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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2017

El reto del proceso de cambio: la batalla cultural

Jhonny Peralta Espinoza
Rebelin


El momento histrico que atravesamos no los exige, y por esta razn los dos primeros ciudadanos del pas han afirmado lo siguiente: Si queremos realmente construir la patria grande, tenemos la obligacin de abandonar el egosmo, el individualismo, el sectarismo, el regionalismo", Presidente Evo Morales, Cumbre Internacional de Movimientos Sociales del 2016. Esta es una batalla perpetua, la lucha por las ideas, la lucha por el sentido comn, que es el punto decisivo de la lucha poltica. Quien administra el sentido comn monopoliza la poltica., Vicepresidente, lvaro Garca, al recibir el Premio Rodolfo Walsh el 2016.

Como vemos, las creencias o las ideas son fundamentales para cambiar un pas, transformar una realidad, o monopolizar la poltica. Wittgenstein compara el sistema de creencias con rocas slidas y con arena. La arena corresponde a las creencias menos firmes que van cambiando y estn en movimiento (el futbol boliviano es imbatible en la altura). Y las rocas son las creencias ms slidas que puede que con el paso del tiempo y el fluir de la vida vayan tambin modificndose poco a poco (el modelo de familia ya no lo conforman padre, madre e hijos). Entonces, si el viento es tranquilo puede producirse la sedimentacin de las creencias y se llegan fuertes temblores, momentos de crisis, es probable que las rocas ms slidas acaben por resquebrajarse.

Por lo tanto, es en el terreno de la cultura poltica del sistema capitalista en el que dar la batalla cultural , esto, para ir dando los primeros pasos e ir cambiando el sentido comn; o sea, cambiar la cultura poltica, las prcticas sociales, las relaciones humanas. Pero por qu dar esta batalla cultural? Por qu crear otra clase de experiencias, otros valores que tengan efectos morales, educativos, polticos y sociales? Pues, porque creo que hasta este presente el imaginario capitalista est triunfado y voy a explicar el por qu.

Hablar del imaginario es pensar en cmo imaginamos el futuro de nuestro pas, cules son las condiciones para nuestras acciones y cules los valores por los que vale la pena luchar, o dado el caso, hacer un sacrificio. Pero en el presente predominan como certezas prcticas los valores culturales del capitalismo. Un valor del imaginario capitalista es creer que la solucin para todos los males sociales es un aumento de la produccin en trminos del PIB; se piensa que no hay otras formas de mejorar el destino de la humanidad. Hoy sabemos que es imposible lograr un aumento infinito de la produccin, la Madre Tierra que es el hogar de toda la humanidad no lo resistira. Urge que lo que se produce tenga una distribucin ms justa, que los que menos tengan, tengan algo ms digno y para esto es fundamental poner en prctica valores y experiencias como la solidaridad, la reciprocidad, el apoyo mutuo. Otro valor del imaginario capitalista es pensar que la felicidad humana consiste en ir de compras, que slo se puede acceder a la felicidad a travs de las tiendas comerciales, es decir del mayor consumo; actualmente el consumo ya alcanza un nivel de 150% (es decir, 50% de ms de lo que la humanidad necesita). Quizs olvidamos que la felicidad puede expresarse de otras formas: el gozo de hacer bien las cosas, el placer de tener amigos, tener una pareja para andar a lo largo de la vida. Tambin est el valor del imaginario capitalista llamado meritocracia. Los poderosos afirman que la gente es y siempre ser distinta, que la desigualdad en s misma no es mala, que es un medio para aumentar la prosperidad y que la gente se hace rica mediante la honestidad y el trabajo, afirman que si uno se esfuerza y trabaja mucho, encontrar espacio suficiente para estar arriba y que si somos pobres y nos tropezamos con impedimentos, stos no son una sentencia impuesta por el destino, no es un problema estructural, sino que por apticos y flojos tenemos lo que nos merecemos.

Estos valores del imaginario capitalista (entre otros): crecimiento sin sentido de la produccin, consumo para gozar de la felicidad, meritocracia para ascender en la sociedad, no pueden seguir siendo los valores de una sociedad del futuro. Pero tenemos o no otros valores o creencias que nos ayuden a cambiar este sentido comn capitalista y por lo cuales vale la pena luchar hasta el sacrificio? O, por el contrario, seguir tolerando que los valores capitalistas sigan vigentes.

Lo que tenemos son nuestras prcticas sociales y las creencias que las sustentan, es el sentido comn que nos ayuda a movernos por el mundo, son creencias e ideas en las que nos hemos socializado a travs de la adquisicin de un lenguaje, el lenguaje de nuestra comunidad, que no la hemos elegido. Con este lenguaje ltimo creamos nuestros criterios para justificar nuestras opciones y nuestras acciones, adquirimos nuestras particulares nociones de vida buena, desde ah calificamos cualquier otra realidad, juzgamos el bien o el mal, no necesitamos reflexionarlo, son nuestras coordenadas para movernos en el mundo. Pero principalmente ese vocabulario ltimo es un punto de vista etnocntrico, que nos da seguridad o, quizs, lo que nos posibilita la ilusin necesaria de pensar que existe un orden o un sentido que necesitamos en nuestras vidas, pues desde dnde si no vamos a mirar al mundo? Desde dnde partir para comenzar a conversar?

Pero, qu ocurre si creemos que ese vocabulario es suficiente para juzgar a otros que socializados en otras comunidades tienen otro vocabulario o lenguaje ltimo? Que este lenguaje ltimo nos puede dar la engaosa, pero gratificante, seguridad de que la realidad es as. Sin embargo, la vida ensea que el lenguaje es contingente, que nace, se desarrolla, vara y cae en desuso; que no puedo reflexionar sobre mi vocabulario desde mi vocabulario o, dicho de otro modo, no puedo dudar de mi sentido comn, de mis creencias e ideas, si no hay otra forma de sentido comn (otra realidad) diferente que me permita confrontarlo o contrastarlo. Y lo ms importante, es estar conscientes que nuestras dudas no podrn ser resueltas desde nuestro lxico ltimo y, por ello, buscaremos desesperadamente otros lxicos (realidades) diferentes, y en este contacto se producir la redescripcin.

Como los valores culturales capitalistas no son universales ni transculturales, las nuevas creencias e ideas deben justificarse ante una comunidad concreta y responder a unas necesidades y prcticas sociales histricas, entonces la pregunta pertinente y justa es cules son las creencias e ideas de nuestra comunidad, de nuestra Revolucin Democrtica y Cultural? Es otro lenguaje con el que confrontarnos para reflexionar crticamente sobre nuestro sentido comn, y que encarna otras creencias o prcticas culturales, puede ser el de una generacin pasada (la de la clase minera hasta el 1986) o el lenguaje de nuestros abuelos (el de los indios aymaras y quechuas de nuestro presente con su voto duro); pero lo fundamental de ese otro vocabulario es que nos produzca insatisfaccin entre el lenguaje que usamos en el presente y nuestras prcticas y que nos permita redescribirnos: construirnos de otra forma, individual y colectivamente, porque una nacin puede constituir otra comunidad, otro proyecto de convivencia propio, local, cuando la gente traduce las creencias y los valores compartidos en prcticas concretas y cotidianas.

Jhonny Peralta Espinoz. Expreso poltico FAL Zrate Willka, 15 aos en Chonchocoro.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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