Portada :: Chile :: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2017

Entrevista a Hctor Llaitul, vocero de la Coordinadora Arauco Malleco
El Estado implementa un escenario de guerra contra la resistencia mapuche

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


 Ha tardado el fin de la noche (Patricio Manns)

La represin vieja y rabiosa del Estado chileno en contra de la lucha mapuche reinventa frmulas para desintegrar a un pueblo entero. Ahora es el turno de la Comisin Asesora Presidencial o mesa de dilogo aventurada por la administracin de la Nueva Mayora.

Para conocer la opinin al respecto de una de las fuerzas que encara mediante la accin directa y un proyecto poltico anticapitalista en formacin propiamente mapuche, nos entrevistamos con el vocero de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Hctor Llaitul.

-Cul es la opinin de la CAM respecto de la llamada Comisin Asesora Presidencial o mesa de dilogo que levant la administracin de la Nueva Mayora en el territorio mapuche?

Para nosotros se trata de una apuesta ms de las autoridades de turno con la intencin de enfrentar el conflicto entre nuestro Pueblo Nacin y el Estado chileno. Para nosotros es ms de lo mismo simplemente. Existe una situacin que no es nueva. Se realiz un llamado para conformar una mesa asesora presidencial con el fin de establecer algunas medidas para frenar el conflicto, pero a la larga consideramos que no habr ninguna respuesta concreta a la confrontacin.

-Por qu?

Porque pareciera que son las voces ms conservadoras del sector empresarial que encabeza el rgimen de ocupacin colonial en La Araucana, sobre todo la industria forestal y el latifundio que han usurpado el territorio del Wallmapu, el que tiene mayor preeminencia en esta mesa de dilogo. En consecuencia, la propuesta y sus resultados fueron previamente definidos en el sentido de mantener el actual estado de cosas y el capitalismo neoliberal a travs de la poltica extractivista que est causando estragos en nuestros territorios. Ella tiene que ver con la depredacin y el saqueo de nuestros recursos, principalmente de la tierra y el agua. Por lo tanto, la mesa de dilogo slo le ofrece mayores garantas a este sistema, el cual est erigido sobre el principio fundamental del desarrollo capitalista de salvaguardar a toda costa la propiedad privada.

-Por qu estimas que la mesa de dilogo emerge ahora y no antes?

Por el nivel de antagonismo irreconciliable que ha alcanzado la lucha entre las comunidades movilizadas y sus representaciones (entre las cuales nos contamos), y el sistema de propiedad privada usurpador, principalmente de la industria forestal. Este combate se ha ampliado y profundizado. Y lo que existe concretamente es una desestabilizacin de la reproduccin del capital y sus relaciones. Ese es el escenario que marca la confrontacin. Y en ello nos cabe una responsabilidad poltica real. En el wallmapuche, el capital y sus representaciones polticas institucionales ya no pueden gobernar como lo hicieron antes. Hoy hay un conflicto de caractersticas estratgicas.

-Qu significa esa estrategia?

Con los resultados del informe que se entreg al ejecutivo se pretende el continuismo y con ello lapidar las aspiraciones de autodeterminacin que gran parte del pueblo mapuche ha asumido en el ltimo tiempo, ms all de la CAM. El movimiento mapuche en general, y el autonomista en particular, se han propuesto con mucha fuerza la lucha por la reconstruccin nacional mapuche.

-Cules son las caractersticas lapidarias para la causa liberadora mapuche que comporta la mesa de dilogo?

Hay un diagnstico y hay propuestas que en el fondo preparan al gobierno de turno para que ni siquiera se establezca el reconocimiento constitucional o la posibilidad de un Estado plurinacional dentro de los marcos legales y reformistas de su propia arquitectura poltica. Por ello, muchos sectores mapuches distintos a nosotros y que estn comprometidos con una aspiracin autonomista, tambin critican esa Comisin Asesora Presidencial mesa de dilogo.

-El caramelo de la mesa de dilogo, al menos en el papel, considera cupos parlamentarios para los mapuches. Ms all de esa clsica forma de cooptacin sistmica que ha empleado el poder histricamente, qu es lo de fondo para ustedes?

