Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2017

Blancas, prolijas y seguras: ciudades derechas

Ava Gomez y Barbara Ester
CELAG


El concepto de derecho a la ciudad acuado por Lefebvre, en la dcada del 70, ampliaba al registro de derechos individuales y colectivos e impulsaba a reflexionar sobre el derecho de las personas, inscribindolas en la ciudad y sus formas de ser habitada. La ciudadana ampliaba as sus horizontes para pensarse en relacin al espacio pblico, a los servicios, al impacto urbano sobre las vidas y a las prcticas comunicacionales o expresivas. El derecho a la ciudad implicaba la motivacin de la sociedad civil para recrearla como parte de un proyecto colectivo.

El giro a la derecha en Amrica Latina no ha dejado de plasmarse en las grandes vidrieras del mundo global: las ciudades. Desde la Teora de las Ventanas Rotas [1] implementada en la dcada del 90 por Rudy Giuliani, alcalde de Nueva York, mantener los entornos urbanos prolijos y ordenados ha sido asociado al combate contra la inseguridad y una supuesta reduccin de las tasas de criminalidad. Como contraparte son expulsados, a diferentes velocidades y bajo aspectos diversos, los marginados excluidos de los beneficios de la globalizacin.

Grafiti, las paredes limpias no dicen nada o s?

Rudy Giuliani, exalcalde republicano de Nueva York, entre 1994-2001, es el mximo exponente de la poltica de tolerancia cero, parte de un conjunto ms amplio de reformas muchas de las cuales, ya estaban avanzando desde 1985. Giuliani hizo que la polica fuera ms estricta con las evasiones de pasaje en el metro, detuvo a los que beban y orinaban en la va pblica y a los limpia parabrisas que limpiaban los vidrios de los coches y demandaban remuneracin por el servicio. Una de las primeras vctimas de las polticas de tolerancia cero y de la gestin basada en la Teora de las Ventanas Rotas fue el grafiti.

Esta teora fue aplicada por primera vez a mediados de la dcada de los 80 en el metro de Nueva York. En la prctica, su implementacin consista en combatir las pequeas transgresiones: grafitis, suciedad de las estaciones, ebriedad entre el pblico, evasiones del pago del pasaje, pequeos robos y desrdenes. Posteriormente, en 1994 Giuliani impuls la estrategia que consista en crear comunidades limpias y ordenadas, prohibiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana. En la prctica su poltica se tradujo en la aplicacin de penas punitorias ms severas e increment la persecucin a los sin techo de las calles de New York.

La ciudad, como espacio colectivo que pertenece a todos y todas y, adems, como espacio de la voluntad de sus residentes, es un lugar de disputa donde los actores apelan al derecho a vivir, a gozar de sus servicios, de sus riquezas sociales y a expresarse en todos sus sentidos. Por tanto, el derecho a la ciudad y a la libertad de expresin estn estrechamente relacionados. En este sentido, el grafiti como forma de expresin, es uno de los elementos de las disputas simblicas, polticas y estticas que atraviesan una ciudad.

En Argentina, el Gobierno de Cambiemos ha hecho grandes esfuerzos por reestructurar simblicamente la ciudad y sus imgenes. Tapar grafitis y reemplazar murales alusivos al kirchnerismo por nuevos murales despolitizados y fundamentalmente alegres y coloridos han sido las estrategias desplegadas por el macrismo. Desde el Facebook oficial de Mauricio Macri puede leerse: El pasaje Carranza de la lnea D de subtes estaba abandonado, sucio y con filtraciones. Lo renovamos completamente, lo desgrafitamos, lo iluminamos, reparamos las filtraciones y colocamos este hermoso mural hecho con venecitas.  


Murales coloridos y alegres Facebook oficial de Mauricio Macri

En octubre de 2016, el Gobierno de Mauricio Macri tambin decidi tapar el mural ubicado en la Casa Patria Grande Presidente Nstor Kirchner, para levantar all un nuevo espacio dependiente del Ministerio de Cultura: La Casa Creativa del Sur. Adems del desmantelamiento y, despus de meses de auditoras, tomaron la decisin de mandar a tapar el mural de la entrada en donde estaban retratados los ex presidentes Nstor y Cristina Kirchner, junto a varios lderes latinoamericanos.

