Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2017

Europa, la crisis y la construccin poltica de izquierda en Chile

Hctor Ros
Red Seca


La izquierda chilena ha tendido a omitir en su elaboracin poltica el anlisis sobre los procesos exteriores. Como aporte al debate estratgico quisiera plantear algunas interrogantes y dilemas al proceso de construccin poltica liderado por la Nueva Izquierda Chilena, derivados del proceso de la izquierda Europea posterior a la crisis.

Es posible describir el actual proceso social europeo como una polarizacin social aguda con clivajes polticos iterativos y una resolucin poltica an incierta. Este proceso se inicia con la crisis econmica del 2008, la es seguida por una fase de aguda movilizacin social con dos momentos polticos. Un primer momento determinado por un clivaje hacia la izquierda, expresado en masiva crtica anti-neoliberal, demandas por democratizacin y una capitalizacin poltica limitada desde sectores de izquierda emergente. Un segundo momento caracterizado por un clivaje poltico hacia la extrema derecha, que si bien an no es claro, muestra una acelerada capitalizacin electoral favorable a las nuevas expresiones de extrema derecha y excluyente de los sectores de Izquierda.

Para comprender esta trayectoria es preciso considerar las causas del proceso y algunas caractersticas claves. Es claro que el proceso de polarizacin tiene como fundamento la crisis econmica del 2008 y las medidas implementadas por la Unin Europea para afrontarla. Los salvatajes a la industria financiera, la austeridad generalizada y la profundizacin de la flexibilidad laboral lejos de resolver la crisis, han generado un escenario de estanflacin prolongado, con bajo crecimiento econmico, altos niveles de deuda pblica, alto desempleo, bajos salarios y trabajos ocasionales, afectando la calidad de vida de la poblacin europea y provocando un conflicto social de extenso (Flassbeck & Lapavitsas, 2015).

El movimiento anti-austeridad protagoniz la primera respuesta a dichas medidas y se caracteriz por su masividad, diversidad y composicin de clase. Este reuni coyunturalmente a sectores tradicionales de clase, con sectores de clase emergente y sectores de clase media precarizados. La expresin diversa y masiva de las luchas anti-austeridad logr movilizar sectores polticamente apticos, mostrando mltiples niveles de coordinacin y nuevos repertorios de movilizacin. Estos movimientos si bien mostraron una visin crtica del neoliberalismo, no fueron movimientos polticamente cohesionados. Presentaron distintos niveles de politizacin, combinando una actitud crtica que constantemente se movi entre un escepticismo reactivo a la modernizacin neoliberal, identificada como responsable de la prdida del status y calidad de vida, con un amplio espectro de crticas ciudadanas, anti sistmicas y anticapitalistas.

Si bien el carcter genricamente anti-neoliberal proyect una tendencia hacia la izquierda, tanto en su expresin movimentista como en los intentos de capitalizacin poltica liderados por los nuevos referentes de izquierda (Syriza y Podemos), la posicin cuidadanista, preferentemente de presin ms que de confrontacin que asumi el conflicto, le resto dinamismo tendiendo hacia el estancamiento. As, los procesos de movilizacin anti-austeridad si bien daaron polticamente a los gobiernos de izquierda liberal, fueron incapaces de detener la agenda de radicalizacin neoliberal post-crisis, siendo la aprobacin de la ley trabajo en Francia durante el 2016 uno de los ejemplos ms emblemticos. Tambin, los intentos de capitalizacin poltica de los sectores de nueva izquierda tienen el mrito de haberse constituido como referentes masivos en corto tiempo, no fueron exitosos capitalizando el malestar social y articulando un polo contra-hegemnico con capacidad efectiva de disputa y gobierno nacional, quedando atrapados entre el ciudadanismo que adquiri el movimiento social y el pragmatismo que impuso el juego poltico y electoral.

En ambos sentidos los clivajes a la izquierda del primer momento de la polarizacin no fueron suficientemente profundos para generar cambios significativos en la correlacin de fuerzas sociales, abriendo el campo para un giro poltico hacia la extrema derecha. Este sector ha logrado articularse, luego de aos de silencioso trabajo poltico, como una alternativa altamente popular, capitalizando mayoras electorales polticamente apticas, descontentas y reactivas a las medidas postcrisis, que no encontraron asidero poltico ni en la elite, ni en las movilizaciones sociales, ni en los nuevos referentes de izquierda. As, las omisiones y fallos de la izquierda europea han sido las principales ventajas de la extrema derecha que rpidamente se ha posicionado en la agenda global.

