Portada :: Feminismos :: Derechos de la mujer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2017

Feminismo & Ecuador
Escribir desde el feminismo: Conversando con Cristina Burneo

Isabel Salcedo
https://lalineadefuego.info

Entrevista a Cristina Burneo Salazar, escritora, feminista y docente de la Universidad Andina Ecuador.





Es evidente que el mundo contemporneo ya no se puede concebir sin una conciencia profunda de la diferencia sexual. Eso es el feminismo.


Ciento ochenta y ocho mujeres han muerto por femicidio en Ecuador entre 2014 y 2015, segn datos de la Fiscala, y el 60,6% de las mujeres en Ecuador ha vivido algn tipo de violencia, sin haber mayores diferencias entre las zonas urbanas y rurales (Encuesta de Violencia de Gnero realizada por el Instituto de Estadstica y Censos).


Mientras esperaba a Cristina, volvan a visualizarse en mi mente imgenes de la marcha Vivas Nos Queremos del sbado 26 de noviembre. Sent escuchar, una vez ms, las consignas al ritmo de los tambores que con fervor se elevaban en el cielo mientras la marcha cruzaba el puente para entrar en la calle 10 de agosto.

Seor, Seora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente.


Fue, sin duda, una de las marchas ms alentadoras de los ltimos aos en la ciudad de Quito. Vibr con una alegra excepcional, sin costos ni oportunismos polticos, que gui a la concurrida marcha (7.000 personas aproximadamente) sembrando de esperanza las calles de Quito.

Mujeres combativas ni vctimas ni pasivas.

El centro de la capital ecuatoriana se llen de mujeres jvenes y no tan jvenes, de colectivos y de la sociedad civil. La lucha feminista desde los gneros, consignaba una misma voz. Luchas ms recientes, luchas ms histricas, convocaron a las mujeres del campo y la ciudad en una misma lucha compartida. En las palabras de Cristina Burneo Salazar, escritora, feminista y docente de la Universidad Andina, en esa marcha, el feminismo opt por una transversalidad que se cruz con muchas otras preocupaciones. Libermonos con la otra mitad de la clase obrera marc una de las consignas ms rompedoras para Cristina, teniendo en cuanto que histricamente el movimiento sindical ha tenido unos tintes exentos de conciencia de gnero y a veces opuestos a ella.

Era la primera vez que nos encontrbamos, y en el transcurso de la conversacin con Cristina descubr una suerte de tica intelectual que envolva su discurso. Se dio una agradable y esperanzadora pltica; hablamos del movimiento de mujeres en Ecuador, de sus diferentes perspectivas y aportes y del para m creciente papel de Cristina dentro del mismo. La clave para entenderla es la literatura. Soy sobre todo lectora y escribo, todo lo hago desde all, recalcaba al inicio.

Contaba que fue el intelectual ecuatoriano Juan Montalvo y su escritura sobre las mujeres quien la llev a escribir su primer ensayo sobre las mujeres en el ao 2004. Se llam Cuerpo roto. De Montalvo cuestion su visin sobre la subjetividad de las mujeres en el siglo XIX y su posicin respecto de su emancipacin, que aun en su poca resultaba bastante conservadora.

Sin saberlo, explicaba, su eleccin por lo que llamamos enfoque de gnero comenz en ese mismo ao cuando, junto a tres colegas, edit el libro de ensayos La Cuadratura del Crculo, donde se proponan abordar la cultura ecuatoriana desde varias perspectivas. Se debata sobre la identidad para interpelarla, sin querer caer en el conformismo de una explicacin de lo nacional sostenida en los lmites de lo identitario.

Una beca en el Departamento de Espaol y Portugus en la Universidad Maryland le abri las puertas de la academia estadounidense; pero fue en Ecuador, a su retorno, donde sus hermanas la introdujeron en el movimiento de mujeres, hace ms de cinco aos. Lo que yo hago viene de un coro enorme, del trabajo de muchsimas mujeres, slo que yo escribo y se hace pblico, pero mi trabajo viene antecedido por el trabajo de muchas. Vincular y articular diferentes espacios como sus clases en la Universidad, el movimiento de mujeres y la sociedad civil ha sido y es una de sus apuestas en el aporte al feminismo en el pas. Es necesario pensar en una universidad impura, aada Cristina. Universidad ni separada de la sociedad civil ni de sus dinmicas sociales.

Al mismo tiempo, una universidad inscrita en el mbito del conocimiento, la ciencia y las humanidades insumisa de los fines corporativos de la universidad neoliberal. Concluyendo con sus reflexiones desde la academia, resalt que el dilogo de saberes entre la sociedad civil, la academia, el arte, la ciencia, no puede ser ni retrico ni condescendiente: debe ser real. Procesos urgentes y diarios del activismo coexisten con procesos de largo plazo de la educacin y la reflexin.

Alertaaaaa, alerta, alerta que camina.mujeres feministas por Amrica Latina. Y tiemblan, y tiemblan los machistas, que toda Abya Yala va a ser feminista.

