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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2017

Trabajadores del campo y la ciudad en la nueva iniciativa del Congreso Nacional Indgena (CNI) y Ejercito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN)

Carlos Hernndez Lpez
Rebelin


Hermanos de las ciudades, venid al encuentro de vuestros hermanos de los campos; hermanos del taller, venid a abrazar a vuestros hermanos del arado; hermanos de las minas, del ferrocarril, del pueblo, salvad a los ros, las montaas, los mares y confundid vuestro anhelo de libertad con nuestro anhelo, vuestra ansia de justicia con nuestra ansia  

Manifiesto a los Obreros de la Republica

Emiliano Zapata,

Tlaltizapan, Morelos, 15 de marzo de 1918

 

Emiliano Zapata se diriga as a los trabajadores de Mxico en medio de una embestida contrarrevolucionaria encabezada por Venustiano Carranza. En el contexto de una guerra contra las fuerzas revolucionarias villistas y zapatistas, y una traicin a la clase trabajadora mexicana aglutinada alrededor de la Casa del Obrero Mundial, Emiliano Zapata llamaba a una unidad entre los trabajadores del campo y la ciudad, insistiendo que su separacin era el arma preferida de Carranza para llevar acabo la reaccin. Ah les deca, hermanos de las ciudadconfundid vuestra ansia de justicia con nuestra ansia.

A casi 100 aos de haberse escrito el Manifiesto a los Obreros de la Repblica, hoy vuelve a surgir el llamado al dilogo entre los trabajadores del campo y la ciudad, ahora promovido por el Congreso Nacional Indgena y el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional. Antecedido por la Sexta Declaracin de la Selva Lacandona, el EZLN y el Congreso Nacional Indgena, con todas las cientos de miles de bases que ellos representan, se ponen al frente de una nueva iniciativa que llama a unir a los trabajadores del campo y la ciudad.

En los prximos meses habrn de ocurrir acontecimientos excepcionales para la historia poltica de Mxico. En un contexto de ofensiva capitalista generalizada, el Congreso Nacional Indgena y el EZLN, han tomado la decisin de formar un Consejo Indgena de Gobierno y lanzar a una mujer indgena a como candidata a las elecciones presidenciales del 2018. A pesar de que los medios de comunicacin de paga se hagan de la vista gorda, esta iniciativa tiene todo el potencial para sacudir el pas entero. Cuando el CNI y el EZLN dicen que va a retemblar en su centro la tierra no exageran ni un milmetro. Va a retemblar el pas entero porque en esta iniciativa se est presentando la posibilidad de que la rabia del pueblo mexicano encuentre organizacin, sea que la rabia se convierta en imaginacin y creatividad colectivay vaya que hay rabia.

En este contexto, la iniciativa del CNI y EZLN formulada con la impenetrable moral de lucha [1] de los pueblos indgenas de Mxico, se presenta tambin como una oportunidad real de articulacin del campo con la ciudad; se presenta como una bocanada de aire fresco para el desarticulado mundo del trabajo y golpeado pueblo trabajador. La posibilidad de abrir un dilogo resguardo por los pueblos indgenas entre trabajadores del campo y la ciudad es uno de los mltiples alientos de esperanza que se presentan en esta nueva iniciativa. Es la posibilidad de unir lo que el capitalismo fragmenta, de hacer dialogo entre aquellos que el capital presenta como distantes. En la clausura de la Segunda Etapa del Quinto Congreso Nacional Indgena, el Subcomandante Insurgente Moiss, a nombre del EZLN, reiter la necesidad de unir el campo y la ciudad en una misma lucha:

Es la hora de que todo el pueblo trabajador, junto con los pueblos originarios, cobijados por la bandera del Congreso Nacional Indgena, que es la bandera de los originarios, se unan en esta lucha que es para quienes no tienen nada, ms que dolor, rabia y desesperacin.

A pesar del tiempo que las separa, la voz del Gral. Emiliano Zapata y la del Subcomandante Insurgente Moiss suenan parecido porque surgen de la misma geografa y el mismo calendario: el de la resistencia, la lucha, la esperanza, la imaginacin y la creacin de un nuevo mundo.

II

Como resultado de una guerra sin tregua que el capital ha desplegado contra la clase trabajadora, el mundo del trabajo en Mxico se encuentra limitado en su capacidad de convocatoria. La explotacin enloquecida con la que el capital nutre sus arcas de la ganancia, la flexibilizacin del trabajo y la precarizacin de la vida laboral generalizada se han logrado mediante una embestida sobre el potencial organizativo de la clase trabajadora, orillndola a una condicin defensiva que la mantiene al lmite de la vida.

Arropados en el pensamiento neoliberal, el gobierno oferta al mundo de los capitalistas una combinacin nica de factores: Ser el pas ms cercano al mercado estadounidense y tener una de las manos de obra ms barata del mundo. Lejos de incentivar la formacin de una industria que le de soberana a la economa al pas, lejos de incentivar la actividad cientfica y tecnolgica nacional, lejos de proteger la actividad agrcola del comercio internacional, lejos de estimular salarios dignos para la reproduccin digna de la vida, lejos de promover la formacin de una banca nacional y soberana, el gobierno ha hecho todo lo contrario con el fin de convertir al pas en una inmensa maquiladora. Le ofrece todas las garantas al gran capital para que destruya el territorio nacional y disponga de una de las fuerzas de trabajo 17 veces ms barata que la fuerza de trabajo del Estados Unidos Al fin que 80% de las exportaciones mexicanas se destinan a Estados Unidos.

En esta economa se registra uno de los salarios mnimos ms bajos de Amrica Latina, con el cual viven 19.5 millones de personas (38 por ciento de la Poblacin Econmicamente Activa), mientras que 11.5 millones de personas viven con uno o dos salarios mnimos y 17.5 millones viven con ms de dos salarios. Segn estudios rigurosos del Centro de Anlisis Multidisciplinario (CAM), el poder adquisitivo del salario en Mxico se ha reducido en un 79.11% desde 1987, de forma que actualmente una persona tendra que trabajar 23 horas y media por da para poder adquirir una Canasta Alimenticia Recomendable. No es casualidad, por tanto, que Mxico sea el pas donde ms horas se trabajan al da por personas a nivel mundial, tampoco es casualidad hayan ms de 29 millones de personas en la informalidad laboral ; menos casualidad es el hecho de que Mxico se grade como el mayor expulsor de fuerza de trabajo a nivel mundial, con una comunidad de 12 millones de mexicanos y 30 millones de origen mexicano radicada en los EUA.

Este contexto de profunda precarizacin y desarticulacin ha limitado la posibilidad de que el mundo del trabajo encuentre fuerza interna para resistir a la guerra del capital. La flexibilizacin laboral ha disgregado y atomizado al trabajo, los contratos temporales y la inseguridad mantienen el potencial propositivo y organizativo en estado de fragilidad y miedo, haciendo entendible que ella, la clase trabajadora de Mxico y del mundo, encuentre restringida su capacidad organizativa. Esto no quiere decir, como pregona el posmodernismo, que el trabajo haya desaparecido, porque por clase trabajadora no nos referimos a aquella que est nicamente en las fbricas, tradicionalmente retratada como figura masculina e industrial, sino que es toda aquella persona que vive-del-trabajo [2] . La clase trabajadora es la/el joven que atiende las cajas en los supermercados y no recibe salario sino propina, es la familia de jornaleros que migra de forma temporal para vender su fuerza de trabajo a consorcios agro-industriales y que despus venden el alimento en forma de mercanca elegante detrs de un aparador, es la trabajadora domstica que se encuentra empleada las 24 horas del da en condiciones de semi-esclavitud, sin tener ms que lo que dicte la voluntad de sus patrones, es el migrante que se desplaza a las ciudades para trabajar en la construccin de centros comerciales, bancos, edificios y casas de exclusividad empresarial, que no existe en las cifras de empleo urbano, es la mujer que trabaja en las maquilas acosada segundo a segundo por los gerentes para que aumente los ritmos de produccin, es la mujer trabajadora acosada por los patrones en el trabajo y acosada por el miedo de ser desaparecida o asesinada, es la mujer trabajadora desaparecida o asesinada, es la trabajadora sexual que trabajando debe conocer las entraas ms profundas de la violencia patriarcal, es el trabajador de la educacin que educa luchando, es el trabajador petrolero sometido por la voracidad del sindicalismo corporativo, es la nia y el nio que viven en la calle, sea, en su espacio laboral, es el trabajador que barre las calles del centro histrico despus de que pasa una marcha, para que este no pierda su clasificacin mundial de patrimonio de la humanidad, es la mujer y el hombre que deben viajar 4 horas diarias para llegar a su lugar de trabajo. En otras palabras, es toda persona que al no tener ms que su fuerza de trabajo para sobrevivir, vive-del-trabajo y as busca la vida y no la muerte.

Qu partidos polticos han reivindicado un salario digno para la poblacin trabajadora? Qu instituciones de la democracia mexicana han pregona la vida digna laboral? A qu persona de la clase poltica mexicana le interesa saber que el salario en el pas no alcanza para nada y que es uno de los ms bajos del mundo? A qu poltico le interesa la calidad de la vida de la clase trabajadora en Mxico? A qu gobernador le interesa el respeto los derechos laborales? A qu capitalista le puede interesar aceptar un sindicato independiente? Ninguno, ninguno, ningunoA ningn poltico ni capitalista le puede interesar la vida de una trabajadora o un trabajador porque su ganancia privada y sus bolsillos se llenan acosta del trabajo de otros, acosta de la explotacin, acosta de la muerte.

III

En este escenario de profunda oscuridad en el mundo del trabajo, la iniciativa del CNI-EZLN se convierte en un cobijo para el pueblo explotado. Sin duda, este dialogo del pueblo mexicano promovido por CNI y el EZLN tendr todo el potencial para que los trabajadores del campo y la ciudad vuelvan a tener una confianza en s mismos y en su capacidad de transformar la historia, despus de sufrir una embestida prolongada que nos slo los ha desorganizado y atomizado, sino fundamentalmente, los ha desmoralizado. Recordando a Jos revueltas, estaramos frente a un escenario de deshumanizacin que se supera a s misma, es decir, un mundo de explotacin y despojo que se subvierte por la voluntad fundamental de los despojados y explotados.

Notas:

[1] Concepto tomado de Pablo Gonzales Casanova.

[2]
La nocin de clase-que-vive-del-trabajo la retomo del socilogo brasileo Ricardo Antunes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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