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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2017

La oportunidad Trump

Ral Zibechi
Desinformmonos


Dos puntos de partida. Uno, los cambios de fondo nunca se procesan en perodos de calma chicha sino en medio de tempestades que ponen todo patas arriba. Es en esos momentos cuando las fuerzas antisistmicas, forjadas en largos perodos en los stanos de las sociedades, pueden aprovechar la debilidad y la crueldad del capital para mostrar a las mayoras que hay otros caminos ms all de la subordinacin al sistema.

Dos, que uno de los ms importantes problemas que enfrenta hoy la lucha emancipatoria es la subordinacin de los movimientos antisistmicos al capital financiero y a los estados, como lo seala Nancy Fraser en el memorable artculo Trump o el fin de neoliberalismo progresista (Rebelion, 23 de enero de 2017).

El aturdidor cacareo de los ms poderosos medios del sistema, encabezado por The New York Times y seguido dcilmente por la inmensa mayora de los medios del mundo, tiene un objetivo muy claro: reforzar la alianza Wall Street-Sillicon Valley-Hollywood con los nuevos movimientos sociales (feminismo, antirracismo, multiculturalismo y LGBTQ), como seala Fraser.

Esta alianza es un cortafuegos levantado por Bill Clinton en 1992, lo que la feminista estadunidense denomina neoliberalismo progresista, como forma de aislar a la clase obrera vapuleada por el capital financiero y la globalizacin- de los movimientos sociales. Donde hubo exitosas luchas contra el neoliberalismo, fue donde se tejieron alianzas de hecho entre ambos sectores. El Argentinazo de diciembre de 2001 fue la convergencia de piquete y cacerola, o sea los obreros desocupados y las clases medias empobrecidas, algo que los de arriba buscan evitar de cualquier modo.

Ese neoliberalismo progresista es el que ha gobernado buena parte de Sudamrica en la ltima dcada. Salvando las distancias, hay tambin entre nosotros la intencin de cooptar a los nuevos movimientos, de un modo que Fraser describe de modo sencillo y potente: Al identificar progreso con meritocracia, en lugar de igualdad, se equiparaba la emancipacin con el ascenso de una pequea elite de mujeres, minoras y gays con talento en la jerarqua empresarial basada en la nocin de quien gana se queda con todo (validando la jerarqua en lugar de abolirla).

Estas minoras juegan el mismo papel que tuvieron las direcciones sindicales y de la socialdemocracia europea durante la primera guerra mundial, frenando las aspiraciones revolucionarias de una parte importante del proletariado. En casos extremos como en Alemania en 1919, esa socialdemocracia lleg a asesinar a dirigentes como Rosa Luxemburg, mostrando as la verdadera cara de su proyecto de sostener el sistema capitalista enfrentando a la izquierda rebelde.

Dicho de otro modo, sin el apoyo de ese sector el sistema estara tambalendose. Al comienzo de la globalizacin, conscientes de que afectara a la clase obrera industrial, las elites del mundo tejieron una amplia alianza con los nuevos movimientos, que Fraser describe como alianza entre emancipacin y financierizacin. La rabia de Wall Street y de los medios del sistema es que la victoria de Trump deja dicha alianza en estado de mxima debilidad, por eso su empeo en movilizar a los jvenes para evitar fracturas.

Apenas dos ejemplos. El muro de Trump ya existe y fue levantado por diversas administraciones, programado por Bill Clinton y construido en su tercera parte por Baby Bush, segn Alfredo Jalife-Rahme (La Jornada, 3 de febrero de 2017). Sin embargo, presentan el muro como una novedad, ignominiosa por cierto, cuando deberan decir que Trump se propone terminar el muro que comenzaron los neoliberales republicanos y demcratas.

Lo segundo es la vergonzosa propaganda en defensa de los derechos humanos y de los musulmanes. Paul Craig Roberts critica con dureza el oportunismo de la representante de la ONG Human Rights First, quien atac las medidas contra los musulmanes: Dnde estaba Human Rights First cuando el rgimen Bush/Cheney/Obama mataba, mutilaba y desplazaba a millones de musulmanes en siete pases en el transcurso de cuatro presidencias? (paulcraigroberts.org, 3 de febrero de 2017).

El doble rasero de los lobbistas de los movimientos no hace ms que enlodar los derechos humanos, el feminismo, las causas antirracista y LGBTQ, mientras guarda silencio sobre criminales de guerra como Hillary Clinton, responsable directa de la invasin de Libia y de la masacre de la Primavera rabe.

Es evidente que el gobierno de Trump ser muy agresivo y violento contra los sectores populares de todo el mundo, y sus efectos ya se hacen sentir en pases como Mxico y en breve en toda la regin latinoamericana. Sin embargo, no son pocos los que aseguran que se llegar al mundo nuevo a travs de procesos serenos y calmos, cuando sabemos que la estabilidad es el mejor caldo de cultivo para la reproduccin del sistema. Quienes necesitan la estabilidad son precisamente las elites de los movimientos, incrustadas en el poder, desde donde pretenden evitar que la opresin las afecte en un camino de salvacin individualista.

Para los de abajo, la llegada del energmeno Trump al gobierno de la mayor potencia del mundo, es sntoma de descomposicin del sistema que nos afecta como los latigazos de una tormenta. Es en medio del caos sistmico como nos empeamos en construir lo nuevo, con todos los riesgos que eso implica, pero con la voluntad intacta.

Fuente: http://desinformemonos.org/la-oportunidad-trump/


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