De esta trayectoria se deducen algunas complejidades del proceso construccin poltica en condiciones de crisis neoliberal. Uno de ellos es la dificultad que las caractersticas neoliberales del movimiento social instalan para la capitalizacin poltica. La baja cohesin interna, la heterogeneidad poltica, la esquiva y fugaz masividad de los movimientos anti-austeridad muestran que los procesos de capitalizacin poltica no pueden ser homogneos ni centralizados, deben reconocer e incorporar las variadas distancias, des-tiempos y resistencias entre movimiento social y movimiento poltico. El nfasis en el discurso, la expresin esttica y el desarrollo de estructuras polticas descentralizadas de apariencia ciudadana, si bien permiten capitalizar un particular sector de la poblacin, clase media precarizada y trabajadores profesionales jvenes, limit las proyecciones a sectores mayoritarios de la poblacin y no ha dado garantas de una capitalizacin acumulativa de largo plazo, siendo un proceso parcialmente exitoso en el corto plazo pero dbil en un escenario de tensin extendida.

Este problema devela la existencia de complejas distancias entre el espectro social de explotacin del neoliberalismo, sus expresiones coyunturalmente organizadas de conflictividad (movimiento social) y los movimientos polticos emergentes. El actor que no pudo ser movilizado ni por los movimientos sociales ni por los nuevos referentes de izquierda, es justamente la clase trabajadora tradicional europea. Este sector aptico y escptico ha sido el principal sector capitalizado por la extrema derecha y el principal soporte de su xito electoral (Rothstein, 2017). Si bien en Chile este sector sigue siendo una incgnita, cuyo reconocimiento es difuso y complejo, lo relevante es comprender que el espectro de explotacin del capitalismo va ms all de la expresin visible de sus contradicciones, existiendo sectores mayoritarios de la poblacin que se mantienen despolitizados pese a su clara condicin de explotados, y cuyo olvido es un constante riesgo en la trayectoria de los procesos polticos de la izquierda, no solo electoralmente, sino porque en definitiva da cuenta de las des-sintonas entre la mayora popular desorganizada y los sectores organizados, problemtica an no superada por la Nueva Izquierda chilena.

Tambin cabe considerar la eficacia poltica en la cual se mueve el proceso de polarizacin europea. Durante esta fase la distincin programtica izquierda-derecha ha sido relegada a segundo plano por la distincin discursiva insideroutsiders. Para la poblacin europea, la crisis represent el fracaso del neoliberalismo progresista y de sus administradores, incluyendo social demcratas, liberales de izquierda y tecncratas. En este sentido, la eficacia inicial que los nuevos referentes de izquierda tuvieron en la capitalizacin de los movimientos anti-austeridad estuvo asociada a su condicin de outsiders polticos ms que a su solides programtica. As, los nuevos referentes se mueven entre un fenmeno meditico de masas, que innova en la forma de comunicar y renueva la esttica de la izquierda, y un movimiento poltico capaz de ofrecer un modelo de sociedad distinto y viable.

Esta ambivalencia si bien otorg flexibilidad, permitiendo una capitalizacin rpida de las mayoras organizadas, los ubic en una posicin frgil al momento de asumir cargos de poder, como tambin para convocar mayoras cohesionadas y extender su campo de capitalizacin a los sectores despolitizados. Estas debilidades han sido rpidamente capitalizadas por la extrema derecha, que ha logrado movilizar parte de los sectores sociales involucrados en los movimientos anti-austeridad, maximizar el impacto de su condicin de outsider, y ms relevante, movilizar sectores sociales tradicionales olvidados por la poltica, superando electoralmente a la nueva izquierda y marginndola momentneamente de campo poltico.

En el campo nacional estas contradicciones indican al menos dos puntos fundamentales. Primero, reconocer las distancias y des-tiempos entre el espectro de explotacin del capitalismo, sus mltiples expresiones de conflictividad social y la diversidad poltica de la izquierda organizada, asumiendo que la convergencia y ampliacin poltica requieren resolver de un modo viable las contradicciones entre heterogeneidad identitaria, cohesin poltica y asertividad estratgica. Segundo, es imperativo revisar las dinmicas de organizacin y proyeccin poltica que la derecha chilena sigue desarrollando. Si bien en Chile no se observa un proceso agudo y evidente de polarizacin, la histrica solidez de clase, el control de agenda y las victorias electorales recientes de la derecha son elementos a considerar con mayor atencin, especialmente cuando el espectro de explotacin en Chile se manifiestan en la forma de abstencin poltica, y la nueva izquierda, ms all de su articulacin, muestra signos de incertidumbre en el campo electoral que no garantizan, en lo inmediato, una capitalizacin favorable de mayoras electorales.


Hctor Ros es Psiclogo Social de la Universidad de Santiago de Chile, y Master en Social Research de la Bristol University, UK.

http://www.redseca.cl/europa-la-crisis-y-la-construccion-politica-de-izquierda-en-chile/ 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter