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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2017

La protesta de tres das terminar con una asamblea de organizaciones sociales y una concentracin en Zapadores
30 activistas se encierran en una parroquia contra la reapertura del CIE de Valencia

Enric Llopis
Rebelin


Los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) no deberan existir. Maca, de 19 aos, estudiante de Trabajo Social, participa en un encierro-protesta entre el tres y el cinco de febrero en la Parroquia de Mont-Olivet, en Valencia. Forma parte del grupo de 30 activistas que permanecern encerrados en uno de los laterales de la iglesia, para manifestar su rechazo a la reapertura del CIE de Zapadores; el centro se encuentra clausurado desde el pasado cinco de octubre para desarrollar trabajos de desinfeccin, debido a la deteccin de una plaga de chinches. Que no vuelva a abrir sus puertas nunca ms, clamaron los portavoces de la Campaa por el Cierre de los CIE, durante la presentacin de la iniciativa Tancament!. Los activistas han exigido adems durante la lectura de un manifiesto en la puerta de la parroquia- la clausura de todos los centros de internamiento en el estado espaol. Calificaron de violentas, inhumanas e injustas otras actuaciones promovidas por el Ministerio del Interior, como las deportaciones de personas extranjeras.

Como integrante de la Campaa, Maca realiza trabajo de acompaamiento a los internos y ha entrado cinco veces en el CIE de Zapadores. El hecho de que haya una ley que tenga presas a las personas implica no respetarlas, considera. Conoci a un inmigrante privado de libertad primero en el CIE de Zona Franca (Barcelona), despus trasladado al de Valencia. Haba trabajado, vivido muchos aos en Espaa y no se le acusaba de ningn delito. Slo pas un mes desde que sali de Zapadores, cuando contact con la activista esta vez desde el CIE de Murcia. Era el tercer centro en el que permaneca recluido. De nacionalidad saharaui, estaba prevista su deportacin a Marruecos cuando expres su pavor a la joven: Si me llevan all, me matarn. El inmigrante fue trasladado al Reino de Marruecos, aunque las autoridades dieron la orden para que retornara finalmente a Espaa.

La campaa por el cierre de los CIE define estos centros como crceles encubiertas e inhumanas. Adems del encierro-protesta, la Campaa ha programado en la parroquia de Mont- Olivet actividades como la proyeccin del documental La puerta azul (la que da entrada al CIE de Zapadores) y un debate sobre cmo participar en la Campaa; el cuatro de febrero est prevista una maana de juegos Trivial y otros- para dar a conocer la realidad de los CIE, las fronteras y las deportaciones. Tambin un homenaje y recuerdo a los 15 inmigrantes ahogados en la playa del Tarajal (Ceuta), en febrero de 2014, al que seguir el documental Tarajal: transformar el dolor en justicia. El domingo cinco de febrero tendr lugar una asamblea abierta de organizaciones sociales y, a las 12,30 horas, una concentracin en la puerta del centro de internamiento de Zapadores.

El pasado 12 de diciembre el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Juan Carlos Moragues, afirm en declaraciones recogidas por Europa Press- que el CIE de Valencia est en periodo de desinfeccin y desratizacin. Expres asimismo su confianza en que pudiera reabrir las puertas en breves fechas, y as otra vez recibir internos. El delegado del Gobierno neg el trmino cierre, que sustituy por un circunloquio: proceso de mejora de condiciones de habitabilidad y de cambio de mobiliario. Rechaz asimismo la equiparacin entre los CIE y los centros penitenciarios: los inmigrantes se quedan de forma temporal, y slo tienen privada la libertad de movimiento.

La amenaza de reapertura lleva varios meses planeando. El tres de noviembre la Campaa por el Cierre de los CIE convoc una concentracin anticipndose a esta medida. El diez de diciembre los activistas elevaron una peticin de cierre a las autoridades competentes subdelegado de Gobierno, Defensora del Pueblo, Juez de Vigilancia y Sndic de Greuges- en la que recordaban algunas de las situaciones cotidianas que se viven en el CIE. Por ejemplo, inmigrantes encerrados que por la noche tienen que hacer sus necesidades en bolsas de plstico; picaduras de chinches (no erradicadas desde hace ms de dos aos) y mltiples denuncias de malos tratos y tortura. Los activistas calificaban las condiciones de denigrantes, entre otras razones, por la falta de privacidad, higiene y proteccin. El mismo da que el Gobierno orden la clausura temporal del CIE, miembros de la Campaa sealaron que la fumigacin medida a la que obedeca el cierre- se realiza desde 2014 y sin resultados eficaces. Los chinches y garrapatas detectadas en las celdas y en los pasillos- causan picaduras muy dolorosas, ansiedad e insomnio en los internos, subrayaron. Falta de duchas con agua caliente, de traductores, barreras a la atencin sanitaria y posible presencia de menores, a quienes no se realizaron pruebas para comprobar su edad, se incluyeron en el panel reivindicativo.

