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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2017

El brexit y la extrema derecha agrietan a la Unin Europea en el 2017

Leyde E. Rodrguez Hernndez
Rebelin


En el 2016 uno de los acontecimientos que estremeci a Europa, y a las relaciones internacionales en su conjunto, fue el referendo sobre la salida de Gran Bretaa de la Unin Europea, denominado brexit (combinacin de las palabras en ingls Britain, Gran Bretaa y exit, salida), el que seguir suscitando la atencin de los observadores internacionales durante todo el ao 2017 y durante mucho tiempo en adelante.

Es necesario resaltar que varios meses antes de la celebracin del referendo, las encuestas anunciaban una ajustada votacin sobre la permanencia del Reino Unido en la Unin Europea. Y, en efecto, los resultados del 23 de junio de 2016 confirmaron esos pronsticos con un 51,9 % a favor de abandonar al bloque regional contra un 48,1 % en defensa de la permanencia, a pesar de que prcticamente la mayora de las fuerzas polticas del Reino Unido lucharon contra el brexit.

Los medios de comunicacin y los expertos polticos han tratado de explicar el dao de distancia con el argumento de que la juventud britnica prefiere permanecer en la Unin Europea. La realidad es mucho ms compleja, porque solo el 36% de los votantes entre 18 y 24 aos emiti su voto. La participacin juvenil fue la ms baja en todos los tiempos, y lo cierto es que los jvenes britnicos siempre han tenido poco inters en la Unin Europea. Los sectores populares de menores ingresos y las clases medias empobrecidas estuvieron a favor del brexit, mientras los votantes con carreras universitarias y altos ingresos lo rechazaron.

La polarizacin o divisin del pas es un hecho indudable. Existen riesgos de crisis constitucional. La mayora de los ciudadanos en Escocia, que ya fue protagonista de un plebiscito de independencia, Londres e Irlanda del Norte votaron a favor de la permanencia. Tambin ocurri una fractura generacional, porque la mayora de los jvenes votaron por permanecer en el bloque y la mayor parte de las personas de mayor edad votaron en sentido contrario.

En ese extraordinario voto, cada persona que decidi salir de la Unin Europea tuvo diferentes motivos y perspectivas polticas. Es muy difcil enmarcar las razones en un nico argumento, pero lo cierto es que la mayora que opt por el brexit piensa que se obtendrn mayores beneficios con esta opcin. Todo transcurri a despecho de las intensas campaas mediticas a las que fueron sometidos para evitar una ruptura del statu quo.

Entre los criterios para el voto estuvo el tema de los inmigrantes que resulta de mucho inters para amplios sectores sociales, mientras que otros aprovecharon la ocasin para castigar al gobierno, en un contexto de crisis econmica y social que ha provocado el aumento de las desigualdades, el desempleo, la violencia y criminalidad en la sociedad britnica.

Las diversas causas del brexit tambin pueden encontrarse en la necesidad que tuvo el primer ministro britnico David Cameron de convocar el referendo en un contexto de crecientes presiones de sectores de su propio partido conservador y al crecimiento electoral del Partido de la Independencia (UKIP). Este partido con sus posiciones de extrema derecha y nacionalistas, conocidas como antisistema, defiende la salida del Reino Unido de la Unin Europea.

Otra razn se encuentra en que el establishment britnico se siente controlado por la Unin Europea, lo cual aument las discrepancias y los recelos ante la burocracia de Bruselas; adems de las contradicciones sobre la revisin de los flujos migratorios.

De esta forma, se ha producido un choque de los tradicionales principios soberanistas britnicos con las reglas de juego establecidas por la sacrosanta Troika de la Unin Europea (Comisin Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional). No caben dudas de que el orgullo por la condicin insular britnica se ha proyectado como un factor diferenciador del resto de Europa, connotando una problemtica de seguridad nacional frente a los intereses del bloque europeo.

En el plano de la poltica britnica, el referendo tcnicamente no es vinculante, pero el gobierno prometi que si los partidarios del brexit alcanzaban la mayora el procedimiento de salida de la Unin Europea se pondr en funcionamiento de manera ordenada y sin apuros.

Al mismo tiempo, fuera de los marcos de la poltica britnica, el brexit puede interpretarse como una amenaza al proceso de la integracin europea, porque la Unin Europea, sin Gran Bretaa, podra convertirse en un socio comercial menos atractivo a nivel mundial, atendiendo a que se trata de la segunda economa europea y uno de los principales centros de las finanzas globales. En cuanto a los flujos de personas muchos se preguntan cul ser el futuro de casi tres millones de ciudadanos comunitarios que residen en el norte del Canal de la Mancha.

Para enfrentar todos esos impactos se avecina un proceso negociador largo y complejo entre los representantes de la Unin Europea y el gobierno britnico. No se producir un rompimiento abrupto con Bruselas. En el 2016 no se observ prisa para invocar el artculo 50 del Tratado de Lisboa, que abre el proceso de dos aos para negociar los trminos del divorcio con las estructuras centrales de la Unin Europea. Solo para el lder del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, la salida rpida de la Unin Europea es muy necesaria en el objetivo de contribuir a la destruccin de una integracin que considera fallida y en el inters de regresar a una Europa conformada por Estados nacionales independientes.

Para la extrema derecha el 23 de junio de 2016 simboliza, en la historia britnica, el da de la independencia, lo cual tambin ha sido motivo de festejo para los principales representantes de los partidos nacionalistas y de extrema derecha en todo el Viejo Continente, quienes llamaron a celebrar referendos similares en sus respectivos pases: Francia, Holanda, Austria, Dinamarca, entre los ms significativos. A la vez, partidos progresistas, comunistas y de extrema izquierda acogieron el referendo britnico como una muestra de que las clases populares y los trabajadores desean reformar o suprimir una Unin Europea de las lites burguesas y de las transnacionales.

Por ejemplo, el diputado comunista del norte de Francia, Jean-Jacques Candelier, en su pgina de Facebook, propuso salir por la izquierda de la Unin Europea, y llam a un gran debate popular en Europa con el objetivo de frustrar todos los pronsticos y las presiones de la oligarqua, la que ha desarrollado un referendo caracterizado por un falso dilema impuesto por los partidarios de la austeridad: permanecer en la Unin Europea neoliberal o salir por la derecha para una poltica neoliberal en Gran Bretaa.

Para Candelier, si el rechazo a las polticas de la Unin Europea es legtimo, no hay gran cosa a mantener de esa Europa de la austeridad y los trabajadores britnicos pueden temer que los poderosos utilizan el brexit para acentuar las polticas thatcherianas en el pas. Sin embargo, la Unin Europea no es un bastin contra el ultraliberalismo, sino todo lo contrario. La prioridad de la Europa actual es favorecer el mundo de los negocios, la austeridad y las privatizaciones en todo el continente.

El diputado francs tambin exigi no ms engao, pues la economa de mercado y la competencia libre y sin distorsiones prescritas por la Unin Europea son pretextos formidables para permitir que los capitalistas reduzcan los salarios y destruyan los servicios pblicos; as como la proteccin social.

Tambin dijo que est firmemente comprometido con el derecho de los pueblos a disponer de s mismos y a ejercer su soberana. Y que la Unin Europea puede, por lo tanto, en muchos sentidos, representar una "crcel de los pueblos". Y es esto lo que dej de interesarles a los britnicos.

Contra la trampa de una "salida de derecha" de la Unin Europea, Candelier propone una "salida de izquierda" de la Unin Europea, para volver a nacionalizar los sectores estratgicos de las economas quebradas; para volver a poner el mundo del trabajo en el centro de la vida nacional; para cooperar con todos los pases de todos los continentes y reabrir la va de la cooperacin internacional.

En su declaracin, Candelier explic que la reconquista de la soberana britnica puede ser una oxigenacin para todos los pueblos de Europa ahogados por los tratados supranacionales y neoliberales de la Unin Europea, y obligados por su pertenencia a la OTAN. As anunci que, en Francia, la campaa presidencial y legislativa para 2017 debe ser la ocasin de un gran debate popular, pues no hay nada que esperar de los artesanos de la Europa neoliberal en los partidos socialdemcratas y de la derecha europea.

