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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2017

Con Jos Mart contra la colonizacin cultural

Luis Toledo Sande
Cubarte


Prximo a cumplir diecisis aos, traz Jos Mart en el peridico El Diablo Cojuelo la disyuntiva, O Yara o Madrid!, ante la cual haba tomado resueltamente su opcin, que se fortaleci y se enriqueci hasta su muerte en combate el 19 de mayo de 1895. Sin eso que los franceses llamaran afrentosa hsitation abraz la lucha anticolonialista, representada en Yara. Su actitud la iluminaba desde temprano un creciente conocimiento del mundo. Lo muestra el texto con la referencia hecha a la lengua francesa y al ttulo de la publicacin, que, quizs tomado por l, reproduce el de la novela del espaol Luis Vlez de Guevara.

Ms de una vez enfil Mart contra el pensamiento colonizado fuentes en que beban quienes se supeditaban al colonialismo, lo ensalzaban o medraban con l. A inicios de 1891, en Nuestra Amrica, sostuvo que no eran tiempos para acostarse con el pauelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos. Aluda con ello a la Elega de varones ilustres de Indias, que ese autor espaol escribi en honor de los conquistadores, lo que el revolucionario cubano subvirti al citarla para animar con ella el espritu de lucha necesario contra la herencia de la conquista.

Sin aislarse del mundo como el aldeano vanidoso, quien cree que el mundo entero es su aldea, y con tal de que a l lo beneficie ya da por bueno el orden universal saba necesario partir de un profundo conocimiento de la realidad propia: Resolver el problema despus de conocer sus elementos, es ms fcil que resolver el problema sin conocerlos [] Conocer es resolver. Y el conocimiento deba servir a la prctica: Conocer el pas, y gobernarlo conforme al conocimiento, es el nico modo de librarlo de tiranas. La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de Amrica, de los incas a ac, ha de ensearse al dedillo, aunque no se ensee la de los arcontes de Grecia. La conjuncin aunque indica prioridad, no resignada promocin de la ignorancia.

En lo que sigue: Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es ms necesaria, no solo se debe percibir el peso de la prioridad reclamada, sino tambin la convocatoria a estudiar el conjunto mundial para encarar con ese conocimiento las necesidades de lo propio: Injrtese en nuestras repblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre ms orgullo que en nuestras dolorosas repblicas americanas.

Ante esa orgnica combinacin de raz tica de autoctona y universalidad se recuerda uno de sus apuntes de 1881: Ni ser escritor inmortal en Amrica, y como el Dante, el Lutero, el Shakespeare o el Cervantes de los americanos, sino aquel que refleje en s las condiciones mltiples y confusas de esta poca, condensadas, desprosadas, ameduladas, informadas por sumo genio artstico. He aqu su aspiracin: Lenguaje que del propio materno reciba el molde, y de las lenguas que hoy influyen en la Amrica soporte el necesario influjo, con antejuicio suficiente para grabar lo que ha de quedar fijo de esta poca de gnesis, y desdear [de] lo que en ella se anda usando lo que no tiene condiciones de fijeza, ni se acomoda a la ndole esencial de nuestra lengua madre, harto bella y por tanto poderosa, sobre serlo por su slida estructura, para ejercer a la postre, luego del acrisolamiento, dominio sumotal ha de ser el lenguaje que nuestro Dante hable.

Puesto que apreciaba la interrelacin entre la actitud patritica y la anchura universal de la realidad, en una de las notas del 26 de enero de 1895 de la seccin En casa del peridico Patria no se limit a escribir: Patria es humanidad, como suele citarse fuera de contexto. A eso aadi inmediatamente: es aquella porcin de la humanidad que vemos ms de cerca, y en que nos toc nacer;y ni se ha de permitir que con el engao del santo nombre se defienda a monarquas intiles, religiones ventrudas o polticas descaradas y hambronas, ni porque a estos pecados se d a menudo el nombre de patria, ha de negarse el hombre a cumplir su deber de humanidad, en la porcin de ella que tiene ms cerca.