Una de las primeras medidas del macrismo en enero de 2016 a das de su asuncin fue el desmantelamiento del Centro Cultural Nestor Kirchner (CCK) el mayor centro cultural de Latinoamrica y tercero a nivel mundial, pensado como un espacio de difusin cultural completamente gratuito. Fue el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernn Lombardi, el encargado de desvincular a 600 de los 710 empleados pblicos. Desde agosto, la pgina oficial del CCK anuncia que invita a a participar de Prcticas Ciudadanas en concreto clases de yoga y tai-chi: Queremos que seas parte de esta experiencia que invita a trabajar la salud fsica y emocional en procura de una mejor calidad de vida, profundizando as su intencin de despolitizar el lugar.

Espacio pblico, prohibido ser negro

En Argentina durante los nueve aos de gestin macrista la represin de Parque Indoamericano, la represin de la UCEP (Unidad de Control del Espacio Pblico) a personas en situacin de calle, el fallido proyecto de ley que buscaba prohibir a los limpiaparabrisas y trapitos constituyen ejemplos de los esfuerzos gubernamentales por mantener una ciudad linda.

La expulsin de los manteros de la va pblica en el barrio porteo de Balvanera Once ha sido el ltimo captulo de una lucha que data de varios aos y busca lavarle la cara a la ciudad. Ya desde el Ejecutivo, la estrategia macrista ha sido golpear y negociar, combinando la represin a los vendedores callejeros con la propuesta de un curso de capacitacin de 60 das que brindar a quienes acepten el acuerdo junto a un incentivo de 11.700 pesos mensuales por los dos meses que dura la capacitacin. La ciudad reestructurada para el turista gringo reproduce el racismo de la vida cotidiana por la gente bien, quien avala con comentarios, actitudes y omisiones estas compartimentaciones que buscan expulsar de la urbe a los negros. Aunque en lo discursivo se haga hincapi en que no pagan impuestos, hipcritamente ya que el propio presidente ha sido record mundial en cuentas en parasos fiscales (lo que es ms que un vidrio roto). El problema es de clase, su esttica se corresponde con los estereotipos que los medios hegemnicos asocian a la delincuencia.

El Tribunal Superior de Justicia porteo en enero de 2016 ha suscitado la polmica con un fallo que habilita a las fuerzas de seguridad a solicitar DNI (Documento Nacional de Identidad) a cualquier transente sin motivo alguno trastocando los principios de presuncin de inocencia, en caso de no portarlo podr ser demorado en una comisara. As se institucionaliza el delito de portacin de rostro, una avanzada xenfoba y estigmatizante contra pobres e inmigrantes de pases limtrofes, legitimada por el discurso del narcotrfico y la seguridad.

El presidente argentino, Mauricio Macri, apoy al partido demcrata en las elecciones de EE.UU., sin embargo, su cercana y el tcito apoyo del diputado nacional del Frente Renovador, Sergio Massa, le han servido de nexo con el nuevo gobierno de D. Trump. En 2014 Massa y Giuliani dieron charlas sobre inseguridad en la localidad bonaerense de Tigre. El diputado adems fue invitado a la ceremonia de asuncin del mandatario norteamericano en carcter de invitado especial de quien ha sido designado jefe de asesores para seguridad e inteligencia del nuevo gobierno, no es otro que el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani.

Macri junto a la oposicin, tanto del Frente Renovador como de Pichetto del Frente Para la Victoria, ha encabezado la ofensiva que contina por otros medios, como en el caso de la reduccin de edad de imputabilidad de 16 a 14 aos y que habilita la persecucin de menores, en un contexto en el que a un ao de su gestin se registra un muerto cada 25 horas a manos del gatillo fcil segn el ltimo informe de la CORREPI (Coordinadora Nacional Contra la Represin Institucional).

Bogot y el regreso de la fiesta brava

Tras ms de una dcada de gobiernos de izquierda en la capital de Colombia, la derecha, representada por el que fuera el alcalde durante el periodo 1998-2000, lleg al poder nuevamente en octubre de 2015, comenzado su desempeo en enero de 2016. Al mando del segundo cargo poltico de mayor relevancia en el pas, despus del liderazgo del Ejecutivo, Enrique Pealosa se ha empeado establecer un proceso de limpieza y purificacin de la ciudad lastrada por la izquierda.

As, con lema Bogot para todos, Pealosa paradjicamente ha venido desarrollando una poltica lejana de la inclusin. La primera accin de su segunda alcalda fue la intervencin del Bronx [2], un sector de la ciudad donde se encontraba localizado uno de los grandes macroexpendios de droga, en el que convivan cientos de habitantes de calle en condiciones de drogodependencia, con bandas criminales, redes de prostitucin infantil y diversas formas de crimen organizado.