Para Cristina es evidente que el mundo contemporneo ya no se puede concebir sin una conciencia profunda de la diferencia sexual. Eso es el feminismo, reitera. Lo define como la revolucin ms profunda y expandida del siglo XX; revolucin con derivas tan diversas como los estudios de la discapacidad, ciertos animalismos o alianzas epistemolgicas con lo animal, el postporno, etc. A la vez, el encuentro de los feminismos con las negritudes, las disporas afro, la chicanidad, las reivindicaciones indgenas, ha hecho de la diferencia lo fundamental de lo humano. Esto suele malentenderse como superioridad moral debido a las resistencias que levantan los planteamientos radicales del feminismo de reorganizar la vida, los afectos, el mundo del trabajo desde la diferencia sexual. En realidad, se trata de la lucha permanente por la comprensin de la diferencia y la puesta en primer plano del cuerpo para poder vivir y para expresar dicha diferencia.

Sus palabras revelan que el cambio radical en la comprensin de la comunidad, del cuerpo, no se termina de configurar del todo. Para Cristina no todo pensamiento es hospitalario respecto a esto. Lo vemos con mucha frecuencia en las divisiones obsoletas del mundo del conocimiento, en la presencia de las izquierdas tradicionales y de los liberalismos conservadores en la academia, en el cotidiano que se resiste a desaprender el orden patriarcal, en los cuerpos normados, reprimidos, dormidos, en la demonizacin del feminismo, que suele resultar desconcertante cuando viene de gente que parece comprometida con el pensar y el hacer.

Atendiendo a la definicin de patriarcado como un rgimen poltico de alcance global, Cristina nos acerca a las culturas ms alejadas de dicho rgimen: culturas que han sido alcanzadas, asevera, por sus efectos nefastos por explotacin de la tierra, maltrato y aniquilacin de otras especies, genocidio de la especie propia y desprecio por ella.

En sus palabras todo esto est expresado en el feminicidio, en el exterminio por etnia, en el asesinato selectivo por discapacidad. Hace una pausa, y, con tono reflexivo, culmina con la frase: El capital, sus mecanismos de poder, lo hacen casi inamovible.

Uno o varios feminismos?

Los feminismos de hoy, tambin en Ecuador, han operado en las fisuras de ese orden hasta abrir verdaderos campos de libertad. Calificando al patriarcado como un rgimen, se regocija en que desde el movimiento de mujeres, se quiere ser una plaga en la bsqueda de nuevas conquistas para socavar dicho rgimen.

Conquistas interiorizadas y conquistas por culminar?

Algunas de las conquistas ya casi no se ven como tal porque las hemos interiorizado, estn ganadas, pero vamos a ganar otras. En clase o en grupos de formacin poltica, me gusta preguntarle a las mujeres si sus lecturas demandan autorizacin previa de sus parejas, padres o tutores; si se han visto el cuerpo completo en el bao o donde sea; si saben leer; si su sacerdote aprueba la ropa que visten; si votan; si han sido negociadas por sus padres en matrimonio. Nos remos. Nos resulta ridculo ver un privilegio en esto, pero es obvio que es un privilegio para muchas mujeres, y a otras les ha sido arrebatado. Quisiramos que resulte risible tambin preguntar si podemos salir solas sin que nos violen o maten, si podemos abortar, si podemos aprender a leer cuando nias, si tenemos derecho a estar vivas. Para que cada vez ms preguntas resulten siquiera risibles, seguimos haciendo trabajo de termita.

Ni una muerta ms, vivas nos queremos

Y ahora su feminismo la ha llevado a ser una de las editorialistas ms ledas. Cristina explica que todo empez cuando Diego Araujo, un querido profesor de la licenciatura que era editor de Diario HOY, me ofreci una columna intermitente en el peridico. De ah pas a escribir en otras revistas como Plan V y La Barra Espaciadora, muy hospitalarias con lo que hago. Recuenta que en su primera colaboracin para HOY escribi sobre el asesinato de Karina del Pozo y que en ese tiempo trabajaba en la Universidad San Francisco de Quito, donde estudiaban algunas amigas de Karina. No todas eran sus alumnas, pero saba quines eran. Fue impactante, explica con aire reflexivo, las estudiantes estaban muy golpeadas, fue una cosa sensible, no era algo fro ni para ser teorizado en ese momento. Haban asesinado a su amiga.

La conversacin asume un tono ms afligido. Cristina cuenta cmo desde la universidad organizaron un foro donde invitaron a varias abogadas para hablar del tema; desvelaron cmo la polica haba realizado preguntas insidiosas a las amigas de la vctima, como si fueran prostitutas o chicas prepago. Con la voz entrecortada, enaltece el valor con el que los familiares de las vctimas por feminicidio sobrellevan el duelo. Son vctimas que no se victimizan. Todava visualizo aquel anochecer de una marcha eufrica de esperanza. Las calles piden justicia social. La apuesta es por la transformacin de una sociedad que rechace la violencia contra las mujeres. La apuesta es por la vida.

En Amrica Latina, los femicidios han crecido en los ltimos aos, permaneciendo impunes un 98% de los casos.

Fuente:https://lalineadefuego.info/2017/01/25/conversando-con-cristina-burneo-escribir-desde-el-feminismo-por-isabel-salcedo/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter