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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2017

Hacia dnde ha de ir Unidos Podemos

Alberto Garzn Espinosa
Pblico.es


El barmetro de enero del CIS ha sorprendido a propios y a extraos. Estos das vena hablando con gente habituada a trabajar con encuestas, y prcticamente haba unanimidad en la creencia de que Unidos Podemos se desplomara como consecuencia, fundamentalmente, de las acaloradas disputas en el seno de Podemos. Normalmente la permanente discusin interna penaliza, y mucho, la imagen hacia fuera de la organizacin. Sin embargo, el CIS que se ha publicado hoy destaca una cierta consolidacin del espacio poltico de Unidos Podemos en el entorno del 21-22%. Sobrevuelan algunas preguntas al respecto, pero la que me parece la ms sugerente es la siguiente: no estaremos desaprovechando una oportunidad de oro en nuestro pas?

El crecimiento de nuestro espacio poltico tiene mucho que ver con la situacin de crisis que se vive en Espaa. Crisis en general, no slo econmica. Desempleo, precariedad, desigualdad, prdida de poder adquisitivo, deterioro en la calidad de los servicios pblicos, privaciones fundamentales, autoritarismo, etc. Todos esos elementos han contribuido en nuestro pas a una crisis de rgimen que contina abierta, y por tanto a una impugnacin consciente o inconsciente del sistema en su conjunto por parte de importantes sectores de la poblacin. No en vano, la percepcin subjetiva de la poblacin espaola acerca de la situacin poltica y econmica est en niveles de 2011, cuando estall el 15-M tras varias huelgas generales. La gente no cree, por lo general, en la recuperacin econmica de la que habla el Gobierno. Mucho menos se ha credo eso de la recuperacin poltica. Este clima es desde luego un escenario de oportunidades para una fuerza capaz de ofrecer un proyecto poltico en positivo, riguroso y eficaz frente a los problemas de las clases populares.

Al mismo tiempo, probablemente al menos yo estoy convencido de ello- las peleas internas alejadas de un sosegado debate poltico en torno a diferentes proyectos, suele ser un elemento que no suma y aade frustracin. En Izquierda Unida hemos sabido mucho de eso, y hemos luchado duro por corregirlo. Estas disputas internas y de esta forma, que vistas desde dentro de la burbuja partidista pueden ser apasionantes, normalmente no importan a quienes esperamos soluciones y propuestas de mejora para nuestras precarias vidas. Hay una distancia abismal entre la percepcin del insider, metido en peleas internas, y del outsider, que vive como un drama que sus referentes no hagan otra cosa que autorreferenciarse.

Yo soy optimista, porque hay condiciones para serlo. El 13 de febrero se abre una nueva fase para Unidos Podemos. Hay mucho que hacer y nosotros lo tenemos muy claro: dar un salto cualitativo, ampliando y enriqueciendo este espacio. La gente espera mucho de los dirigentes y de la militancia, y ello va desde la prctica hasta las formas polticas.

Los representantes de Unidos Podemos debemos bajar desde el Olimpo de la institucin hasta el infierno en que quieren convertir la cotidianeidad de nuestros barrios. En la prctica poltica, en ntima conexin con los problemas de hoy en da, es como seremos capaces de construir alternativa y elevar el cortafuegos ante la extrema derecha. Por eso nuestro discurso ha de ser claro e inteligente, no dogmtico ni litrgico sino enraizado en los problemas de las gentes trabajadoras.

Y en trminos de formas, Unidos Podemos no puede ser una suma de siglas en perpetua negociacin sino que ha de transitar hacia un funcionamiento ms horizontal y democrtico, ms abierto, con la implicacin directa de los movimientos sociales, con un nuevo impulso que ahora s consiga que la ciudadana protagonice la poltica por venir, con espacios innovadores de participacin y mecanismos para evitar la consolidacin de lites burocrticas. La democracia que queremos para el pas debemos ponerla en marcha desde el propio espacio poltico de transformacin. Al fin y al cabo Unidos Podemos, desde la autonoma de cada cual, tiene que ser mucho ms que unos cuantos partidos pactando citas electorales. Y precisamente para facilitar ese trabajo, en la calle y en las convocatorias electorales que estn por venir, hay que trabajar desde ya y colectivamente en acuerdos-marco que establezcan los parmetros generales de coordinacin.

Si optamos, por el contrario, por un slvese quien pueda, por competir entre nosotros y nosotras o por encerrarnos en patriotismos de siglas o faccionalismos de diverso tipo, estaremos recorriendo una va muerta. Que es tanto como decir que estaremos tirando por la borda lo construido colectivamente en estos aos. Estamos aqu, situados frente a la historia, gracias al esfuerzo de mucha gente annima que no tiene ambicin de reivindicarse continuamente sino de algo tan revolucionario como es mejorar su vida y combatir la injusticia. Si nos equivocamos, si nos empeamos en creernos hroes y heronas, o si dejamos que nuestro ego individual o partidista nos ahogue en sus ensueos narcisistas, el bipartidismo y su cultura poltica lo van a saber aprovechar.

En suma, lo que tiene que construirse a partir de las prximas semanas es ms y mejor Unidos Podemos, no menos y peor. Donde ms quiere decir participacin y mejor quiere decir organizacin y claridad de proyecto.

Fuente: http://blogs.publico.es/economia-para-pobres/2017/02/07/hacia-donde-ha-de-ir-unidos-podemos/



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