Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2017

Koban mon Amour

Martin Glasenapp
Rebelin


Justo en estos das hace dos aos visit la ciudad kurda Koban en Siria. Llegu el 28 de enero del 2015. La liberacin del Estado Islmico apenas tena 48 horas. Fueron das de invierno grises y mojadas junto con noches fras. Haba una luna decreciente. En este entonces la frontera turca todava no era completamente mortal. Solamente se requera calzado firme, una buena condicin fsica y un poco de valenta. Por supuesto haban campos minados y si en el los alrededores de Koban entrabas por el lugar equivocado, podas toparte con unidades del EI. Pero en general era un pasaje relativamente seguro. Pertenec a los primeros extranjeros occidentales, quienes llegaron a Koban despus de la liberacin.

Fue un viaje por un paisaje lunar. En todas partes de la ciudad haba crteres profundos, tanto a causa de los impactos por los aviadores de combate estadounidense como a causa de los carros que los combatientes del EI enviaban como bombas rodantes. No haba ni electricidad, ni agua potable y para la comida fueron repartidos huevos y un poco de pan acompaados con pescado y frijoles enlatados. La gente estaba agobiada, plida por el fri y los combates, pero eran libres y eso fue lo que importaba. En el aire yaca una alegra indescriptible. Por todos lados la gente se me acercaba y me hablaba, invitndome a tomar t con ellos; otros queran contarme sus historias, me mostraban sus casas destruidas o iban conmigo al frente, que entonces nada ms estaba a un par de kilmetros lejos de Koban. Por las noches y alrededor de un contenedor que albergaba un fuego para calentarse, estaba sentado junto con los peshmerga de los iraqu-kurdos KDP y PUK, con guerrilleros del PKK y las unidades sirias locales de los YPG y todos hablaban de un nuevo inicio de la idea kurda. Ahora es irrevocable, as me decan quienes venan de todas las partes de Kurdistan para liberar a Koban. Que el viejo sueo kurdo ya no se puede detener. No se referan tanto a un Estado o a una independencia, sino ms bien a una identidad y una nueva percepcin y sensacin de unidad. Antes, siempre ramos las vctimas de la historia, ahora la escribimos nosotros, me dijo un anciano peshmerga del norte de Irak, que ya haba luchado contra Saddam Hussein. Todos odiaban a Assad, todos maldecan a Erdogan y si te encontrabas en el frente inmediato con el EI, los combatientes de los YPG te sonrean cuando de repente un sordo ruido de aviones llenaba el aire. Primero sealaban al cielo, despus en direccin de las posiciones del EI y gritaban: Uncle Obama!. Empezaban a aplaudir y esperaban los impactos de las bombas estadounidenses.

Porque eso tambin es parte de la historia de liberacin de Koban: Reconocer que sin el apoyo areo estadounidense las unidades kurdas no habran poder vencido al EI sin olvidar, al mismo tiempo, lo que la poltica exterior estadounidense ha causado en el Oriente Prximo, como en Irak o a travs del apoyo para Arabia Saudita y los pases del Golfo. Los combatientes kurdos lo saban y no se hacan ninguna ilusin sobre el carcter de aquel apoyo areo. A los EEUU les importa el EI y no Rojava, me dijo uno de ellos y agreg: A Erdogan le importa Rojava, por eso ayuda al EI. Por ende, no tenan nada en contra si los EEUU les asistiera, adems de que - siendo realista - no haba otra alternativa. De hecho, en este entonces as lo expresaban todos con quienes platiqu, incluso con voz baja militantes de la izquierda radical turca, que haban llegado como internacionalistas a Rojava.

Cuando hoy vuelvo a ojear mis apuntes de entonces, me doy cuenta que en Koban se estaba actuando con bastante sentido de Realpolitik. No solamente se trata de la cooperacin humanitaria con la frontera turca, dado que desde ah llegaban a la ciudad todos los alimentos y medicamentos a pesar de que la misma polica fronteriza turca ayudaba a los combatientes del EI. As, un alto comandante kurdo de los YPG me respondi ante mi pregunta de cmo iba a ser el futuro sirio: Mndame mnimo diez mil cascos azules, para que podamos tener un futuro. Pasmado, le volv a preguntar si lo iba a expresar tambin en pblico. No, todava falta mucho para eso, opin. Pero el futuro slo puede existir en una Siria federal, y si uno toma en cuenta la magnitud de las limpiezas tnicas, que ya haban sido desencadenadas por la violencia del ejrcito sirio y del Islamismo en progreso de la oposicin armada, habra que reflexionar sobre la proteccin de los diferentes sectores de la poblacin. Todos han pagado con tanta sangre que efectivamente ya no existe una Siria para todos. Desgraciadamente, hoy en da, tu identidad como Alevita, Kurdo o Sunita decide sobre la pregunta si confiar o desconfiarte. Y junto a eso, nosotros los Kurdos incluso tenemos Turqua a nuestra espalda, dijo pragmticamente, para despus explicarme los beneficios del confederalismo democrtico.

En Koban he presenciado que el proyecto rebelde de vida en aquel Oriente Prximo que se est reinventando a si mismo es mucho ms contradictorio de lo que nos quieren hacer creer todos estos observadores geopolticos desde el cerro de los estrategas de la izquierda. No solamente se trata del petrleo y del gas, del poder imperial y de las zonas de influencias. Se trata, ante todo, de la libertad, esperanza y dignidad. Ms que cualquier Regime-Change-Plan del Occidente fueron los mismos sirios que se atrevieron a hacer lo impensable: desafiar al viejo rgimen y arriesgar todo para voltear a la cabeza la propia vida. Es aquella sensacin, pertenecer a algo que es capaz de rehacer el mundo y capaz de librar una fuerza enorme al mismo tiempo. Se vive como si fuera tu propia fuerza. Se vive como la dilucin de lo particular en un nuevo todo.

En este sentido, tambin me encontr con un grupo de maestros, obreros y dueos de negocios. Todos eran sunitas rabes, en su mayora amigos juveniles desde la zona del noreste de Aleppo. Juntos se incorporaron a una unidad local del Ejrcito Sirio Libre en el este de Koban. Durante nuestros viajes por la tierra de nadie a lo largo de la frontera turca-siria y entre los frentes de los YPG y del EI, a travs del tocador de disco en su Toyota, la unidad escuchaba corales salafistas, compuestos por versos de Corn y sin instrumentos. Todos estaban sonriendo, fumaban y bromeaban. Acaso ellos tambin ya eran yihadistas nacientes? Pregunt a uno de ellos, qu querra hacer despus de la liberacin. Se ro y dijo que quera viajar con su novia a Europa, ver Roma, Florencia y Paris, ver la pintura y la arquitectura. Y estas canciones? Se volvi a rer irnicamente y dijo que stas canciones les daban valenta. Pero, francamente, tambin me queran impresionar un poco. Y por qu Europa? Atnito me contest por quin le crea. l luchaba contra Assad, para que Siria fuera tan libre como un pas en Europa. Aparte de eso l era maestro de historia y su pasin era el arte del renacimiento.

Este enero de 2015 no fue mi primer viaje a aquel Siria de la revolucin, tampoco fue el ltimo. En nombre de medico international viaj a Koban para entregar medicamentos en la ciudad destruida. Medico sigue activo y presente en Siria y Rojava.


Blog del autor: https://www.facebook.com/martin.glas.182/posts/857813434360887

Traduccin por: Timo Dorsch




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