Portada :: frica :: Mal, caos y guerra en la puerta de "Sahelstn"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2017

Norte de Mali
Sangre y uranio

Guadi Calvo
Rebelin


El norte de Mali, Kidal, Tombuct y Gao, tiende a convertirse en una de las regiones ms inestables del planeta, extraordinariamente rica en uranio padece el accionar de los diferentes grupos con intereses propios y obviamente contrapuestos.

Fundamentalistas vinculados a al-Qaeda para el Magreb Islmico (AQMI); El Movimiento Nacional para la Liberacin del Azawad (MNLA), de origen imazaghen que reclama la independencia del ancestral territorio tuareg, divididas en Alto Consejo para la Unidad del Azawad ( HCUA) y el Movimiento rabe del Azawad (MAA) , el ejrcito del presidente mal Ibrahim Boubacar Keta, y la organizacin pro Bamako Gatia , (Grupos de Auto-Defensa tuareg imghad y aliados) liderada por Fahad Ag Almahmoud que se opone a la independencia de Azawad; m ilitares franceses de las operaciones Serval y Barkhane , que desde 2013, se encuentran en la regin con una dotacin de 14 mil hombres a los que hay que sumar un pequeo contingente de 700 hombres del ejrcito alemn; numerosas bandas que trafican: armas, tabaco, combustible, drogas y personas y la agrupacin Ansar al-Din, (Defensores de la Fe) liderada por Iyad Ag Ghaly, que bajo la cobertura de organizacin salafista, opera para los intereses de Argelia.

Este extraordinario mosaico de intereses, a la que habra que sumarles la fuerte rivalidad tribal tuareg entre imghad e imazaghen, convierte a esta regin, ms extensa que Francia, el tercer pas ms pobre de frica, en una bomba de tiempo, que al parecer ha comenzado su cuenta regresiva.

Cuando todava no se haba disipado la estela del dulce y pegajoso perfume del presidente Franois Flanby Hollande, en el aeropuerto de Bamako, capital de Mali, tras su corta visita para participar en la cumbre XXVII frica-Francia , ltima para Flanby, entre los das 13 y 14 de enero, a la que asistieron 35 mandatarios del continente, para discutir con la antigua metrpoli, temas de seguridad y econmica; en la ciudad de Gao, a 1130 kilmetros, al noroeste de la capital el mircoles 18, en el interior de una base militar conjunta Francia-ONU para la Estabilizacin de Mal (Minusma), Abdul Hadi al-Fulani, un miliciano de la organizacin al-Mourabitoun, (los que firman con sangre), subsidiaria de AQMI, hizo estallar el camin que conduca, matando cerca de ochenta soldados e hiriendo a otros 120, del ejrcito mal y brigadistas de las auto-defensa de imghad.

Segn los testimonios la explosin, produjo una nube de polvo que alcanz a cubrir gran parte de la ciudad Gao, de cerca 90 mil habitantes, provocando la lgica conmocin. De inmediato comercios y escuelas, fueron cerrados y toda la actividad en la ciudad se detuvo.

Gao, capital del estado de mismo nombre, ubicada a orillas del ro Nger, vive desde abril de 2012, tras la ltima sublevacin tuareg, en permanente estado de alerta. La ciudad tras lo que fue la tercera sublevacin tuareg desde la independencia de Mali en 1960, estuvo bajo control de AQMI, durante diez tremendos meses en que la sharia, se aplic con todo rigor.

Como consecuencia del ataque del mircoles ltimo, el sbado 21, se produjo un choque entre bandos antagnicos que operan junto al ejrcito mal. Un puesto en la localidad de Tinassako, en la regin de Kidal, fue cercado por un grupo de tuareg independentistas de la Coordinadora de Movimientos del Azawad (CMA), produciendo catorce bajas a los milicianos pro-Bamako de las auto defensas imghad.

El reinicio de las hostilidades entre estos grupos tuaregs, tras los acuerdos de paz de 2015, no del todo vigente, pone literalmente al norte de Mali, en estado de guerra civil. De la que sin duda intentar sacar ventaja al-Mourabitoun, esta organizacin creada en agosto de 2013 con la fusin al-Moulathamoun, el Movimiento por la Unicidad y la Yihad de frica Occidental (MUJAO) y el ya mencionado Ansar al-Din, est liderado por el mtico Mokhtar Belmokhtar, veterano de la guerra afgana contra los soviticos, quien a lo largo de casi cuarenta aos en el extremismo musulmn ha tenido sus idas y vueltas con AQMI.

