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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2017

Sus medios y los nuestros
El problema de la unidad en comunicacin emancipadora

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Centro Universitario Sean MacBride


Por qu nos cuesta tanto unirnos? Uno de nuestros peores errores, en materia de comunicacin, es la escasa Unidad que suele lastimarnos de maneras muy diversas en la base de muchos otros problemas y debilidades. Des-unidos somos siempre un blanco fcil. Por des-unidos tenemos peridicos sin lectores, televisoras pblicas sin pblico, radiodifusoras sin audiencias... porque -entre otras calamidades- tenemos egolatras -de gnero muy diverso- que ahuyentan a las masas y desalientan a los trabajadores.

El resultado suele ser que tenemos pueblos movilizados con urgencias de cambios radicales, movimientos sociales que olfatean el rumbo pero que no encuentran fortaleza comunicacional -confiable- porque, esencialmente, perciben des-unin, individualismo y tufos burocrtico-sectarios. Mal de males. As pues, nuestra desorganizacin se vuelve instrumento de la burguesa, ella a cambio, se organiza y nos derrota cuando, adems, el problema no es slo unirse sino producir un gran cambio en la situacin. Ya lo adverta el Informe MacBride en 1980.

Unidad no significa uniformidad. Unidad no implica anonimato. La Unidad no extingue la critica ni anestesia el debate. La Unidad no implica alianza dogmtica y no implica complicidad de sectas. Oponerse a la Unidad, demorarla implica una aberracin y un peligro que debe ser denunciado en todo frente y, no obstante, sigue siendo una tarea postergada. Con sus debidas excepciones. Y no obstante el despojo, el secuestro y la subordinacin de las herramientas para la comunicacin, tenemos hoy un escenario mundial extraordinario donde fermentan y crecen, de manera desigual y combinada, experiencias emancipadoras que impulsan la liberacin honesta de los caudales expresivos de la humanidad. Pero estamos, por causas muy diversas, atomizados y divididos mientras las oligarquas lo celebran.

Los Medios de Comunicacin, alternativos, comunitarios, populares, independientes -o como cada cual prefiera denominarse- no logran convertirse en fuerza que constituya influencia poltica poderosa y organizada. Permanecen como una minora numricamente importante pero polticamente intrascendente. Su papel frente de las luchas de los pueblos no adquiere la influencia poltica decisiva, como debiera ser. Eso puede tener muchas explicaciones pero no puede admitir excusas. Mientras tanto, los pueblos permanecen bajo la metralla de las mquinas de guerra ideolgica.

Es una obligacin de nuestro tiempo asegurar la Unidad en la lucha presente. La Unidad debe construir un camino organizativo, preparando en terreno para hacer posibles, en cualquier momento, acciones coordinadas sin reducir las tareas a la sola propaganda. Debemos ganar confianza con los pueblos y apoyar acciones conjuntas respecto a una serie de tareas vitales hombro a hombro con los trabajadores unidos en organizaciones respectivas y con todas las luchas organizadas que se desarrollan a estas horas. Y esto significa crecimiento del contenido comunicacional para generar condiciones mucho ms favorables para las acciones, los mtodos de lucha y, en general, para la praxis. Hacia un Nuevo Orden Mundial de la Informacin y de la Comunicacin.

Los pueblos trabajadores tienen la necesidad permanente de la Unidad para la accin. Eso no es una novedad ni una sorpresa para nadie. Necesitan de la Unidad para resistir todos los ataques. La necesidad de la Unidad no slo es una urgencia propagandstica sino un paso crucial para la organizacin y la accin. A nosotros debe interesarnos siempre la Unidad para correlacionar -en la prctica- nuestras acciones con las de las organizaciones que necesitan expresarse libremente y en pie de lucha. Y por eso la Unidad debe desarrollarse en todas sus escalas, con acuerdos organizativos que no deben quedarse a medias y que, naturalmente, reclaman un grado tico nuevo con cierta disciplina para la accin.

Un solo mundo, voces mltiples. Nos urge reagrupar y hacer converger todas las tendencias comunicacionales, todas las herramientas y los mtodos, todas las voluntades y los talentos todas las organizaciones en torno a tareas concretas que permitan hacer avanzar a la clase trabajadora y a los pueblos en general en trminos de consciencia y fuerza para transformarlo todo. Los medios de comunicacin independientes, rebeldes, revolucionarios estn llamados a mostrase ante las clases populares no slo como la vanguardia en la disputa por el poder comunicacional, sino tambin como una fuerza unificadora de la clase para todas las luchas cotidianas.

La nica manera de librarnos de todo silenciamiento es avanzar unidos, no amontonados, no en tropel, no en estampida, no amorfos... No uniformes, no sin identidad y no sin diversidad. No reformistas, no reconciliadores, no olvidadizos. Unidad para lo inmediato y para los largos plazos. Unidad como un salto cualitativo de la conciencia. Unidad como peldao necesario. Unidad rica y sabrosa, compendio de las mejores ideas, acciones y voluntades. Unidad que implica mucho ms que acuerdos de coyuntura o episodios para salir del paso. Unidad inmensa y generosa plena de retos y promesas. Unidad dialctica y sin simplismos. Unidad de clase. Unidad para aprovechar el tiempo. Unidad que educa.

Es necesario un Frente nico Internacional de la Comunicacin Emancipadora como accin poltica porque hoy tenemos muchos medios muy desorganizados mientras tenemos un terreno excelente con universidades; con algunos estudiantes y profesores crticos, con los medios de los gobiernos democrticos de verdad... tenemos la prensa de muchos partidos revolucionarios y muchos movimientos sociales y, tambin tenemos mtines, discursos, ctedras, asambleas, manifestaciones... herramientas excelentes que languidecen si no se organizan... si no se unen.

Nuestra tarea urgente es ahora la Unidad. Combatir los vicios que nos des-organizan. Unidad de accin que construya un programa muy flexible, y al mismo tiempo enrgico. No confundir las tcticas con los principios. Necesitamos un Frente nico Internacional de la Comunicacin Emancipadora que de ninguna manera abandone las tareas educativas, organizativas que bajo ningn concepto abandone la lucha ideolgica y que mantenga una posicin firme en todas las tareas y tcticas de la Unidad transformadora que exige precisin terica, cientfica y poltica en inters del porvenir humano. Las condiciones estn dadas. Qu esperamos?


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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