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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2017

El socilogo Carlos Gmez Gil publica El colapso de los microcrditos en la cooperacin al desarrollo
Microcrditos en el Sur, hacer negocio con los pobres?

Enric Llopis
Rebelin


La definicin convencional de microcrditos, establecida en la Cumbre Mundial de Washington en 2007, los caracteriza como programas de concesin de pequeos crditos a los ms necesitados de entre los pobres para que estos puedan poner en marcha pequeos negocios que generen ingresos con los que mejorar su nivel de vida y el de sus familias. Pero la realidad dista de la glosa oficial. Desde los aos 90 del pasado siglo se produjo por ejemplo en Amrica Latina- una expansin rpida de los microcrditos, hasta convertirse en el sector puntero de la cooperacin internacional. Justificadas para facilitar la subsistencia de los depauperados en los pases del Sur, sobre todo mediante el empleo informal, los microcrditos se vinculan a la aplicacin de polticas neoliberales en los territorios empobrecidos; y no slo proliferaron estas instituciones microfinancieras, como se les denomina en la jerga, sino que en algunos casos pasaron a operar con criterios comerciales y bancarios. Tambin las ONG expandieron el modelo de los microcrditos, y no fueron pocas las que se especializaron en estos. Para ello accedieron a una proporcin no menor de los fondos de ayuda al desarrollo. Un ejemplo de la expansin en el sector es el Banco del Noroeste de Brasil, que con el respaldo del Banco Mundial constituy una entidad dedicada especficamente a los microcrditos.

Arroja luz sobre estos mecanismos el libro del socilogo Carlos Gmez Gil, El colapso de los microcrditos en la cooperacin al desarrollo, publicado en 2016 por Catarata y el Instituto de Desarrollo y Cooperacin (IUDC) de la Universidad Complutense. Profesor en el Departamento de Anlisis Econmico Aplicado en la Universidad de Alicante, Gmez Gil destaca la influencia en el libro del profesor Milford Bateman, uno de los grandes especialistas mundiales en microfinanzas. No siempre se ha destacado la relevancia del fenmeno: en el estado espaol, los estudios crticos son muy escasos. Sin embargo, nunca ha habido una iniciativa que haya recibido tantos recursos, con mayor incidencia sobre tanta poblacin y con una extensin tan amplia en los pases empobrecidos, sostiene Carlos Gmez Gil. Con la misma rotundidad, el autor resume los efectos de la apuesta: un estrepitoso fracaso. Actualmente las microfinanzas se enfrentan a un proceso de cuestionamiento y desmoronamiento global.

Tal es la importancia de los microcrditos que se constituyeron organismos internacionales para promoverlos. En 1997 vio la luz la Microcredit Summit, que agrupaba a 925 entidades de Asia, frica, Amrica Latina y Europa del Este. Adems se celebran peridicamente cumbres mundiales, que cuentan con el respaldo de grandes lderes polticos y empresariales. El Citibank es uno de los principales financiadores de los encuentros, resalta Carlos Gmez Gil. En el mismo mbito acta el CGAP (Grupo Consultivo para ayudar a los pobres), con sede en el Banco Mundial, una alianza de 34 donantes y agencias de ayuda que, segn su pgina Web, buscan promover la inclusin financiera. En una dcada se dispar el nmero de clientes con microcrditos, al pasar de 22,2 millones en 1999 a 128,2 millones (el 93% de ellos, pobres). Por tanto puede hablarse, sin exageracin, de una industria de las microfinanzas. Transparente? Pone en cuestin que lo sea el autor de El colapso de los microcrditos en la cooperacin al desarrollo. No existen datos ni estudios empricos sobre sus efectos en cuanto a reduccin de la pobreza. Y en no pocas ocasiones se han utilizado de forma fraudulenta para impulsar intervenciones neoliberales.

El origen de las microfinanzas se retrotrae a los aos 70 en Banglads. La extensin de la idea no se entiende sin la figura del doctor Mohammad Yunus, economista formado en India y que ampli estudios en Estados Unidos. En 1983 constituye el Grameen Bank (Banco del Pueblo) y anunci la buena nueva: las microfinanzas erradicaran la pobreza en una generacin. Supuestamente formalizaba una apuesta por la economa real. Cuando damos un prstamo de 100 dlares, detrs hay pollos o vacas, dijo a The Economist; no es nada imaginario. Pero las condiciones reales de los prstamos no siempre resultaban tan generosas. Por ejemplo, Gmez Gil apunta la necesidad de constituir grupos, integrados por cinco personas, que se responsabilizaran solidariamente de devolver el prstamo. Este mtodo de concesin, piramidal y colectiva, hace que los prestatarios velen por los intereses del banco. En 2002, ao de constitucin del Banco Grameen II, Yunus declar en una entrevista a El Pas: Los pobres siempre pagan y son dignos de confianza. Con el tiempo la ingeniera financiera del Banco Grameen ha ido depurndose hasta vincular los microcrditos a la apertura de cuentas de ahorro obligatorio, incluido un fondo de pensiones. O a la compra forzosa de acciones de la entidad financiera. La mayora de los crditos del banco que segn algunas estimaciones cuenta con 6,7 millones de prestatarios- se conceden por un ao y a un tipo de inters medio (anual) del 20%.

