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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2017

La publicacin celebra su 25 aniversario en la Librera Primado de Valencia
La revista libertaria Al Margen cumple cien nmeros

Enric Llopis
Rebelin


Tres grandes eventos ocurrieron el ao 1992: las olimpiadas de Barcelona, la Exposicin Universal de Sevilla y el nacimiento de la revista Al Margen, ironizan los miembros de la redaccin que han presentado el nmero cien en la Librera Primado de Valencia. Este ao se cumple, por tanto, el 25 aniversario de la revista publicada por el Ateneo Libertario Al Margen de Valencia. Lo vean hace unos aos como una utopa, que con el tiempo se ha hecho realidad. Recuerdan los inicios: una democracia casi nueva, consumismo a tope, aos de ladrillo y nouvelle cousine En ese contexto, un grupo de anarquistas lanzaron sin dificultad una publicacin de debate y reflexin crata. Por qu Al Margen? Responden en el editorial del nmero cien (El discreto encanto de los nmeros redondos): Al margen del sistema, del poder establecido y del que emanara cada cuatro aos de las urnas. Adems, al margen de las capillas y grupos autoproclamados como depositarios de las esencias libertarias. Tampoco queran zozobrar ante el pensamiento dbil ni aislarse ante el conflicto. Se trataba, al contrario, de actuar como altavoz de las luchas sociales.

El Ateneo Libertario Al Margen vio la luz en 1986. El colectivo promovi seis aos despus una revista que ha evolucionado en las formas: los primeros nmeros contaban con mucho menos color y pginas que los actuales. Sin embargo, el contenido no ha variado tanto, afirma Rafael Rius. Con cuatro ediciones anuales y algn nmero extraordinario, el editorial del nmero diez en el verano de 1994 ya mencionaba a los excelentsimos bandidos; el texto se admiraba ante la creencia popular en polticos honrados, jueces justos, militares honorables y empresarios paternales. Otro elemento de continuidad se percibe entre los Ecus de Suciedad de los aos 90 y la relevancia actual del Euro. Los anuncios breves de aquellos aos podan haberse redactado hoy, sostiene Rafael Rius. Se necesita chica de veinte aos para una importante pollera, describe una oferta de empleo publicada en la pgina 13. El cumplimiento de las condiciones titulacin superior, buena presencia e ingls hablado y escrito- podra terminar en la firma de un contrato de aprendizaje por tres das. Aquellas lejanas contraportadas tambin incluan advertencias: El tabaco advierte que el uso del Estado es perjudicial para la salud; y una seccin, La Tapia, en la que la opinin popular se manifestaba en forma de pintada: Urnas vacas!, Un seor que fusilaba y haca pantanos

La revista Al Margen aparece citada en la Antologa de la prensa libertaria (1975/2005), de Carles Sanz. Sus monografas de rabiosa actualidad son comentadas y debatidas por muchos sectores libertarios. Pero como en gran parte de los medios cratas falla la distribucin, seala la antologa. Y nosotros lo suscribimos, acota Antonio Prez Collado. Aunque el nmero cien de Al Margen se pueda conseguir fuera de Valencia; por ejemplo en Gasteiz (Zapateneo), Barcelona (La Rosa de Foc, Virus y El Lokal), Madrid (Traficantes de Sueos y La Malatesta), Bilbao (Zor Ekologico Batzordea), Alcoy (Cals Flares) y Crdoba (sede de la CNT). En los primeros aos de la revista, la mayora de los puntos de distribucin se limitaban al centro histrico de Valencia, donde se ubicaba el ateneo.

Eran los tiempos del papel reciclado, del cortar y pegar pero con tijeras, recuerda Prez Collado. Y los textos se acompaaban de dibujos y vietas, ante el coste de introducir fotografas: haba que pagar por fotolito. En los aos 90 con el fin de editar la revista haca falta reunirse dos o tres fines de semana, con las comidas y copas, ahora nos cuesta mucho menos: hemos ido aprendiendo, afirman los integrantes de la redaccin en la Librera Primado. Hace tiempo que han optado por el nmero monogrfico, que puede dedicarse al miedo, frica, el difcil equilibrio entre poblacin y recursos, la brecha generacional, la represin, el urbanismo o la patria y el nacionalismo. Adems, en cada edicin se requieren colaboraciones para el nmero siguiente, en este caso (primavera de 2017) dedicado al trabajo, la precariedad y la renta bsica. No se puede afirmar que seamos rigurosos analistas de la actualidad, afirman, ya que la revista sale a la calle coincidiendo con las estaciones del ao.