Por todo lo anterior, el brexit es un desafo para el futuro de la Unin Europea, porque es un hecho poltico sin parangn, en medio de la crisis econmica ms grave de Europa en dcadas. En estas condiciones, un evento poltico de esta naturaleza enviar ondas de choque a travs del continente durante el 2017. Visto as, el brexit es una grieta en la Unin Europea y una llamada de atencin para los burcratas de Bruxelas.

Sin embargo, tambin la Unin Europea sin Gran Bretaa podra beneficiarse con una mayor integracin poltica, ya que Reino Unido es uno de los miembros que se opone con ms fuerza a una mayor unificacin del bloque y a una poltica exterior ms coherente. Sin Londres, el ncleo duro de la Unin Europea, Blgica, Alemania y Francia, trabajar por una mayor cohesin del pacto comunitario, tratando de convertirlo en una entidad ms poltica, lo que no implica que tendr en cuenta la opinin pblica. La Unin Europea negociar con Gran Bretaa, primando la separacin britnica, a cambio de no frenar dicha integracin poltica europea en torno a Berln y entre los estados miembros realmente interesados.

El brexit abre una nueva oportunidad para que la Unin Europea comience un proceso de consultas y negociaciones que conduzcan a su reconfiguracin, para la adopcin consensuada de otro tratado. Un accionar en esa direccin podra evitar el contagio del brexit entre los pases miembros de la Unin, temiendo el llamado efecto domin que se pudiera producir.

Entre los temas que la Unin Europea deber negociar sin dilacin, con los pases miembros, se encuentran los siguientes: el mejoramiento de la colaboracin en seguridad y defensa; una nueva poltica de inversiones; una real armonizacin fiscal y el fortalecimiento de la eurozona con una gobernanza democrtica; la creacin de un parlamento de la eurozona; la elaboracin de polticas comunes en el terreno digital y el de la transicin energtica y la denominada Europa de la Defensa, que haba tenido la abierta oposicin britnica.

Al cierre del 2016 y mientras esperbamos el 2017, el brexit era una realidad y lo ms probable es que la Unin Europea seguir funcionando sin el Reino Unido, as como la zona Euro, si en la segunda vuelta de las elecciones francesas previstas para mayo de 2017 no gana la extrema derecha que lidera la populista Marina Le-Pen. De esta variable depende en muchos sentidos el futuro de la Unin Europea, que ha tenido como motores principales el eje Berln-Paris, ahora ms averiado que antes con el surgimiento del brexit.

Por otra parte, la victoria del republicano, en extremo conservador, Donald Trump en los Estados Unidos, como representativo de una tendencia global de auge de las fuerzas de derecha, nacionalistas y de extrema derecha o neofascistas, constituye un estimulo a sus similares europeas para los comicios electorales de 2017 en diferentes pases de la Unin Europea.

Las posiciones nacionalistas, antiinmigrantes, antilites y antiglobalizacin del discurso de Trump tienen eco en Europa e ilustran un auge de las corrientes populistas de derecha en las llamadas democracias occidentales. Y es que a nivel europeo y global hay un despertar, se despiertan las naciones y llega al paroxismo, al chovinismo. El hecho de que esto ocurra en los Estados Unidos tiene un alcance simblico muy fuerte por tratarse de la nica superpotencia con un verdadero alcance meditico y cultural en todo el sistema internacional.

Los lderes de estos movimientos recibieron con jbilo y sensacin de victoria propia, a fines del 2016, el triunfo del magnate estadounidense, estimando que es un buen augurio para sus partidos.

