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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2017

Qu significa Todas Las Luchas, Una Lucha?

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


1. Desde sus orgenes (aos 20 y 30 del siglo XX), la actualmente denominada izquierda tradicional ha manifestado un comportamiento poltico institucionalista y electoralista. Esto es, por variables complejas (entre ellas, la enorme capacidad de adaptabilidad del rgimen poltico dominante en Chile y su capacidad de integrar subordinadamente y tras sus intereses a la mayora oprimida y sus representaciones poltico partidistas, como por elementos obreristas y propios del populismo poltico), la izquierda tradicional adopt tempranamente la estrategia de modificar la realidad por dentro y por arriba del rgimen poltico del Estado de la minora opresora. Sus medios, al menos los proclamados de acuerdo a las diversas pocas del desenvolvimiento histrico del capitalismo, pasaron desde modelos bolcheviques (huelga general + insurreccin popular), hasta punch militares (La Repblica Socialista de Grove y Matte Hurtado), los frentes populares (o populistas), la radicalizacin de la democracia representativa, las reformas pro-populares bsicamente redistributivas y la lucha antifascista durante la ltima dictadura cvico militar.

2. Amplias facciones de la llamada izquierda tradicional chilena abrazaron la poltica de la conciliacin de clases y supeditaron y recondujeron al movimiento popular y real tras proyectos ligadas a la modernizacin capitalista gradual, bajo el dogma de cierto marxismo econmico, editado a conveniencia y secuestrado en sus potencias transformadoras, que planteaba una necesaria industrializacin y crecimiento productivista como antesala a la creacin de las fuerzas sociales potencialmente emancipadoras (el proletariado clsico), pero en la realidad, fueron sometidas por la dictadura del capital a cambio de prebendas eventuales y movilidad social para sus militantes a travs de su conversin en empleados del Estado.

El pueblo trabajador y los pobres, como los pueblos indgenas y las franjas inestables de los sectores sociales medios, postergaron tanto su organizacin independiente respecto de los poderes establecidos, como su autonoma, autogestin, autodeterminacin, autodefensa, su lucha e intereses histricos ante la promesa incumplida de las izquierdas tradicionales de la creacin de las condiciones materiales para arribar por etapas al socialismo a travs de la lucha institucional.

Entre otras causas, lo anterior provoc, de arriba hacia abajo, de las direcciones partidarias a la militancia de base actuante en sindicatos, gremios, comunidades, graves confusiones polticas entre los oprimidos/as en general. Entre las ms notables se encuentran la homologacin de mientras ms Estado, ms socialismo; la liberacin de las mayoras sometidas puede ofrecerse dentro de los marcos de la institucionalidad dominante (el parlamentarismo, e incluso mediante la conquista electoral del Ejecutivo); y la extraa conviccin de que el partido militar del Estado o su alta oficialidad, eran respetuosas de la democracia representativa y constituan una fuerza coercitiva no poltica, neutral, arbitral, ajena a la lucha de clases. Como es de profuso conocimiento, semejante ideologa axiomtica (hija de una lectura miope de las relaciones de fuerza concretas y tutelada por las internacionales socialdemcrata y comunista, y luego por la guerra fra) fue destruida trgicamente en septiembre de 1973.

Por su parte, las fracciones de los pueblos organizados y conscientes de sus intereses, a modo de relmpagos histricos, procuraron desbordar la institucionalidad de la opresin mediante insubordinaciones y el uso de la accin directa contra el capital, sin xitos perdurables. As ocurri con las regiones enfrentadas al centralismo metropolitano, como en los combates por sus derechos sociales, populares y humanos conculcados en los mrgenes del campo y la ciudad. Al respecto, un momento en comn fue y es cierta subestimacin del enemigo y de la armadura de la opresin capitalista (que es local e imperialista) y la ausencia de pericia a la hora de establecer alianzas orgnicas con los llamados sectores medios. Y qu son los denominados sectores medios? En la nomenclatura tradicional, anterior a la mundializacin financiera de mediados de los 70 del siglo XX (ya caracterizada hace ms de un siglo por Lenin), los sectores medios se confundan con la pequea burguesa. Desde un comerciante hasta un profesional liberal o, aun, un obrero calificado de la gran minera del cobre, fueron tachados de pequeoburgueses. En la actual fase que cursa el capitalismo, los comerciantes (o quienes controlan una fraccin cada vez menor del momento del intercambio econmico frente a la dominacin del retailer o de la industria oligoplica y transnacional de la gran venta minorista) y los profesionales, forman parte del pueblo trabajador asalariado sper-explotado, y de grupos sociales auto-explotados y sujetos a los precios impuestos por el gran capital, el sistema bancario, la deuda, las bolsas. En el caso de los obreros calificados de la gran minera del cobre, por ejemplo, adems de sufrir su disminucin cuantitativa debido a la cuarta revolucin industrial (inteligencia artificial o robtica), su fuerza de trabajo slo aumenta en la forma del subcontrato y las relaciones laborales precarizadas. No vale la pena siquiera mencionar el incremento de la cesanta en el sector por la cada de la inversin y subsecuentemente de los precios de las materias primas a escala mundial y su impacto en el extractivismo minero, forestal, pesquero y agropecuario-alimentario, ejes del patrn exportador con pobre valor agregado que caracteriza a los pases dependientes en relacin a los grandes centros de acumulacin capitalista. Vale indicar que Chile, por efecto de su historia y situacin geo-econmica y poltica, tambin es plataforma de distribucin comercial y financiera (EEUU, China, UE) para parte de Amrica Latina.