Carlos Gmez Gil lleva aos investigando a conciencia las polticas de cooperacin al desarrollo. En 1996 public el libro El comercio de la ayuda al desarrollo. Historia y evolucin de los crditos FAD; en 2005, Microcrdito y cooperacin al desarrollo. Ideas para un debate necesario y un ao despus El dilema de los microcrditos en las polticas de desarrollo. En su ltimo trabajo seala las regiones donde ms se han propagado las microfinanzas. Desde la mitad de los aos 90 destaca el estado de Andhra Pradesh, el quinto en poblacin de India, donde diferentes entidades han impulsado planes agresivos de crecimiento. Algunas como SKS Microfinance han tomado como referencia a McDonalds y Starbucks para formar a los oficiales de prstamo.

Cinco grandes entidades implantadas en el estado de Andhra Pradesh en 2010, sumaban 17,1 millones de clientes. De hecho, el 83% de las familias haban firmado microcrditos. Pero la expansin de los prstamos tiene un reverso oculto: los suicidios ante la imposibilidad de pagar las deudas. A los campesinos indios, les mata la deuda, titulaba el diario Liberation en febrero de 2011. Estos casos han trascendido en pases como India, Banglads y Marruecos. A partir de 2005 se empezaron a denunciar en el estado de Andhra Pradesh serias irregularidades: cobros indebidos, apropiacin fraudulenta de ahorros o abusos en las tasas de inters. Finalmente las autoridades legislaron para establecer limitaciones en el negocio de los microcrditos. Entre los estandartes del mundo de las microfinanzas destaca asimismo Marruecos. Desde los inicios del negocio en los aos 90, los prstamos en el pas magreb se multiplicaron por diez en una dcada. Y tambin el Gobierno intervino y regul el sector, ante la bomba del endeudamiento cruzado (clientes que haban contrado microcrditos con dos, tres y hasta cinco entidades). Actualmente el sector de las microfinanzas cuenta en Marruecos con 900.000 clientes y 1.300 agencias de microcrdito.

Despus de los aos de guerra (1992-1995), tambin el Banco Mundial dio un impulso a los microcrditos en Bosnia-Herzegovina. Sin embargo, el epicentro mundial es el pas de nacimiento de esta modalidad de negocio, Banglads, sede del Banco Grameen y los experimentos del doctor Mohammad Yunus. Durante la dcada de los 90, subraya Carlos Gmez Gil, los nuevos prestatarios en Banglads crecan a un ritmo del 30% anual. Y lo hacan en medio de estrategias comerciales agresivas y una fuerte tendencia centralizadora: entre cuatro entidades acumulaban dos tercios de los ms de 20 millones de prestatarios. Tendencias que no suponan una novedad, pero que contaban con el beneplcito de la ONU que declar el Ao Internacional del Microcrdito en 2005-, el Banco Mundial y las agencias internacionales para el desarrollo. Yunus y su criatura, el Banco Grameen, fueron galardonados con el Premio Nobel de la Paz en 2006. Dos aos despus, la mitad de las familias de Banglads tenan contratado un microcrdito. La saturacin codujo a los ajustes, la reestructuracin del modelo de microfinanzas y el afloramiento de irregularidades, como los crditos fantasma a personas inexistentes.

Frente a este elenco de prcticas, no falt la contestacin popular. La primera rebelin citada por Carlos Gmez Gil se sita en la ciudad india de Ramanagaram, en 2009. La revuelta contra los abusos se extendi por otras ciudades indias, como Channapatna y Kolar. Tambin a otro de los territorios seeros, Andhra Pradesh. Iniciativas promoviendo el impago se extendieron por Banglads, Nicaragua, Ecuador, Pakistn, Bolivia, Mxico, Marruecos y Bosnia-Herzegovina. En sintona con el movimiento No Pago, el primer ministro de Banglads resuma la cuestin en diciembre de 2010: los microprestamistas estn chupando sangre de la gente pobre en el nombre del alivio de la pobreza. Poco tena que ver con los pobres justificacin terica del modelo- los mtodos puramente bancarios y las salidas a bolsa de SKS Microfinance, en India; y de Compartamos, en Mxico. La primera de las entidades pas de 10.000 clientes en 2003 a 75.000 en 2005. Y capt inversiones de Morgan Stanley, J.P. Morgan, BNP Paribs o Crdit Agricole, con lo que sali como un cohete en la Bolsa de Bombay

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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