Universidad de California, en Berkeley.

Para tratar de descifrar el camino, Castells sugiere echar una mirada al gabinete de Trump. Pero ese camino parece ofrecer tambin pocas luces. La secretaria de Educacin, Betsy DeVos, es una activista de la privatizacin de las escuelas pblicas. Scott Pruitt, ligado a la industria del petrleo, que propuso suprimir la Agencia del Medio Ambiente, es ahora su director. Ben Carson, excandidato presidencial, es secretario de la Vivienda con el encargo de liquidar los programas pblicos. Andrew Puzder, secretario de Trabajo, es un enemigo declarado de los sindicatos.

La orientacin del resto del gabinete tampoco ayuda a conformar una visin del rumbo que tendr el gobierno de Trump. Los tres nombramientos fundamentales, dice Castells, son: el del senador Jeff Sessions, racista y tolerante del Ku Klux Klan como secretario de Justicia, con el encargo de mantener una poltica de ley y orden legalizando la represin de la oposicin popular y las deportaciones masivas; Reince Priebus, jefe de gabinete con el encargo de negociar con el Congreso republicano, y Stephen Bannon, el consejero estratgico, para controlar los medios de comunicacin, en su mayora hostiles a Trump. Son estos tres los que darn cobertura poltica al resto.

"America first"

Las orientacin del presidente parece, sin embargo, sencilla: "America First" (Estados Unidos primero).
La propuesta genera perplejidad y desconfianza. Pero ese fue el tono del discurso de Trump el pasado 20 de enero: Nosotros, los ciudadanos de los Estados Unidos, nos reunimos en un gran esfuerzo nacional para reconstruir nuestro pas. Determinaremos el curso de los Estados Unidos y del mundo por muchos, muchos aos en el futuro.
Por muchos aos, agreg Trump, hemos enriquecido la industria extranjera a costa de la industria norteamericana, subsidiado los ejrcitos de otros pases, mientras permitamos una muy triste reduccin del nuestro. Hemos defendido las fronteras de otras naciones mientras nos negbamos a defender la nuestras.

Una visin que parece difcil de conciliar con la realidad de los enormes gastos militares norteamericanos, que superan el de todos sus principales rivales militares juntos, como destacaba, en discurso reciente, Joe Biden, vicepresidente durante la administracin de Barack Obama.

De ahora en adelante todo ser diferente, prometi Trump: ser Estados Unidos primero. Cada decisin sobre comercio, impuestos, inmigracin, asuntos internacionales ser tomada para beneficiar a los trabajadores norteamericanos y a las familias norteamericanas.

Cmo hacerlo? El viernes est prevista la primera visita de un lder extranjero al nuevo presidente, en Washington. Ser la primera ministra britnica, Theresa May, con la que Trump aspira a repetir la exitosa alianza conservadora de los aos 80, entre el expresidente Ronald Reagan y la primera ministra Margareth Thatcher. Fue cuando se produjo, como un terremoto poltico, el fin de la Unin Sovitica.

Hoy, con Inglaterra negociando su salida de la Unin Europea y Trump enfocado en su programa de America first habr que esperar el resultado del encuentro antes de poder imaginar los objetivos comunes que podrn acordar ambos gobernantes.

Con Mxico

La segunda visita internacional a Washington ser la del presidente mexicano, Enrique Pea Nieto, anunciada por Sean Spicer, portavoz del gobierno Trump, en su primera comparecencia ante la prensa, solo 24 horas despus de asumir el cargo.

Con Trump comienza una era de incertidumbre e improvisacin entre Estados Unidos y Amrica Latina, estim Paula Durn, en el New York Times, el pasado 19 de enero. Era la vspera de la toma de posesin de Trump. Nadie sabe muy bien qu esperar, ni qu resultar del choque entre sus pretensiones y la realidad, agreg.

La semana que viene, el 31 de enero, segn la informacin de Spicer, el primer ministro Pena se reunir con Trump en Washington para hablar de comercio y de seguridad, entre otros temas. Se trata, en realidad, de una visita del presidente mexicano (y no del primer ministro) Pea Nieto, a la capital norteamericana. Se hablar entonces del muro fronterizo que prometi Trump construir y cobrar a Mxico? Cmo lo va a cobrar? Con un impuesto a las remesas? De otra forma?