La organizacin al-Mourabitoun, ha sido protagonista de los ataques al hotel Radisson Blu en Bamako, en noviembre de 2015 y al Hotel Splendid en Ouagadougou capital de Burkina Faso, en enero de 2016 y al mes siguiente en el balneario Grand Bassam, en Costa de Marfil, que dejaron un total de 63 muertos, aunque en el caso de Costa de Marfil, pudo haber sido un ajuste de cuentas entre al-Mourabitoun y los nigerianos de Boko Haram y algn cartel narcotraficante que mantiene negocios con ambas organizaciones.

Un pas demasiado central.

Son varios los pases de la regin, que se veran muy afectados por la profundizacin y extensin de la crisis en Mali. Senegal, Costa de Marfil, Burkina Faso y hasta el sur de Nger podan quedar gravemente implicados de seguir en aumento la actividad salafista.

Habra que tener en cuenta dos factores determinantes para que esto suceda, la presencia de Boko Haram quien est recibiendo fuertes golpes en su pas de origen Nigeria y podra buscar una alianza regional con al-Mourabitoun-AQMI y el posible retorno de veteranos de la guerra en Siria, a quienes tampoco les est yendo mejor en su teatro de operaciones.

De producirse una ecuacin similar a la expuesta, el caos en el oeste africano podra adquirir, todava formas ms virulentas, lo que para contenerla se veran obligados a participar fuerza extracontinental, involucrndose en extenuante intervencin. Entindase solo la OTAN, podra hacer frente a una situacin semejante, claro si es que Donald Trump, estuviera dispuesto a intervenir.

La centralidad de Mali, en el noroeste africano, la hace clave al momento de los desplazamientos regionales, cercana al conflictivo golfo de Guinea, ubicada parte en el Sahara y el Sahel, sumado a la crnica porosidad de las fronteras, cualquier tipo de organizacin delincuencial o terrorista convierte a Mali, en un excepcional corredor por el que se pueden desplazarse a su antojo.

Segn el informe de la Federacin Internacional de Derechos Humanos, durante 2016, en el norte y centro del pas, se registraron al menos 385 ataques terroristas, en el que se produjeron 332 muertes de ella 207 civiles. Lo que demuestra claramente que a pesar de la intervencin militar francesa la regin sigue siendo convulsa.

En julio del 2016, un ataque contra una base militar en la ciudad Nampala en la regin central de Seg, cerca de la frontera con Mauritania, dej una veintena de soldados muertos y otros treinta heridos, sin que las fuerza malienses pudieran repelerlo, hasta que los atacantes se retiraron.

En el sur negro, que practica de manera mayoritaria el animismo, con algn sincretismo musulmn, y que ha dado como resultado un sufismo sui-generis, acumulado una gran cantidad de adeptos, al rigorismo wahabita practicado por al-Qaeda, no le procura ninguna simpata, por lo que se podra esperar all, grandes matanzas takfiristas, de asentarse al-Mourabitoun-AQMI.

Dos cuestiones ms restan por analizar de afianzarse el salafismo en el norte de Mali, el peligro ms concreto es la permeable, larga, y descontrolada frontera con Mauritania, de poco menos de 2300 kilmetros, un pas con ms del 99% musulmn de mayora sunita en su versin suf, absolutamente inerme para enfrentar una invasin fundamentalista.

Y la ltima y fundamental tiene que ver con los ricos yacimientos de uranio que explota la empresa estatal francesa Areva, en las minas de Arlit y Akouta, en la regin tuareg de Agadez, en la frontera entre Mal y Nger, aunque sera prcticamente imposible que los hombres de AQMI, pudieran hacer algo con ese uranio, de acceder a l. Aunque tecnolgicamente, les sera mucho ms factible utilizar las toneladas de desechos nucleares como uranio, cadmio, plomo y mercurio que Francia sin ningn control, ni cuidado abandona desde hace dcadas en el desierto de Mali y zonas aledaas.

Quizs Francia, que han hecho del expoli y el latrocino de los territorios conquistados a sangre, engao y fuego, su ms genuino modo de vida, alguna vez, pueda comprender que cundo sus ciudadanos son ametrallados, destrozados por una bomba o aplastados por un camin, existen razones que se esconden en lo ms recndito de los desiertos y las selvas, sumergidas en mares de la sangre de otros pueblos.


Guadi Calvo es escritor y periodista argentino . Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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