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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2017

Urnas y calles: Lenin electoral (2 parte)

Nicols Gonzlez Varela
Rebelin


"Todo anlisis cientfico en Poltica debe ser un anlisis de clase (Lenin, 1906)


Por muy desnaturalizado que est el mecanismo de representacin popular en el Parlamento burgus, no obstante para Lenin (y Kautsky) tal mecanismo poltico proporciona: 1) materiales para analizar las polticas de las diferentes clases en pugna; 2) ayuda a corregir opiniones errneas y puntos de vista estrechos sobre las polticas de las distintas clases sociales (precisamente es aqu, dir Lenin, en donde reside el fundamento de la Tctica). Lenin reconoce en una editorial del diario bolchevique legal Vperiod (Adelante!) que la fraccin socialdemcrata parlamentaria podra ser de gran utilidad para la causa de la Revolucin. Ya habamos sealado la importancia que le otorga Lenin a revelar de modo materialista la nomenclatura de clase que poseen, de manera velada y codificada, todos los partidos polticos. Esta nomenclatura de clase tiene grados en el anlisis leniniano: puede ser que un partido sea una organizacin de clase cuasi pura, de manera que se encuentra vinculado en forma total con una clase social determinada (sea esta dominante o no); pero tambin, Lenin seala, puede no estar relacionado en forma exclusiva con una clase particular pero an a pesar de ello, ser esencialmente expresin general de un inters de clase (ideal), con lo que su vinculacin tiene una grado intermedio, su pureza clasista se encuentra degradada, como en los casos de partidos semi-burgueses o semi-terratenientes. Por ello es que se remarca una y otra vez el principio metodolgico materialista-dialctico: nunca sustituir un problema histrico concreto por una consideracin abstracta. En el anlisis de toda lucha parlamentaria hay que establecer la concordancia de las fuerzas parlamentarias con la posicin de las fuerzas verdaderas que existen en la Sociedad, en el Pueblo. El Lenin maduro dir que el Marxismo exige de nosotros un anlisis estrictamente exacto y objetivamente verificable de las relaciones de clase y los rasgos concretos propios de cada momento histrico. Nosotros siempre hemos tratado de llenar este requisito absolutamente esencial para dar a la Poltica una base cientfica. La pregunta para Lenin, y aqu sigue la productiva intuicin de Ferdinand Lassalle de 1862,

i es: diverge la Constitucin escrita con la Constitucin real, con la relacin de fuerzas existente (la fuerza de combate relativa)? Lenin, como Marx y Schmitt, sabe que la Constitucin no es una simple Ley, ni un papel mojado, ni una mascarada institucional, sino un poder efectivo configurado (como un pacto a la sombra) en un momento especfico en la relacin cambiante de fuerzas entre las clases fundamentales. Toda Constitucin expresa una concreta y peculiar Machtverhltnisse. Los grandes banqueros deca Lassalle son un fragmento de la Constitucin Se toman estos factores reales de poder, se extienden en una hoja de papel, se les da expresin escrita, y a partir de este momento, incorporados a un papel, ya no son simples factores reales de poder sino que se han erigido en derecho, en instituciones jurdicas, y quien atente contra ellos atenta contra la ley, y es castigado. Ya Hegel (y el joven Marx en su Kritik de 1843) haba dado suma importancia a la Constitucin en la idea del Estado, ya que configuraba el propio Derecho poltico como una necesidad externa que se presenta como universal, aunque no lo fuera.

