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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2017

Entrevista a Sirin Adlbi Sibai, autora de La crcel del feminismo. Hacia un pensamiento islmico decolonial (Akal)
Occidente saquea Irak y Afganistn en nombre de la liberacin de las mujeres musulmanas

Enric Llopis
Rebelin


Hace una dcada, cuando Sirin Adlbi Sibai (Granada, 1982) se dispona a empezar el doctorado en la Universidad Autnoma de Madrid, tuvo que arrostrar la pregunta de uno de los profesores: Por qu hace una tesis doctoral, si lleva hiyab? Es la cuestin con la que inicia el libro que recientemente ha publicado en Akal, La crcel del feminismo. Hacia un pensamiento islmico decolonial. Investigadora independiente que reside desde hace seis aos en Marruecos, propone trascender las celdas epistemolgico-existenciales pues reducen el pensamiento a binomios maniqueos: feminismo-islamismo, tradicin-modernidad o religin-secularizacin. Defiende una revolucin anticapitalista, anticolonial, antisexista, antipatriarcal y conceptos islmicos como el Tawhid, que apela a la relacin no antagnica entre los seres humanos y de estos con el resto de seres y la naturaleza. Doctora en Estudios Internacionales Mediterrneos, Sirin Adlbi Sibai se declara activista sirio-espaola opositora al rgimen de los Asad. Adems es una de las autoras del libro colectivo Feminismos islmicos, en el que se afirma que son menos de cinco los versos del Corn que se han utilizado para justificar prcticas patriarcales. La entrevista tiene lugar antes de la presentacin del libro en el centro social Ca Revolta de Valencia.

-Representan un oxmoron los conceptos feminismo e islam, son dos expresiones de significado antagnico?

Pienso que hemos de trascender de manera urgente los discursos habituales. Entre otros, el asunto de si son compatibles o no el feminismo y el islam. Planteo que tanto los estudiosos de la cuestin como las mujeres musulmanas han de superar esa lgica dicotmica, de compatibilidad o incompatibilidad. Me niego a entrar en esas lgicas. Es como si no pudiramos hablar de proyectos emancipatorios si no es utilizando determinados conceptos.

-En qu sentido el feminismo puede llegar a ser una crcel, tal como planteas en el ttulo de tu reciente libro?

El trmino crcel hace referencia a un concepto que precisamente desarrollo en el libro, el de crcel epistemolgico-existencial espacio-temporal y esttica. Y que todava se puede complejizar ms. Me refiero a la imposicin de lenguajes y conceptos que, la mayora de las veces, toman formas binarias y antitticas. Por ejemplo, desarrollados-subdesarrollados; tradicionales-modernos; religioso-secular... Esta crcel est ligada a un sistema que el socilogo Ramn Grosfoguel denomina sistema-mundo moderno/colonial capitalista/patriarcal blanco/militar occidentalocntrico y cristianocntrico. Esto implica algo que pude ver durante mi investigacin en Marruecos. Muchas de las mujeres que planteaban proyectos liberadores se vean obligadas a cambiar de lenguaje, por las presiones de las organizaciones de cooperacin. Estas mujeres empleaban expresiones como feminismo o desarrollo para enunciar, de otro modo, lo que antes ya proponan de acuerdo con sus tradiciones y cultura. No se trata slo de un uso de los trminos de manera vaca, sino que ello implica una forma de colonialidad cultural y epistemolgica.

-El hecho de que una mujer musulmana porte el hiyab, implica necesariamente un sometimiento? Hay mucho de tpico occidental respecto al velo?

Tenemos que ver quin habla sobre la mujer musulmana con hiyab, cmo lo hace, en qu trminos y para qu. Lo que estamos observando hoy es que los discursos se refieren a una mujer prototpica, que no es un sujeto sino un no-sujeto o un objeto colonial de anlisis, estudio e intervencin. Estos discursos los llevan a trmino agendas geopolticas, geoeconmicas y geoideolgicas muy concretas.

-Cules?

En nombre de la liberacin de las mujeres musulmanas se saquean pases como Irak, Afganistn y determinados pases africanos; se trata, por tanto, de un motivo que sirve de excusa a las potencias coloniales para desarrollar estas agendas de saqueo. Adems, a la mujer musulmana objeto con hiyab se la convierte en la otra por antonomasia. La sociloga india Chandra Talpade Mohanty, una de las referencias bsicas del feminismo poscolonial, habla en estos casos de una mujer del tercer mundo subdesarrollada, analfabeta, pobre y sexualmente reprimida. Pero son discursos que no tienen ningn sentido fuera de la lgica colonial, que invisibiliza la responsabilidad de las potencias occidentales en las crisis, guerras y hambrunas en la regin.

-Una construccin interesada que responde a intereses inconfesables...

La mujer musulmana con hiyab produce lo que Chandra Talpade Mohanty llama efecto bumern o, en trminos del antroplogo mexicano Roger Bartra efecto del salvaje en el espejo, que nos devuelve una imagen autocomplaciente de nosotras mismas. Es decir, la de unas mujeres occidentales muy libres y liberadas, lo que implica invisibilizar que una de cada tres mujeres occidentales han sufrido algn tipo de violencia machista.

-Se invisibilizan asimismo las luchas emancipatorias de las mujeres musulmanas? Cul es, a grandes rasgos, el alcance y los lmites de estas experiencias?

Si nos referimos a los discursos y proyectos que mujeres musulmanas desarrollan por diferentes lugares del mundo, stas son innumerables. Algunas de ellas se identifican como feministas musulmanas, y otras no. Pienso, por citar algn ejemplo, en organizaciones como Sisters in Islam o en mujeres como Asma Barlas, de origen pakistan, o la doctora y escritora marroqu Asma Lamrabet; y tambin muchas mujeres espaolas musulmanas, como Natalia Andjar. Muchsimas mujeres musulmanas en todo el mundo, y hombres tambin, estn planteando proyectos liberadores, pero mi hiptesis es que la gran mayora de los discursos -por muy complejos y diversos que sean- no acaban de superar la crcel epistemolgico-existencial. Y es as porque se acaban moviendo entre los binomios tradicin-modernidad, desarrollo-subdesarrollo, religin-secularizacin y todo ello inserto en lgicas coloniales. Estamos partiendo de conceptos que tienen una historia muy concreta, dentro de una civilizacin que se forma en Europa, y que se ha elevado a universal al tiempo que invisibiliza su localizacin concreta y particular.

-Por otro lado, es posible una lectura del Corn en sentido emancipatorio y socialmente transformador?

Yo propongo hacer una lectura en los propios trminos del Corn. Lo que no es posible es concluir que ms all de Occidente no existen proyectos liberatorios. Eso forma parte de un racismo cultural y epistemolgico enorme. Paradjicamente la civilizacin que ha producido mayor nmero de guerras, feminicidios y epistemicidios a la largo de la historia de la humanidad es la que actualmente se ubica en el papel de polica; y es la que mide la posibilidad -o no- de otras culturas, civilizaciones y personas para plantear proyectos emancipatorios en sus propios trminos.

-Pueden forjarse estas alternativas partiendo del Islam y del Corn? Se vincula excesivamente al Islam con determinadas ideologas como el Wahabismo?

Defino el Islam en los mismos trminos que el filsofo marroqu Taha Abdel Rahman, cuyo pensamiento es, a mi juicio, de los pocos que podemos calificar como decoloniales. Caracteriza el Islam como una epistemologa tica; y aado que es una epistemologa tica de absoluta liberacin, emancipacin e igualdad de todos los seres humanos y la naturaleza. Este es el fundamento de todo cuanto plantea el Corn. Hay por ejemplo aleyas (versculos) que parten de una concepcin del mundo plural y heterognea, en la que las diferencias resultan enriquecedoras. Tambin hay muchas aleyas que, cuando menciona a las mujeres, se refiere a los creyentes y las creyentas. Se est, por tanto, planteando lo mismo para mujeres y hombres desde unos principios de igualdad bsica.

-En La crcel del feminismo propones las lneas bsicas de un pensamiento islmico decolonial e incluso una nueva Revolucin. En qu consistiran?

Me baso en una propuesta anticapitalista, anticolonial, antisexista, antipatriarcal, antirracista y anticlasista, que se inserta en lo que Boaventura de Sousa Santos llama ecologa de saberes; o lo que Enrique Dussel denomina el dilogo transmoderno plurinacional. Planteo desde esta perspectiva partir de conceptos como el Tawhid y el Fitra islmicos. As, el Tawhid nos permite pasar de una concepcin del ser como anttesis, que es la planteada en el pensamiento occidental (yo soy lo que t no eres, es decir, la aniquilacin del otro), al yo, t, y la naturaleza y toda la existencia. Con el Tawhid podemos afirmar que el conjunto de seres vivos formamos parte de la vida. Y as negamos la produccin de pensamiento abismal (Boaventura de Sousa Santos) y de inexistencia.

-Resulta inevitable la asociacin del islamismo con la intolerancia y la intransigencia, como pretenden algunas interpretaciones?

El mismo concepto de islamismo es colonial. Porque se basa en los binomios religin-secularizacin y tradicin-modernidad. Parte de que cualquier discurso planteado en trminos islmicos se califica de islamista. Cualquier discurso que hable de proyectos polticos, econmicos o sociales formulados desde la cosmovisin islmica se tacha de islamista. Y dentro de ese concepto, se incluye a grupos tan dispares y heterogneos que todo pierde su sentido. As, en Marruecos podemos hablar del Movimiento Justicia y Espiritualidad, el partido Justicia y Desarrollo o los salafistas. Si a todos los llamamos islamistas, al final se trata de una categora peyorativa y que simplifica la realidad.

-En 2006-2007, 2009 y 2010 realizaste una investigacin en Marruecos, con ms de 50 entrevistas a tcnicos de ONG espaolas que operaban en el pas magreb, sobre todo en el norte. Participan estas organizaciones de las polticas y lenguajes coloniales?

S, porque todo el sistema de la cooperacin internacional reproduce las jerarquas de la poca colonial, pero con marcos conceptuales y discursivos nuevos. Lo analiza de modo brillante el antroplogo colombiano Arturo Escobar en el libro La invencin del Tercer Mundo. Construccin y deconstruccin del desarrollo. Vemos cmo a partir del discurso de investidura del presidente Truman en 1949, de repente 2.000 millones de personas se convierten en seres subdesarrollados. Y de cmo pasamos en esta poca de la era colonial a la del desarrollo. Pero aunque los trminos cambien, continuamos con las mismas jerarquas coloniales. Ya no hablamos de la relacin metrpoli-colonia o de civilizados-brbaros, pero s de desarrollados-subdesarrollados, que mantienen estas lgicas.

-En el libro apuntas que la islamofobia es un fenmeno, un dispositivo, un aparato de poder enteramente atravesado por el gnero. Se encuentra, as pues, generizada

S, y esto es diferente a hablar de la islamofobia de gnero, como subproducto de la islamofobia. Algunas autoras plantean una islamofobia que afecta ms a las mujeres que a los hombres; yo hablo, por el contrario, de que toda la islamofobia se construye a partir del gnero. Y es ah cuando propongo el concepto de mujer musulmana con hiyab como un objeto colonial. Precisamente esta sera la piedra angular de la islamofobia. Quin produce la islamofobia? El sistema moderno-mundo-colonial que es intrnsecamente sexista y patriarcal. Y se produce a travs de ese objeto sexuado y feminizado: la mujer con hiyab subdesarrollada. Tambin les afecta ms a ellas que a los hombres, porque la islamofobia atraviesa sus cuerpos.

-Consideras vigente el orientalismo que sealaba Edward Said? En 2002 este autor lo defina como un estilo occidental que pretende dominar, reestructurar y tener autoridad sobre Oriente.

Por supuesto, pero imprimindole el giro decolonial. Edward Said, que era poscolonial y no decolonial, habla del colonialismo como un subproducto o consecuencia de la modernidad; pero desde la decolonialidad, observamos que el colonialismo y la colonialidad son intrnsecos a la modernidad. Segn Enrique Dussel, la modernidad del Siglo de las Luces slo fue posible con Europa como centro del mundo, y que esa posicin slo la consigui a partir de 1492 con el genocidio de los pueblos amerindios, puesto que antes tena un desarrollo cientfico y tecnolgico- muy superior el mundo musulmn, por ejemplo. Dussel resalta asimismo que slo a partir de 1492 Europa situ a las otras culturas como su periferia, y surgi as el etnocentrismo.

-Tambin reflexionas sobre la existencia de un patriarcado rabe

No podemos hablar de un patriarcado rabe y musulmn sin comprender todas las intersecciones y el modo en que ste fue determinado por el patriarcado occidental; y tampoco sin explicar cmo la historia colonial ha afectado y reforzado las estructuras patriarcales preexistentes en el mundo rabe. Por ejemplo fortaleciendo dictaduras, mediante el proceso de creacin de los estados-nacionales o la institucionalizacin del Islam. Por eso en el libro hablo del surgimiento de un pensamiento arabo-musulmn colonizado a finales del siglo XIX. La cristianizacin y conversin del Islam en una religin de Estado y la consiguiente adopcin de dogmas y doctrinas se ha puesto de manifiesto en unos cdigos de familia enrocados y de carcter sacrosanto, que difcilmente pueden ser reformados. Autoras como Fatima Mernissi consideran que s existe un patriarcado especficamente arabo-musulmn, diferenciable del patriarcado occidental.

-Por ltimo, la sociloga marroqu Fatima Mernissi analiza a partir de Las Mil y una noches y el personaje de Sherezade cmo Occidente ha manipulado la imagen del mundo arabo-musulmn. En qu trminos se produce?

Mernissi estudia la representacin de una figura poltica tan potente como la de Sherezade en la literatura islmica, y cmo esto se traduce tanto en la literatura europea colonial como en los cuadros orientalistas: la imagen de una esclava sexual, desnuda, pasiva e indefensa. Pero en la civilizacin islmica, Sherezade es una luchadora y resistente, una herona poltica, una estratega que emplea su inteligencia y astucia para salvar su vida y la de las dems mujeres. El uso y prostitucin del personaje slo es posible por las estructuras sexuales y patriarcales que existen en Occidente. Y nos habla de la incapacitacin occidental para leer, comprender o tener cualquier atisbo de intercambio cultural con el Otro.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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