La intervencin se sald con la migracin de buena parte de los ciudadanos en situacin de calle a diversas zonas de la capital. As, sin lugar a una oportunidad de reinsercin social entre 400 y 600 habitantes de calle desbordaron las localidades aledaas. Algunos de ellos abandonados a su suerte encontraron refugio en caos, resultando arrastrados tras las crecidas las aguas por el incremento de las lluvias. De tal manera, la intervencin del Bronx, tan necesaria pero resultado de la improvisacin fue una de las medidas que ms lastr la popularidad de Pealosa: en los sectores progresistas, por las enormes falencias de atencin a los ciudadanos en situacin de calle, que desataron tragedias como la muerte de varios de ellos ahogados por la crecida del caudal de un cao. Y, para los comerciantes, quienes consideraron que la movilizacin de estas personas a otros barrios de la ciudad sirvi para que se produjera un contagio de mayor inseguridad a sus vecidarios y comercios.


Imagen de los habitantes de calle en el cao de la sexta con carrera 30 en Bogot. Fuente: El Espectador, Juan D. Barragn

La desatencin de esta poblacin en situacin de calle increment tambin tras el cierre de los Centros de Atencin Mdica para Drogodependientes (CAMAD), desarrollados durante la alcalda de Gustavo Petro, con el fin de abordar el fenmeno del consumo de drogas a partir de acciones de reduccin del dao (esto es prestndoles servicios de salud fsica y mental in situ). Esta poltica, que necesitaba un proceso de evaluacin y reformas, identificaba y atenda por primera vez los problemas de los ciudadanos invisibilizados en las dinmicas de exclusin social, un avance sin precedentes en la ciudad de Bogot. Con la llegada del Gobierno Pealosa, el secretario de de Salud, Luis Gonzalo Morales Snchez, lejos de corregir las falencias del programa orientado a la reinsercin social paulatina de los habitantes de calle afectados por el consumo de estupefacientes, se neg a seguir adelante con esta poltica y en pocos meses los centros de atencin fueron desapareciendo.

En esta voluntad de desarrollar una poltica de plucritud de la ciudad lleg hasta los lmites de la regulacin del grafiti. Considerndolo como una plaga para la ciudad, la administracin Pealosa la emprendi en contra de la prctica libre del arte urbano, estableciendo zonas para la realizacin de esta manifestacin artstica, bajo el control de un Comit para la Prctica Responsable del Grafiti, cuyo objetivo es acordar, articular, y promover todo tipo de acciones y estrategias para desarrollar la prctica de una manera responsable. En relacin con lo anterior, la limpieza tambin se sustanci en la retirada de los vendedores informales de las aceras de la capital, en la denominada estrategia de recuperacin del espacio pblico.

De esta forma, la ciudad blanca y pura complet su transformacin a manos del alcalde electo Enrique Pealosa, con el regreso de la Fiesta Brava a la plaza de toros de La Santamara el pasado domingo 22 de enero. Durante la alcalda de Gustavo Petro se revoc el arrendamiento a la empresa privada que manejaba la plaza de toros, en rechazo del maltrato que era evidente en el espectculo taurino. En 2014 la Corte Constitucional fall a favor de las corridas de toros defendiendo la libre expresin artstica invocada por la Corporacin Taurina de Bogot. As, Pealosa, el declarado antitaurino, decidi acatar el fallo de la Corte. La primera corrida de la fiesta se celebr entre las protestas organizadas por liderazgos de la oposicin y por agrupaciones contrarias al maltrato animal, las mismas fueron dispersadas violentamente por el Escuadrn Mvil Antidisturbio.

Brasil, la guerra al grafiti de Doria

Los muros transforman al espacio pblico moderno en un espacio residual, a la vez que encuentran su legitimidad en el miedo a la delincuencia, lo que se traduce en distincin y segregacin al mismo tiempo. Cercas, muros, monitores, cmaras de seguridad y rejas se constituyen no slo con fines prcticos sino enmarcados en una esttica de la seguridad que implican un estatus social. En San Pablo, grafitis y pichaes [3] son una transgresin que ha alterado radicalmente la esttica de la ciudad, ignorando los compartimientos sociales y desafiando la propiedad privada, cuyas inscripciones evocan la desigualdad social. A diferencia de los grafitis, -coloridos y que han contado con el beneplcito de las municipalidades locales las cuales cedieron espacios e incluso contrataron a grafiteros locales para realizar sus obras- el Pixo tiene un carcter ms transgresor y se encuentra fuera del mercado.