Lo trascendente es que, al no existir un reconocimiento constitucional de nuestra condicin de Pueblo Nacin, el Estado chileno se niega a declararse plurinacional y con ello coarta toda posibilidad autodeterminista, que es la aspiracin y demanda que ms nos representa a los mapuches. O sea, aqu la unidad monoltica del Estado de Chile no permite su debate democrtico. Ello expresa una posicin extraordinariamente conservadora, derechista y hasta fascista. Por tanto, nos encontramos, una vez ms en la historia, con una concepcin que rechaza de plano el conjunto de derechos que componen y son condicin de la reconstruccin de la nacin mapuche. En el fondo, el Estado chileno y su administracin se niegan una vez ms a reconocer la diferencia respecto de los sujetos colectivos que presentan formas de vida distintas y que por cierto poseemos demandas propias. Por qu? Porque no se ajustan a sus intereses.

Lo anterior es altamente grave para la nacin mapuche y explica por qu nuestro proyecto emancipatorio se basa en la realidad incuestionable de que somos un pueblo ocupado, sometido. Cul es la diferencia con la militarmente criminal pacificacin de La Araucana en nuestra contra impuesta por el Estado de Chile hacia la ltima parte del siglo XIX? Hasta hoy persiste ese mismo rgimen de ocupacin colonial, de integracin y chilenizacin forzada, en donde no tiene cabida nuestra concepcin de autodeterminacin y soberana. Y esa opresin no slo ocurre en contra de nosotros. Est presente en la base de las resistencias de los pueblos palestino, kurdo, saharaui, de los pueblos indgenas de todo el Continente, del pueblo vasco, de los movimientos de liberacin africanos, asiticos, en Norteamrica, en Australia, etc.

-Qu ha cambiado respecto de otros momentos histricos para el pueblo mapuche que pueda explicar por qu se lanza esta Comisin Asesora Presidencial - mesa de dilogo?

Los mltiples esfuerzos del movimiento mapuche (con muertos, prisioneros, procesos de lucha, persecucin poltica sistemtica) han ido creando una correlacin y condiciones de fuerzas distinta con el objetivo de viabilizar un proyecto autonomista. La lectura es que, la lucha mapuche autonomista se ha intensificado y el Estado tiene que hacer algo frente a ello. Y dentro de su repertorio habitual, la respuesta del Estado chileno es utilizar una aparente estrategia de dilogo. Claro que aqu hubo definiciones polticas y presiones de empresariado. El uso de ese medio no slo es un portazo, una clausura unilateral a nuestra causa de autodeterminacin, sino que atenta contra todas las causas de autodeterminacin de los pueblos y comunidades no mapuches sojuzgadas por el Estado chileno, y que trasciende con creces el paradigma dominante de lo que territorialmente se denomina pas chileno. Se trata de una bofetada brutal en contra de todos los pueblos del mundo que pugnan por su autodeterminacin.

-Qu significa autodeterminacin para el conjunto de la resistencia mapuche?

La existencia etno-poltica de las condiciones y capacidades de autogobernarnos y definir nuestro propio destino. De seguir siendo mapuches. De reconstruirnos, en el mapuche kimun, el mapuche rakiduam, el ad mapu el itrofil mongen. Todo."

Siempre hemos sufrido dictadura

-Qu diferencias hay entre el trato de la dictadura pinochetista en relacin a los gobiernos civiles, con el mundo mapuche?

Para el pueblo nacin mapuche no hay variaciones sustantivas al respecto. Siempre hemos sufrido dictadura, independientemente de las formas que ha adoptado el rgimen poltico chileno.

-Qu es la dictadura para ustedes?

Nosotros seguimos padeciendo la dictadura del capital monoplico financiero. Ella es la que ha regido el orden del racismo y la intolerancia hacia nuestros derechos. Por eso, ante la presente contingencia, por arriba, no habr ms que soluciones en la lnea de la integracin. Integracin como asimilacin y subordinacin a la totalidad del Estado nacin chileno. E incluso del intento de aniquilamiento concreto frente a nuestras posiciones de lucha por territorio y autonoma. Ello acrecentar la represin y la persecucin poltica hacia los sectores ms consecuentes con estas aspiraciones.

-Qu pasa si luego del informe de la Comisin Asesora Presidencial - mesa de dilogo, como se ha publicado por los medios, la Nueva Mayora ofrece una bancada parlamentaria mapuche?

"Ciertamente que el gobierno ofrecer representacin poltica, pero no a los legtimos dirigentes mapuches que sostienen coherentes convicciones autonomistas, sino que a individuos mapuches que son funcionales a sus intereses. Esto es, funcionales al proyecto desarrollista, productivista, consumista y extractivista que est en el ADN de la acumulacin capitalista.