En el mismo peridico elogi el 20 de agosto de 1892 a la pianista puertorriquea Ana Otero: No le viene de indiferencia su variedad, sino de la condicin, rara aun en msicos y poetas ilustres, de hallar la beldad, calce zueco o chapn, dondequiera que el hombre, risueo o tenebroso, ha sentido un golpe de luz en los ojos, o un golpe de sangre en el corazn. l apreciaba y disfrutaba el arte de una bailarina espaola Cmo dicen que es gallega?/ Pues dicen mal: es divina, sin someterse, como hacan y hacen otros, a smbolos de la metrpoli: Han hecho bien en quitar/ El bandern de la acera;/ Porque si est la bandera,/ No s, yo no puedo entrar, declar en el poema X de Versos sencillos.

En 1882, en su texto sobre el autor irlands Oscar Wilde, escribi: Vivimos, los que hablamos lengua castellana, llenos todos de Horacio y de Virgilio, y parece que las fronteras de nuestro espritu son las de nuestro lenguaje. Por qu nos han de ser fruta casi vedada las literaturas extranjeras, tan sobradas hoy de ese ambiente natural, fuerza sincera y espritu actual que falta en la moderna literatura espaola?. Con esa perspectiva hizo una generalizacin que, a salvo de cosmopolitismos nubceos, remite a su anticolonialismo y a su extraordinario aporte a la fundacin de una nueva literatura en espaol: Conocer diversas literaturas es el medio mejor de libertarse de la tirana de algunas de ellas.

Abonadas por su conocimiento de las letras espaolas, esas ideas se afianzarn todava ms con su conocimiento de la nacin donde creca la potencia que se aprestaba a ser la nueva metrpoli neocolonialista, imperialista no solo de Cuba. En La verdad sobre los Estados Unidos, texto con que el 23 de marzo de 1894 anunci el inicio en Patria de una seccin dedicada tratar la vida en aquel pas, sostuvo: Lo malo se ha de aborrecer aunque sea nuestro; y aun cuando no lo sea. Lo bueno no se ha de desamar solo porque no sea nuestro, pero tambin repudi, como aspiracin irracional y nula, cobarde aspiracin de gente segundona e ineficaz, la de imitar a los Estados Unidos.

Al respecto expres en el discurso conocido como Madre Amrica: En unos es el excesivo amor al Norte la expresin, explicable e imprudente, de un deseo de progreso tan vivaz y fogoso, que no ve que las ideas, como los rboles, han de venir de larga raz, y de ser de suelo afn, para que prendan y prosperen, y que al recin nacido no se le da la razn de la madurez porque se le cuelguen al rostro blando los bigotes y patillas de la edad mayor. Monstruos se crean as, y no pueblos: hay que vivir de s, y sudar la calentura. El da antes de su muerte ratificar lo que de distintos modos haba expresado durante aos: todo cuanto haba hecho, y hara, tena el propsito de impedir la expansin del entonces naciente imperialismo estadounidense.

Pronunci aquel discurso el 19 de diciembre de 1889 ante delegados hispanoamericanos a la Conferencia Internacional que entre ese ao y el siguiente sesion en Washington y a pesar de lo dicho en The Evening Post, uno de los diarios que en marzo de 1889 haban propalado los insultos que l refut con su Vindicacin de Cuba fue cuna institucional del panamericanismo imperialista. Refirindose a James G. Blaine, secretario de Estado y artfice del foro, aquel peridico declar que, aunque The Tribune, vocero del venal poltico, aseguraba lo contrario, se haba dado la victoria patente y completa del pensamiento hispanoamericano sobre arbitraje, marcadamente opuesto al pensamiento de los Estados Unidos. Este lo representaba Blaine, cabecilla de la diplomacia yanqui, regida apunta Mart por intereses que quieren atar por la espalda, con lazos polticos, las manos de los pueblos compradores para llenarles los bolsillos indefensos de cotones a medio pintar y jabones de Colgate.

Pero los gobernantes de esa nacin seguiran buscando en el comercio caminos para someter poltica y culturalmente a nuestra Amrica, y Mart, refutando, inquiere: A qu ir de aliados, en lo mejor de la juventud, en la batalla que los Estados Unidos se preparan a librar con el resto del mundo? Por qu han de pelear sobre las repblicas de Amrica sus batallas con Europa, y ensayar en pueblos libres su sistema de colonizacin? Para denunciar lo que se trama, desmonta la prensa del pas. De The New York Herald cita: Es un tanto curiosa la idea de echar a andar en ferrocarril, para que vean cmo machacamos el hierro y hacemos zapatos, a veintisiete diplomticos, y hombres de marca, de pases donde no se acaba de nacer; del Tribune, esto: ha llegado la hora de hacer sentir nuestra influencia en Amrica: el aplauso de los delegados al discurso de Blaine fue una oracin.

