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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2017

Masculinidad Hegemnica & Violencias Machistas
Malos, locos y borrachos

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

El autor nos hace ver como el machismo con tal de mantener su poder y sus privilegios a travs de una masculinidad hegemnica es capaz de etiquetar al hombre que asesina por su machismo a la mujer como: un hombre malo, loco, drogadicto y borracho, para que as no se cuestione lo esencial de la motivacin de esos acto que es su masculinidad hegemnica y sus privilegios machistas.


Tambin celosos, drogadictos, trastornados esa es la forma de presentar a los hombres que tiene el machismo.

Los mismos machistas que no dudan en saltar sin red a los medios y a las redes sociales en defensa de los hombres, a los que presentan como vctimas de una conspiracin feminista-planetaria que incluye a las instituciones del Estado, en verdad piensan que detrs de todo hombre hay un loco, un borracho, un drogadicto en definitiva un hombre malo en potencia, pues esa es la forma de justificar la violencia de gnero que cometen esos hombres que nunca antes han sido considerados como borrachos, locos o drogadictos, y mucho menos como hombres malos, hasta el punto de que incluso despus de asesinar a sus mujeres son reconocidos por el vecindario como buenos hombres, buenos vecinos, buenos maridos, buenos padres Todo menos esos hombres malos que se han puesto tan de moda ltimamente para explicar la violencia de gnero.

El machismo no defiende a los hombres, se defiende a s mismo y eso significa que defiende a los hombres mientras sean tiles dentro de las diferentes jerarquas del modelo patriarcal. 

Los hombres debemos ser conscientes de la trampa que esconde el machismo al decir que habla en defensa de los hombres, cuando en realidad lo nico que defiende son los privilegios que luego disfrutarn hombres, pero no todos. Por esa razn mantiene a cualquier precio la desigualdad de gnero como forma de garantizar beneficios a cualquier hombre a travs de la discriminacin de las mujeres.

El premio para cada hombre est construido en esa desigualdad entre hombres y mujeres, tanto en el mbito particular de la intimidad, recordemos que las mujeres dedican cada da un 973% ms de tiempo al trabajo domstico y un 258% ms al cuidado de hijos e hijas, mientras que los hombres tienen un 344% ms de tiempo de ocio diario (Barmetro CIS. Marzo 2014); como en la sociedad, donde han dispuesto de lo pblico como algo propio, hasta el punto de considerar la Igualdad como un ataque a sus posiciones y una prdida de algo que les pertenece, tal y como recogan las palabras del presidente de la CEOE cuando afirm que la incorporacin de las mujeres era un problema para el mercado laboral.

El machismo es poder y como tal conlleva enfrentamiento y violencia como un instrumento para alcanzarlo y perpetuarlo, una violencia que tambin sufren los hombres como parte de sus luchas en determinados contextos y espacios habitualmente relacionados con la delincuencia.

Esa es la violencia que con ms frecuencia y gravedad sufren los hombres y de la que no dicen nada desde el machismo por formar parte de su estrategia de poder en el espacio pblico. Algo similar a lo que ocurre con la violencia de gnero, que tambin callan sobre ella porque es parte de la estrategia que siguen en el contexto privado, hasta el punto de haberla convertido en una violencia estructural amparada por la normalidad y la justificacin, que slo puede afectar a las malas mujeres, es decir, a aquellas que la cultura considera que han hecho algo para que el hombre responda de esa manera.

El machismo lo nico que defiende es su modelo de masculinidad hegemnica arraigada en el poder de esa cultura que ha diseado para los hombres y en los hombres diseados con una identidad que defiende al machismo.

Es un doble refuerzo: lo colectivo define y recompensa lo individual, y cada individuo defiende y refuerza lo colectivo con todas sus ideas, valores, creencias, normas, costumbres porque saca beneficio de ellas. Por eso el hombre de verdad para el machismo debe ser capaz de poner a la mujer en su sitio sin necesidad de que trascienda a la sociedad combinando el control social, la amenaza y, en caso necesario, el ataque explcito a travs de la agresin.

Para el machismo, un hombre denunciado por violencia de gnero, no digamos si lo ha sido por una agresin grave o un homicidio, es un hombre que ha fracasado en su control, en ese objetivo de retener a la mujer en su sitio. Para el machismo el hombre denunciado es un mal hombre que pone en riesgo al grupo y a toda la construccin cultural, por ello lo primero que intenta es cuestionar la denuncia diciendo que es falsa, pero si fracasa o los hechos son objetivos, entonces lo aparta del grupo de hombres buenos y lo consideran un borracho, un loco, un drogadicto, un extranjero en definitiva, un hombre malo.

Como se puede ver, cuando afirman que hay hombres malos que llevan a cabo la violencia de gnero y lo concretan en el loco o en el borracho, lo que estn diciendo no es que el hombre-loco o el hombre-borracho maltrata, sino que el loco o el borracho maltrata, destacando la circunstancia sobre su condicin de hombre y de la masculinidad construida por la cultura.

La consecuencia directa es que liberan al resto de los hombres de ser maltratadores al no ser locos, borrachos o la circunstancia que utilicen en cada momento (celoso, extranjero, psicpata), por eso interesa tanto que se defina un perfil de maltratador, porque al aceptarlo lo que en verdad se afirma es que el resto de los hombres no lo son.

Los estudios indican que no hay perfil de maltratador, aunque de forma grfica podramos expresarlo de otro modo y decir que tiene tres caractersticas, como ya recog hace aos.

Las tres caractersticas del perfil de maltratador son: hombre, varn, de sexo masculino
, es decir, no hay elementos que lleven a un hombre a ser maltratador salvo su voluntad y decisin, de manera que cualquier hombre puede serlo si as lo decide. Y toda esta construccin del machismo se completa con la idea creada para las mujeres. Ellas son presentadas como buenas mujeres, pero siempre que se atengan al guin dado por la cultura respecto a los roles, funciones, tiempos y espacios asignados.

En cuanto se salen del mismo son reconocidas como hijas de Eva con toda la maldad y perversidad escondida bajo su piel domstica. Pero a diferencia de los hombres, su maldad no es algo de determinadas mujeres que se han convertido en malas mujeres por el alcohol, la locura o las drogas, sino que la presentan como una condicin propia de todas las mujeres guardada en su esencia femenina. Para el machismo la bondad de las mujeres se debe de la imposicin que hace la cultura y a la intervencin de los hombres que controlan que todo transcurra tal y como est preestablecido, de ah que se llegue hasta justificar la violencia de gnero como parte de la normalidad.

En definitiva, vemos como el machismo ignora los elementos comunes que la cultura ha creado para que exista desigualdad, discriminacin, abuso y violencia contra las mujeres, y reduce cada uno de los resultados que trascienden a hombres malos o circunstancias malas. En cambio, cualquier situacin en la que una mujer aparece como protagonista es juzgada sobre su maldad o perversidad: si es positiva y ha triunfado porque se habr acostado con muchos hombres para conseguirlo o habr hecho cualquier otra cosa, y si es negativa, directamente porque son malas y perversas.

Pero es ms, mientras que un hombre en cualquier circunstancia es garanta de compromiso, palabra, lealtad una mujer es presentada como una amenaza. La cultura machista, o sea, el machismo, establece toda una serie de mecanismos sociales para conseguir articular la convivencia y las relaciones sobre estas referencias dentro de la normalidad, por eso les cuesta tanto abandonarlas y aceptar la realidad.

Porque hacerlo y reconocer que los maltratadores y asesinos no son hombres malos, ni borrachos, ni locos, sino hombres normales, tal y como recogen los informes del CGPJ tras analizar las sentencias de los homicidios por VG, supone desvelar la estructura social y cultural que es el machismo, algo que supondra la crtica de las circunstancias donde los hombres buenos obtienen los privilegios y beneficios a partir de la desigualdad y la injusticia que supone restrselos a las mujeres.

Y claro, es preferible cuestionar a unos pocos hombres malos y seguir igual, que cuestionarlo todo y perder los privilegios, aunque el resultado sea la injusticia social y la violencia de gnero estructural.

Fuente:https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2017/01/16/malos-locos-y-borrachos/



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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