Qu se quiere decir? Que la recomposicin del movimiento popular (o del movimiento real, o sea de todas aquellas fuerzas sociales de los oprimidos/as que en su devenir por la lucha de sus derechos sociales enfrentan los intereses de la minora opresora y se constituyen en la promesa de la superacin del orden dominante), entre sus tareas fundamentales cuenta la de incluir a esos llamados sectores medios en su interior. En este sentido, el arte revolucionario consiste en que el pueblo trabajador y los pobres hegemonicen en ese compuesto.

3. El carcter del movimiento real y popular en Chile, fundado en la razn prctica, en el ethos de los oprimidos/as (el aprender haciendo o la praxis), es antifascista, antiimperialista, anticapitalista, antipatriarcal, ecosocialista, internacionalista, y su punto de llegada es el desmantelamiento y superacin de las relaciones de produccin y culturales, materiales y simblicas de la reproduccin del capital. Y si el capital se sostiene sobre la propiedad privada del gran capital, incluso ms all de la propiedad privada de sus medios de produccin; en el trabajo asalariado y la sper-explotacin de las mujeres, los hombres, los jvenes, los nios y los ancianos; en la razn instrumental, desarrollista y objetivamente devastadora de la biodiversidad; en la apropiacin enajenada de la fuerza de trabajo; en consecuencia, el desenvolvimiento concreto del movimiento de los pueblos es un proceso que se sintetiza en la ruina escalonada de la propiedad privada; en la debacle premeditada de toda relacin de poder y de clase social (y del propio Estado como manifestacin madura de esas mismas relaciones); en el fin de la asimetra estructural entre el centro y la periferia, entre las grandes ciudades y el campo; y en la libertad plena. Entonces el movimiento real y popular en Chile tambin tiene como horizonte de sentido el socialismo radical y la socializacin de la vida.

Lo anterior puede resultar terico por efecto de los lmites que supone un simple texto. Sin embargo, en otro momento, cobra superiores determinaciones en su devenir explicativo.

4. Qu significa Todas Las Luchas, Una Lucha? Antes que todo, no significa la unin o unidad sin principios ni objetivos sociales y polticos claros. Arriba ya estn esbozados (que no terminados, que se trata de un proceso). En Chile significa colaborar disciplinadamente con la articulacin del conjunto de luchas por los derechos sociales que, hasta ahora, aparecen desintegradas, pero que tras los fenmenos particulares e incluso corporativos o de grupos de inters, son el resultado de una misma causa orgnica: el modo de produccin capitalista. Esto es, los grupos de personas ms organizados, solidarizan dinamizando la convergencia de las luchas sociales y populares realmente existentes. Los grupos de personas ms organizados hoy pueden adquirir distintas formas (partidos, colectivos, agrupaciones, etc.), pero no pueden sustituir al movimiento real y popular por ms balcanizado que se encuentre. Los/as comunes y oprimidos son los protagonistas de su propia liberacin. La delegacin representativa de su auto-emancipacin slo pospone y desplaza su rol fundamental. Por ello el calendario electoral impuesto por el rgimen poltico dominante apenas comporta un accidente en su devenir. Ms todava cuando la crisis de representatividad de la democracia liberal hace agua por sus cuatro costados. Claro, la poblacin est disconforme. Por ms mrquetin y afeites con los que se embadurne. Pero semejante fenmeno no es obra de la franca politizacin de la gente. Simplemente la depresin y recesin mundial golpea las costas de Chile y la inmensa mayora de la sociedad vive peor que antes. De nuevo se enfrenta el dilema entre barbarie fascista versus humanidad y vida. En este sentido, lo que se aprendi es que el antifascismo es insuficiente para superar el capitalismo. Y si el capital concentrado como nunca antes tiende a decrecer en su tasa de ganancia, las contratendencias que emplea tienen directa relacin con la hegemona del momento financiero sobre la totalidad capitalista. En breve: no hay marcha atrs para el capital. Los procesos de acumulacin capitalista se montan sobre s mismos, se combinan asimtricamente, pero siempre existe una estrategia que predomina. Los llamados Estados de Bienestar (que en las sociedades dependientes, como la chilena, jams se conocieron), donde an existen, paulatina o violentamente se transforman en Estados que aplican polticas econmicas de austeridad fiscal y ajustes de los servicios sociales. As como no hay un mal menor (para los de abajo siempre ha sido el mismo mal), tampoco hay un capitalismo con rostro humano.

Por otro lado, la agenda de los grupos de personas ms organizadas y que bregan por la superacin del capitalismo, est condicionada por la densidad de la lucha de clases. No existen vanguardias auto-proclamadas. Pero eso no quiere decir que no es necesario que exista la iniciativa, la audacia y las tareas multidimensionales de los grupos de personas ms organizadas. Lo cierto es que no pueden estar ms adelante que las facciones de pueblos en lucha ms conscientes de sus derechos arrebatados o por conquistar.

Que tomar tiempo; que la lucha de clases no tiene mi edad biolgica y entonces me desespero; que los pueblos en Chile estn en mejor pie de lucha que en los 90 pero menos que en los 80; que hay todo por hacer, aunque bastante que hemos aprendido de nuestros errores; que la izquierda tradicional y el poder y el imperialismo no duermen jams; que cmo pasar del testimonio hasta ser uno y lo mismo con el movimiento real?

Por supuesto. En la historia de Chile y de la humanidad hubo algo fcil para los/as insumisos, disidentes, rebeldes? Alguna vez los/as oprimidos han vencido siquiera temporariamente sin luchar y sin la reunin virtuosa de sus luchas?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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