La hora de las conversas vacas se acab, lleg la hora de la accin, anunci Trump en su discurso inaugural. Habr que ver qu significa eso en un tema tan sensible como las relaciones con Mxico, con quien Estados Unidos no solo tiene una frontera de casi 3.150 km, sino que es tambin su segundo socio comercial.

El ao pasado, el comercio entre ambos pases alcanz poco ms de 242 mil millones de dlares. Su intercambio con Estados Unidos representa para Mxico 66% de su comercio exterior total, con un saldo positivo de casi 60 mil millones de dlares.
Trump ha anunciado su intencin de abandonar al Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (NAFTA) que en enero de 1994 entr en vigencia, con Mxico y Canad. 22 aos despus de su entrada en vigencia, es evidente el efecto desestructurador de la economa mexicana del tratado que, sin embargo, ha permitido multiplicar varias veces el intercambio comercial entre ambos pases. El gobierno de Trump tampoco est convencido de sus bondades. Lo ir a denunciar como lo prometi en campaa? Discutir con Pea Nieto la construccin del muro y el financiamiento de la obra?

Protestas

Si las promesas de Trump sensibilizaron a amplios sectores del pas, sobre todo los afectados por las polticas neoliberales de Reagan y Thatcher seguida por los grupos ms conservadores de Amrica Latina su discurso agresivo contra diversos sectores, como los inmigrantes, las mujeres o la prensa despert una rpida reaccin en la opinin pblica norteamericana.

No pasaron ni 24 horas desde que asumi el poder para que millones de personas salieran a las calles en todo el pas y en el exterior, para protestar.

Una ola est creciendo entre la oposicin, ansiosa de dejar atrs la pasividad y pasar a la accin. Estamos viendo tambin un partido Demcrata ms combativo que nunca en aos, que est siendo alimentado por una energa que surge de las races, ms que desde arriba, afirm Dan Rather.
La Marcha de las mujeres para protestar contra Trump, una idea sugerida por una mujer en Hawai, prendi rpidamente y aliment las protestas en todo el pas.

El sbado 21, por la maana, ya se haban manifestado en Australia y Nueva Zelanda; luego lo hicieron en Europa, en la costa este de Estados Unidos, para terminar en Seattle, Los Angeles y California. Diversas estimaciones hablan de casi tres millones de personas en las calles.

Nosotros marchamos, estamos listas para la pelea, o una dirigente negra anunciar desde Washington. Peleamos por lo que creemos, dijo la senadora Elizabeth Warren, tambin presente en las protestas.
El cineasta Michel Moore propuso un detallado plan de resistencia. No queremos a Donald Trump en la Casa Blanca, afirm.

De este modo, cada reivindicacin se sum a una protesta que anuncia, como pocas veces en la historia reciente norteamericana, una renovada lucha poltica en un pas poco acostumbrado a esas confrontaciones.
Las protestas dejaron en evidencia que la pieza de Trump no encaja en el gran rompecabezas mundial. Sus antecesores tenan una que, con mayor o menor dificultad, siempre encajaban en algn escenario. La de Trump no parece encajar en ninguno.

Como dijo Briton Nicola Frith, profesora de la Universidad de Edimburgo sobre el discurso de Trump, fue el ms nacionalista que yo jams o. Es como si Donald Trump hubiese inundado toda la nacin con su personalidad.
El nuevo presidente tendr ahora que empezar a limar sus aristas ms agudas y negociar, con Theresa May y con Enrique Pea Nieto, algn escenario en el que encajarlas.

Pero tendr que enfrentar tambin desafos internos, inclusive con su propio partido Republicano, donde las propuestas de denunciar tratados comerciales (incluyendo el Acuerdo Transpacfico de Cooperacin Econmica TTP) gozan de poco simpata.

Y est pendiente todava la ratificacin por el Senado de diversos miembros del gabinete. La propuesta de que el exdirectivo de Exxon, Rex Tillerson, ocupe la Secretaria de Estado despierta inquietudes, del mismo modo que el nombramiento de Betsy DeVos en la cartera de Educacin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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