En la fachada de la parroquia de Mont-Olivet los activistas exhibieron la pancarta de la Campaa y pegaron carteles con las consignas la dignidad no puede estar encerrada en un CIE, Encarcelados por migrar o Tombem el mur de la vergonya. El prroco ha colaborado con la iniciativa. Joan es uno de los que pernoctar en la parroquia, porque es de justicia luchar por los derechos humanos. Ya jubilado y miembro de la Campaa contra los CIE, participa en el encierro porque se est negando a las personas el derecho a emigrar y a ser acogidas. Y todava peor, combinado con acciones de xenofobia. En su labor de acompaamiento en Zapadores, ha constatado la presencia de menores en el CIE, lo que es ilegal. Tambin la de mujeres embarazadas e inmigrantes a los que no se presta la adecuada atencin sanitaria. En sntesis, unas condiciones muy deficientes. Personas que no han cometido delito alguno, sino una irregularidad administrativa, pueden permanecer encerradas 60 das sin saber qu ser de ellas; esto supone una presin psicolgica aadida. Antes de salir de la zona del encierro y situarse en el crculo que escuchar la lectura del manifiesto, cuenta las experiencias que le han marcado. Sobre todo, las de aquellas mujeres jvenes forzadas a salir de su pas por la violencia patriarcal. Conoci el caso de tres mujeres argelinas en septiembre de 2016, poco antes de la clausura temporal del CIE. Todas contaban con tarjeta provisional de asilo. Obligadas al casamiento despus de un arreglo familiar, se les asign el cnyuge para toda la vida. Y de ah, a la travesa del mar en patera y al muro con el que se toparon en Espaa.

Javier, trabajador en el sector de la enseanza y con seis aos en la batalla contra los CIE, colabora en los preparativos para la primera pernoctacin en la parroquia. Se declara muy optimista antes del encierro: La movilizacin social podr acabar con los CIE. Ha observado situaciones muy duras como activista, de las que selecciona no sin dificultades- una: la del padre deportado a Bolivia que tuvo que dejar atrs, en Espaa, a su familia. O la del inmigrante que se autolesiona con una cuchilla su ltimo recurso- en el avin que le va a deportar. En este caso, el comandante al ver la sangre determin que se bajara antes de iniciar el vuelo. Las dos portavoces han terminado de enunciar, megfono en mano, las razones del encierro: Llevamos ms de dos aos denunciando la existencia de una plaga, recurrente y continua, de chinches en el CIE; convertir la ciudad de Valencia y el Pas Valenciano en un territorio libre de CIE, de redadas racistas y de deportaciones. Los concentrados irrumpieron entonces con las consignas habituales: Tancarem, tancarem els centres de internament o Ningn ser humano es ilegal.

Lola accede a conversar en el interior de la parroquia. Desde 2010 ha acompaado a los inmigrantes internos en Zapadores y tambin ha tomado fotografas, tal vez un centenar, de los rostros marcados a fuego por el encierro. Algunas de las imgenes se exhiben en las paredes de la parroquia. Las seala y comenta: maltratados, con grapas en la cabeza y heridas en la frente por el efecto de los golpes policiales; un autolesionado, que se cans de que los agentes le espetaran moro de mierda, vete a tu pas; otro inmigrante con infecciones en la boca y fiebre, a quien slo le dieron un paracetamol; era un joven argelino, de unos 20 aos, a quien terminaron expulsando. Cuando se le pide un balance, responde sin vacilaciones: La situacin no ha mejorado nada dentro del CIE desde 2010, aunque la Campaa s ha favorecido la sensibilizacin de la gente: las charlas en los colegios, las concentraciones en la puerta de Zapadores el ltimo martes de cada mes. No queremos mejoras, sino el cierre, remata.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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