Toda la poltica de la Socialdemocracia revolucionaria consiste para Lenin en iluminar el camino que debern recorrer las masas populares, pero eso significa, al mismo tiempo, que nunca se debe reducir la Taktik a la tarea complementaria de educar polticamente al Pueblo. En esto nuevamente Lenin sigue la actividad de Engels y Marx en la primavera europea de 1848-1850.ii Desde este punto de vista la actitud leninista hacia el Parlamento puede formalizarse hacia 1906 en dos grandes puntos focales: 1) aprovechar sistemticamente todos los conflictos que surjan, tanto entre el Gobierno de turno y el Parlamento como en los conflictos inter-parlamentarios, con la finalidad tanto de ampliar (ejercicio extensivo) como de profundizar (ejercicio intensivo) el movimiento revolucionario; para este trabajo extensivo-intensivo, Lenin afirma que deben plantearse los conflictos de tal manera que puedan convertirse en el origen de vastos movimientos de masas, orientados a modificar el sistema poltico actual, acciones de masas que mediante la agitacin puedan lograr presentar al Parlamento reivindicaciones revolucionarias y organizar la presin sobre el Parlamento desde afuera, desde la calle, a fin de ganarlo para la causa socialista. En cada caso concreto, intentar vincular las tareas polticas del movimiento con las reivindicaciones econmico-sociales de la mayora de la masa obrera. Y: 2) como segundo momento en este ejercicio extensivo-intensivo de la lucha electoral y parlamentaria Lenin enumera la tarea de interferencia de la organizacin en los conflictos institucionales ms agudos y subversivos, con el objetivo doble de revelar a las masas la inconsecuencia de los partidos polticos burgueses que asumen en el Parlamento l papel de portavoz de la voluntad general, y, adems, hacer comprender a las ms amplias capas trabajadoras (Lenin enumera entre ellas al proletariado, al campesinado y a la pequea burguesa urbana) la total inutilidad del Parlamento como institucin representativa autntica, generando la necesidad de un nuevo proceso constituyente. Para Lenin (siguiendo a Kautsky)iii el Parlamentarismo es un arma que puede servir (y ha servido) a diferentes partidos y clases, pero que requiere entre el ganado electoral (sic) poseer cierta habilidad parlamentaria de la que generalmente carecen las clases ms populares (facilidad de palabra, visin amplia de las cosas, comprensin de los problemas administrativos y organizativos, formacin jurdica y manejo de todos los trucos y recursos de la abogaca). Por eso, en esto coinciden tanto Kautsky como Lenin, la casta parlamentaria procede predominantemente de aquellas clases cuya profesin lleva consigo automticamente estas condiciones previas: abogados, profesores, notarios, periodistas, funcionarios de la nobleza estatal, etc. Por ello tarea primordial de la organizacin socialdemcrata es la generacin-formacin de oradores y polticos de clase, capaces de competir con los parlamentarios burgueses. Es indispensable, subraya Lenin, escapar de las pequeeces de la Tcnica parlamentaria, que oscurece los problemas de principio de la lucha proletaria de clase. Y para evitar el momento populista, Lenin tambin subraya la capacidad de control del proletariado militante sobre estos nuevos parlamentarios obreros. No es el grupo parlamentario (para Lenin carece de autonoma propia) quin dirige la organizacin sino lo contrario. Esto es ms importante que todo lo anterior. Para Lenin all donde exista un movimiento obrero desarrollado y progresista (supuesto el derecho electoral universal) la participacin prctica en el trabajo parlamentario deja de ser un monopolio de los propietarios o de la pequea burguesa tradicional. Incluso en momentos de primavera de masas Lenin cree que se debe meditar si en el aqu-y-ahora puede utilizarse el Parlamento, trabajando dentro de l con las condiciones mnimas, si se dispone de los socialdemcratas adecuados para esa tarea y si las condiciones externas son favorables para el trabajo parlamentario. La figura del socialdemcrata adecuado requiere una digresin por su importancia decisiva, no solo en Lenin sino en el Marx de 1847-1851. Aqu podemos entender la obsesin de Marx, Engels y Lenin, en momentos histricos precisos, por asegurar la autoemancipacin de la clase por s misma en la prctica, asegurando ya sea candidatos de extraccin obrera y proletaria al Parlamento o promocionando cuadros de origen trabajador a las mejores escuelas de cuadros del partido en el extranjero (Bolonia, Capri o Longjumeau en Pars)iv con el objetivo doble de generar una Intelligentsia obrera y dirigentes-obreros, los socialdemcratas adecuados, para la lucha parlamentaria y poltica en general. Lenin utilizaba el concepto de instinto de clase (klassovyi instinkt, klassovoe chut'ie), basado profundamente en las condiciones materiales del trabajador, que contrariamente a la pulsin espontnea, se encontraba arraigado firmemente como una fuerza positiva, se trata de un rasgo caracterolgico irrenunciable, punto de partida de la conciencia de clase plena. El instinto d clase no puede ser reemplazado por ninguna mscara electoral o subcontratado por polticos profesionales provenientes de la pequea burguesa. En esta cuestin Engels y Marx coinciden con Lenin, cuando sugieren para las elecciones para la Asamblea Constituyente de Prusia en 1850, aprendiendo de las fallas propias en la primavera europea de 1848: contra los candidatos burgueses democrticos se deben presentar en todas partes candidatos de la clase trabajadora, quienes, en la medida que ello sea posible, debern ser miembros de la Liga [de los Comunistas] y por cuyo triunfo todos deben trabajar por todos los medios a su alcance. Incluso en los distritos donde no hay posibilidad de que nuestro candidato salga triunfante, los obreros deben, no obstante, presentar sus propios candidatos a los fines de mantener su independencia [de clase], templar sus fuerzas y presentar su actitud revolucionaria y los puntos de vista del partido ante el pblico. Aqu se puede entender ese epigrama de Brecht que dice que es ms importante el que aprende que lo que aprende

