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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2017

Marisa Leticia, la guerrera esposa de Lula, una vctima del linchamiento meditico?

Karen Mndez
NODAL


43 de sus 66 aos de vida, Marisa Letcia Lula da Silva se dedic a luchar por los ms humildes de Brasil, por una sociedad ms justa, ms digna, ms equitativa y en contra de una feroz dictadura que control a ese pas por ms de 20 aos. Su lucha la dio en silencio, casi desapercibida, siempre al lado de su esposo y compaero de vida, Luiz Incio Lula da Silva.

Fueron las manos de Marisa las que cosieron la primera bandera del Partido de los Trabajadores en una tela roja italiana que guard durante aos y a la que le coloc una estrella blanca. Fueron tambin sus manos las que en 1986 se dedicaron a estampar miles de camisetas para recaudar fondos para la campaa de Lula da Silva como candidato a diputado, la que organizaba multitudinarias protestas de mujeres contra los detenciones arbitrarias de la dictadura, la que convirti la sala de su casa en sede del Sindicato de los Metalrgicos cuando ste fue intervenido por los represores, y tambin fueron sus palabras transparentes las que ayudaron a transformar a un lder sindical en un gran lder intercontinental.

Dicen sus amigos que a Marisa la caracterizaba su humildad, sinceridad y aguda sensibilidad. Naci en el seno de una familia humilde y numerosa de origen italiano que se dedic durante aos a la venta de las verduras que ellos mismos cosechaban. Era Marisa, siendo una nia, la que llevaba la carretilla y luego venda las verduras en el mercado.

Para ayudar a sus padres se vio obligada a trabajar, primero cuidando nios y luego como operaria en una fabrica de chocolates. A los 20 aos se casa y 6 meses despus enviuda quedndose sola con su hijo. Luego de 3 aos conoce al lder sindical, Luiz Incio Lula da Silva, quien tambin haba perdido a su esposa embarazada debido a una hepatitis mal curada. Desde un primer momento surgi entre ellos una gran amistad y un gran amor.

ste y otros detalles sobre la vida de Marisa los cuenta Frei Betto en un articulo titulado A Marisa Letcia sobre a qual a imprensa traidicional nao gosta de revelar. En l, Frei Betto tambin recuerda que ella no slo esperaba a Lula en casa hasta altas horas de la madrugada para recalentarle su comida, porque a Lula no le gusta comer en restaurantes, sino que siempre lo acompaaba en sus actividades sindicales e incluso en sus campaas presidenciales.

En esos actos se le poda ver llevando una coleccin de camisas para que despus de cada acto Lula pudiera cambiarse y continuar. Nunca quiso ni permiti ser el centro de atencin, ella siempre prefiri estar detrs, vigilante del bienestar de su compaero de vida. Nunca exhibi lujos, incluso cuenta Frei Betto, gran amigo de la pareja, que Marisa no compraba ropa de etiqueta, sino que llevaba lo que le agradaba y que incluso ella misma era la que se hacia su manicure y pedicure siendo la primera dama de brasil.

As era Marisa. As es Lula, dos seres humanos sencillos, parecidos a su pueblo, que en el ao 2003 llegaron al Palcio do Planalto porque millones de brasileos as lo decidieron, porque estaban cansados de tanta humillacin, hambre, menosprecio, injusticia e inequidad.

Los pecados de Lula

Estando Lula en el poder, y Marisa acompandolo, logran frenar las pretensiones expansionistas de EEUU en su pas y en la regin, interrumpir las polticas neoliberales, financiar grandes obras de infraestructura que logran generar millones de empleos, dignificar la vida de los mas pobres, aumentar el salario mnimo, consolidar la unin suramericana, fortalecer la industria de defensa, impedir el desmonte de Petrobras, invertir en ms tecnologa para la explotacin petrolfera que permiti el hallazgo de grandes yacimientos como el Presal, un tesoro petrolfero escondido a 7 mil metros de profundidad en la cuenca de santos bajo 2 mil metros de sal que fueron descubiertos en 2006 y presentados al mundo en 2010. Estos yacimientos, que contendran entre 270 mil y 300 mil millones de barriles de crudo, son una de las mayores reservas del mundo.

EEUU no se los perdon. Segn documentos de Wikileaks, ya en el ao 2009 Jos Serra, entonces contrincante presidencial de Dilma, prometi a la Chevron cambiar la legislacin sobre la explotacin del Presal si llegaba a la presidencia. No pudo llegar a la presidencia, pero ya desde entonces l, EEUU, la prensa y otros grupos de poder de Brasil empezaron a conspirar para sacar al Partido de los Trabajadores del poder.

