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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2017

Anlisis de coyuntura y proyeccin en el contexto de los "incendios forestales"
Construyamos una alternativa ecosocialista

Isaas Urza y Juan Paulo Concha
Rebelin


Actualmente el pueblo chileno atraviesa una de las crisis humanitarias, sociales y polticas ms profundas de su historia. Nuevamente los pauperizados son los que se llevan la parte ms amarga de una inmensa catstrofe que, mientras se escriben estas lneas, no tiene fecha cierta de finalizacin. Sin embargo, a diferencia de los recientes terremotos o tsunamis, lo que caracteriza a la situacin actual es que su causa estructural no se debe a caprichos de la naturaleza, sino que encuentra sus races ms profundas en un modelo de produccin que extrae sus ganancias a partir de la renta de la tierra, y que tiene su expresin jurdica acabada en el DL 701, promulgado en dictadura, y que ha sido actualizado en los gobiernos civiles de la Concertacin y la Alianza.

Frente a esta situacin la izquierda se ha manifestado de diversas formas que oscilan entre una conspiranoia ciega y palabras crticas que demuestran muchas veces bastante agudeza, no obstante, de lo que se trata hoy es de que las palabras se transformen en una accin poltica transformadora. Si bien es necesario denunciar los intereses que se esconden tras los incendios y la degradacin de nuestras tierras, no podemos conformarnos con la mera propaganda, por muy elocuente que sea, ya que sta no ofrece salidas polticas para el pueblo trabajador.

Un ejemplo de lo anterior corresponde a lo ocurrido hace un par de aos en Valparaso. Muchos habitantes de los cerros de la ciudad quedaron sin hogares debido a una psima planificacin urbana que demostr su peor cara frente a un incendio. Una vez ocurrida la emergencia, poco y nada fue lo que se problematiz, la atencin meditica se perdi, e incluso, dado que por la autoridad saliente no se hizo una transformacin estructural de la situacin, este ao se volvi a vivir episodios de incendios de similares caractersticas. As pues, en las zonas afectadas por los incendios se corre el riesgo de volver a repetir la historia de Valparaso.

Es posible que en este escenario sean dos las soluciones que se nos ofrezcan. Por una parte, desde la Nueva Mayora y Chile Vamos no caben dudas de que se fijar la atencin en protocolos de crisis, reestructuracin de la Conaf en un organismo pblico y acusaciones de lado a lado que intentarn solapar la real fuente de la degradacin socioambiental que atravesamos. Por otro lado, la as llamada izquierda emergente enarbolar las banderas de una necesaria refundacin del modelo extractivista, criticando las posibles ampliaciones a los subsidios a privados, ofreciendo una salida poltica refundacional a partir de un reemplazo de las antiguas lites polticas a travs de la eleccin de cargos de representacin.

Quienes por razones de ndole poltica no estamos convencidos de esas soluciones nos vemos en la obligacin de dar un salto poltico que problematice seriamente la crisis socioambiental que nos hunde como pueblo.

En ese sentido, vemos tres tareas necesarias al corto y mediano plazo:

1) Incorporar un diagnstico riguroso de las causas globales que producen crisis como la que se vive actualmente, causas que son eminentemente econmicas y polticas. Adems, dicho diagnstico debe ser enftico al sealar que ya no es sostenible la lucha socioambiental a partir de expresiones localizadas o fragmentadas. Menos todava slo enfocando los efectos y no los factores de fondo. Ejemplo de lo anterior es que la derogacin (actualmente no renovacin) del DL 701 ha sido una demanda del Movimiento Social por la Recuperacin del Agua y la Vida, sin embargo, debido al carcter hermtico y reducido del mismo, recin hoy se empieza a cuestionar dicho cuerpo legal.

2) Establecer redes de solidaridad y coordinacin a nivel nacional, que vinculen de manera inmediata a las organizaciones polticas y sociales involucradas en conflictos socioambientales con el fin de que frente a situaciones como las que vivimos con los incendios, lamentablemente con alta probabilidad de volver a repetirse, seamos capaces de dar una respuesta rpida, clara y efectiva, que no espere nicamente las iniciativas de la institucionalidad y ONGs afines a ella.

3) Que dichas redes tiendan a generan un frente de disputa sectorial, similar a lo que ha sido el mbito de las pensiones, la educacin, salud, gnero y feminismo, entre otras. Es decir, que los sectores de la denominada izquierda revolucionaria planteen la perspectiva ecosocialista como un horizonte posible de accin transformadora, que tenga capacidad de movilizacin a nivel nacional, que pueda interpelar y disputar a los grandes poderes polticos y empresariales del pas y que pueda presentar un programa poltico y reivindicaciones concretas que orienten su despliegue. Entendemos que esto no puede ser un mero gesto declamativo, por lo cual se vuelve urgente una orgnica que ane las diferentes disputas del mbito socioambiental, que, si bien nace y se impulsa desde espacios de militancia, es decir, organizaciones ya conformadas, tenga capacidad y vocacin de extenderse a otros sectores de la sociedad y construir un entramado de agrupaciones sociales y polticas, sindicatos, individualidades, grupos universitarios, centros culturales, etc., que hagan suya la problemtica ambiental desde una perspectiva anticapitalista y revolucionaria.

Isaas Urza y Juan Paulo Concha, integrantes de Colectivo La Savia

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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