Tambin coincide con Kautsky en el papel bivalente y equvoco del Parlamento en la mente del Pueblo, a la que se lleva a la confusin irremisiblemente con la maraa de una proyectomana legislativa constructiva, que le ofusca, le embota, desmoraliza y le deja indiferente. Por ello, en la lucha electoral, es necesario demostrar la necesidad de otra institucin mucho ms fuerte, ms democrtica que el viejo Parlamento burgus, tarea que Lenin define como tarea fundamental del Proletariado revolucionario. Lenin elabora una mxima en forma proverbial: la vida real habla con su voz ms all del Parlamento. La conclusin no puede ser ms radical: una clase slo tendr la certeza de que sus intereses estn siempre bien garantizados en el Parlamento, de una manera decidida y visible, cuando no se contente nicamente con elegir a sus representantes, sino que puede vigilar e influenciar siempre y en todo momento su quehacer parlamentario. Por ello para Lenin hay que explicar a las ms amplias capas populares que el Parlamento solo expresa tmida e inadecuadamente las reivindicaciones fundamentales de un pueblo. Para satisfacer de modo efectivo las necesidades apremiantes de las masas, Lenin, concluye, se requiere que todo el Poder est en manos del Pueblo, sin que queden reas autnomas sin democratizar o arcanos Guardianes de la Constitucin que posibiliten la reversin de los proceso de cambio o incluso consolidar una contrarrevolucin pasiva a pesar de la hegemona parlamentaria. La conclusin de Lenin es que la lucha del Proletariado por la Libertad poltica, por su ampliacin y profundizacin, es una lucha eminentemente revolucionaria, porque su objetivo es lograr una Democracia total. En cuanto al Parlamento como institucin tica, Lenin como Kautsky no tienen duda que dado el rol que juega en el Estado moderno es una fuente de corrupcin innata. En un Estado centralizado y ampliado regido de forma parlamentaria, como en las democracias y monarquas liberales, se encuentra en manos de los parlamentarios (y de la burocracia) no solo los intereses de las distintas clases, sino miles de intereses particulares que provocan tentaciones que pocos saben resistir. Los enemigos absolutos del Parlamentarismo, con los que Lenin tendr que lidiar despus de 1918 en Europa, se olvidan que la abolicin de la limitada Democracia liberal nunca podr anular la influencia corruptora perenne del propio Capitalismo sobre el Estado moderno (en especial sobre la burocracia y los funcionarios de alto grado). Relacionado con el tema de la corrupcin y la actividad parlamentaria, Lenin comienza a establecer un concepto poltico novedoso, el Oportunismo poltico, que en un primer momento se define como el sacrificio de los intereses permanentes y duraderos del proletariado a intereses superficiales y momentneos, en el caso ms simple y menos ideologizado, y en casos ms ideolgicos, como polticos de buena fe que se reclaman en la tradicin socialista u obrera, Lenin habla de la aplicacin mecnica de un modelo estereotipado, copiado de perodos de la Historia pasados o transplantados de la experiencia de otros pases sin su traducibilidad materialista. Un mtodo usual del Oportunismo histrico es, segn Lenin, el de tratar de probar que la consigna ms moderada es la ms razonable, porque en torno a ella se puede unir el mayor nmero de elementos sociales. El falso dilema oportunista es que se debe elegir siempre y en todo momento no entre Reforma o Revolucin sino entre Reaccin o Reforma. El Oportunismo afirma que por ello no se necesita ni un programa revolucionario (mucho menos marxista), ni una forma-partido revolucionaria, ni siquiera una tctica revolucionaria: solo consignas electorales moderadas, reformas y ms proyectos de reformas. Lenin afirma que en realidad lo que demuestra la Historia parlamentaria europea es que la tctica de los reformistas es la menos apta para logra reformas reales. O como deca el Marx en 1851 despus de las primaveras europeas de 1848: Las peticiones democrticas no pueden satisfacer nunca al Partido del Proletariado. Mientras la democrtica pequea burguesa deseara que la revolucin terminase tan pronto ha visto sus aspiraciones ms o menos satisfechas, nuestro inters y nuestro deber es hacer la revolucin permanente, mantenerla en marcha hasta que todas las clases poseedoras y dominantes sean desprovistas de su poder.

La lgica de la Vida escribe Lenin en una bella frmula es ms fuerte que la de los manuales de Derecho Constitucional. La Revolucin ensea. Las amplias masas populares deben convencerse por su propia experiencia de que toda asamblea representativa democrtica no es nada si no tiene pleno poder. Todas las leyes, todos los proyectos, todos los bellos discursos en la tribuna y todos los diputados no significan nada si no tienen el poder efectivo. Por ello, la educacin socialdemcrata debe inculcar la idea que una asamblea representativa del Pueblo con poder irrestricto, plural, es incompatible con la subsistencia de un rgimen basado en la lgica del Capital. Lenin tambin se ve obligado a desarrollar, dentro de su reflexin sobre lo electoral, lo que podemos denominar la Ciencia de la Consigna, el arte de analizar de manera dialctico-materialista la coyuntura y el acontecimiento. Subraya una y otra vez que un marxista no debe olvidar nunca que la consigna de toda lucha inmediata no puede ser deducida sencilla y directamente de la consigna general de un determinado programa. Hay que tener en cuenta la situacin histrica especfica (el universal concreto, un universal que abarca en s toda la riqueza de lo individual, de lo singular, de lo individual), seguir todo el desarrollo y todo el curso sucesivo del ciclo revolucionario. Se puede hablar de una autntico axioma leninista: El Tiempo (devenir) es a la Poltica lo que el Espacio es a la Fsica. Por eso, en una rara reflexin cuasi-filosfica, incluso heideggeriana, Lenin deca que la Clase Obrera crea la Historia mundial con historicidad, abnegacin y espritu de iniciativa. La tarea ms ardua, incluso para alguien que posea el mtodo y la teora de Marx, es para Lenin ste: determinar los tempos y ritmos de la Poltica en su relacin con la situacin revolucionaria. Durante este perodo vemos que paralelamente a sus anlisis materialistas sobre la Poltica qua parlamentaria, Lenin comienza a profundizar tanto en sus estudios sobre Marx como sobre su formacin filosfica. En una carta a uno de los benefactores financieros de la fraccin bolchevique (tanto de la leninista como de la de Bogdanov), el escritor Mksim Gorki,v Lenin comenta que precisamente a comienzos de 1906 leyendo una obra de Bogdanov, se vio obligado a exponer los principios de Marx en una cartita filosfica en tres cuadernos. Lenin, que se autodefina como un marxista de filas en materia de Filosofa, termina escribiendo una obra sobre la teora de Marx que titula: Observaciones de un marxista de filas en materia de Filosofa,vi que intenta publicar, sin llegar a lograrlo por la irrupcin de la Revolucin de 1905. O sea que en el punto ms complejo de sus reflexiones sobre la Poltica electoral, Lenin se encontraba inmerso en una nueva profundizacin crtica de Marx.


Notas

i Su ponencia a trabajadores en Berln, edicin actualizada: ber Verfassungswesen. Rede am 16. April 1862 in Berlin. Europische Verlagsanstalt, Hamburg 1993; en espaol: Sobre la Constitucin, Planeta, Barcelona, 2012.

ii El marxlogo David Riazanov, que dirigir el IME, deca que Lenin se saba de memoria el texto Circular del Comit Central a la Liga Comunista de 1850 y que la citaba con frecuencia; vese en espaol: Riazanof, David: Marx y Engels. Conferencia del curso de Marxismo en la Academia Comunista de Mosc), Claridad, Buenos Aires, 1962, p. 79.

iii En 1906, entre noviembre y diciembre, Lenin traduce y corrige una versin en ruso del artculo de Kautsky: Bewegungskrafte und Perspektiven der russischen Revolution (Fuerzas motrices y las perspectivas de la Revolucin rusa), aparecido en dos partes en Die Neue Zeit, Vol. 25, 1906-1907, I: pp. 284-290 y II: pp. 324-333; adems de escribir una introduccin muy elogiosa, en espaol: Prlogo a la traduccin al ruso del folleto de K. Kautsky Las fuerzas motrices y las perspectivas de la Revolucin rusa, en: Lenin. Obras Completas, Tomo XI, Akal Editor, Madrid, 1976, pp. 447-453.

iv La escuela de partido se denominaba oficialmente Escuela Superior de Agitacin y Propaganda socialdemcrata para los obreros, participaron entre otros Bogdanov, Gorki, Kollontai, Lunacharski, Riazanov y Trotsky; vase: Jutta Scherrer: Les coles du parti de Capri et de Bologne: La formation de l'intelligentsia du parti, en: Cahiers du Monde russe et sovitique, Vol. 19, No. 3, Hommage Georges Haupt (Jul. -Sep., 1978), pp. 259-284.

v Carta a A. M. Gorki, 25 de febrero de 1908; en: Lenin. Obras Completas, Tomo XIII, Akal Editor, Madrid, 1977, pp. 455-462.

vi Los cuadernos con los manuscritos del libro, que quedaron en San Petersburgo, nunca fueron hallados.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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