Esas son algunas de las citas que Mart emplea para poner en claro el plan imperialista. Sabe que The Tribune ensalza dolosamente el discurso de Blaine, pero tambin sabe que no todos los delegados hispanoamericanos al foro son conscientes de lo que se urde. Algunos aceptan deslumbrados. En Madre Amrica dice: A unos nos ha echado aqu la tormenta; a otros, la leyenda; a otros, el comercio; a otros, la determinacin de escribir, en una tierra que no es libre todava, la ltima estrofa del poema de 1810; a otros les mandan vivir aqu, como su grato imperio, dos ojos azules. Pero por grande que esta tierra sea, y por ungida que est para los hombres libres la Amrica en que naci Lincoln, para nosotros, en el secreto de nuestro pecho, sin que nadie ose tachrnoslo ni nos lo pueda tener a mal, es ms grande, porque es la nuestra y porque ha sido ms infeliz, la Amrica en que naci Jurez.

El proyecto martiano de independencia para Cuba tena entre sus fines contribuir a salvar a nuestra Amrica toda de la voracidad estadounidense, y asegurar el equilibrio del mundo. Pero sus afanes, truncos tras su muerte, no empezaran a consumarse hasta el triunfo de la Revolucin Cubana en 1959. Se lograra tambin desafiando la hegemona de un imperio con poderosos recursos comerciales y blicos, y con una astuta difusin de sus valores o desvalores culturales, que encontraba y encuentra apoyo en cmplices y en desprevenidos.

Ocurre hoy, ostensiblemente, lo que Mart denunci en el ensayo de 1891 ya citado: Estos hijos de nuestra Amrica, que ha de salvarse con sus indios, y va de menos a ms; estos desertores que piden fusil en los ejrcitos de la Amrica del Norte, que ahoga en sangre a sus indios y va de ms a menos! Aludiendo a franceses promonrquicos de modales afectados, y clebres por repetir la frase Eso es increble, mi palabra de honor , expres asimismo rechazo a ciertos latinoamericanos: Estos increbles del honor, que lo arrastran por el suelo extranjero, como los increbles de la Revolucin francesa, danzando y relamindose, arrastraban las erres!. Actualmente, en medio de una globalizacin coyundeada por los Estados Unidos, se imponen o se intenta imponer como si fuera obra natural, no fruto de maniobras lo que le conviene a ese pas. El ingls ha devenido lingua franca , para ganancia del imperio que, OTAN mediante, despliega por vas militares las campaas de dominacin que constantemente lleva al terreno econmico y al cultural.

Es en Cuba necesario llamar, a un festival celebrado en su capital, Havana World Music? Resulta imprescindible que una empresa cubana y destinada a promover msica cubana se nombre Bis Music? Con el fin de fomentar citas culturales habaneras, hay que hablar de Havana Night? En nombres de grupos artsticos cubanos, es acaso insoslayable dance en lugar de danza? Para mencionar a los asesores de un programa televisual dirigido a mantener viva en Cuba su msica, es forzoso usar el trmino coach, que luego locutores y promotores ni siquiera saben que tiene un plural, coaches? Si se quiere difundir lo cubano en mbitos anglohablantes, que ni remotamente son los nicos en el mundo, no vale confiar en que sus pobladores tienen la inteligencia necesaria para suponer que msica equivale a music y danza a dance? Los hispanohablantes, aun sin saber ingls, no infieren la equivalencia inversa? Por qu promover en Cuba la nocin de very important persons y las aberraciones que acarrea? Es ms elegante un coffee break que un receso?

La ingenuidad nada disculpa. Tener conceptos culturales claros, y actuar de acuerdo con ellos, sera tambin un recurso eficaz y digno para honrar al Mart que, refirindose a un artista y pedagogo patriota, el cubano Emilio Agramonte, quien triunfaba en Nueva York, dijo que deba verlo todo el cado que crea que nuestras tierras valen para poco; que tenemos que beberles el aliento a los rubios del mundo. Saba bien lo que deca y haca en La verdad sobre los Estados Unidos, artculo ya citado, al impugnar a aquellos a quienes no les parece que haya elegancia mayor que la de beberle al extranjero los pantalones y las ideas, e ir por el mundo erguidos, como el faldero acariciado el pompn de la cola.

Fuente: http://www.cubarte.cult.cu/es/article/47997



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