Recientemente, el empresario Joao Doria (Partido de la Social Democracia Brasilea, PSDB), nuevo alcalde de San Pablo, le ha declarado la guerra al grafiti. La cruzada de Doria en la mismsima capital brasilea del grafiti- no incluye a todo el espectro de prcticas que supone el arte urbano, sino que se ensaa en particular con la pixao. En Brasil, la diferencia entre el pixo y el grafiti no slo se debe a la esttica letras irregulares, predominio de lneas rectas y la mayora en color negro en el primer caso y mayor cuidado por la caligrafa, los colores y la armona en segundo- tambin se debe a que quienes practican el pixo son jvenes de la periferia que claman por mayor visibilizacin, una lucha por el reconocimiento.

Aunque la presencia de este tipo de caligrafa no es reciente y se vincula con procesos democratizadores y la vuelta a la democracia en la dcada de los 80, el alcalde paulista ha manifestado en una entrevista al diario O Estado de Sao Paulo que los pixadores, como son conocidos los encargados de realizar estos trazos, no son artistas, sino agresores lo que fomenta la criminalizacin de los jvenes de sectores populares. Doria se ha declarado un amante del arte urbano, pero ha enfatizado la distincin entre los pixadores, muralistas y grafiteros, matices que en la prctica, no han sido claramente diferenciados.

Una de las medidas del Ayuntamiento pintar de gris la avenida 23 de mayo, donde hasta hace poco ms de una semana poda apreciarse el mayor mural a cielo abierto de Amrica Latina, con ms de cinco kilmetros de extensin. La Alcalda, aleg que los grafitis se encontraban deteriorados y tenan pixaes. El nuevo plan de ordenamiento urbano busca designar zonas especficas para que los grafiteros puedan ejecutar sus obras, una especie de recreacin al mejor estilo Wynwood Arts District, en Miami [4].

La decisin de Doria ha creado un movimiento de resistencia de varios artistas quienes salieron a la calle para quitar la pintura griscea que ha cubierto sus intervenciones. En la zona oeste de la ciudad, una glorieta apareci con la pintada del activista y reconocido grafitero Mundano: No haga el ridculo. Sao Paulo no es Miami [5]. Las leyes paulistas consideran la prctica del grafiti o bien como un delito contra el patrimonio pblico, o bien como un crimen ambiental. Segn los artistas, tanto la ilegalidad como el desafo los motiva a pintar.

Imagen de pixo en respuesta al Prefecto Joao Doria Pixo arte

La pantomima de lo bello

El ascenso de la derecha en las grandes urbes latinoamericanas se refleja tambin en el desarrollo de una nueva esttica asociada a la poltica de la limpieza como sinnimo de la seguridad. Identificando en la ausencia de manifestaciones populares y reivindicaciones de las diferencias sociales los smbolos de la perfeccin, de la belleza y de la buena gestin poltica. As la farsa de lo bello se erige como la nueva esttica de los gobiernos neoconservadores, que por medio de la represin y de la invisibilizacin tratan de solventar todas aquellas tensiones sociales alternas que no caben bajo sus paraguas de soluciones.

Notas:

[1] (1996) de G. Kelling y C. Coles, el libro est basado en un artculo titulado Ventanas Rotas de James Q. Wilson y George L. Kelling, que apareci en la edicin de marzo de 1982 de The Atlantic Monthly.

[2] Replicando lo que en su primer periodo como alcalde llev a cabo en la intervencin de El Cartucho (1998).

[3] En la ciudad de San Pablo se denomina de esta forma a un tipo particular de pintada cuya caligrafa destaca por letras grandes y verticalmente dispuestas, con curvas y detalles que hacen la diferencia en cada pixaao (escrito con una x) y conocido como Pixo. A diferencia del grafiti, es una prctica menos elaborada, sin nfasis en el inters esttico y sin aceptacin social. Visualmente son ms agresivos su trazo es simplificado y de ejecucin rpida, su aspecto emula jeroglficos monocromticos. Por definicin es realizado en lugares prohibidos y por la noche, una suerte de deporte de riesgo que incluye escalar muros sin soporte. A diferencia del grafiti no es legtimamente catalogado como expresin artstica por la corriente mainstream.

[4] http://www.efe.com/efe/america/cultura/sao-paulo-le-declara-la-guerra-al-grafiti/20000009-

[5] http://www.efe.com/efe/america/cultura/sao-paulo-le-declara-la-guerra-al-grafiti/20000009-

Artculo publicado en: http://www.celag.org/blancas-prolijas-y-seguras-ciudades-derechas/

@Ava_GD @barbaraestereo

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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