En el caso de Francia esta tendencia se incrementa desde las elecciones regionales celebradas en diciembre de 2015. Ante el claro desgaste de la derecha sarkozista y de los socialistas galos, se visualiza que la extrema derecha francesa es un actor a tener en cuenta por sus capacidades de proyeccin a la hora de capitalizar las mltiples crisis que afectan a Francia y a toda Europa. Tambin existen notables diferencias entre las fuerzas de extrema derecha estadounidenses y francesas por razones culturales e histricas que mereceran de un estudio sociolgico especfico.

Aunque el llamado voto republicano pueda impedir su victoria en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en mayo de 2017, como ha sucedido en repetidas ocasiones en la historia reciente, ha sido el auge obtenido por el Frente Nacional, conducido por Marine Le Pen, en Francia, el corolario que ms impacto tiene para toda la extrema derecha en Europa, siendo tambin reforzado, como hemos dicho, por la victoria de Donald Trump en los Estados Unidos, lo que demuestra la posibilidad de que estas fuerzas extremas lleguen al poder en distintos pases del bloque de pases occidentales.

Por otra parte, en sintona con los tiempos que corren, la derecha francesa ha endurecido sus posiciones con respecto a la inmigracin y en la lucha contra la criminalidad para adoptar un discurso que se acerque ms al del Frente Nacional, fortaleciendo as, en la prctica, al partido de los neofascistas galos. Sin embargo, existen pequeas agrupaciones extremistas y neofascistas que no militan en el Frente Nacional y actan en la sociedad francesa con autonoma y gestionan sus intereses a travs de la violencia en las calles y plazas atemorizando a la sociedad y aprovechando las divisiones que debilitan a la izquierda francesa.

En Reino Unido, muchos de los votantes que apoyaron la salida de la Unin Europea, en 2017, seguirn escuchando los llamados del partido eurfobo UKIP a recuperar el control del pas.

En Alemania, el partido populista de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), que centra su discurso radical en la inmigracin, intentar nuevas victorias electorales como logr en 2016 en las regiones alemanas.

En Austria, Holanda y en los pases escandinavos la extrema derecha tambin est en auge y consideran que la victoria de Trump es histrica para todas las fuerzas en el extremo de la derecha.

El primer ministro hngaro Viktor Orban y el presidente checo Milos Zeman, a menudo criticados por su discurso de derecha populista, tambin expresaron su apoyo al presidente electo de los Estados Unidos.

Todos estos partidos de extrema derecha denigran a las lites poltico-financieras y a la globalizacin, a la que consideran burocracias fraudulentas inventadas por los ricos.

A pesar de todos esos criterios de las fuerzas populistas y demagogas en el contexto de la crisis sistmica del capitalismo, no debemos olvidar que una vez la extrema derecha llega al poder sirve a los ricos y a los intereses del gran capital transnacional.

Todos los extremos al aproximarse se tocan, la extrema izquierda europea ha adoptado tambin un discurso antisistema o contra la construccin de la Unin Europea pero, al ser ella minoritaria en trminos de intenciones de votos y contar con pobre influencia poltica sobre la poblacin, sus posiciones terminan favoreciendo a la extrema derecha europea.

Asociado a lo anterior, se encuentra el auge de la inmigracin procedente de frica del norte y la subsahariana y del Medio Oriente, que con frecuencia se estigmatiza como culpable especie de chivo expiatorio de una crisis econmica que tiene sus causas ms profundas en la naturaleza del capitalismo globalizado contemporneo.

Esta situacin ha llegado a un punto en el que el Consejo de Europa reconoci la existencia de un populismo y un extremismo en ascenso que afecta a casi toda la geografa europea, con su carga de racismo, intolerancia, violencia contra los extranjeros en particular los gitanos y musulmanes, el crecimiento de agrupaciones polticas xenfobas, que no aceptan una identidad europea cada vez ms multicultural.

Las tendencias autoritarias o potencialmente autoritarias instaladas en los gobiernos comunitarios y la ineficiente gestin por parte de muchos pases en la cuestin de los refugiados solo sirvi para promover el antieuropeismo y la Fortaleza Europa. Las acciones emprendidas por Hungra o Eslovenia que blindaron sus fronteras, al tiempo que algunos estados, como Polonia, endurecieron su postura respecto a los valores humanistas que se creyeron arraigados en el continente, constituyendo un serio reto para la Comisin Europea y la cohesin comunitaria en general.