-Sin embargo, existen grupos mapuches que no miran con malos ojos esa oferta

En efecto, existe una cosecha en curso ligada a un quehacer poltico que es parte de la institucionalizacin de ciertas franjas de la lucha mapuche. Y se expresa con personas de apellido mapuche que son absolutamente funcionales a los poderes establecidos por arriba. Cul es el problema principal en este mbito? Que dadas las actuales condiciones de resistencia, organizacin y lucha autonomista consecuente de amplios sectores del pueblo mapuche, de producirse la institucionalizacin va parlamentaria de individuos mapuche, se agudizarn las contradicciones en el movimiento general.

-Qu pasara?

El movimiento se polarizara. Por un lado, quienes estamos por la autonoma, incluso por la autonoma revolucionaria como lo plantea la CAM; y aquellos que estn por institucionalizar la lucha mapuche. Bajo esas circunstancias se provocara un quiebre. Desde nuestra perspectiva, no deja de resultar un ejercicio doloroso, pero sano. Para nosotros un virtual quiebre representa un desafo y una transparentacin de las posiciones. En todo caso, lo cierto es que no existe ninguna garanta de que haya diputaciones o senaturas reservadas para mapuches que no pertenezcan a algn partido de la propia clase poltica dominante que, por lo dems, se encuentra en medio de una crisis feroz de su democracia representativa que no tiene por donde remontar.

Asimismo, la oferta de la gobernanza agrega las tpicas ayudas focalizadas y clientelares que bien conoce el propio pueblo chileno.

La doctrina del enemigo interno y el conflicto de baja intensidad

-Cules son las condiciones de la resistencia del movimiento autonomista mapuche?

Respecto del accionar del Estado chileno, nosotros decimos que los hechos tienen ms fuerza que las palabras. Lo que observamos es que la institucionalidad est implementando un verdadero escenario para la guerra, en la lgica de la doctrina del enemigo interno y el conflicto de baja intensidad. Hablamos de una maquinaria poltica y militar para la guerra por parte del Estado en la zona. Quien quiera ver, ah est la creciente militarizacin de ltima generacin (se trata de armamento comprado a Israel), criminalizacin y represin en el Wallmapu; la prisin poltica, los montajes, la persecucin sistemtica, los controles de identidad. O sea, vivimos la violacin permanente de los derechos civiles y humanos de nuestra gente.

A ello sumamos que la totalidad del personal militarizado estatal apostado en el territorio est all para cautelar los intereses empresariales. Operan como la guardia pretoriana del capital forestal. Asimismo, enfrentamos la prrroga del Decreto 701 que tiene que ver con la certificacin de la expoliacin forestal.

Qu piensa la izquierda de la resistencia de nuestro pueblo?

 

-Y qu ocurre con las bocas de la denominada clase poltica?

En ese sentido, nosotros emplazamos no slo al sistema poltico dominante, sino que tambin a las llamadas izquierdas tradicionales y a las izquierdas revolucionarias. Cul es su posicin en relacin a nuestra lucha?

-Ya se conocen las posiciones de la derecha tradicional (UDI, RN, etc.) y de otras tiendas sistmicas

Que no haya un reconocimiento constitucional de nuestro Pueblo Nacin es el resultado de que se impuso la derecha econmica en la institucionalidad. Y la Nueva Mayora se subordin a esa imposicin. Sin embargo, lo que nos llama poderosamente la atencin es que sectores de la Nueva Mayora que se autoproclaman progresistas, no tengan una posicin clara al respecto.

Porque, qu hay detrs de la mesa de dilogo? Una continuidad a un proceso de explotacin de los recursos de basamento capitalista en su forma extractivista, junto al exterminio del pueblo nacin mapuche.

Qu piensa la izquierda de la resistencia de nuestro pueblo? Para nosotros no se trata simplemente de apoyar a una machi o a un lonko en particular. Queremos conocer su pensamiento prctico respecto de la opresin y saqueo total que sufrimos. Necesitamos definiciones concretas respecto del modelo de desarrollo que nos est destruyendo en el territorio. No nos interesan los saludos a la bandera.