La conjura

Segn Julian Assange, desde 2012, Michel Temer, entonces vicepresidente de Dilma Rousseff pas cuestiones de inteligencia poltica de su pas para as construir una relacin de intercambio de informacin.

En el ao 2013, se conoci que el gobierno de EEUU y la NSA espiaron a la gigante petrolera Petrobras y a la propia presidenta Dilma Rousseff. La mandataria hizo el reclamo formal a Obama y denunci que el espionaje no fue por la seguridad de EEUU o por una lucha contra el terrorismo, sino que el inters de la nacin norteamericana era econmico y geoestratgico. Apenas meses despus de este reclamo se inicia una escalada de acusaciones, sin pruebas, sobre la presunta corrupcin de Dilma y Lula.

En diciembre de 2015, el vicepresidente estadounidense, Joe Biden se reuni en privado con la presidenta Dilma. Al finalizar esta reunin, el vicepresidente brasileo Michel Temer envi una carta pblica a Rousseff reprochndole por no haberlo invitado a esa reunin con Biden, con quien segn escribi haba construido una buena amistad. La carta gener un escndalo en Brasil y permiti vislumbrar la ruptura entre el PT y PMDB, y todo el entramado que se teja contra Dilma para sacarla del poder y dejar en la Presidencia a Michel Temer, el gran amigo de Joe Biden.

Cuando el impeachment contra Dilma avanzaba, Lula dijo que por el bien de Brasil l estara dispuesto a ser candidato presidencial para el ao 2018, y apenas unos das despus la polica allana su casa, la de su hijo, lo detiene y empieza a arreciar una campaa en contra de su persona y de su familia por supuesta corrupcin. Nunca presentaron una sola prueba, pero los medios, los mismos que aplaudieron y formaron parte del golpe de estado contra Joao Goulart, se ensaaron contra Lula y su esposa, y los condenaron sin nunca ser juzgados.

Marisa, siendo hipertensa, soport estoicamente toda este linchamiento meditico. Pero era un ser humano, un ser humano sensible, con muchas heridas ya en su alma, con un esposo acosado que acaba de salir de un cncer, una brasilea, como tantos otros ciudadanos de ese pas, que convivi durante estos meses con el miedo, la indignacin y el dolor de ver como les arrebatan los sueos, la vida, los derechos, como ya lo haba hecho durante 21 aos la dictadura militar.

El 24 enero, Marisa fue hospitalizada por un accidente cerebro vascular hemorrgico. 9 das despus se informaba sobre su fallecimiento. Casi inmediatamente despus, un periodista del peridico O Globo aseguraba que el ACV de Marisa haba sido provocado por las aspiraciones presidencialistas de Lula. Detrs de tan abominable declaracin llegaron varios mensajes de odio por las redes sociales de seres (no humanos) que aplaudan y se regocijaban con la muerte de Marisa diciendo misin cumplida.

Por su parte, el portal 247 denuncia que Marisa no fue ms que la primera vctima de la llamada Operacin Lava Jato, un entramado meditico y judicial creado por EEUU con jueces y periodistas brasileos a sus rdenes, para sacar al PT del poder y controlar una de las reservas petrolferas mas importantes del mundo.

Para Beto Almeida, periodista y amigo de Lula y de Marisa s hay un srdido linchamiento meditico contra Lula y a Marisa, por el hecho de ser Marisa una mujer obrera y militante. La persiguieron por Lula, por haber cambiado al pas, ampliado derecho de los humildes, por haberse acercado a Cuba, a Rusia, a los BRICS, Celac, por fortalecer Mercosur, Unasur, por abrir las universidades a los humildes, por traer a mdicos cubanos. La oligarqua no perdona y agredi a Marisa para atacar a Lula, porque saben que es un fuerte candidato para las presidenciales. Claro que es un dao irreparable.

Nunca se sabr a ciencia cierta qu le provoc el ACV a Marisa. Lo que nadie podr negar, es que esta mujer luchadora fue sometida en vida al ms vil linchamiento meditico y que a todos aquellos que colaboraron en esta srdida campaa de desprestigio les perseguir eternamente duda de qu tanta responsabilidad tuvieron con esta muerte.

La muerte de Marisa la llorar eternamente su familia, el pueblo que la quiso, las mujeres luchadoras que se reflejaron en ella o que encontraron en su historia una fuente de inspiracin. Pero quedar para sta y futuras generaciones la reflexin sobre si la tan defendida libertad de expresin le da a una persona la patente de corso para acabar moral o fsicamente con otro ser humano, porque como dice Jon Lee Anderson el periodista no puede abandonar su condicin humana jams.

Fuente: http://www.nodal.am/2017/02/marisa-leticia-la-guerrera-esposa-de-lula-una-victima-del-linchamiento-mediatico-por-karen-mendez/



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