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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2017

Libia
Metfora de la sinrazn

Guadi Calvo
Rebelin


Nadie nunca podr justificar, de ninguna manera, la operacin de la OTAN, con el aval jurdico de Naciones Unidas, para la destruccin de Libia. Como lo hemos dicho aqu infinidad de veces, el pas con el ms alto estndar de calidad de vida de frica, y muy por encima al de muchas naciones europeas. Quizs se cifre en esa realidad la verdadera razn para haber sometido al pueblo y la patria del Coronel Mohammed Gadaffi, al martirio iniciado en los primeros meses de 2011 y que hasta hoy no ha cesado.

Las barbarie a la que fue sometida Libia, ha generado no solo la destruccin del Estado, sino la organizacin de un nmero indeterminado de bandas armadas, casi la totalidad de ellas, financiadas y abastecidas por las mismas potencias perpetradoras de la Primavera rabe: Estados Unidos, Reino Unido y Francia, junto a las monarquas wahabitas de Arabia Saudita, Emiratos rabes, y Qatar.

El propio desgobierno del pas es lo que ha permitido que las organizaciones de traficantes de personas y los carteles de la droga conviertan las extensas costas libias a poco menos de 400 kilmetros de Europa, en un trampoln para su mercadera rumbo a Europa.

La situacin se ha agravado mucho ms a partir del 20 marzo de 2016, fecha en que comenz a funcionar el acuerdo ente la Unin Europea y Turqua, para que esta ltima nacin impida el trnsito de refugiados rumbo a Europa.

Esta situacin oblig a los tratantes de personas a disponer nuevas rutas lo que dio como resultado que los puertos libios, fundamentalmente el de Misrata, sea el lugar indicado para seguir con el negocio.

Si bien Libia, ha sido el punto elegido por los subsaharianos desde la vigencia del acuerdo con Turqua, se ha incrementado, fundamentalmente, el nmero de sirios, iraques y afganos, que pugna por llegar a Europa desde Libia.

El ao pasado fue por esta va por donde llegaron ms refugiados a Europa, se calcula oficialmente en unos 180 mil. Mientras fueron 5 mil los que terminaron ahogados en el Mediterrneo, tras el naufragio de las embarcaciones que los llevaban.

En lo que va de 2017, la cifra de ahogados alcanza a 300. Segn fuentes responsables en las primeras dos semanas del ao casi 3 mil refugiados llegaron a desde las costas libias, un nmero sugestivamente menor frente a los 23.664 de la primera quincena de 2016, a la vez que el nmero de muertos fue menos solo 90.

Es por este motivo que los 28 pases miembros de la Unin Europea, reunido el pasado 3 de febrero en La Valeta, Malta, decidieron implementar un plan de diez puntos para frenar la migracin, teniendo en la cooperacin con Libia, el eje fundamental de ese acuerdo. Lo que no se aclara es quien de todos los poderes en pugna dentro del pas, cuenta con el suficiente predicamento para implementarlo.

El plan prev retener a los inmigrantes, al modo que se hace con Turqua, con la diferencia que su presidente Recep Erdogn tiene el poder suficiente para cumplirlo o dejarlo de cumplir segn sus necesidades de presin.

El plan incluye la formacin y el equipamiento de una Guardia Costera libia, para controlar las acciones de las bandas de traficantes y de paso evitar que los salvamentos sean realizados por naves europeas, lo que de hecho los obliga a darles cobijo a los rescatados.

Todos saben que retener el casi al milln de refugiados, tanto libios, subsaharianos, como asiticos, que esperan en las inmediaciones de Misrata, una plaza en alguna de las muchas y precarias embarcaciones que salen prcticamente a diario rumbo a Italia, es armar literalmente una bomba de tiempo, con muy poco tiempo, por otra parte.

Quienes estn a la espera de esas plazas no lo hacen justamente en las mejores condiciones.

Los refugiados, ms all de las traumticas historias personales, ya que quien no huye del hambre, huye de la guerra, deben sobrevivir e n los improvisados campamentos, que estn siempre abarrotados, lo que obliga a las personas a vivir en condiciones infrahumanas, casi sin lugar para extenderse en el piso para dormir, por lo que suelen hacerlos sentados y en muchos casos uno encima de otro. El nmero refugiados con alto grado de desnutricin crece de manera diaria. A lo que hay que sumarle todo tipo de enfermedades y el permanente acoso de las autoridades.