La resurreccin de esas fuerzas populistas y de extrema derecha ha sido el resultado de la crisis econmica, de la descomposicin y prdida de los beneficios sociales que, durante dcadas, haba garantizado el llamado Estado de bienestar impulsado por los socialdemcratas, la indiferencia de la clase poltica hacia los reclamos de los ciudadanos y la ausencia de una estrategia humanista que enfrente el empuje de la inmigracin en el contexto de la crisis econmica sistmica del capitalismo globalizado.

En ese contexto tambin se exacerb el militarismo y la guerra en las relaciones internacionales, liderado por los Estados Unidos y secundado por las principales potencias de la Unin Europea, provocando la oleada de inmigrantes econmicos y refugiados de los conflictos y la inseguridad reinante en Iraq, Siria, Libia, Yemen, entre otros.

El conjunto de los factores enumerados advierten que una construccin europea irreversible constituye una percepcin falsa, pues la historia ha demostrado que cualquier proceso social puede ser revertido, y debe reconocerse que los partidos polticos no han sabido ofrecer respuestas crebles a las problemticas mencionadas, ni a los temores de los ciudadanos por la prdida de riqueza material y, como consecuencia, de las libertades individuales relacionadas con el consumo y el nivel de vida, la igualdad de gnero, laicidad o, al menos, preeminencia del Estado sobre la religin, entre otros temas no menos importantes.

En este panorama, es la socialdemocracia la que ms ha perdido en la batalla electoral, al practicar una poltica casi idntica a la de sus rivales de derecha o conservadores, los que, a su vez, se han aproximado al populismo y a la demagogia poltica tpica del discurso y la prctica de las fuerzas de extrema derecha o neofascistas.

Todas estas son condiciones peligrosas y desafiantes para el futuro de la construccin europea, ya que tales fuerzas buscan ascender al poder en cada pas y a nivel de las instituciones europeas, con su rechazo al proceso de integracin y a la moneda nica (euro).

Existen justificados temores sobre las posibilidades de que las posiciones xenfobas y ultranacionalistas continen propagndose. Sobre el papel que pueden desempear los partidos euroescpticos, algunos dirigentes del Consejo de Europa han considerado preocupante que quieran aprovechar el creciente alejamiento de los ciudadanos respecto a las instituciones europeas, si bien no es una razn para entrar en pnico [...] Los partidos euroescpticos van a menospreciar el proyecto europeo con sus palabras, pero, quizs en contra de sus propias intenciones, lo desarrollarn mediante sus acciones, pues si los euroescpticos se organizan en torno a Europa fortalecern, en una gran paradoja, su esfera pblica,[1] propagndose, principalmente en el norte comunitario y en el este de Europa, donde muchos gobiernos conservadores se han escorado en la derecha para afianzarse en el poder.

En ese sentido, hay que razonar sobre la evolucin de la creciente ola islamofbica en Alemania, materializada en las llamadas Pegida[2] y en el aumento tras la crisis de los que buscan refugio entrando a Europa a travs de los Balcanes. Al mismo tiempo que crecen los partidos racistas y xenfobos, los organismos especializados advierten que Europa necesitar sumar 50 millones de trabajadores hasta el 2050 si quiere mantener su sistema social debido al envejecimiento de la poblacin. La nica forma de lograrlo es admitir mano de obra extracomunitaria.

Es por eso que Alemania, al tener la edad media ms alta del mundo, en el 2015, decidi recibir ms de un milln de inmigrantes. En realidad, es casi toda Europa la que se debate entre la necesidad de atraer e integrar inmigrantes a su mercado laboral y la prdica derechista que reclama una nacin pura libre de inmigrantes de otras culturas.

A modo de conclusiones, es precisamente el factor econmico el que ha causado la acentuacin de las divisiones polticas en el seno de la Unin Europea y, tambin, una disminucin de su capacidad para responder a nuevos desafos en el mbito regional y global.

Un desafo importante para el proceso de la integracin europea es el asunto de la salida de Gran Bretaa (brexit) de la Unin Europea porque sin Gran Bretaa podra convertirse en un socio comercial menos atractivo a nivel mundial. Hay quienes han ido ms lejos con predicciones catastrofistas cuando consideran que el brexit podra conducir no solo a la destruccin de la Unin Europea sino tambin a la civilizacin poltica occidental.

Todava no se aprecia en Europa una reaccin hacia la frustracin del electorado que se siente desconectado de los partidos polticos dominantes, amenazados por los mercados mundiales de la globalizacin neoliberal, por las desigualdades econmicas y muy incmodos con los cambios tnicos abruptos aparejados por la inmigracin y sus impactos en materia de seguridad, los sistemas de salud y de educacin.

El auge nacionalista y de la extrema derecha ser en el 2017, en el contexto electoral de Holanda, Francia y Alemania, un verdadero desafo para la Unin Europea y a las instituciones internacionales en general. El populismo es una seal de alerta para que los polticos europeos presten ms atencin a las demandas de una parte de la poblacin desconcertada y pesimista acerca de su futuro. No ser demasiado tarde?

Lo cierto es que, desde el 2008, la reticencia a hacer frente a asuntos difciles, la incapacidad para aceptar los costes del ajuste necesario y la falta de liderazgo ha resultado en un estancamiento. No es probable que esto vaya a cambiar en el 2017.

La amenaza a la unidad de Gran Bretaa, los imperativos electorales nacionales, los intentos desesperados de la Unin Europea de mantener la unidad si Italia y Francia albergan la idea de una salida y nuevas crisis de seguridad o polticas podran diluir o incluso anular el resultado del referendo.

En este sentido, debe recordarse que durante su campaa electoral, Donald Trump se mostr crtico con varias instituciones internacionales, como la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN) o la Organizacin Mundial de Comercio (OMC). Sin embargo, dar marcha atrs al libre comercio y recuperar empleos ser una tarea lenta, y quizs imposible. Forzar el cambio en cadenas de suministros mundiales y modelos de negocios complejos podra resultar an ms difcil, especialmente si las empresas estadounidenses tienen voz en el asunto.

Casi con toda probabilidad, poco va a cambiar en el 2017 en Europa. Los que predicen un auge de la ola populista han citado la victoria de Donald Trump en los Estados Unidos, la votacin en el Reino Unido a favor de una salida de la Unin Europea y el rechazo de Italia a las reformas constitucionales como acontecimientos precursores o ms influyentes en el 2017. Pero, en mi opinin, en buena medida impactada por todo eso, el acontecimiento ms influyente en Europa sern las elecciones francesas previstas para abril-mayo de 2017, gane o no gane la extrema derecha que lidera la populista Marina Le-Pen.

Los polticos harn lo mejor que puedan para arreglrselas y mantener el status quo, pero la ausencia de una respuesta fcil y exenta de costes sugiere que cuando llegue enero del 2018, la Unin Europea seguir ms o menos en el mismo lugar en el que est ahora: sumida en mltiples contradicciones y en la incertidumbre de su laberinto.[3]

Notas

[1] Alto cargo del Consejo Europeo cree que la UE sabr prevenir otra crisis. (2 de diciembre de 2013) El Diario Montas. Recuperado de http: //www.eldiariomontanes.es/agencias/20131202/mas-actualidad/nacional/alto-c....

[2] As se denomina al grupo Patriotas Europeos contra la Islamizacin de Occidente (Pegida, por sus siglas en alemn). Pegida, el movimiento antiislmico que divide a Alemania. (5 de enero de 2015). BBC Mundo. Recuperado de http://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2015/01/150105_ultnot_alemania_colonia_manifestacion_fp

[3] Quiere una prediccin atrevida para el 2017? No va a cambiar nada. http://gestion.pe/politica/quiere-prediccion-atrevida-2017-no-va-cambiar-nada-2178709


Blog del autor: Blog Visiones de Poltica Internacional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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