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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2017

Uruguay
Agua podrida

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


Una medida, otra, del gobierno uruguayo que no hace sino premiar al mundo empresario, a costa de la poblacin.

El punto ha sido tratado con justeza y precisin en notas como la de Gerardo Honty, El contaminado paga o a travs de diversas consideraciones de Eduardo Gudynas en Aumentan el agua potable en Uruguay para subvencionar a los contaminadores.

Hay empero, un aspecto que entiendo no ha sido relevado.

Las notas de estos dos comentaristas aciertan en el significado de la poltica gubernamental, y proponen que, por el contrario, quien contamine pague. Para lo cual se ensayan diversas consideraciones sobre tasas de recargo que vayan contra los contaminadores y no contra la inerme poblacin, como acaba de decidirlo el sr. ministro Danilo Astori.

Pero las tasas no resuelven el problema, ni siquiera las tasas cobradas al contaminador. Honty lo dice expresamente: El principio contaminador-pagador no tiene como fin directo reducir los impactos ambientales o la contaminacin.

Es decir, el pago aun el justo de las tasas, no resuelve el problema. En todo caso, puede resultar moralmente ms aceptable que la poltica del gobierno de descargar sobre la poblacin perjudicada el incremento de los costos ocasionados por los contaminadores.

Gudynas lo seala claramente: La tasa ambiental de Astori es una psima seal econmica. Se le est diciendo a los contaminadores, sean [tanto] agropecuarios como industriales, que podran seguir contaminando sin gastar mucho ms, ya que la descontaminacin al final la pagaremos todos nosotros.

En concreto, la crtica a la poltica de conceder impunidad a los contaminadores descargando los costos en los contaminados no se resuelve enderezando los trminos, como dice Honty, al referirse a un reino del revs.

Si logramos entrar a un reino del derecho, los contaminadores pagando, estarn igual contentos por algo que se conoce desde hace dcadas en el mundo empresario: desembarazarse de una dificultad, sacarse de encima una obligacin, mediante un pago.

No es cierto que aplicando una tasa ambiental sobre los contaminadores har que stos no tengan ventajas econmicas como sostiene Gudynas.

Tampoco es cierto, lo que Honty plantea, que se enva una seal econmica induciendo a los contaminadores a tomar medidas preventivas que resulten menos onerosas que un impuesto.

En el mundo empresario, se conoce desde hace mucho el pagar para tener la libertad de contaminar. Estn rigurosamente calculados los costos empresariales por los cuales las empresas pagan de buena gana una tasa (o una multa) si eso les permite seguir producir con menos costo incluyendo contaminacin.

Porque la descontaminacin suele ser mucho ms onerosa, para la empresa. La produccin limpia anulando la externalizacin, por ejemplo; que las empresas asuman los costos de intoxicados en lugar de hacerlo los hospitales; que las empresas se hagan cargo del costo de los desechos en lugar de que los municipios los cambien de lugar o los hagan desaparecer de la vista (y as sucesivamente) aumenta costos y/o baja tasas de ganancias. Y se es el verdadero callo de la planta industrial Eso es lo que los dueos del capital no estn tan dispuestos a transigir.

Y como dicen nuestros comentados, las tasas ambientales ─aun las del reino del derecho y no las del revs─ no solucionan ni quieren siquiera solucionar el asunto de fondo. Porque el asunto de fondo es la contaminacin. Y es imperioso restringir ese proceso, tender a su extincin.

Porque, avanzando en la senda que se autocalifica de agricultura inteligente, los que perdemos somos todos, la sociedad, los humanos (los ms expuestos ms, como siempre; el campesinado pobre, el que trajina directamente con los productos contaminantes, pero a la larga nos llega a todos y no slo a los humanos, obviamente; a la biodiversidad, a la microfauna y microflora, y a los organismos mayores.

Tenemos que empezar a entender que un mundo contaminado no es sustentable. Y que es costossimo. En salud, en dolor, en atencin. Pero adems, porque nuestro suelo, otrora considerado de los ms feraces del planeta, va bajando su rendimiento por la contaminacin.

Acabamos de ver cmo han sido arrasados varios pequeos chacareros, productores de nuestros alimentos, morrones, tomates, a orillas de un subafluente del Santa Luca porque un sojero aguas arriba us agrotxicos para su agricultura inteligente; soja para exportacin y alimento de cerdos en Asia. Una soja de la que nadie se hace responsable. A diferencia de los productores de tomates y morrones que se destinan al consumo local y montevideano en particular. Los txicos regados en los campos, con descuido, con desprecio, se deslizan hacia las corrientes de agua de la cual se nutren los agricultores que irrigan, aguas abajo, por goteo su produccin. As se les ha envenenado la produccin.

El suelo, el agua, ya no es confiable. Porque el comportamiento de los cultores de los agrotxicos es particular pero los resultados son comunes; nos son comunes a todos. Porque el suelo, el agua y el aire es lo ms comunista o comunitarista que existe.

Por eso, la contaminacin, cada vez ms generalizada, es suicida. Porque lo que estamos viviendo, ya en el planeta entero, es una prdida de biodiversidad que ha obligado a los investigadores del rea a verificar que hemos entrado a una sexta era planetaria de extincin masiva de biodiversidad en la historia del planeta.

Pero que sta es la primera que tiene carcter antropognico; estamos estrechando peligrosamente la biodiversidad planetaria.

Monsanto propuso en su momento disear drones polinizadores ante la extincin masiva de abejas y otros insectos polinizadores. No es claro el diagnstico pero hay un avanzado acuerdo cientfico para inferir que la muerte o desaparicin de abejas est altamente vinculada con txicos de los producidos precisamente por Monsanto (ahora Bayer).

Hay gente que parece imaginar un mundo sin naturaleza. Otros consideramos que sin natura tampoco nosotros vamos a sobrevivir. Porque nosotros somos naturaleza.

Blog del autor: http://revistafuturos.noblogs.org

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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