Las violaciones, la tortura, en ms de una oportunidad la muerte y el saqueo de sus pocas pertenecas es el pan diario de los refugiados.

La Unin Europea desde el ltimo acuerdo pretende devolver a los refugiados que han logrado alcanzar territorio europeo, a estos infiernos. Claro ningn funcionario europeo est dispuesto a reconocer la responsabilidad del continente de haber creado este estado de cosas.

Tras la reunin de Malta se ha acordado disponer de unos 130 millones de euros, para cerrar la ruta a travs del Mediterrneo medio, nada a comparacin de los 6 mil millones que la U.E. le entreg al Sultn Erdogan.

Tnez en la mira

A Libia, no le falta ningn ingrediente como para no considerarla un estado fallido, quizs nicamente comparable con Somalia, por lo que queda claro entonces que este nuevo acuerdo europeo, solo es una fachada, para que bandas de mercenarios en el rol de prefectura libia, armada por la UE, se ponga a perseguir a quienes sin ninguna duda eran sus socios en el trfico de personas, hasta hace pocas semanas o das quizs. No existe una autoridad libia, que pueda controlar que esto no termine en un maridaje entre traficantes y prefectos, para que se puedan seguir realizado buenos negocios.

Adems es imposible obviar que, si bien ms acotadas, las milicias del Daesh, siguen teniendo presencia en el pas, y justamente muy cerca de la costa, hasta hace pocas semana una de las grandes fuentes de ingresos de la organizacin wahabita, era justamente el trfico de personas, rumbo a Italia, lo que sin duda ha sido una buena pantalla para infiltrar sus combatientes entre los contingentes de refugiados.

La administracin Obama, hasta el ltimo da de su mandato, bombardeo posiciones del Daesh, en las cercanas de Sirte, su capital en Libia, como parte de la operacin Odyssey Lightning, en que lanzaron entre agosto y diciembre de 2016, 495 ataques areos en las cercanas de Sirte, irnicamente el pueblo natal del coronel Gadaffi.

Estos ataques estn obligando a que los hombres del califa Ibrahim, comiencen a abandonar sus posiciones fijas y busquen expandirse por los inmensos territorios sin control ninguno del sur del pas y filtrar, como ya est sucediendo hacia el Chad, Nger y Argelia.

De ese xodo de terroristas que operan en Libia a diferentes pases fronterizos es importante sealar la delicada situacin de Tnez. Segn Naciones Unidas cerca de 5500 tunecinos, se habran sumado al Daesh desde su aparicin en 2014. Segn las autoridades tunecinas cerca de 800 ya habran regresado al pas, tambin hay que recordar que tanto los atentados del 14 de julio en Niza como al mercado navideo de Berln, fueron protagonizados por tunecinos.

En Tnez, adems de ser la cuna de la Primavera rabe se produjeron dos resonante ataque el primero fue al Museo Nacional de Bardo en marzo de 2015, que dej 25 muertos y 50 heridos y poco despus en junio del mismo aos se produjo el segundo ataque en el balneario de Susa, por accin de un lobo solitario, que dej 39 muertos y 36 heridos.

La situacin oblig al gobierno tunecino a anunciar a principios de 2016, la construccin de un muro, con financiacin alemana y estadounidense, en la frontera libia de 459 kilmetros que constituira por una empalizada de arena de 250 kilmetros y una fosa de dos metros de profundidad. Adems de vigilancia electrnica, y la asistencia de helicpteros artillados.

Un detallado informe sobre el perfil de los terroristas tunecinos dice que el 90% son menores de 40 aos, el 7% son solteros y el 32% procede de mbitos urbanos.

El 4% son universitarios y la gran mayora se ha radicalizado en mezquitas y con la lectura de textos wahabitas. Otra de las razones para la radicaliz es la econmica a consecuencia de la falta de trabajo.

Los barrios perifricos de la capital tunecina, que contiene barriadas como la de Ettadhamen, con ms de medio milln de habitantes, el integrismo controlan un nmero importante de mezquitas que instigan a la radicalizacin.

La, situacin en el Magreb, debido a la sinrazn occidental del ataque a Libia ha dejado abierta esa herida que no cerrara durante mucho, muchos aos y no dejar de producir ms muertes.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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