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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2017

Un acaparamiento de 10 millones

Gustavo Duch
La Jornada


Desde la revolucin verde hasta nuestros das hemos visto la capacidad de expansin y desarrollo de la agricultura industrial y los negocios que mueve. Para alcanzar las cotas actuales se ha trabajado a fondo. A base de tratados de libre comercio se ha conseguido abolir cualquier frontera en favor del comercio agrcola, aunque sean transacciones innecesarias, insostenibles e ilgicas. Con los llamados ajustes estructurales se han desmantelado los sistemas agrarios nacionales aunque ello representara vulnerabilidad alimentaria para muchos territorios y sus correspondientes crisis. A partir de tcnicas agrarias como los transgnicos y de leyes en favor de la privatizacin de las semillas, este mercado est concentrado en proporciones impensables, generando una inmensa prdida de biodiversidad cultivada. De la misma manera se ha ido acaparando en muy pocas manos grandes extensiones de tierra frtil, junto con el agua de riego, que son la base del crecimiento de monocultivos como la soya o la palma africana que compiten ventajosamente frente a otros ms necesarios. Y como estamos viendo en estos aos, otro elemento fundamental para los negocios agrarios es asegurarse el control de la informacin sobre el clima, como pretenden desde Monsanto a John Deere.

Pero les queda una piedra en el zapato. La agricultura siempre acaba requiriendo mano de obra y trabajo de campo, aunque tecnolgicamente pueda minimizarse y, siguiendo los mismos patrones descritos, ya estamos observando una verdadera carrera de las grandes transnacionales por aduearse del mayor nmero posible de campesinas y campesinos. Vendra a ser una suerte de acaparamiento de personas.

Siglos atrs esta necesidad se resolva en forma de esclavismo agrario, unas maneras inhumanas que permitieron a las corporaciones de las metrpolis las grandes cosechas de productos de exportacin como el azcar, el caucho o los bananos. Ahora todo es, simplemente, ms sutil. En Catalunya, donde yo vivo, conocemos bien la frmula de la ganadera de integracin, donde la implementacin de modelos muy intensivos de engorda de cerdos y aves, con niveles de gentica muy especficos, comporta que los otrora ganaderos independientes en sus propias fincas ahora son simples operarios de una cadena de montaje. Las compaas para las que trabajan les suministran los lechones o pollitos, les asignan un veterinario para que controle todo el proceso, les hacen comprar su pienso y su medicacin y, finalmente, estn obligados a vender a los animales engordados a la misma empresa. Sbditos en tiempos modernos.

Esta es una de las modalidades que podemos agrupar bajo el nombre de agricultura de contrato, que cada vez gana ms presencia en todo el mundo y que desde instituciones como la FAO bendicen, pues dicen que evita riesgos para las y los agricultores. Es el caso tambin del programa Nueva Visin para la Agricultura, impulsado desde 2009 por el Foro Econmico Mundial que, como explica el reciente informe de la fundacin Grain, es una colaboracin entre gobiernos y algunas de las compaas trasnacionales productoras de alimentos ms grandes del mundo, como Nestl, Pepsico, Cargill o Unilever, para implementar proyectos en frica, Amrica Latina y Asia que potencian la produccin de un nmero pequeo de cultivos de alto valor comercial. El papel de los gobiernos y sus agencias pblicas es convencer a las organizaciones campesinas para sumarse a estos programas e incluso apoyan econmicamente la construccin de invernaderos, infraestructura de alta tecnologa, semillas hbridas o agrotxicos de las compaas en cuestin.

Es decir, le llaman Nueva Visin pero es un viejo paradigma. Logrando que las y los agricultores firmen contratos de exclusividad con ellas, las corporaciones ganan un mercado seguro y aseguran un abastecimiento de la materia prima que necesitan para la elaboracin de sus alimentos procesados sin hundir, en ningn momento, las manos en la tierra.

Para las corporaciones s que es un escenario seguro y ser cada vez ms habitual. De hecho aqu en Mxico el programa Nueva Visin para el Desarrollo Agroalimentario se conoce como Vida y ya est en marcha con la participacin de 40 compaas privadas y la Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentacin en la parte pblica. Segn la informacin actual manifiesta tener 85 mil agricultores y agricultoras participantes en todo Mxico, pero aspira a contar con la participacin de 600 mil el prximo 2018. A escala mundial, en los prximos tres a cinco aos, se espera que formen parte de esta legin de agricultores esposados a compaas multinacionales un total de casi 10 millones de personas.

Imaginen en las granjas, los prados, los pueblos a todas sus gentes campesinas con el mismo logotipo en su indumentaria. Imaginen.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/02/03/opinion/023a1pol



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