Las transformaciones durante los ltimos 25 aos en el mundo del trabajo se aprecian en el ttulo de las secciones. Primero fue Con el mono puesto, pero en 2017 el encabezamiento ha mutado a Los ltimos de la clase. Tambin la Historia ha modificado los artculos y sus titulares (Sindicalismo con perdn, de Antonio Prez Collado, en el nmero cien). El autor reconoce que el sindicalismo no lo es todo, pero tampoco lo son frentes supuestamente ms modernos o radicales, como el veganismo, el feminismo o el antifascismo. La clave reside en la coordinacin del conjunto de luchas. Otro artculo publicado en la revista que conmemora el 25 aniversario aborda la educacin libertaria. No es mejor educarles (a los nios) en cada momento para que aprecien las consecuencias de sus actos, sin amenazas ni comprarlos mediante regalos?, se pregunta Miguel Hernndez Alepuz, de la Associaci Valenciana dAteus i Lliurepensadors. Una de las secciones ms longevas y destacadas de Al Margen es la que informa de la poblacin presa. En la provisin de contenidos colabora el colectivo Tokata. En ltimo nmero se da cuenta del juicio celebrado el dos de noviembre de 2016 contra 15 activistas del colectivo Nais contra impunidade; los procesados reivindican la memoria de Diego Via, joven de 22 aos que en 2004 apareci ahorcado en el cuartel de la Guardia Civil de Arteixo (La Corua).

El hombre siente miedo de la atraccin que l mismo experimenta por la mujer, sostiene la doctora en Filosofa Amparo Ario en el artculo Pode patriarcal, misoginia y religin. La visin patriarcal del cuerpo femenino oscila entre el temor y el desprecio, considera la autora. Los tres monotesmos judasmo, cristianismo e islamismo- sostienen que la mujer es propiedad del varn. Asimismo la revista aborda el rol de los medios de comunicacin, en un artculo (Horizontal o vertical?), de Josep Fuster, comunicador de Radio Klara. Resalta en el texto la preocupacin actual del poder, que ya no controla qu opinan y saben los ciudadanos porque pueden informarse fuera de los medios oficiales. En otro artculo, Laura Vicente engarza el aniversario de Al Margen con el 80 aniversario de la revolucin social en Espaa, la idea de anarqua positiva en Proudhon y el sentido que al anarquismo otorga Daniel Colson: un prender, un cuajar de cuerpos y sentidos como en una improvisacin de jazz, en la que toda asociacin de singularidades no dejan nunca de ser diferentes. Por eso, centenares de organizaciones, luchas y okupaciones demuestran que el anarquismo es un proyecto poltico y filosfico vlido. Las 42 pginas de la revista incluyen contenidos variopintos, que trascienden la condicin de monogrfico. El politlogo Carlos Taibo, en diferentes ocasiones colaborador de Al Margen, critica a todlogos y tertulianos, quienes parlotean habitualmente sin ningn tipo de rigor y con escasa humildad.

La explotacin laboral de las Kellys (mujeres autoorganizadas contra la explotacin laboral en los hoteles), el repudio contemporneo al que se exponen las personas refugiadas (Arturo Borra), la batalla del feminismo radical contra el heteropatriarcado y el capitalismo (Penlope, del colectivo Dones i Prou), la posibilidad de un sistema dinerario libertario (scar L. Viera) o una entrevista al ensayista y poeta Antonio Mndez Rubio, sobre el holocausto de baja intensidad al que se ven sometidos los refugiados, apelan a la reflexin de los lectores. Los miembros de la redaccin que presentan el nmero especial en la Librera Primado avanzan los contenidos. Y vamos concluyendo, que dira un diputado.

Se procede a la lectura de algunos poemas. Uno de ellos, Del Margen, de Alicia Es. Martnez Juan: Hay caminos dentro del camino: / el margen / al margen no te arrojan / el margen se elige / el margen se lucha / se protege. Otros textos proceden del exilio, como el del Doctor Gibarian, que desde algn lugar de Amrica no identificado escribe: No todos los que estamos en ultramar hacemos circulitos en el aire ni esperamos un gobierno morado para regresar. La redaccin recuerda que muchas publicaciones libertarias han fracasado por la ruina econmica, nosotros tambin estamos en ese camino; pero en la revista Al Margen cada vez cuentan con ms colaboradores. Pasaron los tiempos en que unos pocos redactores con diferentes pseudnimos, para parecer que ramos ms- elaboraban el grueso de la publicacin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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