Si nuestra decisin ante la integracin forzada y el avasallamiento del Estado y su sistema poltico es la resistencia organizada y la autodefensa como ejes dinamizadores de nuestras luchas, cul es la posicin que adoptar la izquierda? Qu dir la izquierda y el progresismo si hacemos el legtimo uso de las armas, fundado en el Derecho a Rebelin de los Pueblos del mundo frente a la tirana? El Estado ejercita a diario y a discrecin el monopolio de la violencia poltica en nuestra contra. Nosotros ya no lo podemos aguantar. Es la violencia del Estado la que nos violenta y no al revs.

No transamos con las polticas estatales e institucionales

-Cul es el proyecto poltico de la CAM?

El ejercicio de reconstruccin nacionalitario (que no tiene nada que ver con el nacionalismo patriotero del fascismo), la autonoma sobre la base de la lucha por el territorio ancestral, y la autodefensa. Y la autonoma tambin es independencia poltica de los poderes que nos someten, adquieran la forma que adquieran (el capital, el Estado, las religiones, los partidos, las ongs, etc.). Nosotros hablamos de la construccin en proceso de un nuevo proyecto y pensamiento mapuche, desde, con y para el pueblo nacin mapuche, UN NUEVO RAKIDUAM. Se trata de definiciones colectivas y desde abajo que hemos encontrado a travs del devenir de nuestra propia lucha y que tienen las categoras del anticapitalismo, antioligarqua, antiimperialismo. No provienen de la academia ni de las elites. Ahora bien, nosotros estamos empeados en construir nuevas condiciones, superando las actuales, mediante la lucha misma. Nuevas condiciones polticas, culturales, cosmovisionarias, y, sobre todo, valricas y ticas propias mapuches. Nosotros hablamos mucho de la tica de la accin poltica, no slo respecto de la accion directa, sino de la conducta y actitud en la lucha. Por eso no transamos con las polticas estatales e institucionales. Y el control territorial se vuelve nuestra plataforma concreta para hacer frente a todo el andamiaje de poder que persigue que perezcamos.

-Cul es la diferencia entre el nacionalismo y lo nacionalitario?

Aqu nosotros combinamos dos modos mundialmente conocidos respecto de lo que entendemos por liberacin. Por un lado, est la emancipacin de las clases oprimidas por las clases opresoras, y por otra parte, est la liberacin de un pueblo cuando es sojuzgado por otro pueblo. Ambas luchas son absolutamente legtimas. Nuestra resistencia conjuga ambos momentos en un solo movimiento liberador. Nosotros hacemos converger la lucha anticapitalista con la lucha de liberacin nacional.

-A qu sociedad aspiran?

Postulamos la liberacin de la humanidad de toda opresin. Y en particular, por nuestro lugar en el mundo, la liberacin como mapuches. Nuestro pueblo conform histricamente una concepcin colectiva de pueblo y de nacin. Con autogobierno, autodeterminacin, autonoma. Los mapuches somos una formacin histrica y cultural comn, con un idioma propio, con una concepcin del mundo y una espiritualidad propias; con un sentido de pertenencia e identidad distintivo. En este contexto reivindicamos el concepto de nacin. La nacin y las relaciones sociales y materiales que buscamos recuperar de nuestros antepasados, de su legado, es un tipo de sociedad que entra inmediatamente en contradiccin con la sociedad capitalista. Estamos en contra de la ideologa de la modernidad capitalista, del desarrollismo productivista, del falso progreso infinito a costa de acabar autodestructivamente con la propia naturaleza de la que hacemos parte; estamos en contra del beneficio individual y privado por sobre el bien comn y colectivo. Los mapuches siempre fuimos de mirada comunitaria y de reciprocidad con la naturaleza. Entonces ah queda clarsimo el choque entre dos modos concretos y culturales irreconciliables. El desenvolvimiento de la reconstruccin del mundo mapuche se torna anticapitalista. Y esta contradiccin insalvable entre el proyecto de desarrollo capitalista y la cosmovisin mapuche, la conocen muy bien los dueos del capital y de ah su objetivo de destruirnos.

Aqu debera existir una reflexin profunda de aquellos que se dicen cercanos a la causa mapuche o procausa mapuche, en el sentido de entendernos a nosotros como sujetos revolucionarios.

-Algunos los acusan de nacionalistas y sectarios?

Eso debe ser aclarado y que no haya equvoco. La viabilidad de la liberacin mapuche tiene que ver tambin con la liberacin de la sociedad chilena de la totalidad capitalista predominante. Por eso le pedimos a esos sectores comprensin y autocrtica. No somos proletariado rural, ni campesinado. Buscamos el acompaamiento y la solidaridad de las izquierdas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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